La suble­va­ción en la ONU (I)- Fidel Castro

La reu­nión el pasa­do mar­tes 26 de octu­bre de la Asam­blea Gene­ral de la ONU, que se supo­ne sea la máxi­ma auto­ri­dad polí­ti­ca del pla­ne­ta, fue con­vo­ca­da con un obje­ti­vo tan­tas veces repe­ti­do que ya es fami­liar: “Nece­si­dad de poner fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por los Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca con­tra Cuba.”

Es el pro­yec­to más dis­cu­ti­do, más apro­ba­do y nun­ca cum­pli­do en la his­to­ria de las Nacio­nes Unidas.

Todos sabe­mos que, si tal impu­tación se hicie­ra con­tra Cuba o cual­quier otro país lati­no­ame­ri­cano o cari­be­ño, y éste no se die­ra siquie­ra por alu­di­do, sobre ese país llo­ve­rían raí­les de pun­ta. El acto detes­ta­ble que con tan­ta cla­ri­dad y pre­ci­sión se atri­bu­ye a “Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca”, cuyo cese se deman­da, está cali­fi­ca­do en el dere­cho inter­na­cio­nal como “acto de genocidio”.

Se ele­va ya a 19 el núme­ro de veces que, des­de el año 1992, se vie­ne apro­ban­do por la Asam­blea Gene­ral, deman­dan­do el cese de esa abu­si­va y cri­mi­nal acción. Pero si cre­cía el núme­ro de veces que se reite­ra­ba y apro­ba­ba la Reso­lu­ción, cre­cía tam­bién el núme­ro de paí­ses que le ofre­cían su apo­yo, dis­mi­nuía el de los que se abs­te­nían y el minúscu­lo gru­pi­to que vota­ba con­tra ésta. En la últi­ma, fue­ron ya sola­men­te dos los que la recha­za­ron y tres los que se abs­tu­vie­ron al votar, cuyos nom­bres corres­pon­den a peque­ños Esta­dos que en reali­dad son depen­den­cias colo­nia­les de Esta­dos Unidos.

Un hecho a tener en cuen­ta es que en el mun­do se han pro­du­ci­do gran­des cam­bios des­de que se fun­dó la ONU, cuan­do toda­vía no habían cesa­do los com­ba­tes de la Segun­da Gue­rra Mun­dial, que cos­tó 50 millo­nes de vidas y una enor­me des­truc­ción. Muchos paí­ses que hoy cons­ti­tu­yen la mayo­ría de las Nacio­nes Uni­das, eran toda­vía colo­nias de las poten­cias euro­peas, que se habían apo­de­ra­do por la fuer­za del terri­to­rio de la mayor par­te del mun­do y, en algu­nos con­ti­nen­tes, casi de su tota­li­dad. Cien­tos de millo­nes de per­so­nas, en no pocos casos, de civi­li­za­cio­nes mucho más anti­guas y de supe­rior cul­tu­ra, fue­ron some­ti­dos al colo­nia­je en vir­tud de la supe­rio­ri­dad en arma­men­to de los agresores.

Cuba no fue una excepción.

En este hemis­fe­rio, la últi­ma colo­nia de Espa­ña fue nues­tro país, por sus rique­zas en pro­duc­tos agrí­co­las esca­sos y de gran deman­da enton­ces, que sur­gían de las manos labo­rio­sas de cam­pe­si­nos libres y cien­tos de miles de escla­vos de ori­gen afri­cano. Cuan­do las demás colo­nias de Espa­ña se habían libe­ra­do en las pri­me­ras déca­das del siglo XIX, ésta man­te­nía con mano de hie­rro y los méto­dos más des­pó­ti­cos su colo­nia en Cuba.

En la segun­da mitad de ese siglo, nues­tra isla, en la que Espa­ña soñó tener un baluar­te para la recon­quis­ta de sus anti­guas colo­nias en Sura­mé­ri­ca, fue cuna de un pro­fun­do sen­ti­mien­to nacio­nal y patrió­ti­co. El pue­blo cubano ini­ció la bata­lla por su inde­pen­den­cia casi 70 años des­pués que las demás nacio­nes her­ma­nas de Amé­ri­ca Lati­na, sin más armas que el mache­te con que se cor­ta­ba la caña, y el brío y la rapi­dez de los caba­llos crio­llos. En poco tiem­po los patrio­tas cuba­nos se vol­vie­ron temi­bles soldados.

