Muje­res, no obje­tos: ¿la auto­rre­gu­la­ción bas­ta? – Géne­ro con cla­se

El cuer­po des­nu­do o semi­des­nu­do de las muje­res, mucho más que el de los hom­bres, lle­na por­ta­das de revis­tas, car­te­les, pós­ter y espa­cios publi­ci­ta­rios en espa­cios públi­cos y en los medios de comu­ni­ca­ción. Muchas de estas imá­ge­nes están diri­gi­das al con­su­mo mas­cu­lino, pero tam­bién el icono del cuer­po per­fec­to se ofre­ce como mode­lo a seguir para miles de muje­res en bús­que­da de un arti­fi­cio­so ideal de belle­za. La mayo­ría de las veces tan­ta exu­be­ran­cia se reci­be con nor­ma­li­dad, pero en oca­sio­nes la del­ga­dí­si­ma línea entre lo correc­to y lo veja­to­rio se ten­sa.

La uti­li­za­ción del cuer­po de las muje­res para obte­ner reper­cu­sión y lle­gar a la ciu­da­da­nía aun­que sólo sea por su atrac­ti­vo visual es una prác­ti­ca espe­cial­men­te recu­rri­da por la publi­ci­dad.

El Obser­va­to­rio de la Ima­gen del Ins­ti­tu­to de la Mujer, espe­cial­men­te des­de que Lau­ra Sea­ra está al man­do de la ins­ti­tu­ción, man­tie­ne acti­va la bata­lla por sen­si­bi­li­zar a la pobla­ción de los efec­tos per­ni­cio­sos de repro­du­cir una inade­cua­da ima­gen de la mujer y por evi­tar estas prác­ti­cas entre anun­cian­tes.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *