Hon­du­ras: Un inten­to de aná­li­sis de coyun­tu­ra – Ricar­do Salgado

Muchas cosas han suce­di­do en Hon­du­ras duran­te los últi­mos 16 meses. Cier­ta­men­te esta­mos fren­te al perio­do más con­vul­so e ines­ta­ble de la vida polí­ti­ca nacio­nal de los últi­mos cien­to cin­cuen­ta años. Para esta ase­ve­ra­ción no nos ape­ga­mos a cri­te­rios mera­men­te esta­dís­ti­cos y com­pa­ra­ti­vos, sino más bien al hecho de que esta es la pri­me­ra vez que una coyun­tu­ra des­cri­be cla­ra­men­te la posi­bi­li­dad de un cam­bio cier­to en las estruc­tu­ras del esta­do. No pode­mos pre­de­cir como pito­ni­sas el des­en­la­ce de todo este com­ple­jo asun­to, pero pode­mos tra­tar de ana­li­zar algu­nos de los fac­to­res que rigen las con­tra­dic­cio­nes del momen­to histórico.

Por un lado está la dere­cha que quie­re ven­der­nos la idea de que está frac­cio­na­da, y que exis­te un sec­tor recal­ci­tran­te de ultra­de­re­cha, gol­pis­ta, que ha per­di­do el favor de la CIA y de los cuba­nos mia­me­ros. Tra­tan tam­bién de ven­der una dere­cha lite, repre­sen­ta­da por el régi­men impues­to por las elec­cio­nes más obs­cu­ras en la his­to­ria del país, que cuen­ta con el apo­yo abso­lu­to del impe­rio, y, por ende, no va a ser derro­ca­da por los mili­ta­res con­tro­la­dos direc­ta­men­te por el pen­tá­gono y su southcom.

Como quie­ra que sea, la dere­cha entien­de que no pue­de exten­der por mucho más tiem­po la ines­ta­bi­li­dad del país, espe­cial­men­te por­que, estan­do la mayo­ría de la empre­sa local dedi­ca­da a la ven­ta de bie­nes y ser­vi­cios, la pará­li­sis en la con­tra­ta­ción del esta­do le hace mucho daño a la eco­no­mía local. Si bien es cier­to que el régi­men ha reci­bi­do un espal­da­ra­zo del impe­rio, es difí­cil que le sumi­nis­tre el casi 40% del Pre­su­pues­to Nacio­nal que pro­vie­ne de la ayu­da exter­na, que para 2010 ron­da los 50 mil millo­nes de lem­pi­ras. En este sen­ti­do debe­mos estar cla­ros que el régi­men no es tan débil eco­nó­mi­ca­men­te, gra­cias a la ayu­da de todo tipo pro­ve­nien­te de los Esta­dos Uni­dos, ni es lo sufi­cien­te­men­te fuer­te como para pres­cin­dir de la ayu­da externa.

La situa­ción, en gene­ral, para la dere­cha no es lo des­fa­vo­ra­ble que podría ser, en vir­tud del apo­yo que reci­be el régi­men, y la inca­pa­ci­dad de las fuer­zas opo­si­to­ras reales de asu­mir un papel beli­ge­ran­te en la pro­ble­má­ti­ca del país. No debe­ría­mos dudar ni un segun­do que este régi­men reci­be apo­yo de diver­sas for­mas, no solo mone­ta­ria, y su polí­ti­ca de “lim­pie­za” ideo­ló­gi­ca y des­truc­ción de las orga­ni­za­cio­nes gre­mia­les es un esque­ma muy bien mon­ta­do en el que la pobla­ción tie­ne que esco­ger si se deja ven­cer por el temor o lucha deci­di­da­men­te por for­ta­le­cer su posi­ción en la dis­cu­sión ciudadana.

