El esta­do de la union- Fidel Cas­tro

Se espe­ra­ba con inte­rés el dis­cur­so del Pre­si­den­te sobre el tema, des­pués de sus pala­bras el 12 de enero en la Uni­ver­si­dad de Tuc­son, Ari­zo­na, sobre la matan­za que había teni­do lugar en aque­lla ciu­dad cua­tro días antes. Seis per­so­nas murie­ron y 14 fue­ron heri­das, entre ellas, la joven con­gre­sis­ta demó­cra­ta Gabrie­lle Gif­fords, elec­ta por ter­ce­ra vez al Con­gre­so de Esta­dos Uni­dos, la cual se opo­nía a la Ley anti­in­mi­gran­te de aquel Esta­do, que fue par­te del terri­to­rio arre­ba­ta­do a Méxi­co en la injus­ta gue­rra de 1848.

El Tea Party, la dere­cha fas­cis­ta del Par­ti­do Repu­bli­cano, había obte­ni­do un nota­ble éxi­to entre los elec­to­res que se toman la moles­tia de ejer­cer el dere­cho a votar en las elec­cio­nes de ese país.

La pobla­ción de Ari­zo­na, como la del res­to de Esta­dos Uni­dos, reac­cio­nó con indig­na­ción. Su con­duc­ta fue sin duda correc­ta, y así lo expre­sé.

Nun­ca he duda­do de los fac­to­res éti­cos que sue­len ser carac­te­rís­ti­cas de los pue­blos, con inde­pen­den­cia de la polí­ti­ca de los gobier­nos.

Si aquel dis­cur­so de Oba­ma fue omi­so, en cuan­to a la increí­ble mues­tra de pri­mi­ti­vis­mo que refle­ja el uso gene­ra­li­za­do y prác­ti­ca­men­te irres­tric­to de mor­tí­fe­ras armas de fue­go, el men­sa­je sobre el Esta­do de la Unión mere­ce un aná­li­sis polí­ti­co y éti­co, ya que Esta­dos Uni­dos es una super­po­ten­cia de la que, con inde­pen­den­cia del Pre­si­den­te y el Con­gre­so, depen­de, entre otros impor­tan­tes fac­to­res, el des­tino de la espe­cie huma­na.

Nin­gún país ais­la­do tie­ne ni pue­de tener res­pues­ta a los pro­ble­mas que hoy enfren­ta el mun­do.

Oba­ma, en pri­mer lugar, está envuel­to en un pro­ce­so elec­to­ral. Tie­ne que hablar para los demó­cra­tas y los repu­bli­ca­nos, los que votan y los que no votan, los mul­ti­mi­llo­na­rios y los por­dio­se­ros, los pro­tes­tan­tes y los cató­li­cos, los cris­tia­nos y los musul­ma­nes, los cre­yen­tes y los no cre­yen­tes, los negros y los blan­cos, los que apo­yan y los que no apo­yan las inves­ti­ga­cio­nes con célu­las madres, los homo­se­xua­les y los hete­ro­se­xua­les, cada ciu­da­dano y su opues­to; para ter­mi­nar cla­man­do que todos son nor­te­ame­ri­ca­nos, como si el 95,5%, es decir,
6 900 millo­nes de habi­tan­tes del res­to del pla­ne­ta, no exis­tie­ran.

En las pri­me­ras pági­nas de su inter­ven­ción de una hora, entró en mate­ria afir­man­do:

“En este momen­to lo que está en jue­go no es quién gana­rá las pró­xi­mas elec­cio­nes […] Lo que está en jue­go es si se ori­gi­nan nue­vos empleos e indus­trias […] si pode­mos man­te­ner el lide­raz­go que hizo de Esta­dos Uni­dos no sólo un pun­to en el mapa, sino la luz en el mun­do.

“Esta­mos lis­tos para el pro­gre­so. […] la bol­sa se ha recu­pe­ra­do con fer­vor. Las ganan­cias de las cor­po­ra­cio­nes son más altas. La eco­no­mía está vol­vien­do a cre­cer.”

