Fidel Cas­tro advier­te de «gue­rra nuclear» (+ Fotos y Videos) – Cuba­de­ba­te

Fidel en la Universidad de La Habana. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Uni­ver­si­dad de La Haba­na. Foto: Alex Cas­tro

Que­ri­dos com­pa­ñe­ros:

Les pedí reu­nir­nos hoy tem­prano, antes de que nues­tro Sol calien­te dema­sia­do.

Esta esca­li­na­ta, a la que nun­ca ima­gi­né vol­ver, guar­da imbo­rra­bles recuer­dos de los años en que comen­cé a tener con­cien­cia de nues­tra épo­ca y de nues­tro deber. Se pue­de adqui­rir cono­ci­mien­tos y con­cien­cia a lo lar­go de toda la vida, pero jamás en nin­gu­na otra épo­ca de su exis­ten­cia una per­so­na vol­ve­rá a tener la pure­za y el desin­te­rés con que, sien­do joven, se enfren­ta a la vida. A esa edad, des­cu­brí mi ver­da­de­ro des­tino.

Es por ello inevi­ta­ble que, en estos ins­tan­tes, me acom­pa­ñe el recuer­do de tan­tos com­pa­ñe­ros que cono­cí hace exac­ta­men­te 65 años. Fue en la pri­me­ra sema­na de sep­tiem­bre cuan­do ingre­sé en esta Uni­ver­si­dad, que era la úni­ca del país. Es mejor que no inten­te siquie­ra pre­gun­tar por cada uno de ellos, y guar­dar solo el recuer­do de cuan­do todos eran jóve­nes y entu­sias­tas y, por lo gene­ral, desin­te­re­sa­dos y puros.

Me ani­ma sobre­ma­ne­ra tener pre­sen­te a los que son hoy, como noso­tros ayer, aun­que incom­pa­ra­ble­men­te más cul­tos, más libres y más cons­cien­tes.

Enton­ces, sobre esta coli­na uni­ver­si­ta­ria caía el poder de la fuer­za bru­ta y la bru­ta­li­dad de la fuer­za, la incons­cien­cia y la corrup­ción apli­ca­da a nues­tro pue­blo.

Gra­cias al ejem­plo de los que nos habían pre­ce­di­do, a los estu­dian­tes fusi­la­dos por exi­gen­cia de las hor­das de los lla­ma­dos volun­ta­rios espa­ño­les, naci­dos muchos en esta tie­rra que se ponían al ser­vi­cio de la tira­nía espa­ño­la, gra­cias al Após­tol de nues­tra inde­pen­den­cia y a la san­gre derra­ma­da por dece­nas de miles de patrio­tas en tres gue­rras de inde­pen­den­cia, nos pre­ce­día real­men­te una his­to­ria que ins­pi­ra­ba nues­tras luchas. No mere­cía­mos ser colo­nia de un impe­rio mucho más pode­ro­so toda­vía, que se apo­de­ró de nues­tra Patria y de una bue­na par­te de la con­cien­cia nacio­nal, sem­bran­do el fata­lis­mo con la idea de que era impo­si­ble sacu­dir­se de tan pode­ro­so yugo.

Peor aún, había sur­gi­do ya una pode­ro­sa capa explo­ta­do­ra que, al ser­vi­cio de los intere­ses del impe­rio, saquea­ba a nues­tro pue­blo extra­yen­do rique­zas, man­te­nién­do­lo mania­ta­do e igno­ran­te a tra­vés de la fuer­za, y no pocas veces, uti­li­zan­do a otros naci­dos en el país, para actuar como tor­tu­ra­do­res y ase­si­nos de sus her­ma­nos.

La Revo­lu­ción puso fin a esos horro­res, es por ello que pode­mos reu­nir­nos aquí esta maña­na de sep­tiem­bre.

Cuán lejos está­ba­mos de pen­sar des­pués del triun­fo que, en una oca­sión como esta, vol­ve­ría­mos a reu­nir­nos en esfuer­zos aún mayo­res y con obje­ti­vos supe­rio­res a los que, en un tiem­po, nos pare­cie­ron las más altas metas de los pue­blos, en aras de la jus­ti­cia y la feli­ci­dad de los seres huma­nos.

