EE.UU. y Chi­na en una bata­lla por la influen­cia – Alex Calli­ni­cos

Los líde­res de Chi­na están muy ocu­pa­dos reco­rrien­do el mun­do. El pre­si­den­te Hu Jin­tao ha visi­ta­do los EE.UU. una sema­na des­pués de que el vice­pri­mer minis­tro Li Keqiang, a quien Hu res­pal­da como pró­xi­mo pri­mer minis­tro, se die­ra una vuel­ta por la Unión Euro­pea (UE).

Las visi­tas de altos fun­cio­na­rios chi­nos son un gran nego­cio estos días. Chi­na, aho­ra la segun­da mayor eco­no­mía del mun­do, has­ta aho­ra ha capea­do la cri­sis mun­dial mucho mejor que los EE.UU. o la UE. Pero una visi­ta más intere­san­te en muchos sen­ti­dos es la que reali­zó una sema­na antes el secre­ta­rio de Defen­sa esta­dou­ni­den­se Robert Gates a Bei­jing. Su via­je se retra­só des­pués de que Hu dijo en junio pasa­do que Gates no sería bien­ve­ni­do en Chi­na.

Este inci­den­te refle­ja las fric­cio­nes sobre las ven­tas de defen­sa de EE.UU. a Tai­wán, que Chi­na recla­ma como par­te de su terri­to­rio sobe­rano. Pero hay ten­sio­nes mili­ta­res más pro­fun­das en desa­rro­llo. La expan­sión eco­nó­mi­ca de Chi­na la ha hecho muy depen­dien­te de las rutas marí­ti­mas a tra­vés de las cua­les impor­ta mate­rias pri­mas y com­po­nen­tes y expor­ta manu­fac­tu­ras. Pero la flo­ta esta­dou­ni­den­se del Pací­fi­co ha domi­na­do las cos­tas de Asia des­de que Japón fue aplas­ta­da duran­te la Segun­da Gue­rra Mun­dial.

Esta cre­cien­te vul­ne­ra­bi­li­dad está alen­tan­do un cam­bio en la doc­tri­na naval chi­na. Has­ta hace poco, el Ejér­ci­to Naval por la Libe­ra­ción Popu­lar (ENLP) se con­cen­tró en los «mares cer­ca­nos» en torno a sus cos­tas. Tal y como dicen dos aca­dé­mi­cos de la Escue­la de Gue­rra Naval de EEUU, esto es “el espa­cio den­tro y un poco más allá de la ‘pri­me­ra cade­na de islas’, que se extien­de des­de las Islas Kuri­les a tra­vés de las islas prin­ci­pa­les de Japón, el archi­pié­la­go de Ryuk­yu, Tai­wán y las Fili­pi­nas a Bor­neo».

Aho­ra, ellos sugie­ren que el plan bus­ca «ampliar su radio de acción des­de los mares cer­ca­nos hacia los ‘mares leja­nos’”, o el espa­cio entre la pri­me­ra y la segun­da cade­na de islas. La segun­da se extien­de des­de el nor­te de Japón has­ta las Islas Maria­nas del Nor­te, Guam y más hacia el sur, y más allá».

Desa­fío

Este es un desa­fío direc­to a los EE.UU., que cuen­ta con una red de bases mili­ta­res en expan­sión des­de Corea del Sur y Japón hacia el este a tra­vés del Pací­fi­co. Y el ENLP está comen­zan­do a adqui­rir las capa­ci­da­des nece­sa­rias.

Jus­to antes de navi­dad se puso de mani­fies­to que Chi­na está pla­nean­do cons­truir por­ta­avio­nes. Pocos días des­pués, el almi­ran­te Robert Willard, jefe del Coman­do Pací­fi­co de EE.UU., anun­ció que Chi­na está des­ple­gan­do aho­ra misi­les anti­bu­que con base en tie­rra con capa­ci­dad de per­se­guir y ata­car a por­ta­avio­nes. Esto sig­ni­fi­ca que los gru­pos de avio­nes gigan­tes de trans­por­te, ins­tru­men­tos cla­ve de la pro­yec­ción del poder glo­bal de Esta­dos Uni­dos, son vul­ne­ra­bles.