Inme­dia­ta­men­te des­pués de estas pala­bras nos tra­ta de con­mo­ver con un pasa­je que pare­cie­ra extraí­do de un cono­ci­do fil­me nor­te­ame­ri­cano, que la gen­te de mi gene­ra­ción recuer­da: “Lo que el vien­to se lle­vó”, rela­cio­na­do con la terri­ble gue­rra civil entre el nor­te indus­trial y el sur escla­vis­ta y agra­rio en los años del hom­bre excep­cio­nal que fue Abraham Lin­coln.

“Ese mun­do ha cam­bia­do. Y para muchos, el cam­bio ha sido dolo­ro­so ―nos dijo Oba­ma― Lo he vis­to en las ven­ta­nas tapia­das de fábri­cas otro­ra prós­pe­ras y las vitri­nas vacías de calles prin­ci­pa­les antes con­cu­rri­das. Lo he oído en la frus­tra­ción de esta­dou­ni­den­ses que han vis­to la dis­mi­nu­ción de sus che­ques de pago o la des­apa­ri­ción de sus empleos; hom­bres y muje­res orgu­llo­sos de su tra­ba­jo que pien­san que les cam­bia­ron las reglas a medio par­ti­do.”

“Las side­rúr­gi­cas que algu­na vez nece­si­ta­ban 1,000 tra­ba­ja­do­res aho­ra pue­den hacer el mis­mo tra­ba­jo con 100.”

“Mien­tras tan­to, paí­ses como Chi­na e India se die­ron cuen­ta de que con algu­nos cam­bios pro­pios, podían com­pe­tir en este nue­vo mun­do. […] Hace poco, Chi­na se con­vir­tió en la sede de la mayor plan­ta pri­va­da de inves­ti­ga­ción solar del mun­do y la más rápi­da compu­tado­ra del mun­do.”

“…pero Esta­dos Uni­dos aún tie­ne la mayor y más prós­pe­ra eco­no­mía del mun­do.”

“Sabe­mos lo que se requie­re para com­pe­tir por los empleos y las indus­trias de nues­tros tiem­pos. Nece­si­ta­mos inno­var más, edu­car mejor y cons­truir más que el res­to del mun­do. Debe­mos hacer de Esta­dos Uni­dos el mejor lugar del mun­do para hacer nego­cios. […] Y esta noche me gus­ta­ría hablar sobre cómo lle­gar allí.”

Oba­ma no habla nun­ca de las gran­des empre­sas mono­pó­li­cas que hoy con­tro­lan y saquean los recur­sos del pla­ne­ta. No men­cio­na jamás el acuer­do de Bret­ton Woods, el sis­te­ma impues­to a un mun­do arrui­na­do por la gue­rra, en el que Esta­dos Uni­dos asu­mió el con­trol de las ins­ti­tu­cio­nes finan­cie­ras y del Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal, don­de man­tie­ne férrea­men­te el poder de veto. Jamás dice una pala­bra de la colo­sal esta­fa de Nixon en 1971, cuan­do sus­pen­dió uni­la­te­ral­men­te la con­ver­sión del dólar en oro, impri­mió bille­tes nor­te­ame­ri­ca­nos sin lími­te alguno y adqui­rió incon­ta­bles bie­nes y rique­zas en el mun­do, que pagó fun­da­men­tal­men­te con pape­les, cuyo valor en 40 años se redu­jo al 2,5% del que enton­ces tenía.

Oba­ma gus­ta de rela­tar, en cam­bio, his­to­rias líri­cas sobre peque­ños empre­sa­rios que supues­ta­men­te des­lum­bran, embe­le­san y con­mue­ven a los oyen­tes que no estén adver­ti­dos de la reali­dad. Su ora­to­ria, su esti­lo y su tono pare­cen dise­ña­dos para escu­char, como niños dis­ci­pli­na­dos, sus con­mo­ve­do­res cuen­tos.

“Robert y Gary Allen son her­ma­nos que tie­nen una peque­ña com­pa­ñía de techa­do en Michi­gan. Des­pués del 11 de sep­tiem­bre, ofre­cie­ron a sus mejo­res obre­ros para ayu­dar a repa­rar el Pen­tá­gono. Pero la rece­sión los afec­tó mucho, y su fábri­ca esta­ba ope­ran­do a la mitad de su capa­ci­dad. Hoy en día, con ayu­da de un prés­ta­mo del gobierno, ese espa­cio se está usan­do para fabri­car tejas foto­vol­tai­cas que se están ven­dien­do en todo el país. En pala­bras de Robert, ‘Nos rein­ven­ta­mos’.

