Dema­sia­das casua­li­da­des para una úni­ca reda­da – Ramón Sola

Si alguien tenía algu­na duda sobre la inten­cio­na­li­dad de deter­mi­na­das deten­cio­nes, le que­da­ría des­pe­ja­da ayer al ver la una­ni­mi­dad en las por­ta­das. Des­de «El País» y «El Mun­do» has­ta «Deia» y otros muchos incluían la ima­gen de Txe­lui Moreno puño en alto, lógi­ca­men­te ani­man­do a su hijo ante un tran­ce cuya dure­za se pue­de ima­gi­nar. En el maga­zi­ne ves­per­tino de ETB‑2 riza­ron el rizo al inten­tar intro­du­cir un deba­te inefa­ble sobre cómo estos padres edu­can a sus hijos. Y, en fin, tan­to Rubal­ca­ba como Jáu­re­gui alu­die­ron al paren­tes­co con un mis­mo fin: ciza­ñear sobre las posi­cio­nes polí­ti­cas de la izquier­da abertzale.

Ayer se enu­me­ra­ban tam­bién otros arres­tos recien­tes de hijos e hijas de repre­sen­tan­tes inde­pen­den­tis­tas, como si éstos tuvie­ran algo de que aver­gon­zar­se o arre­pen­tir­se. Pues no. Se que­da­ron cor­tos inclu­so: se les olvi­dó citar a Itsa­so Lekuo­na, hija de Miren Legor­bu­ru, cap­tu­ra­da en la reda­da con­tra Aska­pe­na y libre tras pasar por los cala­bo­zos. Lo rele­van­te es que cuan­do se da tan­ta impor­tan­cia a algo que en teo­ría sólo debe­ría ser una casua­li­dad, quie­nes lo hacen se dela­tan a sí mis­mos: demues­tran que, efec­ti­va­men­te, las iden­ti­da­des de algu­nas deten­cio­nes no son casuales.

Tam­po­co lo es el lugar en que se rea­li­zan. Las pro­pias fuen­tes poli­cia­les han ven­di­do esta últi­ma ope­ra­ción como una espe­cie de cajón de sas­tre en el que cabe de todo: Aska­ta­su­na, Segi, apur​tu​.org… Pero hay un pun­to en común: Nafa­rroa. A nadie se le esca­pa que estos días son abso­lu­ta­men­te cru­cia­les para dilu­ci­dar si cua­ja o no una lis­ta con­jun­ta pro­gre­sis­ta y aber­tza­le que pue­da empe­zar a sacu­dir el sta­tu quo impues­to hace ya muchos años. Mien­tras unos y otros se pien­san la ofer­ta de la izquier­da aber­tza­le, resul­ta que la Guar­dia Civil se lle­va a los cala­bo­zos a uno de sus inter­lo­cu­to­res repre­sen­ta­ti­vos bajo la sem­pi­ter­na can­ti­ne­la de estar actuan­do a las órde­nes de ETA (Gor­ka Mayo par­ti­ci­pó, por ejem­plo, en la recien­te reu­nión con EA en la que se habló de elec­cio­nes por pri­me­ra vez). La reda­da ofre­ce otra excu­sa a quie­nes argu­men­tan cosas como la que enun­ció Iñi­go Urku­llu, pre­si­den­te del PNV, el vier­nes en Liza­rra: «No seré quien pon­ga veto a nadie, pero si Bata­su­na no es legal, vamos a poner todos en ries­go el pro­yec­to de NaBai».

¿Y qué decir de apur​tu​.org? Las FSE ase­gu­ran que han actua­do aho­ra por­que lle­va­ban des­de el año 2008 sin poder com­ple­tar la inves­ti­ga­ción sobre sus res­pon­sa­bles. Ya. ¿Será casua­li­dad tam­bién que la hayan con­clui­do jus­to unos días des­pués de la mayor movi­li­za­ción por los pre­sos en muchos años?

Las reda­das poli­cia­les son una cons­tan­te en Eus­kal Herria, y más aún en los últi­mos tiem­pos. Pero todas no son igua­les. Cada una tie­ne sus «casua­li­da­des», sus mati­ces. Pare­ce cla­ro que con ésta el tán­dem Rubal­ca­ba-Mar­las­ka ha que­ri­do matar varios pája­ros de un tiro, pero lo máxi­mo que han logra­do es refle­jar un poco más que, fren­te a la polí­ti­ca y la movi­li­za­ción ciu­da­da­na, no tie­nen más antí­do­to que los mon­ta­jes judi­cia­les, los Nis­san Patrol y las intoxicaciones

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on Facebook
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.