Boltxe entre­vis­ta a Dax Toscano

Dax Tos­cano, es, apar­te de una de las voces mas auto­ri­za­das de Amé­ri­ca Lati­na, ami­go y cola­bo­ra­dor de Boltxe hace mucho tiem­po. Sus aná­li­sis, artícu­los y con­tri­bu­cio­nes, siem­pre tie­ne un hue­co en nues­tro proyecto.

Esta ulti­ma sema­na hemos dado cuen­ta de su blog, Mar­que­ta­lia http://​insur​gen​cia​fa​ria​na​.blogs​pot​.com y a raíz de este nue­vo con­tac­to con Dax, le hemos hecho varias cuestiones

B- Dax, haz­nos una radio­gra­fía, de la actual situa­ción en Colom­bia y en el res­to de paí­ses de la zona

D - Pri­me­ro que todo un salu­do revo­lu­cio­na­rio a todas y todos quie­nes luchan por la cons­truc­ción de un mun­do mejor, dis­tin­to al orden capi­ta­lis­ta vigente.

En Amé­ri­ca Lati­na, 2010 es el año del bicen­te­na­rio de las luchas por la inde­pen­den­cia del colo­nia­lis­mo espa­ñol. Las ges­tas liber­ta­rias lle­va­das ade­lan­te en el con­ti­nen­te fue­ron muy impor­tan­tes para aca­bar con la domi­na­ción espa­ño­la en Abya Yala. Sin embar­go, la his­to­ria ofi­cial, cuya carac­te­rís­ti­ca es la fal­si­fi­ca­ción de los hechos, de la reali­dad mis­ma, deja de lado un sin­nú­me­ro de ele­men­tos que no con­vie­ne a quie­nes deten­tan el poder que se conozcan.

Dos ejem­plos:

El pri­me­ro tie­ne que ver con el ocul­ta­mien­to, la invi­si­vi­li­za­ción que se hace de la lucha de los pue­blos indí­ge­nas, afro­ame­ri­ca­nos fren­te al colo­nia­je. En los rela­tos his­tó­ri­cos que se hace sobre la inde­pen­den­cia, apa­re­cen fun­da­men­tal­men­te per­so­na­jes rela­cio­na­dos con la aris­to­cra­cia, que por razo­nes polí­ti­co-eco­nó­mi­cas man­te­nían dis­cre­pan­cias con el orden esta­ble­ci­do. Y, de igual mane­ra, se hace refe­ren­cia a hom­bres y no a las muje­res que tam­bién par­ti­ci­pa­ron acti­va­men­te en las luchas de la independencia.

El segun­do ejem­plo tie­ne que ver con la exal­ta­ción de esos pro­ce­sos, como si hubie­sen pro­vo­ca­do un cam­bio sig­ni­fi­ca­ti­vo para la situa­ción polí­ti­co, social, eco­nó­mi­ca de los sec­to­res más explo­ta­dos de la socie­dad americana.

“Últi­mo día de des­po­tis­mo, pri­me­ro de lo mis­mo”, es una de las fra­ses que sin­te­ti­za lo que real­men­te suce­dió en Amé­ri­ca tras la inde­pen­den­cia del colo­nia­je euro­peo, fun­da­men­tal­men­te español.
Los idea­les por los que lucha­ron Simón Rodrí­guez, Bolí­var, Sucre, Arti­gas fue­ron trai­cio­na­dos por la aris­to­cra­cia crio­lla, por mili­ta­res corrup­tos, ven­de patrias que más ade­lan­te se cons­ti­tui­rían en las cla­ses domi­nan­tes al ser­vi­cio del nacien­te impe­ria­lis­mo yanqui.

La situa­ción de explo­ta­ción, de ham­bre, de mise­ria, de opre­sión que exis­tió des­de hace dos­cien­tos años, se ha agudizado.