Trein­ta años más tar­de nues­tro sufri­do pue­blo esta­ba a pun­to de alcan­zar sus obje­ti­vos his­tó­ri­cos en la lucha heroi­ca con­tra una deca­den­te pero tozu­da poten­cia euro­pea. El ejér­ci­to espa­ñol, a pesar del enor­me núme­ro de sol­da­dos que con­ta­ba, era ya inca­paz de man­te­ner la pose­sión de la isla, don­de sólo con­tro­la­ba las prin­ci­pa­les áreas urba­nas y esta­ba a pun­to del colapso.

Fue enton­ces cuan­do el pujan­te impe­rio, que nun­ca ocul­tó su inten­ción de apo­de­rar­se de Cuba, inter­vie­ne en aque­lla gue­rra tras decla­rar cíni­ca­men­te que “el pue­blo de la isla de Cuba es y de dere­cho debe ser libre e independiente”.

Fina­li­za­da la con­tien­da, a nues­tro país se le negó el dere­cho a par­ti­ci­par en las nego­cia­cio­nes de paz. El gobierno espa­ñol con­su­mó la trai­ción a Cuba ponién­do­la en manos de sus interventores.

Esta­dos Uni­dos se apo­de­ró de los recur­sos natu­ra­les, las mejo­res tie­rras, el comer­cio, los ban­cos, los ser­vi­cios y las prin­ci­pa­les indus­trias del país. Nos con­vir­tió en neo­co­lo­nia. Eso tuvi­mos que sopor­tar duran­te más de 60 años, pero vol­vi­mos a ser inde­pen­dien­tes y jamás deja­re­mos de luchar. Con estos ante­ce­den­tes, los lec­to­res de otros paí­ses com­pren­de­rán mejor las pala­bras de nues­tro can­ci­ller Bruno Rodrí­guez el 26 de octu­bre de este año.

El deba­te comen­zó a las 10 de la mañana.

Pri­me­ro habla­ron 5 paí­ses en nom­bre del Gru­po de los 77, el Movi­mien­to de Paí­ses No Ali­nea­dos, la Unión Afri­ca­na, el CARICOM y el MERCOSUR, apo­yan­do todos la Resolución.

Des­pués hicie­ron uso de la pala­bra 14 paí­ses, entre ellos dos que tie­nen más de mil millo­nes de habi­tan­tes cada uno: Chi­na e India, con casi 2 500 millo­nes entre ambos; otros que cuen­tan con más de cien, como la Fede­ra­ción Rusa, Indo­ne­sia y Méxi­co; otros 9 con reco­no­ci­do papel en la vida inter­na­cio­nal: Vene­zue­la, Repú­bli­ca Islá­mi­ca de Irán, Arge­lia, Sudá­fri­ca, Islas Salo­món, Zam­bia, Gam­bia, Gha­na y Bar­ba­dos; 19 inter­ven­cio­nes antes de Bruno.

Su dis­cur­so fue lapi­da­rio. Cita­ré muchas veces párra­fos ente­ros de sus pala­bras. Lo ini­ció con una refe­ren­cia a los gra­ves peli­gros de gue­rra que nos ame­na­zan y añadió:

“Para sobre­vi­vir, es impres­cin­di­ble un sal­to en la con­cien­cia de la Huma­ni­dad, sólo posi­ble median­te la difu­sión de infor­ma­ción veraz sobre estos temas que la mayo­ría de los polí­ti­cos escon­den o igno­ran, la pren­sa no publi­ca y que, para la gen­te, son tan horro­ro­sos que pare­cen increíbles.”