No pare­cie­ra posi­ble que un país tan peque­ño como Cuba se vie­ra obli­ga­do a car­gar el peso de la lucha con­tra aque­llos que han glo­ba­li­za­do y some­ti­do el mun­do a un incon­ce­bi­ble saqueo, y le ha impues­to un sis­te­ma que hoy ame­na­za la pro­pia super­vi­ven­cia de la huma­ni­dad.

No hablo solo en pro de los intere­ses de nues­tra nación. Podría decir­se que tales obje­ti­vos que­da­ron atrás, en la medi­da en que la exis­ten­cia y el bien­es­tar de los pue­blos deja­ron de ser nues­tros obje­ti­vos, en aras de intere­ses mun­dia­les, sin los cua­les, la vida de las nacio­nes es impo­si­ble. Tam­bién es cier­to que, en nues­tras luchas por la eman­ci­pa­ción nacio­nal y social, nues­tro país, bas­tión del colo­nia­je espa­ñol en este hemis­fe­rio, fue el pri­me­ro en ser ocu­pa­do y el últi­mo en sacu­dir ese yugo des­pués de más de 400 años de domi­na­ción.

Nues­tra lucha por la libe­ra­ción nacio­nal se mez­cló con el tenaz esfuer­zo de los tra­ba­ja­do­res de nues­tro país por su libe­ra­ción social. No fue obra de la volun­tad; lo fue del azar. El méri­to del pue­blo cubano es haber sabi­do com­pren­der y for­ta­le­cer los indi­so­lu­bles lazos entre ambos (Aplau­sos y excla­ma­cio­nes de: “¡Viva Fidel!”).

El tiem­po que la huma­ni­dad dis­po­ne para librar esta bata­lla, es increí­ble­men­te limi­ta­do. A lo lar­go de más de tres meses de ince­san­te bata­llar me esfor­cé modes­ta­men­te por divul­gar, ante un mun­do inad­ver­ti­do, los terri­bles peli­gros que ame­na­zan la vida huma­na en nues­tro pla­ne­ta. Es sabi­do, y no me que­da otra alter­na­ti­va que recor­dar el hecho, de que no esta­mos vivien­do la épo­ca de la caba­lle­ría y el ace­ro de las espa­das acom­pa­ña­dos por arca­bu­ces de un dis­pa­ro, que fue­ron pre­ce­di­dos duran­te siglos por las máqui­nas que demo­lían mura­llas o tra­ta­ban de hacer­lo, o los carros de com­ba­te tira­dos por caba­llos, que por­ta­ban cuchi­llos en las rue­das; armas, en fin, siem­pre crue­les, pero de limi­ta­do poder des­truc­ti­vo que los huma­nos usa­ron para gue­rrear entre sí, des­de que inven­ta­ron las mazas, has­ta la Pri­me­ra y Segun­da Gue­rra Mun­dial, en las que usó armas auto­má­ti­cas, tan­ques, avio­nes de com­ba­te y for­ta­le­zas volan­tes, sub­ma­ri­nos, torpe­dos, aco­ra­za­dos y por­ta­avio­nes que ele­va­ron las pér­di­das huma­nas a dece­nas de millo­nes de muer­tos, y a cien­tos de millo­nes las víc­ti­mas de la des­truc­ción, las heri­das, las enfer­me­da­des y el ham­bre, secue­las inevi­ta­bles de las gue­rras.

Dos arte­fac­tos nuclea­res fue­ron uti­li­za­dos al final de la últi­ma con­tien­da. Nun­ca el hom­bre con­ci­bió tan terri­ble des­truc­ción y exter­mi­nio. Hace más de 60 años se habla del bom­bar­deo de Hiroshi­ma y Naga­sa­ki; por ahí hemos seña­la­do que el poder des­truc­ti­vo de las armas acu­mu­la­das equi­va­le a más de cua­tro­cien­tas cua­ren­ta mil veces el poder de algu­na de aque­llas bom­bas. Es así, es lo que dice la mate­má­ti­ca. No aña­do más por­que ten­dría que usar pala­bras bas­tan­te duras res­pec­to a las cau­sas y a los res­pon­sa­bles de esa tris­tí­si­ma reali­dad.

