Ando­ni Ake­so­ko o J´accuse- Mikel Ari­za­le­ta

A ini­cios de diciem­bre, como últi­ma hoja oto­ñal, me ha lle­ga­do el volu­mi­no­so libro “No les bas­tó Ger­ni­ka” edi­ta­do por Eus­kal Memo­ria Fun­da­zioa, que tra­ta de recu­pe­rar par­te de la memo­ria que nos han roba­do des­de tiem­pos leja­nos, poso que nues­tro pue­blo trans­mi­te a las nue­vas gene­ra­cio­nes. Cons­ti­tu­ye “el mayor cau­dal de infor­ma­ción jamás reco­pi­la­do en torno a los efec­tos de la repre­sión con­tra la pobla­ción vas­ca entre los años 1960 y 2010, reali­dad a menu­do igno­ra­da por los pode­res públi­cos, y casi siem­pre mani­pu­la­da o silen­cia­da des­de otras ins­tan­cias”.

¿Com­pli­ca­do? Tal vez con lo ocu­rri­do al joven Ando­ni Ake­so­lo les acla­re el libro, es par­te del con­te­ni­do, esla­bón de una lar­ga cade­na opre­so­ra, gan­gre­na vie­ja en nues­tro pue­blo.

Ocu­rrió el 23 de octu­bre de 2009. Fue asal­ta­do por cua­tro enca­pu­cha­dos, que se iden­ti­fi­ca­ron como guar­dias civi­les, y tras colo­car­le las espo­sas en una mano y ense­ñar­le una pis­to­la le man­tu­vie­ron con­tra la pared exi­gién­do­le cola­bo­ra­ción poli­cial. Ocu­rrió al salir del esta­ble­ci­mien­to hote­le­ro don­de tra­ba­ja. Le ame­na­za­ron si no cola­bo­ra­ba, le pro­pi­na­ron un par de puñe­ta­zos en la cabe­za y en la tri­pa. Al escu­char rui­dos de coches aje­nos esca­pa­ron corrien­do.

Ando­ni es rete­ni­do de nue­vo el 16 de mayo de 2010 duran­te una media hora. Nue­va­men­te por cua­tro enca­pu­cha­dos cuan­do iba a entrar en su casa, advir­tién­do­le que “andu­vie­ra con cui­da­do por­que la siguien­te vez no ten­dría tan­ta suer­te”. Se aba­lan­za­ron sobre él, le esti­ra­ron de los pelos, le aga­rra­ron del bra­zo y le arro­ja­ron con­tra el capó del coche. Ando­ni Ake­so­lo inter­pu­so denun­cia antes y aho­ra. El 1 de diciem­bre de 2010 la juez Dª María Tere­sa Tri­ni­dad San­tos del Juz­ga­do de Ins­truc­ción nº 3 de Duran­go le comu­ni­ca que “se acuer­da el sobre­sei­mien­to pro­vi­sio­nal de la cau­sa”.

Días atrás, y por ter­ce­ra vez, el joven Ando­ni fue lle­va­do a la fuer­za a un bos­que por cua­tro enca­pu­cha­dos, don­de le aguar­da­ban otros cua­tro, sien­do espo­sa­do e inte­rro­gán­do­le y gol­peán­do­le duran­te una hora. Des­pués de todo esto el joven sigue pade­cien­do aco­so poli­cial. Y tras el últi­mo secues­tro ha sido abor­da­do en la calle por dos poli­cías de pai­sano, ame­na­zán­do­le con repre­sa­lias si cuen­ta lo ocu­rri­do. El joven no sólo lo denun­ció en el juz­ga­do sino que, arro­pa­do por el pue­blo de Dima (Biz­kaia), inter­pe­ló a las auto­ri­da­des e ins­ti­tu­cio­nes des­de la pla­za del pue­blo.

Y como se dice en el libro cita­do esto ocu­rre hoy en nues­tro pue­blo. Y no es caso úni­co. Y ocu­rre con el silen­cio cóm­pli­ce del con­se­je­ro de Inte­rior del Gobierno vas­co Ares, del Lehen­da­ka­ri López, del Dele­ga­do del Gobierno espa­ñol en Biz­kaia Cabie­ces y con el silen­cio del fis­cal Cal­par­so­ro. ¿Por qué no han dicho pala­bra algu­na cuan­do tan­to hablan en otros casos? El GAL fue his­to­ria y es pre­sen­te. Por lo rela­ta­do y expues­to todo apun­ta a que los secues­tra­do­res bien pudie­ran ser ele­men­tos para­po­li­cia­les o poli­cia­les. Se per­ci­be su olor en el secues­tro. Nada extra­ño. El Dele­ga­do del Gobierno cen­tral es el res­pon­sa­ble de los apa­ra­tos del Esta­do en nues­tra tie­rra, él es el res­pon­sa­ble de las fuer­zas des­ti­na­das al orden públi­co. Y mi expe­rien­cia de obser­va­dor, así como los abun­dan­tes casos reco­gi­dos en el libro “No les bas­tó Ger­ni­ka” me hacen pen­sar que, al menos has­ta el momen­to actual, casos atri­bui­dos a ele­men­tos poli­cia­les o para­po­li­cia­les han per­ma­ne­ci­do en la obs­cu­ri­dad y en la penum­bra, posi­ble­men­te por­que entre quie­nes debie­ran inda­gar y los acto­res, en este caso el repe­ti­do secues­tro, bien pudie­ra haber cier­ta cer­ca­nía, cier­to mirar a otra par­te o quién sabe si cier­ta cola­bo­ra­ción. No olvi­de­mos que el PSOE de Biz­kaia tie­ne san­gre del GAL en sus manos.

Es deber ciu­da­dano preo­cu­par­se por estos aten­ta­dos con olor ins­ti­tu­cio­nal, posi­ble­men­te ori­gi­na­dos en los ale­da­ños del poder. De ahí la gra­ve­dad y la nece­si­dad de una urgen­te acla­ra­ción. En la ante­rior dili­gen­cia la jue­za ni siquie­ra con­si­de­ró nece­sa­rio hablar con el secues­tra­do, ni siquie­ra se intere­só por deta­lle alguno ni, tam­po­co, por su situa­ción. Sin duda que es un modo de con­tri­buir a la zozo­bra y al vivir en vilo e inse­gu­ri­dad de este joven. Sen­ci­lla­men­te, creo que ante el secues­tro repe­ti­ti­vo Ando­ni Ake­so­lo se mere­ce mayor aten­ción por par­te de los tri­bu­na­les sal­vo que quie­ran sil­bar al vien­to del invierno.

Espe­ro que esta vez su denun­cia, la de sus veci­nos y ésta ante el Juz­ga­do de Guar­dia ten­ga un mayor reco­rri­do y sir­va para hacer reali­dad aque­llo de que vivi­mos en un Esta­do de dere­cho.


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