Pro­ce­san a cin­co poli­cías nacio­na­les por pre­sun­tos abu­sos a inter­nas del CIE de Capu­chino (Mála­ga), igual que en Mexico

El Juz­ga­do de Ins­truc­ción núme­ro 9 de Mála­ga ha dic­ta­do auto de pro­ce­sa­mien­to con­tra cin­co poli­cías nacio­na­les por pre­sun­tos abu­sos sexua­les a inter­nas del Cen­tro de Inter­na­mien­to de Extran­je­ros (CIE) de Capu­chi­nos, en la capi­tal mala­gue­ña. Ade­más, acuer­da no pro­ce­sar a otras cin­co per­so­nas en rela­ción con estos hechos. Según el auto, por el momen­to exis­ten indi­cios de que des­de fechas no deter­mi­na­das «se habían veni­do lle­van­do a cabo reunio­nes fes­ti­vas» entre las extran­je­ras inter­nas en dicho cen­tro, que «esta­ban suje­tas a expe­dien­tes admi­nis­tra­ti­vos de expul­sión», y algu­nos poli­cías nacio­na­les encar­ga­dos de su cus­to­dia. Así, se apun­ta que los poli­cías y las inter­nas «toma­ban bebi­das alcohó­li­cas, comían, bai­la­ban y man­te­nían rela­cio­nes sexua­les». En la reso­lu­ción, se seña­la que las fies­tas eran orga­ni­za­das por dos agen­tes, a uno se le pro­ce­sa por un deli­to de abu­sos sexua­les y al otro por dos. Para la jue­za, que­da demos­tra­do por las decla­ra­cio­nes de las inter­nas, inclui­das en la cau­sa como tes­ti­gos pro­te­gi­dos, que hubo varias fies­tas en junio y julio de 2006. En una oca­sión, según el auto, que fue ade­lan­ta­do por el dia­rio “Mála­ga Hoy”, los inter­nos del cen­tro apro­ve­cha­ron un encuen­tro para un inten­to de fuga, «con­ti­nuan­do la fies­ta tras ser controlado». 

Los dos agen­tes que pre­sun­ta­men­te orga­ni­za­ban las fies­tas «daban un tra­to pri­vi­le­gia­do a las inter­nas que par­ti­ci­pa­ban», ya que supues­ta­men­te les per­mi­tían uti­li­zar telé­fo­nos móvi­les para lla­mar a fami­lia­res y ami­gos, ade­más de hacer­les obse­quios como per­fu­mes, barras de labios o taba­co, según la reso­lu­ción. Tam­bién se pro­ce­sa al que desem­pe­ña­ba fun­cio­nes de jefe de segu­ri­dad por dos deli­tos de abu­so sexual y a otros dos agen­tes, a uno por un deli­to y al otro, que según el auto tam­bién hizo rega­los a una inter­na, por tres. La jue­za deter­mi­na que las muje­res habrían acce­di­do a estos encuen­tros por la con­di­ción de poli­cía de los pro­ce­sa­dos y estar pri­va­das de liber­tad. Para el pro­ce­sa­mien­to, ade­más de las decla­ra­cio­nes de las muje­res, tam­bién se tuvo en cuen­ta las de tra­ba­ja­do­ras y las gra­ba­cio­nes. Así, las de un día en con­cre­to «sufrie­ron un cor­te» des­de las 23.50 a las 06.28 horas, según el escri­to, en el que se ins­ta a que los pro­ce­sa­dos pres­ten fian­za como res­pon­sa­bi­li­dad pecu­nia­ria. Por otro lado, seña­la que no pro­ce­de el pro­ce­sa­mien­to de otras cin­co per­so­nas, entre ellas algu­nos agen­tes, al no enten­der­se jus­ti­fi­ca­do que tuvie­ran com­por­ta­mien­to mere­ce­dor de repro­che penal. Uno de éstos fue impu­tado por omi­sión del deber de impe­dir deli­tos, ya que era ofi­cial en fun­cio­nes de turno. 

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