Pero así como hace dos­cien­tos años los pue­blos indios, afros se levan­ta­ron con­tra el orden colo­nial para derro­tar al opro­bio­so sis­te­ma que se impu­so en Amé­ri­ca Lati­na a par­tir de 1492, en el trans­cur­so de estos dos siglos la lucha no ha cesa­do para derro­tar a un enemi­go más feroz: el impe­ria­lis­mo yan­qui y sus laca­yos, la bur­gue­sía crio­lla latinoamericana.

En Colom­bia, tras el ase­si­na­to de Simón Bolí­var, de Sucre, la oli­gar­quía san­tan­de­ris­ta ha gober­na­do el país, que ha sufri­do ade­más la agre­sión del impe­ria­lis­mo estadounidense.

Más de 30 millo­nes de colom­bia­nas y colom­bia­nos son pobres, de una pobla­ción de 44 millo­nes. Sie­te millo­nes de per­so­nas viven en la pobre­za extre­ma. En el cam­po más del 60% de la pobla­ción vive por deba­jo de la línea de la pobre­za. Exis­ten cua­tro millo­nes de refu­gia­dos inter­nos, des­pla­za­dos por la gue­rra sucia des­ata­da por el Esta­do colombiano.

A estos hechos hay que aña­dir que la pobla­ción colom­bia­na está some­ti­da a un pro­ce­so de embru­te­ci­mien­to y alie­na­ción per­ma­nen­te por par­te de fal­si­me­dia. Uri­be aho­ra es pre­sen­ta­do como un “segun­do liber­ta­dor” de Colom­bia, pues­to a la altu­ra de Bolívar.

Bolí­var aler­tó sobre la polí­ti­ca de los EEUU con­tra Amé­ri­ca Lati­na y los com­ba­tió. Uri­be es un laca­yo del impe­ria­lis­mo, que per­mi­tió que Colom­bia se con­vier­ta en una base nor­te­ame­ri­ca­na para agre­dir a los pue­blos del con­ti­nen­te. Sin embar­go, fal­si­me­dia pre­sen­ta al régi­men uri­bis­ta como lleno de logros, ocul­tan­do las reali­da­des expre­sa­das, así como la polí­ti­ca neo­li­be­ral de este mafio­so que ha des­trui­do la salud y la edu­ca­ción públi­ca colombiana.

Las fosas comu­nes des­cu­bier­tas con cadá­ve­res de cam­pe­si­nos, tra­ba­ja­do­res ase­si­na­dos por los para­mi­li­ta­res y el pro­pio ejér­ci­to colom­biano no son hechos dig­nos de que se conoz­can para falsimedia.

Esto for­ma par­te de la gue­rra psi­co­ló­gi­ca que lle­va ade­lan­te el impe­ria­lis­mo yan­qui, las oli­gar­quías lati­no­ame­ri­ca­nas con­tra las fuer­zas pro­gre­sis­tas, revo­lu­cio­na­rias en la región, cuyo obje­ti­vo es sata­ni­zar a todo aque­llo que se opon­ga al sis­te­ma dominante.

Des­de mi pers­pec­ti­va, estas fuer­zas del terror han gana­do espa­cio en gran medi­da debi­do a esta cam­pa­ña de pro­pa­gan­da sucia.

En la región hay una pola­ri­za­ción cons­tan­te entre quie­nes luchan por un mun­do mejor y quie­nes, a toda cos­ta, quie­ren man­te­ner el sis­te­ma impe­ran­te. La dere­cha lati­no­ame­ri­ca­na, coman­da­da por el gobierno yan­qui, nue­va­men­te empie­za a ganar espa­cios. El gol­pe de Esta­do en Hon­du­ras, las elec­cio­nes ile­gí­ti­mas en ese país, el triun­fo de Mar­ti­ne­lli en Pana­má, de San­tos en Colom­bia, de Piñe­ra en Chi­le les per­mi­te un gran mar­gen de acción para lan­zar furi­bun­dos ata­ques en con­tra de las fuer­zas revolucionarias.

