Richard Falk, Rela­tor Espe­cial de las Nacio­nes Uni­das sobre la situa­ción de los dere­chos huma­nos en los terri­to­rios pales­ti­nos ocu­pa­dos des­de 1967 “Creo que se debe­ría tra­tar a Hamás como un actor político”

Midd­le East Monitor
Tra­du­ci­do del inglés para Rebe­lión por Bea­triz Mora­les Bastos
Richard Falk es el Rela­tor Espe­cial de las Nacio­nes Uni­das sobre la situa­ción de los dere­chos huma­nos en los terri­to­rios pales­ti­nos ocu­pa­dos des­de 1967. En 2001 Falk par­ti­ci­pó en una Comi­sión de Inves­ti­ga­ción para los terri­to­rios pales­ti­nos del Alto Comi­sio­na­do de las Nacio­nes Uni­das para los Dere­chos Huma­nos (OHCHR, por sus siglas en inglés) jun­to con John Dug­gard. Tam­bién es pro­fe­sor emé­ri­to de dere­cho inter­na­cio­nal de la Uni­ver­si­dad de Prin­ce­ton con una lar­ga y dis­tin­gui­da carre­ra en docen­cia, polí­ti­ca y dere­cho. Recien­te­men­te ha con­ce­di­do esta entre­vis­ta exclu­si­va y reve­la­do­ra al Dr Hanan Cheha­ta de Midd­le East Moni­tor.HC: Tras su nom­bra­mien­to como Rela­tor Espa­cial de las Nacio­nes Uni­das para los Terri­to­rios Pales­ti­nos Ocu­pa­dos en 2008 usted via­jó a Israel para empe­zar sus inves­ti­ga­cio­nes. ¿Pue­de hablar­nos un poco más sobre cómo fue reci­bi­do por Israel?

RF: Se me negó la entra­da y fui expul­sa­do en el aero­puer­to Ben Gurion cuan­do tra­té de entrar en Israel con el pro­pó­si­to de desem­pe­ñar mis fun­cio­nes como Rela­tor Espe­cial de la ONU. Estas fun­cio­nes con­sis­ten fun­da­men­tal­men­te en infor­mar acer­ca de la con­for­mi­dad de Israel con obli­ga­cio­nes de dere­chos huma­nos en los terri­to­rios pales­ti­nos ocu­pa­dos (TPO) e inclu­ye la obli­ga­ción de con­for­mi­dad con el dere­cho huma­ni­ta­rio inter­na­cio­nal. Las auto­ri­da­des israe­líes me con­fi­na­ron duran­te más de quin­ce horas en una cel­da con otros cin­co dete­ni­dos antes de poner­me en un avión. No se me die­ron más expli­ca­cio­nes que mi orden de expul­sión pro­ce­día del Minis­te­rio israe­lí de Exte­rio­res el cual se había opues­to a mi nom­bra­mien­to des­de un prin­ci­pio. Como mi iti­ne­ra­rio por Cis­jor­da­nia había sido some­ti­do pre­via­men­te a la Emba­ja­da israe­lí en Gine­bra y como se había con­ce­di­do visa­dos a los dos emplea­dos de las Nacio­nes Uni­das que me asis­tían en la misión, pare­cía cla­ro que Israel que­ría tener un inci­den­te en el aero­puer­to en vez de decir­me de ante­mano que se me iba a dene­gar la entra­da. El Alto Comi­sio­na­do de las Nacio­nes Uni­das para los Dere­chos Huma­nos y otros fun­cio­na­rios de la ONU se opu­sie­ron a la nega­ti­va israe­lí a per­mi­tir­me hacer mi tra­ba­jo como Rela­tor Espe­cial. Se debe­ría seña­lar que la Car­ta de la ONU en el Artícu­lo 2(2) exi­ge a sus miem­bros coope­rar con la ONU para que lle­ve a cabo sus fun­cio­nes y que esta obli­ga­ción está refor­za­da por un tra­ta­do inter­na­cio­nal que expli­ca esta obli­ga­ción de cooperación.