Pero eso no bas­tó. La pre­ten­sión de domi­nio eco­nó­mi­co y mili­tar de los pri­me­ros en uti­li­zar esos ate­rra­do­res ins­tru­men­tos de des­truc­ción y muer­te, con­du­je­ron a la huma­ni­dad a la posi­bi­li­dad real de pere­cer que hoy enfren­ta. No nece­si­to argu­men­tar­les lo que uste­des ya de sobra cono­cen. El pro­ble­ma de los pue­blos hoy día, diga­mos, el de más de sie­te mil millo­nes de seres huma­nos, es impe­dir que tal tra­ge­dia suce­da.

No me agra­da decir la dolo­ro­sa ver­dad, que cons­ti­tu­ye una ver­güen­za para todo lo que se iden­ti­fi­ca como polí­ti­ca y gobierno. Al mun­do se le ocul­tó deli­be­ra­da­men­te esta reali­dad y le ha corres­pon­di­do a Cuba la dura tarea de adver­tir a la huma­ni­dad del peli­gro real que está con­fron­tan­do. En esa acti­vi­dad no debe­mos des­ma­yar. He uti­li­za­do argu­men­tos que no deseo repe­tir aho­ra. Fren­te a los escép­ti­cos, nues­tro incon­fun­di­ble deber es seguir libran­do la bata­lla. Me cons­ta que un núme­ro cre­cien­te de per­so­nas en el mun­do han toma­do con­cien­cia de la reali­dad.

Comen­tan­do la pri­me­ra par­te de la entre­vis­ta, publi­ca­da el lunes 30 de agos­to por la direc­to­ra de La Jor­na­da en ese pres­ti­gio­so órgano de pren­sa mexi­cano, un ciu­da­dano de Nues­tra Amé­ri­ca, que la cono­ció por el sitio Web Cuba­De­ba­te, hizo lle­gar su opi­nión con pala­bras tan pro­fun­das que deci­dí incluir, en este men­sa­je a los estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rios de Cuba, lo fun­da­men­tal de sus ideas:

“Hago un lla­ma­do, a todos los paí­ses que hoy se encuen­tran invo­lu­cra­dos en con­flic­tos mili­ta­res. Por favor, pien­sen siem­pre en lograr una paz ver­da­de­ra, que es lo que nos con­vie­ne a todos. Nues­tros hijos, nues­tros nie­tos y seres huma­nos del mun­do, todos se lo vamos a agra­de­cer. Nece­si­ta­mos vivir en paz y segu­ros en un pla­ne­ta que cada día es menos habi­ta­ble. Es muy fácil de enten­der. El arma­men­to nuclear debe des­apa­re­cer, nin­gún país debe poseer­lo, la ener­gía ató­mi­ca debe ser usa­da solo para el bien. LA ÚNICA VERDADERA VICTORIA ESTÁ EN GANAR LA PAZ.

“Hoy enfren­ta­mos dos gran­des desa­fíos: la con­so­li­da­ción de la paz mun­dial y sal­var el pla­ne­ta del cam­bio cli­má­ti­co. Lo pri­me­ro es lograr una paz dura­de­ra sobre bases sóli­das, la segun­da es la de rever­tir el cam­bio cli­má­ti­co. Hay que tomar con­cien­cia de estos pro­ble­mas que noso­tros mis­mos los hemos crea­do y que somos los pro­ta­go­nis­tas de los cam­bios que tene­mos que lograr. El pano­ra­ma del siglo pasa­do no era igual que el de este siglo. El arma­men­to, en estos momen­tos, es más sofis­ti­ca­do y mor­tí­fe­ro y el pla­ne­ta más débil y con­ta­mi­na­do.

“Con­fe­ren­cia Mun­dial de Cam­bio Cli­má­ti­co de Can­cún. […] la úni­ca opor­tu­ni­dad que nos que­da. […] Esta­mos lle­gan­do a un pun­to crí­ti­co don­de no exis­te mar­cha atrás. En ese momen­to, por mie­do, qui­sié­ra­mos hacer cual­quier cosa para sal­var nues­tras vidas, pero ya todo sería en vano y dema­sia­do tar­de. Las opor­tu­ni­da­des en nues­tras vidas pasan por delan­te de noso­tros una sola vez y hay que saber­las apro­ve­char. Nues­tra Madre Natu­ra­le­za es como un fuma­dor pasi­vo que aun­que no tie­ne vicio, la enfer­ma­mos indis­cri­mi­na­da­men­te.”