“…la polí­ti­ca de los Esta­dos Uni­dos con­tra Cuba no tie­ne sus­ten­to éti­co o legal alguno, cre­di­bi­li­dad ni apo­yo. Así lo demues­tran los más de 180 votos en esta Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes Uni­das que en los últi­mos años han recla­ma­do que se le pon­ga fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y financiero.”

“El recha­zo de Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be es enér­gi­co y uná­ni­me. La Cum­bre de la Uni­dad, cele­bra­da en Can­cún, en febre­ro del 2010, lo expre­só resuel­ta­men­te. Los líde­res de la región lo han comu­ni­ca­do direc­ta­men­te al actual Pre­si­den­te nor­te­ame­ri­cano. Pue­de ase­gu­rar­se que el repu­dio expre­so al blo­queo y a la Ley Helms-Bur­ton iden­ti­fi­ca, como pocos temas, al acer­vo polí­ti­co de la región.

“Visio­nes igual­men­te ine­quí­vo­cas han sido refren­da­das por el Movi­mien­to de Paí­ses No Ali­nea­dos, por las Cum­bres Ibe­ro­ame­ri­ca­nas, por las Cum­bres de Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be con la Unión Euro­pea, por la Unión Afri­ca­na, por las Cum­bres del Gru­po ACP y prác­ti­ca­men­te por cual­quier con­jun­to de nacio­nes que se haya pro­nun­cia­do a favor del Dere­cho Inter­na­cio­nal y el res­pe­to a los prin­ci­pios y pro­pó­si­tos de la Car­ta de la ONU.

“Es amplio y cre­cien­te el con­sen­so en la socie­dad nor­te­ame­ri­ca­na y en la emi­gra­ción cuba­na en ese país con­tra el blo­queo y a favor del cam­bio de polí­ti­ca hacia Cuba. […] el 71% de los esta­dou­ni­den­ses abo­gan por la nor­ma­li­za­ción de las rela­cio­nes entre Cuba y los Esta­dos Unidos…”

“Las san­cio­nes con­tra Cuba per­ma­ne­cen intac­tas y se apli­can con todo rigor.

“En el año 2010, el cer­co eco­nó­mi­co se ha endu­re­ci­do y su impac­to coti­diano sigue sien­do visi­ble en todos los aspec­tos de la vida en Cuba. Tie­ne con­se­cuen­cias par­ti­cu­lar­men­te serias en esfe­ras tan sen­si­bles para la pobla­ción como la salud y la alimentación.”

De inme­dia­to seña­la una serie de crue­les medi­das que afec­tan sen­si­ble­men­te a niños con deli­ca­dos pro­ble­mas de salud, que el Gobierno de Esta­dos Uni­dos no podría desmentir.

Lue­go expresa:

“Las mul­tas de los Depar­ta­men­tos del Teso­ro y Jus­ti­cia con­tra enti­da­des de su país y de Euro­pa en este últi­mo año, por tran­sac­cio­nes rea­li­za­das con Cuba, entre otros Esta­dos, supe­ran en su con­jun­to los 800 millo­nes de dólares.”

Pro­si­gue informando:

“La con­fis­ca­ción de una trans­fe­ren­cia de más de 107 mil euros per­te­ne­cien­tes a la com­pa­ñía Cuba­na de Avia­ción y rea­li­za­da por medio del Ban­co Popu­lar Espa­ñol des­de Madrid a Mos­cú, cons­ti­tu­yó un ver­da­de­ro robo.”

A con­ti­nua­ción, nues­tro Minis­tro de Rela­cio­nes Exte­rio­res seña­la algo de mucha impor­tan­cia sobre los efec­tos del cri­men gro­se­ro con­tra la eco­no­mía de Cuba, dada la ten­den­cia a men­cio­nar cifras his­tó­ri­cas sobre el mon­to en dóla­res del valor de un bien mue­ble o inmue­ble, un prés­ta­mo, una deu­da o cual­quier otra cosa que sea medi­ble en dóla­res nor­te­ame­ri­ca­nos, sin tener en cuen­ta el valor cons­tan­te­men­te decre­cien­te del dólar en las últi­mas cua­tro déca­das. A modo de ejem­plo cito un refres­co har­to cono­ci­do: Coca Cola ―sin cobrar nada por la publi­ci­dad. Hace 40 años cos­ta­ba 5 cen­ta­vos, hoy su pre­cio fluc­túa en cual­quier país entre 150 y 200 cen­ta­vos de dólar.