HC: Se le negó la entra­da en los TPO. ¿Se le ha per­mi­ti­do en algún momen­to entrar en el terri­to­rio? En caso nega­ti­vo, ¿cómo ha podi­do hacer su trabajo? 

RF: Por medio de peti­cio­nes for­ma­les a las auto­ri­da­des israe­líes he inten­ta­do repe­ti­da­men­te lograr entrar en los TPO y estas peti­cio­nes han sido más igno­ra­das que dene­ga­das. Pue­de haber una posi­bi­li­dad de visi­tar Gaza de for­ma ofi­cial basán­do­se en la coope­ra­ción egip­cia. Has­ta el momen­to ha sido difí­cil de orga­ni­zar. Por lo que se refie­re a mi tra­ba­jo, el que se me nie­gue la entra­da es indu­da­ble­men­te una des­ven­ta­ja fun­da­men­tal pero mi tra­ba­jo de inves­ti­ga­ción se pue­de hacer sin mer­ma algu­na debi­do a la abun­dan­cia de fuen­tes de infor­ma­ción y de docu­men­ta­ción abier­tas y direc­tas sobre las dimen­sio­nes crí­ti­cas de las ocu­pa­ción. Aun cuan­do el acce­so hubie­ra sido posi­ble, en cual­quier caso habría teni­do que depen­der de estas fuentes.

HC: En vis­ta de cómo ha reac­cio­na­do Israel ante usted y sus infor­mes, y más recien­te­men­te ante el Infor­me Golds­to­ne, pare­ce que el res­pe­to de Israel por la ONU se ha vuel­to, en todo caso, más hos­til. ¿Por qué cree usted que Israel pare­ce des­pre­ciar de esa mane­ra a la ONU y exis­te algu­na mane­ra de que ésta obli­guen a Israel a coope­rar con sus inves­ti­ga­cio­nes y a aca­tar las reco­men­da­cio­nes de la ONU?

RF: Israel tie­ne un enfo­que bas­tan­te opor­tu­nis­ta de la ONU. Es hos­til cuan­do es obje­to de crí­ti­ca y recha­za la auto­ri­dad de la ONU en rela­ción a sus obli­ga­cio­nes como poten­cia ocu­pan­te en los TPO. Se que­ja cons­tan­te­men­te de la par­cia­li­dad de la ONU, espe­cial­men­te en el Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos, y ata­ca a quie­nes tra­ba­jan en la ONU como fun­cio­na­rios o altos car­gos nom­bra­dos. Más recien­te­men­te ha orga­ni­za­do una serie de des­pia­da­dos ata­ques con­tra Richard Golds­to­ne, que pre­si­dió la misión de inves­ti­ga­ción para valo­rar las acu­sa­cio­nes de crí­me­nes de gue­rra israe­líes y de Hamás aso­cia­dos con la gue­rra de Gaza (Ope­ra­ción plo­mo Fun­di­do) que tuvo lugar entre el 27 de diciem­bre de 2008 y el 18 de enero de 2009.