“Nadie tie­ne el dere­cho de usar la vio­len­cia con­tra nin­gún ser humano, país o nación. Nadie pue­de cor­tar un árbol si antes no plan­tó tres. […] No pode­mos estar de espal­da a la natu­ra­le­za. Todo lo con­tra­rio, debe­mos per­ma­ne­cer siem­pre abra­za­dos a ella. Por­que noso­tros mis­mos somos natu­ra­le­za, for­ma­mos par­te de ese aba­ni­co de colo­res, de soni­dos, equi­li­brio y armo­nía. La natu­ra­le­za es per­fec­ta.

“Kio­to sig­ni­fi­có para todos los seres huma­nos una espe­ran­za…”

“Si no hace­mos nada. Nadie se sal­va­rá, no habrá lugar segu­ro sobre la tie­rra, ni en el aire, ni en el cos­mos. La gran ener­gía que dia­ria­men­te se acu­mu­la por el efec­to inver­na­de­ro, ya que los rayos sola­res que­dan atra­pa­dos y des­car­gan más ener­gía cada día sobre la super­fi­cie terres­tre. Pro­vo­ca­rá que se pro­duz­can desas­tres natu­ra­les de con­se­cuen­cias impre­de­ci­bles ¿Alguien en la tie­rra ten­dría un botón capaz de poder dete­ner seme­jan­te desas­tre?”

“…no pode­mos per­der tiem­po en gue­rras ana­cró­ni­cas que nos debi­li­tan y ago­tan nues­tras ener­gías. Los enemi­gos hacen las gue­rras. Eli­mi­ne­mos todas las cau­sas que pro­vo­can que el hom­bre vea al hom­bre como su enemi­go. Ni los que se enfren­tan en una gue­rra están cons­cien­tes de que esa sea la solu­ción a sus pro­ble­mas, reac­cio­nan ante sus emo­cio­nes y no les hacen caso a su con­cien­cia pen­san­do erró­nea­men­te que el camino a la paz es la gue­rra. Yo digo, sin nin­gu­na posi­bi­li­dad de error, que la paz con la paz se logra y: SI QUIERES LA PAZ, PREPARETE PARA CAMBIAR TU CONCIENCIA (Aplau­sos).”

Has­ta aquí lo esen­cial de sus pala­bras, bien sen­ci­llas y al alcan­ce de cual­quier ciu­da­dano del mun­do.

El miér­co­les pri­me­ro de sep­tiem­bre, cuan­do ela­bo­ra­ba este men­sa­je, una infor­ma­ción publi­ca­da por el sitio Web Cuba­De­ba­te nos tra­jo la siguien­te noti­cia: “Una nue­va ola de fil­tra­cio­nes sobre un ata­que con­tra los obje­ti­vos nuclea­res de Irán que Israel pre­pa­ra jun­to con Esta­dos Uni­dos esta vez pue­de tener un fun­da­men­to real, con­si­de­ra en un artícu­lo publi­ca­do este mar­tes Geor­ge Fried­man, direc­tor eje­cu­ti­vo del pres­ti­gio­so cen­tro Strat­for, que cuen­ta con anti­guos ana­lis­ta de la CIA entre sus cola­bo­ra­do­res.” Es una per­so­na bien pre­pa­ra­da y con pres­ti­gio.

La infor­ma­ción con­ti­núa expre­san­do:

“Han sido nume­ro­sas las oca­sio­nes en las que se han difun­di­do dife­ren­tes ver­sio­nes del posi­ble ata­que con­tra la Repú­bli­ca Islá­mi­ca supues­ta­men­te fil­tra­das des­de los ser­vi­cios secre­tos. Según exper­tos, se tra­ta­ba de un inten­to de ejer­cer pre­sión psi­co­ló­gi­ca sobre Tehe­rán para hacer­lo bus­car el con­sen­so con Occi­den­te.”

