Mari­na­le­da cons­ti­tu­ye un ejem­plo de que es posi­ble cons­truir hoy la socie­dad que que­re­mos para maña­na- Pren­sa Latina

El alcal­de de Mari­na­le­da (Sevi­lla), Juan Manuel Sán­chez Gor­di­llo, fina­li­zó hoy en Tur­quía una visi­ta ofi­cial de cua­tro días invi­ta­do por el izquier­dis­ta Par­ti­do Liber­tad y Soli­da­ri­dad (ÖDP), duran­te la que expu­so su mode­lo de gobierno muni­ci­pal demo­crá­ti­co y anticapitalista.
A su lle­ga­da a Estam­bul, Gor­di­llo ofre­ció una rue­da de pren­sa en la que expli­có a los medios tur­cos las líneas des­ta­ca­das de la ges­tión comu­ni­ta­ria en Mari­na­le­da y cri­ti­có dura­men­te el sis­te­ma capitalista.
Para el diri­gen­te anda­luz “el capi­ta­lis­mo es un sis­te­ma terro­ris­ta por­que se basa en la des­igual­dad, la vio­len­cia y la injus­ti­cia, que ade­más ha pro­vo­ca­do la cri­sis eco­nó­mi­ca que vive el pla­ne­ta” y cul­pa­bi­li­zó “al egoís­mo infi­ni­to de la bur­gue­sía finan­cie­ra” de cau­sar “la mayor esta­fa de los últi­mos 50 años a nivel mundial”.
Gor­di­llo hizo un lla­ma­do a la unión inter­na­cio­nal de la cla­se obre­ra “como hace la bur­gue­sía”, pues “la cri­sis de los ricos la esta­mos pagan­do los pobres” y aca­bar de una vez por todas con el sis­te­ma capi­ta­lis­ta y fun­dar otro mode­lo en el que el ser humano sea el cen­tro de la economía.
Para el líder revo­lu­cio­na­rio esa alter­na­ti­va debe­ría tener en cuen­ta: la nacio­na­li­za­ción de la ban­ca; el fin del actual mode­lo agra­rio y la apues­ta por la sobe­ra­nía ali­men­ta­ria; la tie­rra, el agua y las semi­llas no pue­den ser mer­can­cías sino un dere­cho de los pue­blos; poner la ener­gía al ser­vi­cio de las pobla­cio­nes y no de las mul­ti­na­cio­na­les; con­si­de­rar la vivien­da como un dere­cho de las fami­lias y las per­so­nas y no como obje­to de espe­cu­la­ción; y el res­pe­to de la natu­ra­le­za por enci­ma de cual­quier inte­rés económico.
Demo­cra­cia económica
Tam­bién se refi­rió a deta­lles con­cre­tos sobre la expe­rien­cia de Mari­na­le­da. En este sen­ti­do expli­có cómo gra­cias a la lucha sos­te­ni­da duran­te años con­tra los terra­te­nien­tes, la loca­li­dad con­si­guió tie­rras des­ti­na­das a la pro­duc­ción colec­ti­va y a par­tir de ahí se gene­ró una agro­in­dus­tria local.
Los jor­na­le­ros pasa­ron de tra­ba­jar un mes al año a ser coope­ra­ti­vis­tas de un pro­yec­to colec­ti­vo que gene­ra pleno empleo y bene­fi­cios para la comu­ni­dad. “En Mari­na­le­da hici­mos real la máxi­ma de que la tie­rra es para quien la tra­ba­ja”, expli­có Gordillo.
Los bene­fi­cios socia­les y eco­nó­mi­cos son indu­da­bles: no hay paro, se fre­nó la emi­gra­ción y todos los bene­fi­cios revier­ten en los tra­ba­ja­do­res y en el pue­blo. Con ello se ha hecho reali­dad la demo­cra­cia económica.
Demo­cra­cia política
La pro­pues­ta alter­na­ti­va de Mari­na­le­da tie­ne tam­bién su expre­sión en el cam­po de la polí­ti­ca, como no podía ser de otra for­ma. Según expli­có su alcal­de, la demo­cra­cia direc­ta y par­ti­ci­pa­ti­va per­mi­te que sean los veci­nos los que cada día deci­dan con total liber­tad sobre sus asun­tos. La Asam­blea comu­nal se con­vier­te de ese modo en el máxi­mo órgano de deci­sión, por enci­ma del Ayun­ta­mien­to, en cues­tio­nes como los impues­tos, el pre­su­pues­to muni­ci­pal, la asig­na­ción de par­ti­das pre­su­pues­ta­rias, los pro­gra­mas socia­les, de vivien­da, etc. Todos los car­gos públi­cos son revo­ca­bles por la Asamblea.
Los veci­nos deci­den sobre sus pro­ble­mas, de for­ma que Mari­na­le­da fun­cio­na como una espe­cie de comu­na don­de los tra­ba­ja­do­res man­dan sobre los hechos de su vida, y don­de los res­pon­sa­bles polí­ti­cos somos los pri­me­ros en la lucha y los últi­mos a la hora de reci­bir bene­fi­cios. La éti­ca es fun­da­men­tal en la polí­ti­ca, rema­chó Gordillo.