Al mis­mo tiem­po, Israel par­ti­ci­pa ple­na­men­te en la Asam­blea Gene­ral y uti­li­za su rela­ción con Esta­dos Uni­dos para blo­quear deci­sio­nes que le son adver­sas en el Con­se­jo de Segu­ri­dad. Lo que era inusual en su res­pues­ta al Infor­me Golds­to­ne era el repu­dio de per­fil extre­ma­da­men­te alto de las con­clu­sio­nes y reco­men­da­cio­nes. Nor­mal­men­te, como ocu­rrió con la Opi­nión Con­sul­ti­va 14 – 1 de la Cor­te Inter­na­cio­nal de Jus­ti­cia (CIJ) sobre la ile­ga­li­dad del muro de sepa­ra­ción en la Pales­ti­na ocu­pa­da, Israel se limi­ta a recha­zar la crí­ti­ca exter­na de sus polí­ti­cas y hace muy pocos comen­ta­rios, espe­cial­men­te por par­te de sus prin­ci­pa­les diri­gen­tes polí­ti­cos. Debe­mos asu­mir que el Infor­me Golds­to­ne puso el dedo en la lla­ga de la sen­si­bi­li­dad polí­ti­ca israe­lí, lo que expli­ca su casi his­té­ri­ca reac­ción, inclu­yen­do vio­len­tos ata­ques a la per­so­na de Jus­ti­ce Golds­to­ne, el cual es un sio­nis­ta devo­to y un dis­tin­gui­do juris­ta inter­na­cio­nal. Pare­ce­ría que la con­clu­sión de que Israel había ata­ca­do deli­be­ra­da­men­te a civi­les y la infra­es­truc­tu­ra civil de Gaza en vio­la­ción del dere­cho penal inter­na­cio­nal era un recha­zo dema­sia­do auto­ri­za­do de las polí­ti­cas israe­líes res­pec­to a la ocu­pa­ción para ser igno­ra­do. El hecho de que el Infor­me Golds­to­ne tam­bién reco­men­da­ra que había que dar pasos para imple­men­tar estas con­clu­sio­nes hacien­do res­pon­sa­bles des­de el pun­to de vis­ta penal a las per­so­nas res­pon­sa­bles de estos com­por­ta­mien­tos era un desa­fío más a la legi­ti­mi­dad de la afir­ma­ción por par­te de Israel de que al empren­der la Ope­ra­ción Plo­mo Fun­di­do esta­ba pro­te­gien­do su seguridad.

HC: ¿Por qué la ONU no ha toma­do medi­das con­tra Israel por sus vio­la­cio­nes del dere­cho internacional?

RF: La res­pues­ta rápi­da es que la impu­ni­dad geo­po­lí­ti­ca que dis­fru­ta Israel es una con­se­cuen­cia del apo­yo incon­di­cio­nal de Esta­dos Uni­dos y de la renuen­cia por par­te de la mayo­ría de los paí­ses euro­peos a ser crí­ti­cos con Israel dado el per­sis­ten­te sen­ti­mien­to de cul­pa­bi­li­dad en rela­ción al Holo­caus­to. Una res­pues­ta más refle­xi­va es que den­tro de la ONU ha habi­do inten­tos perió­di­cos de hacer a Israel res­pon­sa­ble de vio­la­cio­nes del dere­cho inter­na­cio­nal. La Asam­blea Gene­ral y el Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos han con­de­na­do fre­cuen­te­men­te las polí­ti­cas israe­líes en los TPO. La CIJ con­clu­yó que el muro de sepa­ra­ción era ile­gí­ti­mo ya que esta­ba cons­trui­do en terri­to­rio pales­tino y la Asam­blea Gene­ral acep­tó estas con­clu­sio­nes por su inmen­sa mayo­ría. El Infor­me Golds­to­ne es él mis­mo un ges­to en la direc­ción de hacer a Israel res­pon­sa­ble de crí­me­nes de gue­rra y de crí­me­nes con­tra la huma­ni­dad tal como se per­pe­tra­ron en Gaza. En este sen­ti­do ha habi­do una varie­dad de esfuer­zos para con­de­nar las polí­ti­cas y prác­ti­cas israe­líes des­de la pers­pec­ti­va del dere­cho inter­na­cio­nal, pero una volun­tad insu­fi­cien­te para imple­men­tar dichos esfuer­zos, con lo que el resul­ta­do final es un sen­ti­mien­to de la irre­le­van­cia de hecho del dere­cho inter­na­cio­nal como algo que limi­te el com­por­ta­mien­to de Israel.

HC: ¿Es Esta­dos Uni­dos el prin­ci­pal fac­tor que impi­de que la ONU acu­da a ayu­dar a los palestinos?

