Un estado no-estado, metonimia – Iñaki Urdanibia

No es tra­ta­do como un esta­do como los demás, me refie­ro al de Israel. Las leyes que supues­ta­men­te ‑y en apli­ca­ción libre y arbi­tra­ria de dos varas, dos medi­das, eso sí- se apli­can a los demás ‑depen­dien­do, eso tam­bién, de si tie­nen petró­leo o no, o de si son hala­ga­do­res o crí­ti­cos con res­pec­to al modo domi­nan­te de orga­ni­zar la socie­dad y de sus rique­zas usur­pa­das- el caso es que Israel es into­ca­ble; pue­de hacer lo que le rote como un ver­da­de­ro esta­do ‑el mons­truo más frío entre los mons­truos fríos que dije­se Nietz­sche- sin lími­tes, el mono­po­lio de la vio­len­cia y la aquies­cen­cia de casi todo dios en lo que hace a los esta­dos, orga­ni­za­cio­nes inter­es­ta­ta­les, pren­sa y todo lo demás. En par­te es tra­ta­do, y con­sen­ti­do, como un niño capri­cho­so que hace lo que le vie­ne en gana impo­nien­do su tira­nía sobre todos los demás. «Es que sufrie­ron tan­to los pobres»… en una apro­pia­ción en exclu­si­va de la bes­tia­da nazi, con­ver­ti­da en cues­tión mera­men­te étni­ca; sólo ellos fue­ron las víc­ti­mas de la sal­va­ja­da, ni gita­nos, ni comu­nis­tas, ni homo­se­xua­les… sólo judíos, y ya pues­to a, el Esta­do de Israel se con­vier­te en la repre­sen­ta­ción de todos los judíos que en el mun­do son, han sido y serán, cuan­do es obvio que los que allá han ido a parar no son todos, ni siquie­ra la mayo­ría de los judíos dise­mi­na­dos por el mun­do. La par­te por el todo, pura meto­ni­mia; apar­te de que siem­pre ha habi­do judios uiver­sa­les como Spi­no­za, Freud, Eis­tein, Han­nah Arendt.

Como «pue­blo ele­gi­do» del Dios úni­co, van allá y se comien­zan a ins­ta­lar roban­do las tie­rras a los que allá habi­ta­ban. Pero es que según ellos cons­ta en la Biblia ‑mire usted por dón­de- que aque­llo les per­te­ne­ce. Y nada, ellos tan obe­dien­tes con las pala­bras divi­nas no hacen sino obe­de­cer: allá han de asen­tar­se pese a quien pese. Si las pri­me­ras comu­ni­da­des podían tener cier­tos aires lai­cos, ilus­tra­dos y has­ta socia­li­zan­tes, el opor­tu­nis­mo del sio­nis­mo hizo que éste se apro­ve­cha­se de la reli­gión para atraer fie­les para su cau­sa de ocu­pa­ción colo­nia­lis­ta. La fun­da­ción del Esta­do de Israel por deci­sión de las Nacio­nes Uni­das en 1948 supu­so la lle­ga­da de más ocu­pan­tes que venían de muy dis­tin­ta pro­ce­den­cia (Amé­ri­ca, Euro­pa, nor­te de Áfri­ca, de la URSS etcé­te­ra) y que vinie­ron a con­fluir en la len­gua refun­da­da. [Len­gua toma­da de los tex­tos sagra­dos, ya que de hecho era una len­gua muer­ta, mar­ca que per­sis­te y mar­ca la len­gua según cuen­tan algu­nos de entre ellos; del habla pro­pia­men­te judía sólo que­da­ba en pie el yid­dish, len­gua que habla­ban los aske­na­sis o judíos del este euro­peo]. En torno a dicha len­gua y a algu­nas cos­tum­bres ances­tra­les se van a unir judíos con­ver­ti­dos, judíos no cre­yen­tes, judíos étni­cos… ADN impe­ran­do, pues se levan­ta el mito de que todos pro­ce­den del mis­mo lina­je, cuan­do es obvio que las con­ver­sio­nes en las ori­llas del Medi­te­rrá­neo se habían dado al por mayor. Ni gené­ti­ca, ni leñes… pura creen­cia, pura reli­gión, bajo la capa de la supues­ta raza ‑racis­mo inver­ti­do al que con ellos se prac­ti­có al por mayor- y has­ta de los orí­ge­nes geo­grá­fi­cos, que es lo que les da el nom­bre a ellos, a su reli­gión.