“Esta­mos lan­zan­do un desa­fío. Esta­mos dicién­do­les a los cien­tí­fi­cos e inge­nie­ros de Esta­dos Uni­dos que si cons­ti­tu­yen equi­pos con los mejo­res cere­bros en su cam­po, si se con­cen­tran en los pro­ble­mas más difí­ci­les de ener­gía lim­pia, finan­cia­re­mos los pro­yec­tos Apo­lo de nues­tra era.”

De inme­dia­to nos deja sin res­pi­ra­ción:

“En el Cali­for­nia Ins­ti­tu­te of Tech­no­logy, están desa­rro­llan­do una mane­ra de con­ver­tir ener­gía solar y agua en com­bus­ti­ble para nues­tros vehícu­los.”

¡Se sal­vó el pla­ne­ta! O, al menos, no mori­rá por exce­so de CO2 o por fal­ta de ener­gía. Me trae a la memo­ria una his­to­ria de hace más de 40 años, cuan­do un gru­po empren­de­dor de jóve­nes cien­tí­fi­cos me habla­ron con gran entu­sias­mo de esa mis­ma idea a par­tir de prin­ci­pios teó­ri­cos, y en mi cie­ga fe cien­tí­fi­ca tra­té de bus­car­les todo lo que soli­ci­ta­ban, inclui­da la ins­ta­la­ción ais­la­da don­de se pasa­ron años con tal áni­mo que has­ta les esta­lló un motor que por poco mata a un gru­po de ellos, y a pesar de eso con­ti­nua­ron la tarea.

No nie­go nada, y menos a un súper ins­ti­tu­to de Cali­for­nia pero, por favor, señor Pre­si­den­te, infor­me al mun­do sobre esa posi­bi­li­dad para que otros muchos cien­tí­fi­cos tra­ba­jen en esa mis­ma direc­ción. No es cues­tión de ganan­cias, la huma­ni­dad esta­rá dis­pues­ta a pagar­le todo lo que sus cien­tí­fi­cos quie­ran, y estoy casi segu­ro de que has­ta Michael Moo­re aplau­di­ría que le con­ce­die­ran a usted 10 pre­mios Nobel.

De inme­dia­to, y tras otro alen­ta­dor comen­ta­rio sobre Oak Rid­ge Natio­nal Labo­ra­tory, y super­compu­tado­ras para que las ins­ta­la­cio­nes nuclea­res pro­duz­can más ener­gía, el Pre­si­den­te nos ase­gu­ra: “Con más inves­ti­ga­ción e incen­ti­vos, pode­mos aca­bar con nues­tra depen­den­cia del petró­leo, con bio­com­bus­ti­bles, y con­ver­tir­nos en el pri­mer país en tener un millón de vehícu­los eléc­tri­cos en mar­cha para el 2015. (Aplau­sos.)”

Imper­tur­ba­ble, el Pre­si­den­te pro­si­gue:

“Pón­gan­se a pen­sar. En los pró­xi­mos diez años casi la mitad de todos los nue­vos empleos reque­ri­rán edu­ca­ción supe­rior, no solo estu­dios secun­da­rios. Sin embar­go, has­ta un cuar­to de nues­tros estu­dian­tes ni siquie­ra están ter­mi­nan­do la secun­da­ria. La cali­dad de nues­tra ense­ñan­za de mate­má­ti­cas y cien­cias es infe­rior a la de muchos otros paí­ses. Esta­dos Uni­dos ha pasa­do a ser el noveno en tér­mi­nos de la pro­por­ción de jóve­nes con un gra­do uni­ver­si­ta­rio. Enton­ces la pre­gun­ta es si noso­tros, como ciu­da­da­nos y como padres, esta­mos dis­pues­tos a hacer lo nece­sa­rio para dar­le a cada niño la opor­tu­ni­dad de tener éxi­to.”