RF: Creo que si no exis­tie­ra el apo­yo de Esta­dos Uni­dos [a Israel], la ONU esta­ría actuan­do vigo­ro­sa­men­te en favor de la lucha pales­ti­na por la auto­de­ter­mi­na­ción, inclu­yen­do la impo­si­ción de un embar­go a la ven­ta de armas y el apo­yo a unas san­cio­nes eco­nó­mi­cas. Los paí­ses euro­peos cam­bia­rían en este aspec­to y con toda pro­ba­bi­li­dad se man­ten­drían al mar­gen, sin ser unos fir­mes defen­so­res de las accio­nes de la ONU en favor de los pales­ti­nos ni unos defen­so­res de Israel.

HC: Israel se opu­so a su nom­bra­mien­to des­de el pri­mer momen­to hacien­do acu­sa­cio­nes de que usted era par­cial en con­tra de su Esta­do. ¿Exis­te algún tipo de jus­ti­fi­ca­ción para esta afirmación?

RF: Como ya he res­pon­di­do en muchas oca­sio­nes, yo no soy par­cial sino que estoy entre­ga­do tan­to a ser veraz y pre­ci­so como a inter­pre­tar la rele­van­cia de los prin­ci­pios del dere­cho inter­na­cio­nal y de los dere­chos huma­nos tan obje­ti­va­men­te como sea posi­ble. Es ver­dad que en el pasa­do he sido crí­ti­co con Israel pero de nue­vo sobre las bases de un con­sen­so amplia­men­te com­par­ti­do en rela­ción a los hechos y sus más razo­na­bles impli­ca­cio­nes lega­les. La prue­ba de par­cia­li­dad debe­ría ser un tra­ta­mien­to dis­tor­sio­na­do de los hechos o unas inter­pre­ta­cio­nes for­za­das de la ley. Ser crí­ti­co con las polí­ti­cas ofi­cia­les israe­líes no es ser anti­is­rae­lí más de lo que ser crí­ti­co de la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se, lo que he sido duran­te años, sig­ni­fi­ca ser anti­es­ta­dou­ni­den­se. Ser ciu­da­dano en una demo­cra­cia o ser ciu­da­dano del mun­do sig­ni­fi­ca seguir los dic­ta­dos de la pro­pia con­cien­cia adon­de­quie­ra que estos pue­dan llevar

HC: Se le ha des­cri­to como par­ti­da­rio de Hamás, ¿cómo res­pon­de a seme­jan­te afirmación? 

RF: De nue­vo, por lo que me esfor­za­do es por des­cri­bir la reali­dad de las pos­tu­ras de Hamás en cues­tio­nes con­tro­ver­ti­dos e infor­mar acer­ca de su papel real en los TPO, espe­cial­men­te en Gaza. Me han impre­sio­na­do los esfuer­zos de Hamás por nego­ciar un alto el fue­go con Israel des­de el momen­to en que fue ele­gi­do en 2006 así como sus cons­tan­tes esfuer­zos por res­ta­ble­cer el alto un fue­go, inclu­yen­do uno de lar­ga dura­ción. Tam­bién he toma­do nota de la nega­ti­va de Israel a apro­ve­char estas opor­tu­ni­da­des diplo­má­ti­cas y de su insis­ten­cia en tra­tar a Hamás como una orga­ni­za­ción terro­ris­ta con la que no pue­de haber una nego­cia­ción. Tam­bién he cri­ti­ca­do a Israel por cas­ti­gar a la pobla­ción de Gaza impo­nién­do­le un blo­queo que res­trin­ge el flu­jo de comi­da, medi­ca­men­tos y car­bu­ran­te a nive­les de sub­sis­ten­cia o inclu­so peor. Seme­jan­te blo­queo es una for­ma fla­gran­te de cas­ti­go colec­ti­vo prohi­bi­do por el Artícu­lo 33 de la Cuar­ta Con­ven­ción de Gine­bra. Creo que se debe­ría tra­tar a Hamás como un actor polí­ti­co, que el blo­queo debe­ría ter­mi­nar inme­dia­ta­men­te y que la ONU debe­ría insis­tir en el fin del blo­queo como con­di­ción indis­pen­sa­ble para una par­ti­ci­pa­ción nor­mal de Israel en las acti­vi­da­des de la Organización.