Es nece­sa­rio des­en­re­dar este esque­ma, que hos­ti­ga, aco­sa a la pobla­ción orga­ni­za­da, con ale­vo­sía, pues ya se ges­ta la apro­ba­ción de una Ley Anti Terro­ris­ta, en un país don­de nun­ca se ha pro­du­ci­do un ata­que de este tipo con­tra el Esta­do. Es casi ridícu­lo que el minis­tro de segu­ri­dad, sobrino del eje­cu­tor de la Doc­tri­na de Segu­ri­dad Nacio­nal en la déca­da de los ochen­ta, Gus­ta­vo Adol­fo Álva­rez, ante la cre­cien­te inse­gu­ri­dad ciu­da­da­na res­pon­da con una ley de carác­ter político-represivo.

La his­to­ria colom­bia­na de las últi­mas déca­das pare­ce con­ver­tir­se en para­dig­ma para las dere­chas del con­ti­nen­te que bus­can, con un ropa­je demo­crá­ti­co, y con el aval de los hal­co­nes de Washing­ton, liqui­dar físi­ca­men­te toda posi­bi­li­dad de lide­raz­go pro­gre­sis­ta en paí­ses como Hon­du­ras. No es extra­ño enton­ces, que Lobo Sosa mien­ta per­ma­nen­te­men­te, en un coro mor­tí­fe­ro con su can­ci­ller, dicien­do que todo es bello y jus­to en Hon­du­ras, mien­tras su minis­tro de segu­ri­dad agre­de feroz­men­te, y con toda ale­vo­sía, a la pobla­ción civil inde­fen­sa. No hace mucho, los pobla­do­res de una comu­ni­dad rural, se toma­ron una calle para lla­mar la aten­ción sobre pro­ble­mas domés­ti­cos, y fue­ron repri­mi­dos con lujo de bru­ta­li­dad, argu­men­tan­do que eran sedi­cio­sos de la resistencia.

En estas con­di­cio­nes no pode­mos pre­ver una fina­li­za­ción de la repre­sión por acción del régi­men; por el con­tra­rio, luce más cer­te­ro apos­tar a que el mis­mo con­ti­nua­ra con su diá­lo­go de sor­dos y cie­gos, mien­tras su órgano repre­sor aba­te sin con­tem­pla­cio­nes a la pobla­ción defi­ni­da con­tra el Gol­pe de Esta­do y en pro del retorno de José Manuel Zela­ya, y la con­vo­ca­to­ria a una cons­ti­tu­yen­te. En razón de la pre­vi­si­ble pro­fun­di­za­ción de la estra­te­gia de la CIA y el Pen­tá­gono para Hon­du­ras, debe­mos espe­rar que las auto­ri­da­des de fac­to se mues­tren más alta­ne­ras y desa­fian­tes en su avo­ra­za­da carre­ra por pri­va­ti­zar has­ta los peta­tes de los más pobres.

En con­tra posi­ción a esta maqui­na­ria bien orques­ta­da des­de Lan­gley y Washing­ton, tene­mos al fren­te de resis­ten­cia, que cada día que pasa se ale­ja más y más de las bases resis­ten­tes, y aho­ga en aná­li­sis, correc­tos o inco­rrec­tos, la lucha popu­lar, ya que los mis­mos no per­mi­ten el desa­rro­llo de las con­tra­dic­cio­nes de la socie­dad mis­ma, pues retie­nen el avan­ce de la res­pues­ta ante la embes­ti­da de la cla­se domi­nan­te. Es evi­den­te que las luchas inter­nas del fren­te, laten­tes, en posi­ción de aban­do­nar su con­di­ción poten­cial, podrían cana­li­zar­se posi­ti­va­men­te si las mis­mas se ven­ti­la­ran polí­ti­ca­men­te de fren­te al pue­blo resistente.