Demo­cra­cia social
El ter­cer aspec­to fue el de con­se­guir una demo­cra­cia social, y en este terreno el pro­gra­ma muni­ci­pal de vivien­das ha sido el prin­ci­pal sím­bo­lo de esta con­quis­ta. El muni­ci­pio nece­si­ta­ba casas pero des­ti­na­das a quie­nes no tenían recur­sos: los tra­ba­ja­do­res y sus hijos. La mate­ria­li­za­ción de este pro­gra­ma son cons­truc­cio­nes de 90 m², con 3 habi­ta­cio­nes y un patio de 100 m², para las que el ayun­ta­mien­to ha pues­to los pro­yec­tos téc­ni­cos nece­sa­rios, mate­ria­les y obre­ros, y el bene­fi­cia­rio su tra­ba­jo duran­te la cons­truc­ción y 15 euros men­sua­les una vez finalizada.
Pero tam­bién se han crea­do guar­de­rías públi­cas a un pre­cio aún más bajo que el de las vivien­das, ins­ta­la­cio­nes depor­ti­vas y de ocio gra­tui­tas, y un ser­vi­cio sin cos­te de aten­ción a mayo­res ofre­ci­do por voluntarios.
La ale­gría es un dere­cho del pue­blo, y por tal moti­vo se orga­ni­zan fes­ti­va­les y los deno­mi­na­dos “domin­gos rojos”, en los que los veci­nos ayu­dan y com­par­ten su tiem­po para mejo­rar los jar­di­nes y calles del pueblo.
Alcan­zar la utopía
Para Gor­di­llo Mari­na­le­da cons­ti­tu­ye un ejem­plo de que es posi­ble cons­truir hoy la socie­dad que que­re­mos para maña­na. “La uto­pía no es algo que no se pue­da con­se­guir luchan­do: la uto­pía del pleno empleo, la uto­pía de una vivien­da para todos, la uto­pía de que la tie­rra sea para quien la tra­ba­ja, los bene­fi­cios para quien los pro­du­ce y el bien­es­tar para toda la socie­dad, la uto­pía de que no haya ni diri­gen­tes ni dirigidos”.
Hay que ser opti­mis­tas, recal­có, pues “el opti­mis­mo es de izquier­das y revo­lu­cio­na­rio, y el pesi­mis­mo de dere­chas y reaccionario”.
Cri­sis española
Pre­gun­ta­do por el impac­to de la cri­sis en Anda­lu­cía y en el esta­do espa­ñol, Gor­di­llo ase­gu­ró que la cri­sis ha deja­do al des­cu­bier­to que el mito del mer­ca­do auto­rre­gu­la­dor es una gran men­ti­ra y en el caso espa­ñol el pro­ble­ma se ha debi­do a que la eco­no­mía esta­ba basa­da fun­da­men­tal­men­te en la espe­cu­la­ción inmo­bi­lia­ria, “hay 4 millo­nes de vivi­ven­das vacías y millo­nes de per­so­nas sin vivienda”.
Como solu­ción pro­pu­so la unión de la izquier­da sin­di­cal y polí­ti­ca, la lucha y la movi­li­za­ción crea­ti­va de la pobla­ción. “Hay que ir hacia una eco­no­mía pro­duc­ti­va y soli­da­ria” puntualizó.
Duran­te las jor­na­das del domin­go y el lunes Sán­chez Gor­di­llo visi­tó las loca­li­da­des de Saman­dağ y Aknehir, en el sur­es­te del país, don­de gobier­na el ÖDP des­de las últi­mas elec­cio­nes muni­ci­pa­les. Ahí man­tu­vo nume­ro­sos encuen­tros con diri­gen­tes polí­ti­cos y veci­nos para expli­car su mode­lo alter­na­ti­vo postcapitalista.
Ayer mar­tes, como cie­rre de su visi­ta, tuvo lugar un acto públi­co en Estam­bul en el que vol­vió a insis­tir en la nece­si­dad de la lucha para aca­bar con el injus­to y cri­mi­nal sis­te­ma capi­ta­lis­ta. Su expo­si­ción estu­vo acom­pa­ña­da de un bre­ve docu­men­tal sobre la his­to­ria, el fun­cio­na­mien­to y los logros alcan­za­dos en Mari­na­le­da duran­te 30 años, y la par­ti­ci­pa­ción del públi­co per­mi­tió ahon­dar más en deter­mi­na­dos aspec­tos como la orga­ni­za­ción de las coope­ra­ti­vas, las cues­tión de géne­ro o la via­bi­li­dad del pro­yec­to ante los ata­ques de la bur­gue­sía y el fas­cis­mo. Gor­di­llo recor­dó que sólo se pier­den las bata­llas que se aban­do­nan, y que ven­cer al capi­ta­lis­mo es una lucha muy dura y difí­cil pero no imposible.
Anto­nio Cues­ta es corres­pon­sal en Tur­quía de la agen­cia Pren­sa Latina

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