HC: Pare­ce que quie­nes apo­yan a Israel tra­tan de equi­pa­rar las pala­bras anti­se­mi­ta y anti­sio­nis­ta que, por supues­to, son cosas dife­ren­tes. Han acu­sa­do a per­so­nas como el juez Golds­to­ne, al pro­fe­sor Ilan Pap­pe, al pro­fe­sor Avi Shlaim y a usted de ser judíos que se “odian a sí mis­mos”. ¿Qué le pare­ce todo esto?

RF: Pare­ce ser inclu­so más extre­mo que eso. Jus­ti­ce Golds­to­ne, por ejem­plo, es pro sio­nis­ta y sin embar­go se le acu­sa feroz­men­te de ser un judío que se odia a sí mis­mo, al pare­cer por­que se atre­vió a ser crí­ti­co con Israel. Esto sig­ni­fi­ca que cual­quier deser­ción o bien de las polí­ti­cas ofi­cia­les del Esta­do de Israel o bien de pro­yec­to sio­nis­ta será moti­vo para que se con­si­de­re que un judío “se odia a sí mis­mo”. En mi opi­nión, la tra­di­ción judía con­si­de­ra­da bíbli­ca­men­te y a lo lar­go del tiem­po exi­gi­ría a un judío hon­rar la con­cien­cia y la sin­ce­ri­dad por enci­ma de las iden­ti­da­des tri­ba­les en caso de que éstas entren en conflicto.

HC: Sien­do usted mis­mo un judío, ¿qué le pare­ce el hecho de que los sio­nis­tas y el gobierno israe­lí afir­men hablar en nom­bre de todos los judíos?

RF: Como suge­rían mi ante­rior res­pues­ta, nin­gún gobierno tie­ne auto­ri­dad para hablar en nom­bre de otros y cier­ta­men­te el sio­nis­mo, un movi­mien­to que nun­ca he apo­ya­do, e Israel, un Esta­do al que no debe nin­gu­na fide­li­dad espe­cial, no tie­nen dere­cho a repre­sen­tar­me por­que resul­te que soy judío. Ten­go ver­da­de­ros pro­ble­mas con cual­quier fide­li­dad obli­ga­da a una enti­dad polí­ti­ca o reli­gio­sa, y creo que el cri­men de trai­ción esta­ble­ce una ten­sión poten­cial inacep­ta­ble entre los dic­ta­dos de la con­cien­cia y la sumi­sión cie­ga a la volun­tad del Estado.

HC: En 2007 usted des­cri­bió las polí­ti­cas israe­líes hacia Pales­ti­na como un “holo­caus­to en cier­nes” [1]. Dado el endu­re­ci­mien­to del ase­dio a Gaza, que ya dura más de mil días, la Ope­ra­ción Plo­mo Fun­di­do, etc., ¿diría usted aho­ra que la situa­ción ha evo­lu­cio­na­do hacia un ver­da­de­ro holocausto?