Recien­te­men­te se ha sen­ti­do un ago­ta­mien­to en el lado de los inte­lec­tua­les que des­de el 28 de junio sola­men­te mos­tra­ron tener un papel peri­fé­ri­co en rela­ción a la toma de deci­sio­nes, y que no son capa­ces de for­mu­lar tesis sobre las vías hacia la solu­ción de la cri­sis, dejan­do la van­guar­dia a las meras con­sig­nas, en las que pre­do­mi­nan las pala­bras SI y NO. Esto ha enca­si­lla­do la dis­cu­sión alre­de­dor de pro­pues­tas inma­te­ria­les que man­tie­nen al fren­te y la resis­ten­cia ente­ros al mar­gen de la opo­si­ción abier­ta ante el ata­que ince­san­te del enemigo.

El aban­dono de la crea­ción de dis­cu­sión fér­til y teó­ri­ca­men­te con­sis­ten­te ha teni­do como resul­ta­do inme­dia­to, el incre­men­to de las dis­cu­sio­nes absur­das y ale­ja­das de los con­flic­tos, y muy liga­das a nocio­nes ideo­ló­gi­cas que la mayor par­te de las veces ni siquie­ra se mane­jan con sufi­cien­te infor­ma­ción o cri­te­rio. Tam­bién tene­mos un ambien­te en el que se impo­nen fácil­men­te las citas cele­bres, y usan­do las mis­mas se estig­ma­ti­za y calum­nia sin escrú­pu­los a muchas per­so­nas que se pre­ten­de ale­jar del mapa principal.

Como es evi­den­te, la fal­ta de orien­ta­ción en la opi­nión resis­ten­te nos ale­ja de la par­te fron­tal de la lucha, y evi­ta que iden­ti­fi­que­mos en el con­tex­to dia­rio al enemi­go prin­ci­pal, que es el eje de ata­que con­tra el pue­blo hon­du­re­ño: el impe­rio nor­te­ame­ri­cano y sus alia­dos loca­les, que tie­nen en un ex pre­si­den­te, due­ño de un dia­rio capi­ta­lino, a su prin­ci­pal inter­lo­cu­tor. Este señor ha deja­do de apa­re­cer en la crí­ti­ca y el aná­li­sis de la resis­ten­cia des­de hace muchos meses, aun­que su pre­sen­cia cons­pi­ra­do­ra es per­ma­nen­te y perniciosa.

Sin lugar a dudas la fal­ta de pen­sa­mien­to crí­ti­co pro­du­ce dis­tor­sio­nes seve­ras de la reali­dad, y aho­ra la resis­ten­cia se mane­ja mediá­ti­ca­men­te como un jugue­te de varios colo­res; se habla de resis­ten­cia libe­ral, de la cual exis­ten, según muchos, al menos 4 fac­cio­nes. Sin embar­go, de las 4 solo una lucha con­se­cuen­te con el Fren­te Nacio­nal de Resis­ten­cia Popu­lar, las demás, en reali­dad, ya no son par­te de la resis­ten­cia, más bien espe­ran un momen­to opor­tuno para entre­gar­se en los bra­zos de la dere­cha para ser­vir­le de peo­nes. Aquí sur­ge la Resis­ten­cia Lite, lle­na de opor­tu­nis­mo, con mucho prag­ma­tis­mo, y la que, segu­ra­men­te, ser­vi­rá muy bien a los intere­ses de la dere­cha y el gobierno norteamericano.

La fac­ción que per­ma­ne­ce con el fnrp, es más afín al pen­sa­mien­to del pre­si­den­te derro­ca­do Manuel Zela­ya, mien­tras las otras se sir­ven de él para pro­mo­ver sus pro­pios intere­ses; con­tras­ta con este mini uni­ver­so de cons­pi­ra­do­res, una enor­me base polí­ti­ca que aspi­ra de lejos a trans­for­ma­cio­nes más pro­fun­das que las que sus líde­res pare­cen estar dis­pues­tos a dar. Aquí se pue­de notar el enor­me vacío que exis­te gra­cias al ais­la­mien­to deli­be­ra­do y pla­nea­do de Manuel Zela­ya, ya que las cosas se con­du­cen de mane­ra que la dere­cha pue­da entro­ni­zar­se en el poder por muchos años.