Por otro lado, no se pue­de pen­sar que gobier­nos como los de Fer­nan­do Lugo, carac­te­ri­za­do por la mili­ta­ri­za­ción de la socie­dad para­gua­ya, pese a que se pre­sen­ta como de izquier­da, o los de Mau­ri­cio Funes en El Sal­va­dor, Pepe Muji­ca en Uru­guay, Fer­nán­dez de Krich­ner en Argen­ti­na, pue­den garan­ti­zar un cam­bio sig­ni­fi­ca­ti­vo del sis­te­ma. Son gobier­nos apa­ren­te­men­te pro­gre­sis­tas, pero que en la prác­ti­ca nada han hecho para hacer­le fren­te al sis­te­ma capi­ta­lis­ta y al impe­ria­lis­mo yanqui.

Mien­tras, los gobier­nos cali­fi­ca­dos de “izquier­da tro­glo­dí­ti­ca” por par­te de la dere­cha, como son los de Hugo Chá­vez en Vene­zue­la, Evo Mora­les en Boli­via y, en menor medi­da, el de Rafael Correa en Ecua­dor, con todas las con­tra­dic­cio­nes que tie­ne su gobierno, son obje­to de los ata­ques más bru­ta­les, entre los cua­les siem­pre ha esta­do pre­sen­te la opción del derro­ca­mien­to por medio de la fuer­za mili­tar con apo­yo de EEUU, a lo cual se suma el finan­cia­mien­to por par­te de las agen­cias de espio­na­je del impe­ria­lis­mo yan­qui a la opo­si­ción fascista.

Cuba sigue sien­do un faro lumi­no­so para las luchas de los pue­blos por cons­truir una socie­dad más jus­ta y más huma­na. Pero la Revo­lu­ción Cuba­na debe empren­der cam­bios sig­ni­fi­ca­ti­vos para for­ta­le­cer inter­na­men­te el pro­ce­so. La lucha con­tra la buro­cra­cia, con­tra la corrup­ción es fun­da­men­tal. Pero, más que todo, la cons­truc­ción y for­ta­le­ci­mien­to de la demo­cra­cia obre­ra son los ele­men­tos que blin­da­rán a la revo­lu­ción ante cual­quier ata­que externo e interno.

B - Esta sema­na el ase­sino Uri­be ha denun­cia­do a Vene­zue­la ante la Cor­te Penal, ten­sio­nan­do más aun la situa­ción, ¿Crees posi­ble una situa­ción de gue­rra entre ambos estados?

D - Lo pri­me­ro que se debe com­pren­der es que la deci­sión de lle­var ade­lan­te una agre­sión, una inva­sión mili­tar con­tra Vene­zue­la o de pro­vo­car un con­flic­to con Colom­bia, está en manos del gobierno yanqui.

El régi­men colom­biano es un laca­yo de su amo impe­rial y cum­pli­rá al pie de la letra las órde­nes que le seña­le el gobierno de EEUU.

El impe­ria­lis­mo yan­qui no tie­ne ami­gos, sino intere­ses. La des­truc­ción del pro­yec­to revo­lu­cio­na­rio boli­va­riano, que cons­ti­tu­ye una pie­dra en el camino en el pro­yec­to de domi­na­ción impe­ria­lis­ta del con­ti­nen­te, es fun­da­men­tal para el régi­men esta­dou­ni­den­se. Por un lado está en la mira el petró­leo vene­zo­lano, por otro dete­ner el avan­ce de las fuer­zas revo­lu­cio­na­rias no sólo en Vene­zue­la, sino en el res­to de la región, dan­do un zar­pa­zo a la Revo­lu­ción Boli­va­ria­na, lo cual le per­mi­ti­ría al impe­ria­lis­mo dete­ner y aca­bar de una vez por todas la ALBA, el Ban­co del Sur y todo pro­yec­to que se haya lle­va­do a cabo en estos años para hacer­le fren­te al mode­lo neo­li­be­ral y al ALCA como meca­nis­mo de ane­xión que los EEUU pre­ten­den lle­var toda­vía ade­lan­te en Amé­ri­ca Latina.

Hay que seña­lar ade­más que Oba­ma lle­va ade­lan­te una polí­ti­ca gue­rre­ris­ta, some­ti­do a las órde­nes del apa­ra­to mili­tar-indus­trial yan­qui. Así que la inva­sión mili­tar o la pro­vo­ca­ción de un con­flic­to entre Colom­bia y Vene­zue­la está vigen­te en los pla­nes del imperialismo.

Aho­ra, por el momen­to, debi­do a la pose­sión de Juan Manuel San­tos como pre­si­den­te de Colom­bia, se tra­ta­rá, en apa­rien­cia, de dar una ima­gen dife­ren­te a la de su ante­ce­sor, el fas­cis­ta Uri­be. Sin embar­go, hay que recor­dar que San­tos fue el minis­tro de Defen­sa del régi­men uri­bis­ta, que fue res­pon­sa­ble del bom­bar­deo al cam­pa­men­to de Raúl Reyes en terri­to­rio ecua­to­riano por lo cual no hay que con­fiar en un per­so­na­je de esa natu­ra­le­za, que repre­sen­ta los intere­ses de la oli­gar­quía colom­bia­na y que sólo por una cues­tión de ima­gen va a apa­ren­tar ser algo distinto.

Hay que indi­car que mucha gen­te pen­só que Oba­ma iba a ser dis­tin­to a Bush. Y lo que ha demos­tra­do es ser peor que Bush, aun­que lógi­ca­men­te no sea un idio­ta como su ante­ce­sor. Igual suce­de entre Uri­be y San­tos. Así que no hay que con­fiar “ni un tan­ti­to así”, como decía el Che.

De los resul­ta­dos que se obten­gan de las con­ver­sa­cio­nes entre San­tos y Chá­vez en estos días depen­de­rá el futu­ro inme­dia­to de las rela­cio­nes entre ambos países.

Lo que si se debe hacer, más allá de lo que suce­da, es lle­var ade­lan­te una cam­pa­ña inter­na­cio­nal para denun­ciar los crí­me­nes del régi­men uri­bis­ta y pro­pi­ciar su juz­ga­mien­to ante las cor­tes inter­na­cio­na­les.

De igual mane­ra el pre­si­den­te Chá­vez debe for­ta­le­cer las mili­cias revo­lu­cio­na­rias y pro­pi­ciar que se creen comi­tés revo­lu­cio­na­rios en cada fábri­ca y en las zonas cam­pe­si­nas para defen­der el pro­ce­so ante la agre­sión exter­na e inter­na, pues­to que de lle­var­se una agre­sión mili­tar el impe­ria­lis­mo y la oli­gar­quía san­tan­de­ris­ta con­ta­rá con el apo­yo deci­di­do de la con­tra­rre­vo­lu­ción venezolana.

B -Nos ima­gi­na­mos que más de lo mis­mo, impu­ni­dad, para­mi­li­ta­ris­mo y esta­do terro­ris­ta ¿Qué sali­da ves al con­flic­to de Colom­bia, que ya dura dema­sia­do tiempo?

D - Lamen­ta­ble­men­te sí. Ya vere­mos como cri­mi­na­les como Freddy Padi­lla de León y el pro­pio Álva­ro Uri­be son nom­bra­dos para ocu­par algún car­go guber­na­men­tal con el pro­pó­si­to de que gocen de inmu­ni­dad y así evi­tar, en cier­ta for­ma, su juz­ga­mien­to por crí­me­nes de lesa humanidad.

Por otro lado, no hay que olvi­dar que el apa­ra­to polí­ti­co colom­biano está domi­na­do por el nar­co­trá­fi­co y el paramilitarismo.

De igual mane­ra, el ejér­ci­to colom­biano está al ser­vi­cio de los gru­pos de poder, por lo que con­ti­nua­rá con su polí­ti­ca criminal.

La sali­da al con­flic­to colom­biano se dará úni­ca­men­te cuan­do las cau­sas que lo ori­gi­na­ron des­apa­rez­can, lo cual sig­ni­fi­ca lle­var ade­lan­te una polí­ti­ca agra­ria que bene­fi­cie a los cam­pe­si­nos y no a los lati­fun­dis­tas. Asi­mis­mo, pen­sar en una sali­da al con­flic­to que vive Colom­bia impli­ca que se lle­ven ade­lan­te inves­ti­ga­cio­nes serias sobre la vio­la­ción a los dere­chos huma­nos por par­te del Esta­do colom­biano y sus fuer­zas mili­ta­res y para­mi­li­ta­res, para sen­tar ante los tri­bu­na­les nacio­na­les e inter­na­cio­na­les a quie­nes sean res­pon­sa­bles de los crí­me­nes per­pe­tra­dos con­tra el pue­blo colom­biano. Pen­sar en una reso­lu­ción del con­flic­to en Colom­bia sig­ni­fi­ca que se recu­pe­re la sobe­ra­nía del país, lo cual impli­ca la sali­da inme­dia­ta de las bases mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses, de los ase­so­res mili­ta­res grin­gos e israe­li­tas. Aca­bar con el con­flic­to sig­ni­fi­ca acep­tar que hay un con­flic­to y que, por lo tan­to, la insur­gen­cia debe ser reco­no­ci­da como fuer­za beli­ge­ran­te. La sali­da ade­más al con­flic­to colom­biano está en lle­var ade­lan­te una polí­ti­ca social efec­ti­va que bene­fi­cie a los millo­nes de pobres que exis­ten en el país.

Por otro lado, se debe pen­sar en la lega­li­za­ción de la dro­ga para aca­bar con las mafias del nar­co­trá­fi­co. Uno de los pre­tex­tos de los EEUU para entro­me­ter­se en los asun­tos inter­nos de Colom­bia es ese pre­ci­sa­men­te. ¿Cómo aca­bar con ello? ¿Por medio de la vio­len­cia? Méxi­co y Colom­bia son una cla­ra demos­tra­ción de que esto no es posi­ble resol­ver­lo de esa mane­ra. Enton­ces lega­li­cen la dro­ga y los millo­nes que uti­li­zan para com­ba­tir supues­ta­men­te al nar­co­trá­fi­co, des­ti­nen a edu­car a la pobla­ción, pero sobre todo a fomen­tar polí­ti­cas que per­mi­tan resol­ver los pro­ble­mas de las per­so­nas para que no pro­duz­can, ni con­su­man drogas.

Son algu­nas ideas de cómo podría dar­se una sali­da al con­flic­to en Colom­bia, que no pasa por la entre­ga de armas de la insur­gen­cia que ya tie­ne lec­cio­nes de que es lo que les suce­de­rá si no tie­nen nin­gu­na garan­tía para ello. Ade­más, hay que insis­tir, los pro­ble­mas que deben solu­cio­nar­se son los de la mayo­ría pobre de Colombia.

B – ¿Crees posi­ble, aun­que sea a lar­go pla­zo una uni­dad de acción o estra­té­gi­ca entre las FARC y el ELN?

D Han sido lamen­ta­bles los con­flic­tos que se han dado entre estas dos fuer­zas revo­lu­cio­na­rias. Eso no pue­de con­ti­nuar. Tan­to las FARC-EP como el ELN pare­ce que han com­pren­di­do ésta situa­ción y por ello en el mes de noviem­bre de 2009 rea­li­za­ron un pac­to con el pro­pó­si­to de parar las con­fron­ta­cio­nes entre las dos fuer­zas insurgentes.

La dere­cha cuan­do ve peli­grar su esta­bi­li­dad, su exis­ten­cia se une. Con­sen­so entre las fuer­zas opre­so­ras para com­ba­tir a sus enemi­gos de clase.

¿Cómo es posi­ble que entre her­ma­nos de lucha no se pue­da dar pasos para lograr la uni­dad de acción, man­te­nien­do cada orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria su pro­pia identidad?

Los fines por los cua­les se luchan son los mis­mos, por lo tan­to hay que encon­trar los pun­tos comu­nes, for­ta­le­cer­los y limar las aspe­re­zas que pue­dan exis­tir con la crí­ti­ca y la auto­crí­ti­ca revo­lu­cio­na­rias que son armas pode­ro­sas para el combate.