“…logra­re­mos la meta que tra­cé hace dos años: que para fines de esta déca­da, Esta­dos Uni­dos ten­ga la más alta pro­por­ción de gra­dua­dos uni­ver­si­ta­rios en el mun­do. (Aplau­sos.)”

“Otros vie­nen del extran­je­ro a estu­diar en nues­tras ins­ti­tu­cio­nes supe­rio­res y uni­ver­si­da­des. Pero ape­nas obtie­nen su títu­lo, los envia­mos de regre­so a su país para que com­pi­tan con­tra noso­tros. No tie­ne nin­gún sen­ti­do.”

Por supues­to que este robo insó­li­to y con­fe­so de cere­bros, que a nues­tro ami­go Oba­ma ni siquie­ra le intere­sa disi­mu­lar, debe­mos excu­sár­se­lo en con­si­de­ra­ción a su pasión por la cien­cia y la sana com­pe­ten­cia.

“El ter­cer paso para ganar­nos el futu­ro es recons­truir Esta­dos Uni­dos. Para atraer nue­vas empre­sas a nues­tras cos­tas, nece­si­ta­mos las vías más rápi­das para trans­por­tar gen­te, pro­duc­tos e infor­ma­ción, des­de tre­nes de alta velo­ci­dad has­ta Inter­net de alta velo­ci­dad.

“Nues­tra infra­es­truc­tu­ra solía ser la mejor, pero ya no somos los pri­me­ros. Las vivien­das de Corea del Sur aho­ra tie­nen mejor acce­so al Inter­net que las nues­tras. Rusia y paí­ses en Euro­pa invier­ten más en sus carre­te­ras y ferro­ca­rri­les que noso­tros. Chi­na cons­tru­ye tre­nes más rápi­dos y aero­puer­tos más nue­vos.”

“…en los dos últi­mos años hemos empe­za­do a recons­truir para el siglo XXI un pro­yec­to que ha gene­ra­do miles de empleos bien remu­ne­ra­dos en el muy afec­ta­do sec­tor de la cons­truc­ción. Y esta noche, les pro­pon­go redo­blar esos esfuer­zos.”

“En los pró­xi­mos 25 años, nues­tra meta es dar­les a 80% de los esta­dou­ni­den­ses, acce­so a tre­nes de alta velo­ci­dad.”

“En los pró­xi­mos cin­co años, hare­mos posi­ble que las empre­sas hagan lle­gar la siguien­te gene­ra­ción de tec­no­lo­gía inalám­bri­ca de alta velo­ci­dad a 98% de los esta­dou­ni­den­ses. […] Sig­ni­fi­ca que des­de una comu­ni­dad rural en Iowa o Ala­ba­ma, los tra­ba­ja­do­res y peque­ños empre­sa­rios podrán ven­der sus pro­duc­tos en todo el mun­do.”

“…harán que Esta­dos Uni­dos sea un lugar mejor para hacer nego­cios y gene­rar empleo.”

“…un ejér­ci­to de cabil­de­ros ha hecho que el códi­go tri­bu­ta­rio favo­rez­ca a cier­tas com­pa­ñías e indus­trias.”

“…nos hemos pues­to la meta de aumen­tar al doble nues­tras expor­ta­cio­nes para el 2014, por­que cuan­to más expor­te­mos, más empleos crea­mos en el país. […] Recien­te­men­te fir­ma­mos acuer­dos con India y Chi­na que res­pal­da­rán más de 250,000 empleos aquí en Esta­dos Uni­dos.”

“…dejé en cla­ro que […] sólo sus­cri­bi­ría pac­tos que bene­fi­cia­ran a los tra­ba­ja­do­res esta­dou­ni­den­ses y pro­mo­vie­ran empleos en Esta­dos Uni­dos. […] es lo que pre­ten­do hacer al pro­cu­rar acuer­dos con Pana­má y Colom­bia…”

Algu­nas de las cosas que narra Oba­ma dan una idea de los dra­má­ti­cos sufri­mien­tos que en pleno siglo XXI tie­nen que sopor­tar los más pobres en su pro­pio país. Por ejem­plo, nos cuen­ta:

“No estoy dis­pues­to a decir­le a James Howard, pacien­te de Texas con cán­cer al cere­bro, que es posi­ble que no se cubra su tra­ta­mien­to.”