La situa­ción de los movi­mien­tos socia­les den­tro del fren­te es com­pli­ca­da, y, des­afor­tu­na­da­men­te, no pare­ce que exis­ta volun­tad para des­tra­bar los pro­ble­mas, mien­tras tan­to se siguen mar­gi­nan­do amplia­men­te gru­pos con­so­li­da­dos en la vida nacio­nal como el COPINH, el OFRANEH y otros. Al inte­rior de los órga­nos de direc­ción del fren­te se prac­ti­ca la cen­su­ra, y la pági­na web del mis­mo, por ejem­plo, es el resul­ta­do del pen­sa­mien­to de un redu­ci­do gru­po que pre­fie­re hacer oídos sor­dos a la crí­ti­ca cons­truc­ti­va y oportuna.

Peor que lo ante­rior es la dise­mi­na­ción de calum­nias y rumo­res, en los que se acu­sa de “infil­tra­dos”, “agen­tes”, y muchos cali­fi­ca­ti­vos más, a per­so­nas de amplia tra­yec­to­ria en la lucha popu­lar hon­du­re­ña, en una acti­tud caza bru­jis­ta, que deja de lado el ele­men­to prin­ci­pal de toda lucha, que es el deba­te de las ideas. Es muy cla­ro que fal­ta mucha madu­rez polí­ti­ca, y que los cam­bios que hayan de suce­der no sur­gi­rán de este quilombo.

El Comi­té Eje­cu­ti­vo, órgano prin­ci­pal den­tro de la escuá­li­da estruc­tu­ra orga­ni­za­ti­va del fren­te, es bas­tan­te frá­gil en la toma de deci­sio­nes, y es aún más débil en el segui­mien­to de las mis­mas. Recien­te­men­te el Comi­té deci­dió lla­mar a un dia­lo­go interno a todas las orga­ni­za­cio­nes inte­gran­tes del FNRP, para cono­cer en pro­fun­di­dad las pro­pues­tas que, en razón del des­or­den pro­vo­ca­do en la Asam­blea del día 19 de Octu­bre, no pudie­ron ser ana­li­za­das y dis­cu­ti­das apro­pia­da­men­te. Para el depar­ta­men­to de Fran­cis­co Mora­zán se enco­men­dó la misión del acer­ca­mien­to a la Comi­sión Polí­ti­ca Depar­ta­men­tal; des­pués de una sema­na no ha suce­di­do nada.

La estruc­tu­ra, mal inter­pre­ta­da, limi­ta de mane­ra absur­da la capa­ci­dad de Manuel Zela­ya de par­ti­ci­par en la toma de deci­sio­nes y se deja el mane­jo real de toda la estruc­tu­ra en manos del gru­po que tra­ba­ja dia­ria­men­te en acti­vi­da­des del fren­te, nor­mal­men­te inte­gra­do por per­so­nas alle­ga­das a algu­nos de los miem­bros del Comi­té Eje­cu­ti­vo, y que se encar­ga de esti­pu­lar los tiem­pos en los que suce­den las cosas den­tro de la for­ma­li­dad más o menos exis­ten­te. Nor­mal­men­te la difu­sión de una opi­nión está suje­ta a un pro­ce­so lar­go de apro­ba­ción que más pare­ce cen­su­ra. Aquí es obvio que tan­tas demo­ras impo­si­bi­li­tan el accio­nar ágil y opor­tuno de todo el FNRP, lo que pue­de notar­se en la velo­ci­dad ten­dien­do a cero, a la hora de reac­cio­nar fren­te a una dere­cha mucho más cla­ra en su estruc­tu­ra de guerra.