Manuel Maru­lan­da y Manuel Pérez lucha­ron incan­sa­ble­men­te por lograr esa uni­dad, la cual ya se logró en cier­ta for­ma con la crea­ción de la Coor­di­na­do­ra Gue­rri­lle­ra Simón Bolí­var en 1987.

El enemi­go común del géne­ro humano es el impe­ria­lis­mo yan­qui. Las oli­gar­quías son sus laca­yos. Con­tra ellos hay que apun­tar nues­tras armas de com­ba­te, nues­tras ideas, nues­tra lucha revolucionaria.

B – ¿Qué valo­ra­ción nos pue­des hacer de la revo­lu­ción boli­va­ria­na en Vene­zue­la y su deve­nir en medio de esta situa­ción gene­ral en Amé­ri­ca Latina?

D - Como en 1917 con la Revo­lu­ción Bol­che­vi­que, en 1959 con la Revo­lu­ción Cuba­na, en 1979 con la Revo­lu­ción San­di­nis­ta, este pro­ce­so es vital para con­cre­tar la lucha por la cons­truc­ción de un mun­do mejor, con miras a cons­ti­tuir en el futu­ro una pode­ro­sa Fede­ra­ción Socia­lis­ta en Amé­ri­ca Latina.
La Revo­lu­ción ha teni­do logros sig­ni­fi­ca­ti­vos en estos once años en que el pre­si­den­te Hugo Chá­vez, con­jun­ta­men­te con la cla­se tra­ba­ja­do­ra, se ha man­te­ni­do en el poder. La recu­pe­ra­ción del petró­leo y de los ingre­sos pro­ve­nien­tes de su comer­cia­li­za­ción en bene­fi­cio del pue­blo vene­zo­lano es uno de los pun­tos fun­da­men­ta­les de este pro­ce­so. La edu­ca­ción, la salud, el depor­te, como en nin­gu­na otra épo­ca en Vene­zue­la, han reci­bi­do toda la aten­ción por par­te del gobierno revo­lu­cio­na­rio, que cuen­ta con la ayu­da de Cuba.

La polí­ti­ca inter­na­cio­nal lle­va­da a cabo por la revo­lu­ción enca­be­za­da por el pre­si­den­te Chá­vez ha sido tam­bién un pun­tal para sos­te­ner el pro­ce­so y ganar­se el apre­cio, la soli­da­ri­dad y el apo­yo de las fuer­zas revo­lu­cio­na­rias impli­ca­das en esta lucha con­tra el impe­ria­lis­mo y las oli­gar­quías ven­de patrias.

Sin embar­go, lue­go de once años se apre­cian con­tra­dic­cio­nes al inte­rior de la revo­lu­ción que deben ser supe­ra­das en bene­fi­cio del pro­ce­so, por­que si no se pue­den con­ver­tir en armas pode­ro­sos para los enemi­gos del proceso.

La corrup­ción debe ser com­ba­ti­da en todas las esfe­ras. No se pue­de tener con­tem­pla­ción con quie­nes, dis­fra­za­dos de boli­va­ria­nos, lo úni­co que pre­ten­den es enri­que­cer­se. De igual mane­ra hay que luchar sin des­can­so con­tra el buro­cra­tis­mo que, en defi­ni­ti­va, es gene­ra­dor pre­ci­sa­men­te de esa corrup­ción. Hay que dar mayor poder al pue­blo, no a los buró­cra­tas. La cla­se tra­ba­ja­do­ra debe tener mayor mar­gen de acción, garan­ti­zán­do­le esto por medio de una legis­la­ción revo­lu­cio­na­ria, que les per­mi­ta com­ba­tir a los corrup­tos y tener mayor con­trol del proceso.

La revo­lu­ción no debe ser gene­ro­sa con los enemi­gos de cla­se. Se debe pro­fun­di­zar el pro­ce­so de nacio­na­li­za­ción, pero no con miras a que sea el Esta­do el que con­tro­le la eco­no­mía des­de arri­ba, sino que sean los obre­ros los que asu­man esta tarea en cada fábri­ca. Sólo así se for­ta­le­ce la demo­cra­cia socia­lis­ta por la cual se está luchando.