“Vivi­mos con un lega­do de gas­to en défi­cit que se ini­ció hace casi una déca­da. Y tras la cri­sis finan­cie­ra, algo de eso fue nece­sa­rio para con­ti­nuar el flu­jo de cré­di­to, pre­ser­var empleos y poner dine­ro en el bol­si­llo de la gen­te.”

“…esta noche estoy pro­po­nien­do que a par­tir de este año con­ge­le­mos el gas­to nacio­nal anual duran­te los pró­xi­mos cin­co años.”

“El secre­ta­rio de Defen­sa tam­bién ha acep­ta­do recor­tar dece­nas de miles de millo­nes de dóla­res en gas­tos de los que él y sus gene­ra­les con­si­de­ran pue­den pres­cin­dir.”

“Y si real­men­te nos impor­ta nues­tro défi­cit, sim­ple­men­te no pode­mos dar­nos el lujo de una exten­sión per­ma­nen­te de recor­tes tri­bu­ta­rios para el 2% más acau­da­la­do de los esta­dou­ni­den­ses. Antes de qui­tar­les dine­ro a nues­tras escue­las o becas a los estu­dian­tes, debe­mos exi­gir que los millo­na­rios renun­cien a su recor­te tri­bu­ta­rio.”

“Ya que uste­des mere­cen saber cuán­do sus fun­cio­na­rios públi­cos se reúnen con cabil­de­ros, le pedi­ré al Con­gre­so que haga lo que la Casa Blan­ca ya ha hecho: sacar esa infor­ma­ción en Inter­net.”

Pien­so que la sim­ple pre­sen­cia de un ejér­ci­to de cabil­de­ros labo­ran­do y nego­cian­do con los con­gre­sis­tas, cons­ti­tu­ye un hecho bochor­no­so para cual­quier país civi­li­za­do.

“…el ejem­plo moral de Esta­dos Uni­dos debe bri­llar siem­pre para todos aque­llos que anhe­lan la liber­tad, y la jus­ti­cia y dig­ni­dad”, nos dice el señor Oba­ma, y acto segui­do pasa a otro tema.

“Con­si­de­ren Irak, de don­de casi 100,000 de nues­tros valien­tes hom­bres y muje­res han sali­do con la fren­te en alto.”

¡Misión cum­pli­da!, recor­dé.

“Gra­cias a la apro­ba­ción por repu­bli­ca­nos y demó­cra­tas del Nue­vo Tra­ta­do START, ―con­ti­núa Oba­ma― se empla­za­rán mucho menos armas y lan­za­do­res nuclea­res.”

“Debi­do a un esfuer­zo diplo­má­ti­co para insis­tir en que Irán cum­pla con sus obli­ga­cio­nes, el gobierno de Irán aho­ra enfren­ta san­cio­nes más duras, san­cio­nes más estric­tas que nun­ca antes. Y en la Penín­su­la de Corea, res­pal­da­mos a nues­tro alia­do Corea del Sur e insis­ti­mos en que Corea del Nor­te cum­pla con su com­pro­mi­so de aban­do­nar las armas nuclea­res.”

El Pre­si­den­te, como se pue­de obser­var, no men­cio­na una sola pala­bra del ase­si­na­to selec­ti­vo de cien­tí­fi­cos ira­níes rea­li­za­do por los órga­nos de inte­li­gen­cia de Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos, que él cono­ce per­fec­ta­men­te bien.

En cam­bio, nos amplía la infor­ma­ción:

“Estas son ape­nas algu­nas de las for­mas en las que esta­mos for­jan­do un mun­do que favo­re­ce la paz y pros­pe­ri­dad. Con nues­tros alia­dos en Euro­pa, revi­ta­li­za­mos la OTAN y aumen­ta­mos nues­tra coope­ra­ción en todo, des­de anti­te­rro­ris­mo has­ta defen­sa anti­mi­si­les.”