La amplia­ción del terri­to­rio ini­cial era con­se­cuen­cia lógi­ca de la pro­pia diná­mi­ca de la fun­da­ción de este esta­do arti­fi­cial, ya que si debía eri­gir­se en el hogar de todos los judíos de la tie­rra, el espa­cio ini­cial iba a resul­tar insu­fi­cien­te de todas todas. Así, entre asen­ta­mien­tos ile­ga­les, empu­jo­nes, com­pras bajo ame­na­za, rapi­ña al ampa­ro de las suce­si­vas gue­rras… vacia­ron la tie­rra de esos seres vagos y nóma­das que no hacen más que pro­crear. Lo cual ‑lo decían los pro­gre­sis­tas pio­ne­ros sionistas‑, por otra par­te, les pon­dría a los israe­líes en fran­ca des­ven­ta­ja numé­ri­ca fren­te a los pales­ti­nos, que por cier­to tam­bién eran hijos de Sem, es decir semi­tas. Otra cosa será si éste era sim­ple­men­te un per­so­na­je de fic­ción o qué, como Cris­to, en aque­llos años había tan­tos mesías auto­pro­cla­ma­dos…

Des­de la ins­ta­la­ción, en tie­rra hos­til, como no podía ser de otro modo, los enfren­ta­mien­tos se han suce­di­do y el pobre David se ha ido con­vir­tien­do en un des­me­di­do e incon­tro­la­do Robo­cop que lo mis­mo inva­de tie­rras egip­cias como en la gue­rra de lo seis días, que entra a saco en Jor­da­nia, más tar­de en el Líbano y no hace otra cosa que vaciar la posi­bi­li­dad de una patria pales­ti­na al saquear todos los terri­to­rios ricos en lo que sea (agua, tie­rras fér­ti­les…), leo­par­di­zan­do el terri­to­rio que en prin­ci­pio debe­ría ser la base terri­to­rial del futu­ro Esta­do pales­tino: fron­te­ras, crea­ción de reser­vas ‑Cis­jor­da­nia, Gaza- y muros acom­pa­ña­dos de con­tro­les por todas par­tes, y des­truc­ción de cual­quier posi­bi­li­dad de recons­truc­ción tras des­truir sal­va­je­men­te la esca­sez paten­te de Gaza. Más des­de la lle­ga­da legí­ti­ma al Gobierno por par­te de Hamas, cosa inasu­mi­ble para los geri­fal­tes israe­líes y para sus cóm­pli­ces ame­ri­ca­nos y euro­peos, defen­so­res eso sí de los dere­chos huma­nos, de los votos (está cla­ro que los votos no valen igual según quién lo emi­ta y depen­dien­do de que el resul­ta­do final gus­te o no gus­te a los due­ños del mun­do).

Las reso­lu­cio­nes de la ONU ‑acom­pa­ña­das del dere­cho a veto por par­te de los mayo­res vale­do­res del Esta­do hebreo- acer­ca de la devo­lu­ción de tie­rras, de la vuel­ta de los refu­gia­dos pales­ti­nos, etcé­te­ra, que­dan en papel moja­do (con san­gre). Con el meli­fluo líqui­do embe­lle­ce­dor de la supues­ta lucha anti­te­rro­ris­ta, y la cam­pa­nea­da defen­sa de los sacro­san­tos valo­res occi­den­ta­les… jugan­do seme­jan­te pape­lón ‑airea­do por los pode­ro­sos mass media sio­nis­tas y sus nume­ro­sos laca­yos- cómo se va a tra­tar de poner­les a raya (man­te­ner­les es impo­si­ble ya que el des­ma­dre vie­ne de lejos). Y si la bes­tia ávi­da de san­gre ‑la mis­ma que ellos, algu­nos, ver­tie­ron debi­do a la locu­ra aria- vam­pi­ri­za sin pie­dad ‑so pre­tex­to de que nun­ca más se deja­rán ata­car como en aque­llos años oscu­ros- a sus veci­nos y a quie­nes van a ayu­dar­les con entre­ga de jugue­tes, medi­ci­nas, ali­men­tos… Pero es que al enemi­go ni sal, has­ta que no tra­guen y eli­jan como es debi­do a gober­nan­tes que hagan el jue­go al colo­nia­lis­ta Esta­do de Israel ‑los pode­ro­sos de la zona- y que mue­van la cabe­ci­ta como los perros que algu­nos colo­can en la ban­de­ja trasera de sus lin­dos coches. Si la mue­ves en hori­zon­tal en vez de ver­ti­cal te con­vier­tes ipso fac­to en un puro nazi, anti­se­mi­ta, judeo­ci­da… o lo que sea menes­ter.

Mien­tras tan­to, Clin­ton, Hillary, pro­po­ne una comi­sión inves­ti­ga­do­ra por par­te de los pro­pios israe­líes sobre lo suce­di­do ‑ya que ella se fía total­men­te de ellos-; Barack Oba­ma ‑tan pací­fi­co él, envía armas a sus ami­gos hebreos en can­ti­da­des mayo­res que su ante­ce­sor en la Casa­blan­ca-; los paí­ses euro­peos llo­ran y dicen que qué pena, mien­tras siguen con sus lucra­ti­vos nego­cios; y el encan­ta­dor y dul­ce defen­sor del encuen­tro de civi­li­za­cio­nes per­mi­te los inmen­sos nego­cios arma­men­tís­ti­cos de las empre­sas his­pa­nas con seme­jan­tes mato­nes. Lue­go, cuan­do éstos se com­por­tan como tales, dice que la cosa es des­pro­por­cio­na­da. ¡Pues qué bien, oye!

Fuen­te: gara

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Iruzkina idatzi / Deja un comentario

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