“…esta téc­ni­ca no pros­pe­ró y es muy poco pro­ba­ble que se vuel­va a emplear con el mis­mo obje­ti­vo, seña­la Fried­man…”

“‘Es para­dó­ji­co, pero la nue­va tan­da de rumo­res sobre la gue­rra esta vez pue­de ir diri­gi­da a con­ven­cer a Irán pre­ci­sa­men­te de que no habrá gue­rra, mien­tras en reali­dad se está pre­pa­ran­do ya’…”

“El ana­lis­ta des­car­ta por com­ple­to que Tel Aviv se atre­va a empren­der una ope­ra­ción mili­tar sin con­tar con el apo­yo del Pen­tá­gono.”

“Al mis­mo tiem­po, el exper­to advier­te que la con­se­cuen­cia más gra­ve del posi­ble ata­que con­tra Irán sería que la Repú­bli­ca Islá­mi­ca blo­quea­ra el estre­cho de Ormuz, entre los gol­fos de Omán y Pér­si­co, lo cual colap­sa­ría el 45% de los sumi­nis­tros mun­dia­les de petró­leo hacien­do que se dis­pa­ra­se su pre­cio y difi­cul­tan­do la recu­pe­ra­ción de la eco­no­mía mun­dial tras la rece­sión.”

Así con­clu­ye la infor­ma­ción.

Para mí resul­ta increí­ble que el temor a un ata­que se deba a las con­se­cuen­cias que pue­de tener en el pre­cio del petró­leo y en la lucha con­tra la rece­sión. No alber­go, por mi par­te, la menor duda de que la capa­ci­dad de res­pues­ta con­ven­cio­nal de Irán pro­vo­ca­ría una feroz gue­rra, cuyo con­trol esca­pa­ría de las manos de las par­tes beli­ge­ran­tes y la mis­ma se tor­na­ría irre­me­dia­ble­men­te en un con­flic­to nuclear glo­bal. Es lo que ven­go sos­te­nien­do.

Un sig­ni­fi­ca­ti­vo des­pa­cho de la AFP afir­ma que, “El ex pri­mer minis­tro bri­tá­ni­co Tony Blair advir­tió este miér­co­les que la comu­ni­dad inter­na­cio­nal podría no tener otra alter­na­ti­va que la opción mili­tar si Irán desa­rro­lla armas nuclea­res, en una entre­vis­ta con la BBC con moti­vo de la lle­ga­da de sus memo­rias a las libre­rías.”

Y con­ti­núa:

“‘Pien­so que no hay alter­na­ti­va a esto si con­ti­núan desa­rro­llan­do armas nuclea­res. Deben reci­bir este men­sa­je alto y cla­ro’, agre­gó hacién­do­se eco de una ame­na­za que ya han blan­di­do varias veces Esta­dos Uni­dos e Israel.” con­clu­yo Blair.

Cla­ro, si están fabri­can­do armas nuclea­res ellos no tie­nen nin­gu­na prue­ba ni la pue­den tener, por­que lo que están es usan­do unos cen­tros de inves­ti­ga­ción, hacien­do inves­ti­ga­cio­nes; no tie­nen, has­ta den­tro de uno o dos años, como ellos mis­mos han decla­ra­do, mate­rial para empe­zar a fabri­car una bom­ba. Esto, sin tomar en cuen­ta que los fabri­can­tes de armas nuclea­res tie­nen 25 000 armas nuclea­res, sin con­tar las con­ven­cio­na­les inima­gi­na­bles. No tie­nen prue­bas para ello, se tra­ta de un cen­tro de inves­ti­ga­ción. ¿Es una razón para ata­car­los? Tener una plan­ta que pro­duz­ca ener­gía eléc­tri­ca, par­tien­do del ura­nio, es algo que no cons­ti­tu­ye un deli­to, y para ellos es una prue­ba de la fabri­ca­ción de armas. Ya lo hicie­ron, lo hicie­ron en el 1981 con­tra un cen­tro de inves­ti­ga­ción ira­quí, y lo hicie­ron en el 2007 con­tra un cen­tro de inves­ti­ga­ción sirio; de ese no se habló, es una espe­cie de mis­te­rio por qué no se habló. Por­que hay cosas terri­bles que ocu­rren de las que no se habla y nadie las publi­ca.

Bueno, esas son las prue­bas, por­que se habla de ata­car esos reac­to­res y esos cen­tros de inves­ti­ga­ción. Por eso no hay que dejar­se con­fun­dir con la pala­bri­ta de “si inten­tan” fabri­car armas nuclea­res.

