La otra tra­ge­dia- Fidel Castro

En mi reu­nión con los eco­no­mis­tas del CIEM, el mar­tes 13 de julio, les hablé del exce­len­te docu­men­tal del direc­tor fran­cés Yann Arthus-Ber­trand, con la par­ti­ci­pa­ción de las más pre­cla­ras y bien infor­ma­das per­so­na­li­da­des inter­na­cio­na­les, acer­ca de otro terri­ble peli­gro para la espe­cie huma­na que está ocu­rrien­do ante nues­tros ojos: la des­truc­ción del medio ambiente.

El docu­men­tal afir­ma de for­ma cla­ra y lapidaria:

“En la gran aven­tu­ra de la vida en la Tie­rra, cada espe­cie tie­ne un papel que jugar, cada espe­cie tie­ne su lugar. Nin­gu­na es inú­til o dañi­na, todas se balan­cean. Y ahí es don­de tú homo sapiens, humano inte­li­gen­te, entras en la his­to­ria. Te bene­fi­cias de un fabu­lo­so lega­do de 4 000 millo­nes de años, pro­veí­do por la Tie­rra. Sola­men­te tie­nes 200 000 años, pero ya has cam­bia­do la faz del mundo.”

“La inven­ción de la agri­cul­tu­ra cam­bió nues­tra his­to­ria. Fue hace menos de 10 000 años.”

“La agri­cul­tu­ra fue nues­tra pri­me­ra gran revo­lu­ción. Resul­tó en los pri­me­ros exce­den­tes y dio naci­mien­to a ciu­da­des y civi­li­za­cio­nes. Los recuer­dos de miles de años bus­can­do comi­da se des­va­ne­cie­ron. Habien­do hecho del grano la leva­du­ra de la vida, mul­ti­pli­ca­mos el núme­ro de varie­da­des y apren­di­mos a adap­tar­los a nues­tros sue­los y cli­mas. Somos como todas las espe­cies en la Tie­rra. Nues­tra prin­ci­pal preo­cu­pa­ción dia­ria es la de ali­men­tar­nos. Cuan­do el sue­lo es menos que gene­ro­so y el agua se vuel­ve esca­sa somos capa­ces de hacer pro­di­gio­sos esfuer­zos, para extraer de la tie­rra sufi­cien­te para con­ti­nuar vivos.”

“La mitad de la huma­ni­dad labra el sue­lo, más de tres cuar­tas par­tes con las manos.”

“Ener­gía pura. La ener­gía del sol, cap­tu­ra­da duran­te millo­nes de años por millo­nes de plan­tas hace más de 100 millo­nes de años. Es car­bón. Es gas. Pero sobre todo es petróleo.”

“En los últi­mos 60 años, la pobla­ción de la Tie­rra se ha casi tri­pli­ca­do. Y más de 2 000 millo­nes de per­so­nas se han muda­do a las ciudades.”

“New York. La pri­me­ra mega­ló­po­lis del mun­do, es el sím­bo­lo de la explo­ta­ción de la ener­gía que pro­vee la Tie­rra al inge­nio humano. La mano de obra de millo­nes de inmi­gran­tes, la ener­gía del car­bón, el indis­pen­sa­ble poder del petró­leo. Esta­dos Uni­dos fue el pri­me­ro en cabal­gar el feno­me­nal, revo­lu­cio­na­rio poder del ‘oro negro’. En los cam­pos, las máqui­nas reem­pla­za­ron a los hom­bres. Un litro de petró­leo gene­ra tan­ta ener­gía como 100 pares de manos en 24 horas.”

“Pro­du­cen sufi­cien­te grano para ali­men­tar a 2 000 millo­nes de per­so­nas. Pero mucho de ese grano no es usa­do para ali­men­tar gen­te. Aquí y en otras nacio­nes indus­tria­li­za­das es trans­for­ma­do en comi­da para gana­do o en biocombustible.”

“Tan lejos como alcan­za la vis­ta, fer­ti­li­zan­te aba­jo, plás­ti­co arri­ba. Los inver­na­de­ros de Alme­ría, Espa­ña, son el huer­to de Euro­pa. Una ciu­dad de vege­ta­les de tama­ño uni­for­me espe­ra cada día a que cien­tos de camio­nes los lle­ven a los super­mer­ca­dos del con­ti­nen­te. Mien­tras más desa­rro­lla­do está un país, más car­ne con­su­men sus habi­tan­tes. ¿Cómo pue­de ser satis­fe­cha la deman­da mun­dial sin recu­rrir a gran­jas de gana­do esti­lo cam­po de con­cen­tra­ción? Cada vez más rápi­do. Como el ciclo de vida del gana­do, que pue­de no haber vis­to nun­ca una pradera.”