Ya unos meses antes, Gates había expre­sa­do su preo­cu­pa­ción: «Si Chi­na u otro más tie­ne un cru­ce­ro anti­bu­que de alta pre­ci­sión o misi­les balís­ti­cos que pue­dan ata­car a un por­ta­avio­nes a cien­tos de kiló­me­tros de dis­tan­cia, y por lo tan­to en Asia, nos pone de nue­vo detrás de la segun­da cade­na de islas».

Jus­to antes de la visi­ta de Gates a Bei­jing, el Finan­cial Times seña­ló la cre­cien­te influen­cia de los hal­co­nes en el ejér­ci­to chino: «El coro­nel Liu Ming­fu, un pro­fe­sor de la Uni­ver­si­dad de Defen­sa Nacio­nal, publi­có un libro lla­man­do a Chi­na a pre­pa­rar­se ‘para una bata­lla con los EE.UU. por el domi­nio mun­dial en el siglo 21’… El coro­nel Dai Xu, un estra­te­ga de la fuer­za aérea, acu­só a los EE.UU. de tra­tar de cer­car a Chi­na median­te la cons­truc­ción de víncu­los más estre­chos con sus veci­nos, de Corea del Sur a la India».

La influen­cia de los hal­co­nes pare­ció con­fir­mar­se cuan­do, mien­tras Gates esta­ba en Bei­jing, Chi­na pro­bó un nue­vo caza fur­ti­vo, el J‑20. El New York Times infor­mó: «Cuan­do el señor Gates pidió al Sr. Hu dis­cu­tir esa prue­ba, se hizo evi­den­te para los esta­dou­ni­den­ses que el líder chino y sus prin­ci­pa­les ase­so­res civi­les se vie­ron sor­pren­di­dos por la deman­da de Gates y no esta­ban pre­pa­ra­dos para res­pon­der­le (…). “Estos líde­res pare­cían sor­pren­di­dos ante esa prue­ba», dijo Gates a perio­dis­tas.

El Gene­ral Liang Guan­glie, minis­tro de Defen­sa chino, tam­bién se negó a admi­tir su pro­pues­ta para un deba­te estra­té­gi­co en pro­fun­di­dad entre Washing­ton y Bei­jing. Nada de esto sig­ni­fi­ca que los EE.UU. y Chi­na estén a pun­to de ir a la gue­rra. Pero es evi­den­te que las fric­cio­nes eco­nó­mi­cas entre las dos poten­cias sobre el comer­cio y las mone­das son acom­pa­ña­das por la cre­cien­te com­pe­ten­cia por la influen­cia geo­po­lí­ti­ca.

Natu­ral­men­te, esto está jus­to comen­zan­do en Asia. Pero, a medi­da que Chi­na se hace más fuer­te, su com­pe­ten­cia con la hege­mo­nía esta­dou­ni­den­se se hará sen­tir a nivel mun­dial.


* Alex Calli­ni­cos, es pro­fe­sor de teo­ría social en el Kin­g’s Colle­ge de Lon­dres, y autor de libros como “Los nue­vos man­da­ri­nes del poder ame­ri­cano” o “Un mani­fies­to anti­ca­pi­ta­lis­ta” y miem­bro des­ta­ca­do del Socia­list Wor­kers Party.
Artícu­lo publi­ca­do en Socia­list Wor­ker, perió­di­co del Socia­list Wor­kers Party, orga­ni­za­ción her­ma­na de En Lucha en Gran Bre­ta­ña.
Tra­du­ci­do al cas­te­llano por Isaac Sali­nas para En L

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