Por supues­to que nues­tro ilus­tre ami­go no dice una pala­bra sobre la urgen­te nece­si­dad de impe­dir que el calen­ta­mien­to glo­bal pro­si­ga su incre­men­to ace­le­ra­do, ni de las llu­vias catas­tró­fi­cas y las neva­das que aca­ban de gol­pear al mun­do, ni de la cri­sis ali­men­ta­ria que en estos momen­tos ame­na­za a 80 paí­ses del Ter­cer Mun­do, ni por supues­to de las dece­nas de millo­nes de tone­la­das de maíz y soya que las gran­des empre­sas de Esta­dos Uni­dos están con­sa­gran­do a la pro­duc­ción de bio­com­bus­ti­ble, mien­tras la pobla­ción mun­dial, que ya alcan­za los 6 900 millo­nes de habi­tan­tes, ascen­de­rá a 7 000 millo­nes den­tro de 18 meses.

“En mar­zo ―con­ti­núa Oba­ma― via­ja­ré a Bra­sil, Chi­le y El Sal­va­dor para for­jar nue­vas alian­zas en todo el con­ti­nen­te ame­ri­cano.”

En Bra­sil, des­de lue­go, podrá apre­ciar los estra­gos y los muer­tos y des­apa­re­ci­dos cau­sa­dos por las llu­vias sin pre­ce­den­tes que aca­ban de tener lugar en Río de Janei­ro y Sao Pau­lo. Será sin duda oca­sión pro­pi­cia para auto­cri­ti­car el hecho de que Esta­dos Uni­dos se negó a sus­cri­bir el acuer­do de Kyo­to, e impul­só, ya bajo su pro­pio gobierno, la polí­ti­ca sui­ci­da de Copenha­gue.

En Chi­le, la polí­ti­ca aho­ra se com­pli­ca. Es de supo­ner que alguien debe ren­dir tri­bu­to a Sal­va­dor Allen­de, y los miles de chi­le­nos ase­si­na­dos por la tira­nía de Pino­chet, que Esta­dos Uni­dos impu­so a Chi­le. A ello se aña­de lo que más ade­lan­te expli­co. Otra situa­ción emba­ra­zo­sa debe pro­du­cir­se en El Sal­va­dor, don­de las armas sumi­nis­tra­das por Esta­dos Uni­dos y las fuer­zas entre­na­das y edu­ca­das en las escue­las mili­ta­res de con­tra­in­sur­gen­cia de Esta­dos Uni­dos, tor­tu­ra­ron y come­tie­ron horri­bles crí­me­nes con­tra los com­ba­tien­tes del FMLN, cuyo par­ti­do obtu­vo el voto elec­to­ral de la mayo­ría en fecha recien­te.

Ape­nas es posi­ble creer lo que se lee a con­ti­nua­ción, cuan­do el Pre­si­den­te afir­ma:

“Alre­de­dor del mun­do, esta­mos apo­yan­do a quie­nes asu­men res­pon­sa­bi­li­dad, ayu­dan­do a agri­cul­to­res a cul­ti­var más ali­men­tos; apo­yan­do a médi­cos para que cui­den a los enfer­mos…”. Muchas per­so­nas cono­cen lo que Esta­dos Uni­dos hizo con nues­tros médi­cos en Vene­zue­la y otros paí­ses de Amé­ri­ca Lati­na, fra­guan­do pla­nes para pro­mo­ver deser­cio­nes y ofre­cién­do­les visas y dine­ro en Esta­dos Uni­dos para que aban­do­na­ran su dura y abne­ga­da tarea. Nadie igno­ra tam­po­co los acuer­dos de libre comer­cio y los enor­mes sub­si­dios a los pro­duc­tos agrí­co­las de Esta­dos Uni­dos para arrui­nar a los pro­duc­to­res de cerea­les y gra­nos en Amé­ri­ca Lati­na. Con esas prác­ti­cas arrui­na­ron la pro­duc­ción de maíz y otros cerea­les en Méxi­co, hacién­do­lo depen­dien­te de la agri­cul­tu­ra nor­te­ame­ri­ca­na.