“En estos lotes de comi­da, ates­ta­dos de millo­nes de cabe­zas de gana­do, no cre­ce ni una briz­na de pas­to. Una flo­ta de camio­nes de cada rin­cón del país traen tone­la­das de grano, ali­men­to de soya, y grá­nu­los de pro­teí­na que se con­ver­ti­rán en tone­la­das de car­ne. El resul­ta­do es que se nece­si­tan 100 litros de agua para pro­du­cir un kilo­gra­mo de papas, 4 000 litros para un kilo de arroz y 13 000 litros para un kilo de car­ne de res. Sin men­cio­nar el petró­leo que­ma­do en el pro­ce­so de pro­duc­ción y el transporte.”

“Sabe­mos que el fin del petró­leo bara­to es inmi­nen­te, pero nos rehu­sa­mos a creerlo.”

“Los Ánge­les. En esta ciu­dad que se espar­ce a lo lar­go de más de 100 kiló­me­tros, el núme­ro de autos es casi el mis­mo que el núme­ro de habitantes.”

“El día no pare­ce más que un páli­do refle­jo de las noches que con­vier­ten a la ciu­dad en un cie­lo estrellado.”

“En todas par­tes las máqui­nas cavan, extraen y arran­can de la tie­rra los peda­zos de estre­llas ente­rra­das en sus pro­fun­di­da­des des­de su crea­ción… Minerales.”

“…80% de esta rique­za mine­ral es con­su­mi­da por el 20% de la pobla­ción mun­dial. Antes del final de este siglo, la mine­ría exce­si­va habrá aca­ba­do con casi la tota­li­dad de las reser­vas del planeta.”

“Des­de 1950, el volu­men de comer­cio inter­na­cio­nal se ha incre­men­ta­do vein­te veces; 90% del comer­cio va por mar. Qui­nien­tos millo­nes de con­te­ne­do­res son trans­por­ta­dos cada año, envia­dos a los mayo­res cen­tros de consumo…”

“Des­de 1950, la cap­tu­ra de peces se ha incre­men­ta­do cin­co veces, de 18 a 100 millo­nes de tone­la­das métri­cas por año. Miles de buques-fábri­cas están vacian­do los océa­nos. Tres cuar­tos de las zonas pes­que­ras están ago­ta­das, ter­mi­na­das, o en peli­gro de serlo.”

“Qui­nien­tos millo­nes de huma­nos viven en las tie­rras desér­ti­cas del mun­do, más que toda la pobla­ción com­bi­na­da de Europa.”

“Israel con­vir­tió el desier­to en tie­rra ara­ble. Aun­que aho­ra estas gran­jas son irri­ga­das gota a gota, el con­su­mo de agua con­ti­núa aumen­tan­do jun­to con las exportaciones.”

“El una vez pode­ro­so río Jor­dán es aho­ra solo un arro­yo, su agua ha vola­do a los super­mer­ca­dos de todo el mun­do en cajas de fru­tas y vegetales.”

“La India está en ries­go de ser el país que más sufri­rá por la fal­ta de agua en el siglo veni­de­ro. La irri­ga­ción masi­va ha ali­men­ta­do a su cre­cien­te pobla­ción y en los últi­mos 50 años, 21 millo­nes de pozos se han excavado.”

“Las Vegas fue cons­trui­do en el desier­to. Millo­nes de per­so­nas viven ahí. Miles más lle­gan cada mes. Sus habi­tan­tes están entre los más gran­des con­su­mi­do­res de agua del mundo.”

“Palm Springs es otra ciu­dad del desier­to con vege­ta­ción tro­pi­cal y lujo­sos cam­pos de golf. ¿Cuán­to tiem­po más con­ti­nua­rá pros­pe­ran­do este espe­jis­mo? La Tie­rra no pue­de soportarlo.”

“El Río Colo­ra­do, que lle­va agua a estas ciu­da­des, es uno de esos ríos que ya no lle­gan al mar.”

“La esca­sez de agua podría afec­tar a 2 000 millo­nes de gen­tes antes del 2025.”

“Toda la mate­ria viva está liga­da: agua, aire, tie­rra, árboles.”

“Los bos­ques pri­mi­ti­vos pro­veen un hábi­tat para tres cuar­tas par­tes de la bio­di­ver­si­dad del pla­ne­ta, es decir, de toda la vida en la Tierra.”