Bruno expre­sa:

“El daño eco­nó­mi­co direc­to oca­sio­na­do al pue­blo cubano por la apli­ca­ción del blo­queo, supera en estos cin­cuen­ta años los 751 mil millo­nes de dóla­res, en el valor actual de esa moneda.”

Es decir, no incu­rre en el error de uti­li­zar la cifra de pér­di­das que sig­ni­fi­có el blo­queo año por año, como si el valor de los dóla­res fue­ra exac­ta­men­te igual cada año. Como con­se­cuen­cia de la esta­fa mun­dial que sig­ni­fi­có la sus­pen­sión uni­la­te­ral, por Nixon, del res­pal­do en oro de esa mone­da, a la tasa de 36 dóla­res por onza Troy, uni­da a las emi­sio­nes de dóla­res sin lími­te alguno, el poder adqui­si­ti­vo de esa mone­da se redu­jo extra­or­di­na­ria­men­te. El MINREX se tomó el tra­ba­jo de soli­ci­tar a un gru­po de exper­tos del Minis­te­rio de Eco­no­mía que hicie­ran la eva­lua­ción, y esta arro­jó el daño eco­nó­mi­co del blo­queo a Cuba a lo lar­go de 50 años, expre­sa­do en el actual valor de esa moneda.

“El pasa­do 2 de sep­tiem­bre” ―dijo en su inter­ven­ción―, “el pro­pio pre­si­den­te Oba­ma rati­fi­có las san­cio­nes con­tra Cuba, alu­dien­do al supues­to ‘inte­rés nacio­nal’ de los Esta­dos Uni­dos. Pero todos saben que la Casa Blan­ca sigue pres­tan­do mayor aten­ción a los ‘intere­ses espe­cia­les’, bien finan­cia­dos, de una exigua mino­ría que ha hecho de la polí­ti­ca con­tra Cuba un nego­cio muy lucrativo.”

“Muy recien­te­men­te, el 19 de octu­bre, el pre­si­den­te Oba­ma cali­fi­có, según varias agen­cias de pren­sa, de insu­fi­cien­tes los pro­ce­sos que, a su jui­cio, ocu­rren hoy en Cuba y con­di­cio­nó cual­quier nue­vo paso a la rea­li­za­ción de los cam­bios inter­nos que qui­sie­ran ver en nues­tro país.

“El Pre­si­den­te se equi­vo­ca al asu­mir que tie­ne dere­cho a inmis­cuir­se y a cali­fi­car los pro­ce­sos que hoy tie­nen lugar en Cuba. Es lamen­ta­ble que esté tan mal infor­ma­do y asesorado.

“Las trans­for­ma­cio­nes que hoy empren­de­mos res­pon­den a los anhe­los de los cuba­nos y a deci­sio­nes sobe­ra­nas de nues­tro pue­blo. […] No se pro­po­nen com­pla­cer los deseos o satis­fa­cer los intere­ses del gobierno de los Esta­dos Uni­dos, has­ta hoy siem­pre opues­tos a los del pue­blo cubano.

“Para la super­po­ten­cia, todo lo que no con­duz­ca al esta­ble­ci­mien­to de un régi­men que se subor­di­ne a sus intere­ses será insu­fi­cien­te, pero eso no va a ocu­rrir por­que muchas gene­ra­cio­nes de cuba­nos han dedi­ca­do y dedi­can lo mejor de sus vidas a defen­der la sobe­ra­nía y la inde­pen­den­cia de Cuba.”

“Por el con­tra­rio, dicho gobierno ha con­ti­nua­do la arbi­tra­ria prác­ti­ca de poner a Cuba en las espu­rias lis­tas, inclui­da la de Esta­dos que supues­ta­men­te patro­ci­nan el terro­ris­mo inter­na­cio­nal, que fabri­ca el Depar­ta­men­to de Esta­do para cali­fi­car el com­por­ta­mien­to de otras nacio­nes. Este país no tie­ne la auto­ri­dad moral para hacer tales lis­ta­dos —que como regla ten­dría que enca­be­zar— ni exis­te una sola razón para incluir a Cuba en nin­guno de ellos.