En nacio­nes tan pobres como Hai­tí, que casi se auto­abas­te­cía de arroz, las trans­na­cio­na­les arrui­na­ron la pro­duc­ción a base de exce­den­tes sub­si­dia­dos e impi­die­ron que el país se abas­te­cie­ra de ese ren­glón y ofre­cie­ra cre­cien­te empleo a miles de tra­ba­ja­do­res hai­tia­nos. Aho­ra resul­ta que, según el dis­cur­so de Oba­ma, Esta­dos Uni­dos es el cam­peón olím­pi­co de la asis­ten­cia médi­ca y de la hon­ra­dez admi­nis­tra­ti­va en el mun­do. Estos temas son exten­sos y difí­ci­les de reco­ger en una sola Refle­xión.

Que­re­mos recor­dar que los paí­ses indus­tria­li­za­dos, son los prin­ci­pa­les saquea­do­res de los médi­cos e inves­ti­ga­do­res cien­tí­fi­cos de los paí­ses del Ter­cer Mun­do. El pre­su­pues­to mili­tar de Esta­dos Uni­dos supera el de todos los demás paí­ses jun­tos; sus expor­ta­cio­nes de armas dupli­can o tri­pli­can a las de los demás esta­dos; sus arse­na­les nuclea­res des­ple­ga­dos suman más de 5 000 armas estra­té­gi­cas; sus bases mili­ta­res en el exte­rior supe­ran las 500; sus por­ta­avio­nes nuclea­res y flo­tas nava­les domi­nan todos los mares del pla­ne­ta. ¿Aca­so el sue­ño ame­ri­cano “pue­de ser mode­lo para el mun­do”? ¿A quién pre­ten­de enga­ñar el Pre­si­den­te de Esta­dos Uni­dos con ese dis­cur­so?

En las pági­nas fina­les de su deli­ran­te men­sa­je excla­mó:

“Es por ese sue­ño que me paro ante uste­des esta noche. Es por ese sue­ño que un mucha­cho de la cla­se obre­ra de Scran­ton pue­de sen­tar­se detrás de mí. Es por ese sue­ño que alguien que comen­zó barrien­do el piso del bar de su padre en Cin­cin­na­ti pue­de ser pre­si­den­te de la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes en el más gran­dio­so país del mun­do.”

“Y ese sue­ño es el caso de un peque­ño empre­sa­rio lla­ma­do Bran­don Fisher.”

“Bran­don comen­zó una empre­sa en Ber­lin, Pen­sil­va­nia que se espe­cia­li­za en un nue­vo tipo de tec­no­lo­gía de per­fo­ra­ción. Y un día el verano pasa­do, vio la noti­cia de que al otro lado del mun­do, 33 hom­bres esta­ban atra­pa­dos en una mina de Chi­le y nadie sabía cómo sal­var­los.

“Pero Bran­don pen­só que su com­pa­ñía podía ayu­dar. Y enton­ces, for­mu­ló un res­ca­te que lle­ga­ría a cono­cer­se como el Plan B. Sus emplea­dos tra­ba­ja­ron día y noche para fabri­car el equi­po nece­sa­rio de per­fo­ra­ción. Y Bran­don par­tió para Chi­le.

“Jun­to con otros, comen­zó a per­fo­rar en el sue­lo un hoyo de 2,000 pies, tra­ba­jan­do tres o cua­tro horas – tres o cua­tro días a la vez sin dor­mir. Trein­ta y sie­te días más tar­de, el Plan B tuvo éxi­to, y se res­ca­tó a los mine­ros. (Aplau­sos.) Pero debi­do a que no que­ría toda esa aten­ción, Bran­don no estu­vo allí cuan­do los mine­ros salie­ron a la super­fi­cie. Ya había regre­sa­do a casa, a tra­ba­jar en su pró­xi­mo pro­yec­to.

“Y más ade­lan­te uno de sus emplea­dos dijo sobre el res­ca­te, ‘Pro­ba­mos que Cen­ter Rock es una empre­sa peque­ña pero hace­mos gran­des cosas’. (Aplau­sos.)”