En la reu­nión lle­va­da a cabo en Mana­gua, se deli­be­ró por dos días y medio, y se con­clu­yó que es de vital impor­tan­cia tra­ba­jar en la eva­lua­ción del asun­to rela­cio­na­do a la toma del poder. En con­se­cuen­cia, se deci­dió que se con­sul­ta­ría a la base si esta­ba de acuer­do con la for­ma­ción de una Comi­sión Polí­ti­ca Nacio­nal que se encar­gue de eva­luar y pro­po­ner la mecá­ni­ca a seguir para la con­for­ma­ción de una Asam­blea Nacio­nal Cons­ti­tu­yen­te, y la posi­bi­li­dad de crear un bra­zo polí­ti­co del FNRP.

A pesar de que es casi absur­do que una asam­blea dis­cu­ta sobre la crea­ción o no de un suje­to, el ejer­ci­cio demo­crá­ti­co de con­sul­ta no es nega­ti­vo, por el con­tra­rio vali­da las posi­cio­nes del fren­te. Sin embar­go, resul­ta que se ha man­te­ni­do este asun­to en “total” secre­ti­vi­dad, y será la asam­blea del 20 de noviem­bre la que aprue­be la for­ma­ción o no de la Comi­sión Polí­ti­ca Nacio­nal. El caso es que este pro­ce­di­mien­to es exac­ta­men­te opues­to al acor­da­do, y mar­gi­na a todas las orga­ni­za­cio­nes, no solo de la deci­sión de for­mar­lo, sino de su integración.

De hecho, la dis­cu­sión no debe ir en la direc­ción pro­pues­ta, pues la amplia mayo­ría de los resis­ten­tes o están a favor de la par­ti­ci­pa­ción polí­ti­ca acti­va, o al menos no se opo­nen. Para ellos, a pesar de las múl­ti­ples argu­men­ta­cio­nes que se han pre­sen­ta­do, la lucha popu­lar debe con­tem­plar la toma del poder. Últi­ma­men­te se escu­cha­ron inclu­so argu­men­tos que hablan de la vía arma­da para la con­quis­ta del poder, lo que demues­tra que el tema es con­sus­tan­cial al Fren­te Nacio­nal de Resis­ten­cia Popu­lar, el pro­ble­ma, enton­ces está en otra par­te. No es la dis­cu­sión sobre el poder lo que nos frena.

En algu­nos casos, los menos, el aná­li­sis es limi­ta­do y se des­es­ti­ma com­ple­ta­men­te la corre­la­ción de fuer­zas, y el desa­rro­llo dia­lec­ti­co de las con­di­cio­nes polí­ti­cas en el país. En otros casos, el asun­to es más deli­ca­do, por­que se ha esti­ma­do que una vic­to­ria popu­lar pasa por el des­arrai­go de Manuel Zela­ya y su des­co­ne­xión del movi­mien­to en resis­ten­cia. No vamos a argu­men­tar nada con­tra este pen­sa­mien­to, pero aque­llos que lo man­tie­nen, debe­rían tra­tar de ven­ti­lar esta dis­cu­sión con el res­to de las orga­ni­za­cio­nes, ya que, al no hacer­lo, ame­na­zan seria­men­te la vida del frente.

Los aná­li­sis en gene­ral tien­den al sub­je­ti­vis­mo, y muchas veces se hacen cla­si­fi­ca­cio­nes inve­ro­sí­mi­les de la resis­ten­cia, ponien­do a los más radi­ca­les, los “zela­yis­tas” en Inter­net; a los sin­di­ca­lis­tas o gre­mia­lis­tas en una segun­da cate­go­ría y a los “Chi­cos Bue­nos”, que resul­tan ser los com­po­ne­do­res entre los pri­me­ros dos. Con el res­pe­to que me mere­cen las ideas de todos los com­pa­ñe­ros, esto es sim­pli­fi­car lo com­ple­jo y com­pli­car lo evi­den­te. No se pue­de ni se debe dis­tor­sio­nar la reali­dad de for­ma tan antojadiza.