“El gobierno nor­te­ame­ri­cano tam­bién man­tie­ne el injus­to cas­ti­go a los Cin­co cuba­nos lucha­do­res anti­te­rro­ris­tas que sufren pri­sión hace más de doce años en sus cár­ce­les, cuya cau­sa ha con­ci­ta­do la más amplia soli­da­ri­dad de la comu­ni­dad internacional.

“Cuba, que ha sido y es víc­ti­ma del terro­ris­mo de Esta­do, recla­ma a dicho gobierno que pon­ga fin al doble rase­ro y a la impu­ni­dad de que gozan en su terri­to­rio los auto­res con­fe­sos de actos de terro­ris­mo que se ges­ta­ron al ampa­ro de la polí­ti­ca anti­cu­ba­na de ese país…”

Lle­ga­do a ese pun­to, Bruno le ases­tó a la dele­ga­ción de Esta­dos Uni­dos el pun­ti­lla­zo del famo­so memo­ran­do del sub­se­cre­ta­rio asis­ten­te de Esta­do Les­ter Mallory, des­cla­si­fi­ca­do dece­nas de años más tar­de, que mues­tra el repug­nan­te cinis­mo de la polí­ti­ca de Esta­dos Unidos.

“‘La mayo­ría de los cuba­nos apo­yan a Cas­tro […] No exis­te una opo­si­ción polí­ti­ca efec­ti­va […] El úni­co medio posi­ble para hacer­le per­der el apo­yo interno [al gobierno] es pro­vo­car el des­en­ga­ño y el des­alien­to median­te la insa­tis­fac­ción eco­nó­mi­ca y la penu­ria […] Hay que poner en prác­ti­ca rápi­da­men­te todos los medios posi­bles para debi­li­tar la vida eco­nó­mi­ca […] negán­do­le a Cuba dine­ro y sumi­nis­tros con el fin de redu­cir los sala­rios nomi­na­les y reales, con el obje­ti­vo de pro­vo­car ham­bre, deses­pe­ra­ción y el derro­ca­mien­to del gobierno’.”

“A pesar de que la per­se­cu­ción eco­nó­mi­ca cons­ti­tu­ye el obs­tácu­lo prin­ci­pal para el desa­rro­llo del país y para la ele­va­ción de los nive­les de vida del pue­blo, Cuba mues­tra resul­ta­dos inne­ga­bles en la eli­mi­na­ción de la pobre­za y el ham­bre, en índi­ces de salud y edu­ca­ción que son de refe­ren­cia mundial…”

“Cuba pudo decla­rar aquí, hace pocas sema­nas, un ele­va­do y excep­cio­nal cum­pli­mien­to de los Obje­ti­vos de Desa­rro­llo del Mile­nio. Estos resul­ta­dos, alcan­za­dos por Cuba, aún son una uto­pía para una gran par­te de la pobla­ción del planeta.”

“Cuba no ceja­rá jamás en la denun­cia del blo­queo y no deja­rá de recla­mar el dere­cho legí­ti­mo de su pue­blo a vivir y tra­ba­jar por su desa­rro­llo socio­eco­nó­mi­co en con­di­cio­nes de igual­dad, en coope­ra­ción con el res­to de las nacio­nes, sin cer­co eco­nó­mi­co ni pre­sio­nes externas.

“Cuba agra­de­ce a la comu­ni­dad inter­na­cio­nal la fir­me soli­da­ri­dad con nues­tro pue­blo, segu­ra de que algún día se hará jus­ti­cia y no será nece­sa­ria ya esta resolución.

“Muchas gra­cias.”

Dijo para con­cluir su pri­me­ra intervención.

Pro­si­gue mañana…

Fidel Cas­tro Ruz

Octu­bre 31 de 2010

5 y 13 p.m.

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