Los ban­cos, la eco­no­mía, el comer­cio exte­rior deben ser nacio­na­li­za­dos defi­ni­ti­va­men­te. No pue­de haber medias tin­tas en esto, por­que es el sos­tén eco­nó­mi­co de las fuer­zas con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rias. En este sen­ti­do, es fun­da­men­tal que la revo­lu­ción ten­ga lo que se deno­mi­na como sobe­ra­nía alimentaria.
De igual mane­ra los medios al ser­vi­cio de la con­tra­rre­vo­lu­ción deben ser gol­pea­dos. Ellos cacarean sobre la liber­tad de expre­sión, que no es otra cosa que la liber­tad de empre­sa y la liber­tad para embru­te­cer a los pue­blos con sus men­sa­jes alie­nan­tes. Ade­más, como que­dó demos­tra­do en 2002, la oli­gar­quía se vale de la indus­tria mediá­ti­ca para men­tir, para gene­rar vio­len­cia, para inci­tar al odio, para pro­vo­car gol­pes de Estado.

Si el gobierno revo­lu­cio­na­rio y la cla­se tra­ba­ja­do­ra vene­zo­la­na obtie­nen nue­vas vic­to­rias, estas serán ejem­plo para los pue­blos lati­no­ame­ri­ca­nos que sen­ti­rán la nece­si­dad impe­rio­sa de luchar y cons­truir una socie­dad socia­lis­ta en cada uno de sus paí­ses que impi­da, en defi­ni­ti­va, que la huma­ni­dad desaparezca.

B - Y a nivel con­ti­nen­tal ¿Qué nos dirías de las luchas de los pue­blos de Amé­ri­ca Latina?

D -Des­de mi pers­pec­ti­va con­si­de­ro que se han dado avan­ces muy impor­tan­tes. La lucha con­tra el ALCA, con­tra los pro­ce­sos pri­va­ti­za­do­res ha per­mi­ti­do dar­le gol­pes cer­te­ros al impe­ria­lis­mo y a las oli­gar­quías. De igual mane­ra, el ascen­so, bien o mal, de gobier­nos pro­gres y de ver­da­de­ra­men­te revo­lu­cio­na­rios demues­tra que los pue­blos quie­ren cons­truir una socie­dad mejor a la que exis­te actualmente.

Sin embar­go, estas luchas muchas veces han sido espon­tá­neas, lo cual no es malo, pero cuan­do no hay una direc­ción polí­ti­ca ade­cua­da, un cuer­po de prin­ci­pios teó­ri­cos que per­mi­tan cana­li­zar la lucha hacia un gran obje­ti­vo estra­té­gi­co, se des­va­ne­cen, se estan­can y, por lo tan­to hay reflu­jos. Eso expli­ca, en cier­ta medi­da, por­que la dere­cha ha ido for­ta­le­cién­do­se en estos últi­mos años nuevamente.
Hay que pro­fun­di­zar la for­ma­ción polí­ti­ca para hacer­le fren­te a las ideas fan­tás­ti­cas que, a tra­vés de la indus­tria del enga­ño, pre­sen­ta a los pue­blos los deten­ta­do­res de este opro­bio­so sis­te­ma capitalista.

De igual mane­ra hay que for­ta­le­cer la uni­dad de acción entre las dis­tin­tas fuer­zas polí­ti­cas revo­lu­cio­na­rias, para luchar con­tra los ver­da­de­ros enemi­gos de los pueblos.

La soli­da­ri­dad debe pri­mar entre quie­nes luchan por la cons­truc­ción de una nue­va sociedad.
En este sen­ti­do, de nin­gu­na mane­ra, y bajo nin­gún cri­te­rio, las y los revo­lu­cio­na­rios pue­den asu­mir como pro­pio el dis­cur­so de los explo­ta­do­res sobre nin­gún hecho y, mucho menos, sobre algu­na orga­ni­za­ción her­ma­na revo­lu­cio­na­ria. Es incon­ce­bi­ble por ejem­plo, que cier­tos sec­to­res deno­mi­na­dos de izquier­da quie­ran juz­gar la lucha de la insur­gen­cia colombiana.

