Decla­ra­ción del Con­se­jo Nacio­nal de Uni­dad del Pue­blo (Cana­rias)

En las últi­mas sema­nas, la excu­sa de la cri­sis eco­nó­mi­ca y sus funes­tas con­se­cuen­cias tan­to en el terreno labo­ral como eco­nó­mi­co ha ser­vi­do de cober­tu­ra para que des­de el neo­li­be­ra­lis­mo triun­fan­te se exi­jan mayo­res sacri­fi­cios a la cla­se tra­ba­ja­do­ra. Hablan de ajus­te uti­li­zan­do su pia­do­so len­gua­je pero de lo que se tra­ta es de que la mayo­ría de los trabajadores/​as, que no se bene­fi­ció de las suce­si­vas bur­bu­jas finan­cie­ras, ten­ga que ape­chu­gar con las con­se­cuen­cias de los exce­sos. De momen­to ya se esta vien­do la cru­de­za de esos ajus­tes en for­ma de incre­men­to desor­bi­ta­do del paro, que ya supera la cifra de tres­cien­tas mil per­so­nas en nues­tro país.
De este modo, nos encon­tra­mos con la pro­pues­ta de retra­sar la edad de jubi­la­ción has­ta los 67 años, el aumen­to del perio­do de cálcu­lo de las pen­sio­nes, un recor­te del gas­to públi­co por impor­te de 50.000 millo­nes de euros y una refor­ma labo­ral cuyo cala­do no se aca­ba de per­fi­lar pero que indu­da­ble­men­te supon­drá un recor­te en los dere­chos de los trabajadores.
En la pro­pues­ta sobre las pen­sio­nes se han ale­ga­do una serie de moti­vos demo­grá­fi­cos y de sos­te­ni­bi­li­dad del sis­te­ma que son bas­tan­te dis­cu­ti­bles tenien­do en cuen­ta has­ta hace esca­sas fechas, des­de el gobierno se nos ase­gu­ra­ba la gran for­ta­le­za del sis­te­ma de Segu­ri­dad Social (supe­rá­vit, Fon­do de Reser­va…) que garan­ti­za­ba las pen­sio­nes. Estos ban­da­zos dan a enten­der cla­ra­men­te que a los ciu­da­da­nos se les mien­te según con­vie­ne y no se le apor­tan los datos que les per­mi­tan tener un jui­cio ade­cua­do sobre cues­tio­nes impor­tan­tes para sus vidas. Evi­den­te­men­te se debe ase­gu­rar el sos­te­ni­mien­to del sis­te­ma de pen­sio­nes actual basa­do en la soli­da­ri­dad inter­ge­ne­ra­cio­nal y es pro­ba­ble que haya que ajus­tar­lo a las nue­vas expec­ta­ti­vas en cuan­to a espe­ran­za de vida o evo­lu­ción de la pobla­ción acti­va pero tam­bién hay que apun­tar que las pen­sio­nes pue­den ser finan­cia­das por otras vías que no sean las coti­za­cio­nes sociales.
Por otra par­te, detrás de este cues­tio­na­mien­to del sis­te­ma públi­co sub­ya­ce el pro­pó­si­to nada ocul­to de fomen­tar los fon­dos pri­va­dos de pen­sio­nes con los que los mer­ca­dos finan­cie­ros engra­san su maqui­na­ria espe­cu­la­ti­va con resul­ta­dos nefas­tos en muchas oca­sio­nes para los ciu­da­da­nos que los contratan.
En cuan­to a la refor­ma labo­ral, ya hemos apun­ta­do que des­pi­dos y bene­fi­cios, que esta expre­sión es la for­ma ama­ble de lla­mar al aba­ra­ta­mien­to del des­pi­do y al recor­te de dere­chos labo­ra­les. Con la glo­ba­li­za­ción, es suma­men­te fácil para muchas empre­sas tras­la­dar su pro­duc­ción a los paí­ses más dis­pues­tos a reba­jar los dere­chos de los tra­ba­ja­do­res y el uso de esa pre­sión les faci­li­ta la con­se­cu­ción de mayo­res bene­fi­cios a cos­ta de la reduc­ción de los sala­rios. Por lo que se refie­re a los recor­tes en el gas­to públi­co, es cla­ro que des­de las Admi­nis­tra­cio­nes Públi­cas se debe ejem­pli­fi­car y pro­ce­der con la mayor aus­te­ri­dad y rigor pero todo ello tenien­do en cuen­ta que el gas­to social es en este momen­to más nece­sa­rio que nunca.
No hay que olvi­dar las posi­bi­li­da­des de aumen­tar los ingre­sos públi­cos median­te un sis­te­ma tri­bu­ta­rio ver­da­de­ra­men­te pro­gre­si­vo y un deci­di­do esfuer­zo para com­ba­tir de for­ma efec­ti­va el frau­de fiscal.
Des­pués del anun­cio de estas medi­das, se ha levan­ta­do una nota­ble opo­si­ción tan­to polí­ti­ca como social y el gobierno, apa­ren­te­men­te, ha comen­za­do a titu­bear. Pero los ciu­da­da­nos no pode­mos dejar­nos enga­ñar. Al igual que ame­na­za­ron con el colap­so finan­cie­ro si no se apor­ta­ba dine­ro públi­co a los ban­cos, aho­ra toca pro­fe­ti­zar terri­bles desas­tres si no se recor­tan los dere­chos socia­les. Para ello se sir­ven de nume­ro­sos “exper­tos” que des­de sus tri­bu­nas ilus­tran y jus­ti­fi­can sus exi­gen­cias. Todo ello es eje­cu­ta­do por unos gobier­nos inca­pa­ces de man­te­ner las con­vic­cio­nes por las que han sido ele­gi­dos por los ciudadanos.
En el caso de Espa­ña, nos encon­tra­mos con un gobierno «socia­lis­ta» que, pre­ten­dien­do ser de izquier­das, no duda en eje­cu­tar polí­ti­cas neo­li­be­ra­les como lo hizo en su día el Par­ti­do Popular.
El chan­ta­je es per­ma­nen­te en el sis­te­ma capi­ta­lis­ta. Si los trabajadores/​as, asus­ta­dos, segui­mos dan­do pasos para atrás en la defen­sa de nues­tros dere­chos ter­mi­na­re­mos cayen­do al pre­ci­pi­cio. No debe­mos de pen­sar de modo egoís­ta bus­can­do solu­cio­nes indi­vi­dua­les a cos­ta de la des­gra­cia de los otros. Esta­re­mos hacien­do el jue­go al sis­te­ma y los que pien­sen que se han libra­do ter­mi­na­ran sien­do igual­men­te víc­ti­mas de la exclu­sión social.
Des­de UNIDAD DEL PUEBLO, pen­sa­mos que esta cri­sis nos da la opor­tu­ni­dad de ele­gir, de salir de unas diná­mi­cas per­ver­sas cuyos efec­tos esta­mos vivien­do día a día en nues­tra fami­lia, nues­tros ami­gos, nues­tros veci­nos… No pode­mos per­mi­tir que nues­tro futu­ro se deci­da en las mesas de unos pode­ro­sos a los que no hemos ele­gi­do. Este sis­te­ma está ago­ta­do y es cada vez más cruel con los más débi­les; demos un paso al fren­te en direc­ción a otro futu­ro más jus­to, más libre y más soli­da­rio: Una Cana­rias Libre y Socialista.

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