En gene­ral, se pue­de afir­mar sin nin­gún temor, que no exis­te nin­gu­na dis­cu­sión al inte­rior del fnrp, lo que pro­vo­ca de inme­dia­to la fal­ta de ascen­den­cia del mis­mo sobre las bases resis­ten­tes, que even­tual­men­te bus­ca­ran una for­ma de cana­li­zar su poten­cial, aun­que esto no sig­ni­fi­que nece­sa­ria­men­te que reba­san a los diri­gen­tes actua­les. Pro­ba­ble­men­te, lo que no han toma­do en con­si­de­ra­ción los diri­gen­tes es que exis­te un peli­gro serio de invo­lu­ción en el pen­sa­mien­to de la gen­te, y que esta ter­mi­ne inter­pre­tan­do todo esto como otro frau­de, de los muchos a los que ya se ha vis­to enfren­ta­da por años, y regre­se a los cir­cos elec­to­re­ros a los que ya está acostumbrada.

Es muy impor­tan­te hacer una valo­ra­ción his­tó­ri­ca correc­ta de cada coyun­tu­ra, y enten­der que el des­gas­te polí­ti­co que se pro­du­ce en un momen­to no nece­sa­ria­men­te gene­ra­rá una con­di­ción favo­ra­ble para opcio­nes ulte­rio­res; si se deja vivir el bipar­ti­dis­mo, las opcio­nes de cami­nar hacia la toma del poder pue­den ser mucho meno­res de lo que se ha cal­cu­la­do. Los pue­blos no res­pon­den mecá­ni­ca o mate­má­ti­ca­men­te a las con­di­cio­nes espe­cí­fi­cas de un momen­to his­tó­ri­co dado, y 2010 no es, segu­ra­men­te, 2013. Es impor­tan­te saber inter­pre­tar obje­ti­va­men­te el mundo.

A esta altu­ra, unas horas antes de que Dil­ma Rous­sef con­fir­me su vic­to­ria en el Bra­sil, la situa­ción nues­tra mues­tra dos acto­res bien defi­ni­dos; en con­di­cio­nes de desa­rro­llo dife­ren­tes, y mar­can­do de for­ma dis­tin­ta los tiem­pos en una lucha entre la impu­ni­dad y la jus­ti­cia, la inequi­dad y la igual­dad, la liber­tad y el some­ti­mien­to, y que afec­ta estra­té­gi­ca­men­te a todo el continente.

Para nues­tro pue­blo resul­ta impe­ra­ti­vo mili­tar más den­tro del fnrp, y exi­gir una par­ti­ci­pa­ción más cla­ra y deter­mi­nan­te en los pro­ce­sos inter­nos; la direc­ción debe agi­li­zar la inte­gra­ción y abrir un deba­te pro­fun­do y cons­tri­vo para obte­ner las mejo­res ideas. A los inte­lec­tua­les les toca “resu­ci­tar”, y pro­du­cir la teo­ría que este pro­ce­so nece­si­ta. A todos les corres­pon­de iden­ti­fi­car correc­ta­men­te a su enemi­go y des­en­mas­ca­rar­lo y opo­ner­se a sus despropósitos.

En este sen­ti­do me encon­tré con las pala­bras de un hom­bre que hace 37 años y días, se encon­tra­ba al pie del cadal­so, era médi­co, pedia­tra, se lla­ma­ba Sal­va­dor Allen­de, y en su últi­ma alo­cu­ción en radio Maga­lla­nes decía, entre otras cosas: “…En este momen­to defi­ni­ti­vo, el últi­mo en que yo pue­da diri­gir­me a uste­des, quie­ro que apro­ve­chen la lec­ción: el capi­tal forá­neo, el impe­ria­lis­mo, uni­dos a la reac­ción, creó el cli­ma para que las Fuer­zas Arma­das rom­pie­ran su tradición…”

En un par de líneas, una ver­dad que nun­ca ha per­di­do vigen­cia para los lati­no­ame­ri­ca­nos, ¿Qué es lo que nos cues­ta tan­to entender?

[email protected]​yahoo.​com

(*) Miem­bro Comi­sión Política

Fran­cis­co Morazán

Fren­te Nacio­nal de Resis­ten­cia Popular

30/​octubre/​2010

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