Las FARC-EP son una orga­ni­za­ción polí­ti­ca-mili­tar que debe tener el res­pal­do de todas las fuer­zas revo­lu­cio­na­rias, por­que han demos­tra­do con el ejem­plo de su lucha, que son muy impor­tan­tes para el triun­fo de la revo­lu­ción latinoamericana.

“Divi­de y ven­ce­rás” es la máxi­ma de los deten­ta­do­res del poder. Fren­te a ello hay que hacer nues­tra divi­sa el pen­sa­mien­to de Bolí­var: “Uni­dad, Uni­dad, Unidad”.

B - Para ter­mi­nar, des­de la leja­nía, ¿como ves el con­flic­to vas­co y su deve­nir inmediato?

D - En pri­mer lugar hay que seña­lar que exis­te un gran des­co­no­ci­mien­to de la gen­te sobre lo que suce­de en Eus­kal Herria, debi­do a la cam­pa­ña de des­in­for­ma­ción lle­va­da ade­lan­te, una vez más, por la indus­tria mediá­ti­ca de la mentira.

La repre­sión lle­va­da a cabo por el Esta­do espa­ñol con­tra las fuer­zas revo­lu­cio­na­rias que luchan por su inde­pen­den­cia no sólo en el país vas­co, sino en Cata­lu­ña, en Gali­cia, no es cono­ci­da. Las tor­tu­ras a las que son some­ti­das los pri­sio­ne­ros polí­ti­cos, el ais­la­mien­to, la dis­per­sión en las cár­ce­les para evi­tar que ten­gan con­tac­to con los fami­lia­res no es tema digno de ser tra­ta­do por falsimedia.

La cri­mi­na­li­za­ción de todas las luchas lle­va­das a cabo por el pue­blo vas­co, que han cerra­do todas las posi­bi­li­da­des de acción polí­ti­ca legal den­tro de Eus­kal Herria, es silenciada.

Espa­ña aho­ra es cam­peo­na del mun­dial de fút­bol y esa es la ima­gen que intere­sa pro­mo­cio­nar, con una rei­na y unos prín­ci­pes vagos que cele­bran el triun­fo con el cual han man­te­ni­do embru­te­ci­da a la población.

Es incon­ce­bi­ble pen­sar que exis­te en pleno siglo XXI un régi­men monár­qui­co, con un rey que fue impues­to por el fran­quis­mo, que no pue­de ser juz­ga­do en caso de come­ter un deli­to penal. Y ahí está la fami­lia de Oba­ma jun­to a ese decré­pi­to, rin­dién­do­le plei­te­sía. Es absur­do tam­bién que se exal­te, inclu­so por la “izquier­da”, la figu­ra de un juez repre­sor como Bal­ta­sar Gar­zón, paya­so mediá­ti­co res­pon­sa­ble de la cri­mi­na­li­za­ción de la lucha de las y los revo­lu­cio­na­rios vascos.

Por ello es impor­tan­te que las y los revo­lu­cio­na­rios en Amé­ri­ca Lati­na conoz­can la lucha que se lle­va ade­lan­te en Eus­kal Herria y así apo­yar­la decididamente.

El pue­blo vas­co, pese a la bru­tal repre­sión que sufre, es ejem­plo de lucha. Con uste­des esta­mos cama­ra­das segu­ros de que vencerán.

Pues eske­rrik asko por con­tes­tar a esta ráfa­ga de pre­gun­tas que te hemos plan­tea­do, sabes que Boltxe es tu casa y solo desear suer­te a tu deve­nir per­so­nal, sabe­mos que eres una per­so­na muy com­pro­me­ti­da en las luchas popu­la­res de toda Ame­ri­ca y suer­te tam­bién a los pue­blos her­ma­nos de Amé­ri­ca, en la pelea por la liber­tad y el socialismo.

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