“…en solo 40 años, el bos­que llu­vio­so más gran­de del mun­do, el Ama­zo­nas, ha sido redu­ci­do en un 20%, ha dado lugar a ran­chos gana­de­ros o gran­jas de soya; 95% de esta soya es usa­da para ali­men­tar gana­do y aves de corral en Euro­pa y Asia. Así, un bos­que es trans­for­ma­do en carne.”

“Más de 2 000 millo­nes de gen­tes, casi un ter­cio de la pobla­ción mun­dial, aún depen­de del car­bón. En Hai­tí, uno de los paí­ses más pobres del mun­do, el car­bón es uno de los prin­ci­pa­les bie­nes de con­su­mo de la población.”

“En las coli­nas de Hai­tí, solo que­da el 2% de los bosques…”

“Cada sema­na, más de un millón de per­so­nas aumen­ta la pobla­ción de las ciu­da­des del mun­do. Un humano de cada seis vive aho­ra en un ambien­te pre­ca­rio, insa­lu­bre y sobre­po­bla­do sin acce­so a las nece­si­da­des dia­rias, como agua, dre­na­je, elec­tri­ci­dad. El ham­bre se está exten­dien­do otra vez. Afec­ta a casi 1 000 millo­nes de per­so­nas. Por todo el pla­ne­ta, los pobres luchan por sobre­vi­vir, mien­tras con­ti­nua­mos exca­van­do por recur­sos sin los cua­les ya no pode­mos vivir.”

“Nues­tras acti­vi­da­des libe­ran can­ti­da­des gigan­tes­cas de bióxi­do de car­bono. Sin dar­nos cuen­ta, molé­cu­la por molé­cu­la, hemos afec­ta­do el balan­ce cli­má­ti­co de la tierra.”

“La cubier­ta hela­da del Árti­co se está derri­tien­do, por el efec­to del calen­ta­mien­to glo­bal, la cubier­ta hela­da ha per­di­do 40% de su espe­sor en 40 años. Su super­fi­cie en verano se enco­ge año por año. Podría des­apa­re­cer en los meses de verano para el 2030. Algu­nos dicen 2015.”

“Para 2050 una cuar­ta par­te de las espe­cies terres­tres podría estar ame­na­za­da con la extinción.”

“…como Groen­lan­dia se calien­ta rápi­da­men­te, el agua dul­ce de todo un con­ti­nen­te flu­ye hacia el agua sala­da de los océanos.”

“El hie­lo de Groen­lan­dia con­tie­ne el 20% de toda el agua dul­ce del pla­ne­ta, si se derri­te, el nivel del mar va a subir cer­ca de sie­te metros. La atmós­fe­ra de nues­tro pla­ne­ta es un todo indi­vi­si­ble. Es un bien que todos compartimos.”

“En Groen­lan­dia están apa­re­cien­do lagos en el pai­sa­je. La capa de hie­lo se está derri­tien­do a una velo­ci­dad que ni los más pesi­mis­tas cien­tí­fi­cos pre­veían hace 10 años. Más y más estos ríos ali­men­ta­dos por gla­cia­les se están unien­do y emer­gien­do a la super­fi­cie. Se creía que el agua se con­ge­la­ría en las pro­fun­di­da­des del hie­lo. Al con­tra­rio, flu­ye bajo el hie­lo, lle­van­do la cor­te­za de hie­lo hacia el mar, don­de se rom­pe con­vir­tién­do­se en iceberg.”

“La expan­sión del agua al calen­tar­se cau­só, sola­men­te en el siglo XX, una ele­va­ción de 20 cen­tí­me­tros. Todo se vuel­ve ines­ta­ble. Los arre­ci­fes de coral son extre­ma­da­men­te sen­si­bles al más míni­mo cam­bio en la tem­pe­ra­tu­ra del agua; 30% ha des­apa­re­ci­do. Son un esla­bón esen­cial en la cade­na de las especies.”

“Si el nivel del mar con­ti­núa subien­do más y más rápi­do, ¿qué harán las gran­des ciu­da­des, como Tokio, la ciu­dad más pobla­da del mundo?”

