La via esta­tu­ta­ria ha muer­to en Cata­lun­ya- Txen­te Rekondo

La cri­sis eco­nó­mi­ca, los casos de corrup­ción que sal­pi­can al PSC y a CiU, y que da mues­tras de una situa­ción endé­mi­ca en el actual sis­te­ma polí­ti­co del esta­do espa­ñol, y aho­ra lle­ga la sen­ten­cia sobre el esta­tut, logran­do una impor­tan­te acu­mu­la­ción de cri­sis que sacu­de a la socie­dad cata­la­na por todos los costados.

En cier­ta medi­da para muchos ha supues­to una sor­pre­sa el momen­to ele­gi­do para hacer públi­ca la cita­da sen­ten­cia, sin embar­go, una mira­da más repo­sa­da nos mues­tra que ?salía aho­ra o no salía?. El cúmu­lo de pre­sio­nes por par­te de los prin­ci­pa­les par­ti­dos polí­ti­cos del esta­do espa­ñol (PSOE y PP) al Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal, el con­flic­ti­vo pano­ra­ma polí­ti­co espa­ñol que se pre­sen­ta cada día más ?movi­do?, una cri­sis eco­nó­mi­ca que pue­de aca­bar for­zan­do dicha reali­dad (hay quien bara­ja la posi­bi­li­dad de un ade­lan­to elec­to­ral para el pró­xi­mo mes de mayo, hacien­do coin­ci­dir elec­cio­nes gene­ra­les y muni­ci­pa­les) son aspec­tos cla­ves a la hora de enten­der la fecha de la sentencia.

Y nos encon­tra­mos ade­más con una sen­ten­cia cuan­do menos ambi­gua, que ?sir­ve? para los intere­ses de socia­lis­tas y popu­la­res. Así, los diri­gen­tes del PSOE ?cuan­ti­fi­can? el resul­ta­do final pre­sen­tán­do­lo como un fra­ca­so del PP por­que un por­cen­ta­je ele­va­do del esta­tut es cons­ti­tu­cio­nal, mien­tras que des­de la dere­cha espa­ño­la se resal­ta lo ?recor­ta­do?, como una mues­tra del fra­ca­so del actual gobierno en Madrid. A ello se suman los dis­cur­sos y titu­la­res pre­fa­bri­ca­dos de ante­mano des­de el esta­do espa­ñol y sus medios de comunicación.

De todas for­mas, la sen­ten­cia esta­ba toca­da de ante­mano por varios moti­vos. En pri­mer lugar, la cre­di­bi­li­dad hacia el Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal des­de la socie­dad cata­la­na era cero. Las pug­nas polí­ti­cas que se suce­den en ese mar­co (recu­sa­cio­nes, mani­pu­la­cio­nes, manio­bras para des­com­pen­sar su com­po­si­ción?) hacía tiem­po que habían des­acre­di­ta­do a dicha ins­ti­tu­ción. En segun­do lugar la lega­li­dad de la sen­ten­cia es más que dis­cu­ti­ble en el mun­do del dere­cho cons­ti­tu­cio­nal. Y final­men­te, la pro­pia legi­ti­mi­dad, ya que nos encon­tra­mos ante una con­fron­ta­ción entra la ins­tan­cia jurí­di­ca y la volun­tad popular.

Por otro lado tam­bién los hay que pre­ten­der mini­mi­zar el recor­te, sin embar­go éste ha sido muy impor­tan­te, y en muchas cues­tio­nes nos encon­tra­mos ante una situa­ción pero que el ante­rior esta­tut. Temas sobre el carác­ter pre­fe­ren­te del cata­lán, la inmer­sión lin­güís­ti­ca en los cole­gios, las com­pe­ten­cias sobre cajas de aho­rro, la impo­si­bi­li­dad de que los máxi­mos órga­nos judi­cia­les sena cata­la­nes, o aspec­tos sobre finan­cia­ción (los esfuer­zos fis­ca­les com­par­ti­dos han sido anulados.

Pero es que ade­más, y aquí debe­ría estar uno de los mayo­res pro­ble­mas para los que toda­vía defien­den la vía esta­tu­ta­ria, el TC ha seña­la­do que otros muchos artícu­los están pen­dien­tes de revi­sión, y que su apli­ca­ción sólo podrá dar­se si se siguen las inter­pre­ta­cio­nes del tri­bu­nal (y no es difí­cil adi­vi­nar cua­les pue­den ser las mis­mas). En ese apar­ta­do se encuen­tran temas como los dere­chos his­tó­ri­cos, la len­gua y los sím­bo­los, la nue­va arti­cu­la­ción terri­to­rial, el dere­cho civil cata­lán, la ley de con­sul­tas, las com­pe­ten­cias sobre emi­gra­ción, el blin­da­je de com­pe­ten­cias exclusivas?

Final­men­te, algu­nos diri­gen­tes socia­lis­tas han des­ta­ca­do el hecho de que la defi­ni­ción de ?nación? se man­tie­ne, eso sí, sin vali­dez jurí­di­ca algu­na. Y ade­más, la sen­ten­cia ha incor­po­ra­do en el tex­to, es decir alte­ran el pro­pio tex­to, varias veces la ?indi­vi­si­bi­li­dad de la nación espa­ño­la?. Dejan­do tras ello que sólo exis­te una nación, la espa­ño­la y los cata­la­nes no pue­den deci­dir nada de for­ma inde­pen­dien­te, ya que el suje­to es el con­jun­to del esta­do español.

En este esce­na­rio nos vamos a encon­trar con dos fases. Una res­pues­ta a cor­to pla­zo de mane­ra uni­ta­ria de las fuer­zas socia­les y polí­ti­cas de Cata­lun­ya (ya se ha con­vo­ca­do la mani­fes­ta­ción nacio­nal para el día 10 de julio, y se está a la espe­ra de ver si la res­pues­ta ins­ti­tu­cio­nal se suma a la mis­ma o se con­vo­ca otra movi­li­za­ción), y una incóg­ni­ta a medio o lar­go pla­zo, don­de la con­vo­ca­to­ria elec­to­ral del pró­xi­mo oto­ño tie­ne mucho que ver. Es pro­ba­ble que en esa coyun­tu­ra elec­to­ral cada par­ti­do polí­ti­co bus­que su pro­pia estra­te­gia y ello mar­ca­rá tam­bién las diná­mi­cas polí­ti­cas e institucionales.

Algu­nas fuen­tes sobe­ra­nis­tas seña­lan la impor­tan­cia que en este esce­na­rio pue­de tener la ini­cia­ti­va popu­lar en el Par­la­ment. Una vía que abre un pro­ce­so legal (se requie­ren unas 250 – 300000 fir­mas para ini­ciar­lo) que debe­rá retra­tar a los par­ti­dos ante la ciu­da­da­nía y que pon­drá a Madrid en una situa­ción don­de cual­quier medi­da res­tric­ti­va a la volun­tad popu­lar e ins­ti­tu­cio­nal de Cata­lun­ya pro­vo­ca­rá un cho­que de legi­ti­mi­dad aún mayor.

Las estra­te­gias y reac­cio­nes de los par­ti­dos polí­ti­cos son varia­das. Des­de el PSC, Mon­ti­lla ha lan­za­do un acrí­ti­ca con­tun­den­te al TC, pero des­pués bus­ca un pac­to entre la Gene­ra­li­tat y el gobierno cen­tral para inten­tar ?puen­tear la sen­ten­cia? y pac­tar meca­nis­mos diver­sos para par­chear al menos lo recor­ta­do. Des­de Esque­rra Repu­bli­ca­na se apues­ta por lo con­tra­rio, resal­tan­do la muer­te del meo­llo esta­tu­ta­rio y pre­sen­tan­do un nue­vo para­dig­ma: a Cata­lun­ya no s ele ha res­pe­ta­do el dere­cho a deci­dir, por tan­to está en manos de la ciu­da­da­nía deci­dir el camino hacia la auto­de­ter­mi­na­ción, hacia un nue­vo futu­ro como nación independiente.