Oba­ma habló la noche del 25 para el 26. Hoy, 27 de enero, la agen­cia de noti­cias nor­te­ame­ri­ca­na AP comu­ni­có a la pren­sa mun­dial lo siguien­te:

“El jefe de los res­ca­tis­tas que recu­pe­ra­ron con vida a los 33 mine­ros atra­pa­dos duran­te 69 días en el fon­do de una mina en Chi­le corri­gió al pre­si­den­te Barack Oba­ma sobre el rol de un esta­dou­ni­den­se en el res­ca­te.

“‘Creer que fue­ron ellos úni­ca­men­te los par­tí­ci­pes del éxi­to creo que es dema­sia­do. No me pare­ce correc­to’, dijo al matu­tino El Mer­cu­rio el inge­nie­ro —chi­leno— Jor­ge Sou­ga­rret, quien diri­gió las tareas de res­ca­te de los mine­ros en octu­bre.”

“Oba­ma seña­ló que —Bran­don Fisher— ‘…vio una noti­cia que pro­ve­nía del otro lado del mun­do, 33 hom­bres esta­ban atra­pa­dos en una mina chi­le­na y nadie sabía cómo podrían sal­var­los’.

“…Fisher ‘eli­gió un pro­yec­to de res­ca­te, cono­ci­do como Plan B. Sus emplea­dos tra­ba­ja­ron con­tra el reloj para fabri­car el equi­po nece­sa­rio para el res­ca­te. Trein­ta y sie­te días des­pués el Plan B tuvo éxi­to y los mine­ros fue­ron res­ca­ta­dos’.

“Sou­ga­rret pre­ci­só que Fisher no dise­ñó el plan de res­ca­te, uno de los tres que se usa­ron para sacar a la super­fi­cie a los mine­ros, sino que su empre­sa apor­tó los mar­ti­llos usa­dos por las per­fo­ra­do­ras. Y que le paga­ron 100.000 dóla­res por los mar­ti­llos.

“‘Lo que ellos hicie­ron fue poner a dis­po­si­ción nues­tra una téc­ni­ca, como hubo otras más. No fue la exclu­si­va. Por eso se lla­mó Plan B. Y el Plan A y C siguie­ron fun­cio­nan­do. Por lo tan­to no es una ope­ra­ción exclu­si­va lo que ellos hicie­ron. Sin duda que su equi­po com­ple­to tuvo par­ti­ci­pa­ción que per­mi­tió final­men­te que lle­gá­ra­mos al éxi­to’, apun­tó Sou­ga­rret.

“El jefe de los res­ca­tis­tas, geren­te de uno de los cin­co gran­des yaci­mien­tos esta­ta­les de cobre, dijo que el equi­po téc­ni­co inte­gra­do por la esta­tal Codel­co y dos gran­des mine­ras pri­va­das resol­vió la eje­cu­ción del Plan B que cul­mi­nó con éxi­to el 13 de octu­bre con el res­ca­te a tra­vés de una son­da intro­du­ci­da por la per­fo­ra­ción.”

Des­pués de exal­tar la proeza de la peque­ña empre­sa Cen­ter Rock, inde­pen­dien­te­men­te de los méri­tos per­so­na­les y la capa­ci­dad que pue­da tener el joven Bran­don Fisher, Oba­ma, en su des­me­di­da apo­lo­gía que lo lle­vó a no men­cio­nar siquie­ra el esfuer­zo de los res­ca­tis­tas chi­le­nos que lle­va­ban sema­nas labo­ran­do ardua­men­te para sal­var los mine­ros atra­pa­dos, cul­mi­nó su encen­di­da pero­ra­ta:

“La idea de Esta­dos Uni­dos per­du­ra. Nues­tro des­tino sigue sien­do lo que deci­da­mos que sea. Y esta noche, más de dos siglos más tar­de, es gra­cias a nues­tra gen­te que nues­tro futu­ro está lleno de espe­ran­za, nues­tra tra­ve­sía con­ti­núa y el esta­do de nues­tra nación es sóli­do.

“Gra­cias, que Dios los ben­di­ga y que Dios ben­di­ga a Esta­dos Uni­dos de Nor­te­amé­ri­ca. (Aplau­sos.)”

Es difí­cil que Dios pue­da ben­de­cir tan­ta men­ti­ra.

Fidel Cas­tro Ruz

Enero 27 de 2011

7 y 12 p.m.

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