“…en Sibe­ria, y en muchas par­tes en el mun­do, hace tan­to frío que el sue­lo está cons­tan­te­men­te con­ge­la­do. Se cono­ce como per­ma­frost. Bajo esta super­fi­cie des­can­sa una bom­ba de tiem­po cli­má­ti­ca: metano, un gas de efec­to inver­na­de­ro vein­te veces más pode­ro­so que el bióxi­do de car­bono. Si el per­ma­frost se derri­te, la libe­ra­ción de metano podría cau­sar que el efec­to inver­na­de­ro se sal­ga de con­trol con con­se­cuen­cias que nadie pue­de predecir.”

“Vein­te por cien­to de la pobla­ción del mun­do con­su­me el 80% de sus recursos.”

“El mun­do invier­te doce veces más en gas­tos mili­ta­res que en ayu­da a los paí­ses en desarrollo.”

“Cin­co mil per­so­nas mue­ren al día por beber agua con­ta­mi­na­da, 1 000 millo­nes de per­so­nas no tie­nen acce­so a agua potable.”

“Cer­ca de mil millo­nes sufren de hambre.”

“Más del 50% del grano comer­cia­do en el mun­do es usa­do para ali­men­to ani­mal o biocombustibles.”

“Las espe­cies están murien­do mil veces más rápi­do que el rit­mo natural.”

“Tres cuar­tas par­tes de las zonas pes­que­ras están ago­ta­das, dis­mi­nui­das o en des­cen­so peligroso.”

“La tem­pe­ra­tu­ra pro­me­dio en los últi­mos 15 años ha sido la más alta jamás registrada.”

“La capa de hie­lo es 40% más del­ga­da que hace 40 años.”

En los últi­mos minu­tos del docu­men­tal, el direc­tor Yann Arthus-Ber­trand, sua­vi­za el len­gua­je para elo­giar algu­nos hechos posi­ti­vos de paí­ses a los que, sin áni­mo de ofen­der ni las­ti­mar, se vió en el deber de mencionar.

Sus pala­bras fina­les fueron:

“Es tiem­po de estar todos jun­tos. Lo que es impor­tan­te no es lo que se fue, sino lo que per­ma­ne­ce. Aún tene­mos la mitad de los bos­ques del mun­do, miles de ríos, lagos y gla­cia­res, y miles de exi­to­sas especies.

Sabe­mos hoy que las solu­cio­nes están aquí. Todos tene­mos el poder para cam­biar. ¿Enton­ces, qué esta­mos esperando?

Depen­de de noso­tros escri­bir qué es lo siguien­te. Juntos.”

El tema que ha ocu­pa­do la mayor par­te de mis esfuer­zos: el inmi­nen­te peli­gro de una gue­rra que sería la últi­ma de la pre­his­to­ria de nues­tra espe­cie, al que dedi­qué nue­ve Refle­xio­nes des­de el 1º de junio, cons­ti­tu­ye un pro­ble­ma que se agra­va por día.

Como es lógi­co, el 99,9 % de las per­so­nas ani­dan la espe­ran­za de que un ele­men­tal sen­ti­do común prevalezca.

Ya, des­di­cha­da­men­te, por todos los ele­men­tos de la reali­dad que per­ci­bo, no le veo la más míni­ma posi­bi­li­dad de que sea así.

Por ello, pien­so que sería mucho más prác­ti­co que nues­tros pue­blos se pre­pa­ren para enca­rar esa reali­dad. En ello con­sis­ti­rá nues­tra úni­ca esperanza.

Los ira­níes han hecho pre­ci­sa­men­te eso, como hici­mos noso­tros en octu­bre de 1962, en que opta­mos por des­apa­re­cer antes que ple­gar nues­tras banderas.

Fue ayer como hoy, por desig­nios del azar, no méri­tos de la inte­li­gen­cia o de la his­to­ria indi­vi­dual de cual­quie­ra de nosotros.

Las noti­cias que lle­gan cada día pro­ce­den­tes de Irán, no se apar­tan un milí­me­tro de la posi­ción seña­la­da por ellos de sos­te­ner sus jus­tos dere­chos a la paz y al desa­rro­llo, con un ele­men­to nue­vo: ya han logra­do pro­du­cir 20 kilo­gra­mos de ura­nio enri­que­ci­do al 20%, sufi­cien­tes para cons­truir un arte­fac­to nuclear, lo que enlo­que­ce aún más a quie­nes hace rato adop­ta­ron la deci­sión de ata­car­los. Eso lo ana­li­cé el vier­nes 16 con nues­tros embajadores.

Ni Oba­ma podría alte­rar­la, ni ha mos­tra­do en nin­gún momen­to la deci­sión de hacerlo.

Fidel Cas­tro Ruz

Julio 18 de 2010

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