Por su par­te, CiU está a caba­llo de los dos ante­rio­res. Nece­si­ta­do de unas elec­cio­nes para ocul­tar los asun­tos de corrup­ción, con cri­ti­cas mediá­ti­cas muy duras con­tra la sen­ten­cia, no ha ido más allá, y de momen­to apues­ta por una fór­mu­la simi­lar al con­cier­to eco­nó­mi­co, sin acla­rar su pos­tu­ra en torno a un pro­ce­so sobe­ra­nis­ta. Ten­drá que lidiar con sus dos caras tra­di­cio­na­les y el aumen­to de las pre­sio­nes de sus bases cada vez más decan­ta­das hacia el soberanismo.

Tam­bién es impor­tan­te seguir el pro­ce­so dina­mi­za­dor en torno a las fuer­zas inde­pen­den­tis­tas y sobe­ra­nis­tas sin repre­sen­ta­ción ins­ti­tu­cio­nal. De momen­to el auge socio­ló­gi­co del inde­pen­den­tis­mo es evi­den­te (encues­tas cua­li­fi­ca­das seña­lan que éste ha cre­ci­do del 15 % has­ta el 40% en estos años de pug­na sobre el esta­tut), aun­que no se tra­du­ce en una arti­cu­la­ción polí­ti­ca elec­to­ral, y según vaya madu­ran­do la situa­ción las expec­ta­ti­vas aumentarán.

En defi­ni­ti­va, es pron­to para eva­luar a fon­do el recor­te esta­tu­ta­rio, con artícu­los anu­la­dos y otros pen­dien­tes de revi­sión, pero lo que no deja lugar a duda es que la lla­ma­da vía esta­tu­ta­ria está fini­qui­ta­da en el esta­do espa­ñol, y que cual­quier refor­ma de la mis­ma es más de lo mis­mo. El esta­tu­to está muer­to y la vía esta­tu­ta­ria como fór­mu­la de desa­rro­llo de las deman­das de auto­go­bierno tam­bién. Nadie se pue­de creer ya que esa sea la solu­ción a las deman­das sobe­ra­nis­tas, ni los fede­ra­lis­tas ni los autonomistas.

Pro­ba­ble­men­te las cúpu­las e CiU y PSC inten­ta­rán fre­nar todo esto, mien­tras que la des­afec­ción hacia Espa­ña es cada día más gran­de entre la socie­dad cata­la­na, los diri­gen­tes de esos par­ti­dos polí­ti­cos podrían estar pac­tan­do admi­nis­trar el fallo sin rup­tu­ra algu­na, y no hay que olvi­dar que fue­ron ellos los que ya pac­ta­ron en su día lo que aho­ra se ha car­ga­do el TC, a pesar de que enton­ces lo ven­die­ron como un paso cons­ti­tu­cio­nal el pro­yec­to del nue­vo estatut.

El nue­vo pano­ra­ma requie­re mucha pru­den­cia a la hora de bus­car aná­li­sis pro­fun­dos. Habrá que ver has­ta qué pun­to el país asu­me un esta­tut recor­ta­do, y sobre todo ver la reac­ción de amplios sec­to­res de CiU, del inde­pen­den­tis­mo par­la­men­ta­rio y extra-par­la­men­ta­rio, de esa par­te fede­ra­lis­ta del PSC que se ha lle­va­do un gran bata­ca­zo con la sen­ten­cia (la fór­mu­la fede­ra­lis­ta tam­bién se ha ente­rra­do aquí) que ya dan por muer­ta esa vía esta­tu­ta­ria, que en el esta­do espa­ñol está en cla­ro pro­ce­so de desmantelamiento.

De todas for­mas que nadie cai­ga en la ten­ta­ción de mos­trar un pro­ce­so a cor­to pla­zo, el camino a reco­rrer es toda­vía lar­go para el pue­blo cata­lán, pero éste ya ha comen­za­do a andar y su camino se ale­ja defi­ni­ti­va­men­te del lla­ma­do esta­do español.

TXENTE REKONDO.- Gabi­ne­te Vas­co de Aná­li­sis Inter­na­cio­nal (GAIN)

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