Un des­pa­cho noti­cio­so de la agen­cia ITAR-TASS comu­ni­ca que: ”Las san­cio­nes con­tra Irán no repor­ta­rán un resul­ta­do desea­do, el pro­ble­ma ira­ní no debe ser resuel­to por nin­gún méto­do de fuer­za. Así mani­fes­tó hoy el jefe de la diplo­ma­cia rusa Ser­guéi Lavrov en su inter­ven­ción ante estu­dian­tes del Ins­ti­tu­to ‑qué casua­li­dad- de Rela­cio­nes Inter­na­cio­na­les MGIMO.”

Y con­ti­núa el cable:

“Par­ti­mos de que nin­gún pro­ble­ma mun­dial debe resol­ver­se por méto­dos de fuer­za, seña­ló. Lavrov lla­mó aten­ción a la pos­tu­ra del pre­si­den­te de EE.UU., Barack Oba­ma, en rela­ción con Irán, par­ti­cu­lar­men­te, la invo­lu­cra­ción de Irán en el pro­ce­so nego­cia­do. Salu­da­mos una nor­ma­li­za­ción de las rela­cio­nes entre EE.UU. e Irán, aco­tó.”

Esti­mo que Rusia no es solo miem­bro del Con­se­jo de Segu­ri­dad con dere­cho a veto, sino tam­bién un pode­ro­so país cuya opi­nión no pue­de ser igno­ra­da. Inde­pen­dien­te­men­te de que en esa Reso­lu­ción del 9 de junio, todos los que tie­nen dere­cho al veto apo­ya­ron la Reso­lu­ción. Tur­quía y Bra­sil no la apo­ya­ron, y Líbano se abs­tu­vo. Ese era un momen­to de gran impor­tan­cia, por­que la Reso­lu­ción que­dó apro­ba­da, la que auto­ri­za la ins­pec­ción de los mer­can­tes ira­níes y ade­más esta­ble­cie­ron un pla­zo, decían 90 días, hay algu­nos que dicen que el 9 se ven­ce, otros que el 7. Ade­más dice que ese día tenían que infor­mar si aca­ta­ron o no.

Aho­ra hay que poner­se a espe­rar a ver qué hacen den­tro de esta situa­ción, cómo valo­ran la opi­nión mun­dial, qué efec­to ten­drá, si inven­tan otro pla­zo o no, si decla­ran que no lo van a hacer, o si rati­fi­can que lo van a hacer, podrá tar­dar más o menos, no pue­de ser mucho tiem­po.

Les reco­mien­do que este­mos aten­tos, que les pida­mos a nues­tros medios de infor­ma­ción que nos comu­ni­quen, para seguir de cer­ca la situa­ción.

Gra­cias a los medios elec­tró­ni­cos hay per­so­nas en el mun­do, un núme­ro cre­cien­te de per­so­nas, que se infor­man, por­que no pue­den impe­dir­lo, inde­pen­dien­te­men­te de que las agen­cias noti­cio­sas y los gran­des medios de infor­ma­ción en manos de pode­ro­sas empre­sas capi­ta­lis­tas, guar­den silen­cio, el mun­do se está ente­ran­do. Se los digo por la can­ti­dad de men­sa­jes que lle­gan. Yo les leí una opi­nión que esco­gí: es a las 4:52, a las 4:54, otra a las 4:55, los com­pa­ñe­ros que reco­gen expli­can que lle­gan de todas par­tes del mun­do, no solo de Amé­ri­ca Lati­na. Es impo­si­ble reco­ger­los y comen­tar­los, tene­mos una idea de los esta­dos de opi­nión, de la cre­di­bi­li­dad que le dan o no, y les pue­do decir que dan una cre­di­bi­li­dad gran­de, como uste­des se la están dan­do. Se ve cla­ro, y eso es deci­si­vo. Es una eta­pa nue­va, nun­ca se cono­ció una situa­ción pare­ci­da a esta.

Por lo tan­to, yo les sugie­ro a uste­des, y a todos nues­tros com­pa­trio­tas que tra­ten de estar aten­tos, y a nues­tros medios de pren­sa que infor­men, por­que a veces se guar­da un silen­cio extra­ño en la pren­sa inter­na­cio­nal y des­pués apa­re­cen, de repen­te, una serie de noti­cias. Las que van a venir suce­si­va­men­te, cada día son más intere­san­tes.

Nadie pue­de decir una pala­bra exac­ta de lo qué va a pasar, por­que están des­en­vol­vién­do­se estos acon­te­ci­mien­tos.

¿Qué pasa­rá el 7, el 9, el 15, el 20? Tene­mos que hacer nues­tros pla­nes, los pla­nes de tra­ba­jo, cada uno el suyo. Yo, por mi par­te, me con­cen­tro; ven­go con­cen­tra­do en esto hace rato, reco­gien­do cuan­ta infor­ma­ción es posi­ble.

Pero en este pro­ble­ma todos tene­mos una par­te de tra­ba­jo, una par­te de res­pon­sa­bi­li­dad que no sig­ni­fi­ca dete­ner las cosas que este­mos hacien­do.

Ade­más, otro país muy impor­tan­te, es el últi­mo men­cio­na­do aquí, por­que fue el últi­mo cable, fue de ayer por la tar­de.

Un des­pa­cho de la agen­cia Reuters dice que: “La Unión Euro­pea pre­sio­na a Chi­na para que cum­pla las san­cio­nes a Irán.”

Por­que ade­más del acuer­do famo­so del 9 de junio, el núme­ro 1929, esta­ble­cien­do las san­cio­nes que men­cio­né, estas poten­cias sate­li­ta­les euro­peas y de otras par­tes, impu­sie­ron san­cio­nes adi­cio­na­les para estran­gu­lar al país y, en este caso, se esta­ban que­jan­do con rela­ción a Chi­na, tam­bién con rela­ción a Rusia sobre lo que harán, pero decía así:

“La res­pon­sa­ble de polí­ti­ca exte­rior de la Unión Euro­pea Cathe­ri­ne Ash­ton, dijo el jue­ves que ha pre­sio­na­do a Chi­na para que se ase­gu­re que las empre­sas chi­nas no ocu­pen el lugar deja­do por las otras com­pa­ñías que han aban­do­na­do Irán a cau­sa de las san­cio­nes…” No dice cuá­les san­cio­nes, si las del Con­se­jo o las de ellos, se debe estar refi­rien­do a todas, por supues­to.

Cual­quier per­so­na hones­ta pue­de com­pren­der la com­ple­ji­dad del gra­ví­si­mo pro­ble­ma que hoy ame­na­za al mun­do.

Com­pa­ñe­ros estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rios, como en otros tiem­pos, al pare­cer leja­nos y que a mí me pare­ce fue ayer, les agra­dez­co la pre­sen­cia y el apo­yo moral que uste­des le están ofre­cien­do a esta lucha por la paz (Aplau­sos). Los exhor­to a no dejar de bata­llar en esa direc­ción. En esta, como en muchas luchas del pasa­do, es posi­ble ven­cer (Aplau­sos).

¡Que la vida huma­na se pre­ser­ve! ¡Que los niños y los jóve­nes dis­fru­ten de ella en un mun­do de jus­ti­cia! ¡Que los padres y los abue­los com­par­tan con ellos el pri­vi­le­gio de vivir!

La dis­tri­bu­ción jus­ta de las rique­zas mate­ria­les y espi­ri­tua­les, que el hom­bre es capaz de crear por el fabu­lo­so desa­rro­llo de sus fuer­zas pro­duc­ti­vas, es ya la úni­ca alter­na­ti­va posi­ble.

Muchas gra­cias.

Sep­tiem­bre 3 de 2010

(Ova­ción.)

Fidel en la Universidad de La Habana. Foto: Alex Castro

Fidel en la Universidad de La Habana. Foto: Alex CastroFidel en la Universidad de La Habana. Foto: Alex Castro

Fidel en la Uni­ver­si­dad de La Haba­na. Foto: Alex Cas­tro

Fidel en la Universidad de La Habana. Foto: Alex Castro

Fidel en la Uni­ver­si­dad de La Haba­na. Foto: Alex Cas­tro

Fidel en la Universidad de La Habana. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Uni­ver­si­dad de La Haba­na. Foto: Ismael Fran­cis­co

Fidel en la Universidad de La Habana. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Uni­ver­si­dad de La Haba­na. Foto: Ismael Fran­cis­co

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