RF: Esta es una deli­ca­da cues­tión de len­gua­je. Geno­ci­dio es una pala­bra con una gran reso­nan­cia emo­ti­va y con aso­cia­cio­nes his­tó­ri­cas espe­cia­les para el pue­blo de Israel. Escri­bí estas pala­bras antes de ser nom­bra­do Rela­tor Espe­cial y aun­que no me retrac­to de ellas, he evi­ta­do uti­li­zar la pala­bra geno­ci­dio des­de que acep­té el tra­ba­jo de la ONU. Hay una ambi­güe­dad en la pala­bra geno­ci­dio: tie­ne con­no­ta­cio­nes lega­les, mora­les y polí­ti­cas. Sería difí­cil esta­ble­cer un pro­pó­si­to geno­ci­da por par­te de Israel dada la mane­ra como el CIJ enfo­có la cues­tión en el caso de Bos­nia. Al mis­mo tiem­po, lamen­to que con­ti­núe el ase­dio a Gaza, lo con­si­de­ro un cri­men con­tra la huma­ni­dad y creo que la ONU y varios paí­ses son cóm­pli­ces en varios grados.

HC: Su pre­de­ce­sor, el pro­fe­sor John Dugard, com­pa­ró la situa­ción en los TPO con la del apartheid suda­fri­cano. ¿Coin­ci­de con esta opi­nión des­pués de su pro­pia expe­rien­cia ahí?

RF: Las com­pa­ra­cio­nes de este tipo pue­den ser escla­re­ce­do­ras aun­que enga­ño­sas al mis­mo tiem­po. Exis­ten muchas indi­ca­cio­nes tan­to de sepa­ra­ción estric­ta, espe­cial­men­te en Cis­jor­da­nia, como de regu­la­cio­nes dis­cri­mi­na­to­rias que hacen que la situa­ción de los pales­ti­nos se parez­ca a la que sufría los negros que bajo el apartheid y que merez­ca un opro­bio com­pa­ra­ble. Al mis­mo tiem­po exis­ten dife­ren­cias: los diri­gen­tes suda­fri­ca­nos defen­dían el apartheid como una polí­ti­ca pre­fe­ri­ble para las rela­cio­nes entre las razas, mien­tras que los israe­líes no ofre­cen una jus­ti­fi­ca­ción ideo­ló­gi­ca para el tra­ta­mien­to sepa­ra­do a ambos pue­blos y ale­gan los rigo­res de segu­ri­dad de la ocu­pa­ción o las inevi­ta­bles con­se­cuen­cias de ser “un Esta­do judío”. La pro­lon­ga­da ocu­pa­ción de Cis­jor­da­nia, Jeru­sa­lén Orien­tal y Gaza, jun­to con la ciu­da­da­nía de segun­do cla­se impues­ta a la mino­ría pales­ti­na que vive trás de la Línea Ver­de son huma­na­men­te insul­tan­tes, pero dife­ren­tes en su carác­ter y es impor­tan­te enten­der estas reali­da­des en sus pro­pios términos.

HC: El mun­do está obser­van­do cómo se desa­rro­lla un geno­ci­dio en Pales­ti­na y, sin embar­go, no se hace nada para dete­ner­lo. ¿Qué pue­de hacer la comu­ni­dad inter­na­cio­nal y qué debe­ría hacer en este momen­to para garan­ti­zar que se pro­te­gen los dere­chos de pue­blo palestino?

RF: Es una nega­ti­va escan­da­lo­sa a tomar en serio la pro­me­sa hecha des­pués de la Segun­da Gue­rra Mun­dial de “nun­ca más”. Las demo­cra­cias libe­ra­les en Euro­pa y Amé­ri­ca del Nor­te han per­mi­ti­do que su odio por Hamás sea una jus­ti­fi­ca­ción para infli­gir y man­te­ner una catás­tro­fe huma­ni­ta­ria a toda una pobla­ción a la que se nie­ga inclu­so la opción de con­ver­tir­se en refu­gia­dos. Inclu­so los gobier­nos ára­bes veci­nos han hecho dema­sia­do poco por la vía de la opo­si­ción. Y la ONU ha per­ma­ne­ci­do en gran par­te muda. Si se die­ra el caso de que estu­vie­ra jus­ti­fi­ca­da la impo­si­ción de san­cio­nes sería en rela­ción a Israel mien­tras man­ten­ga el blo­queo a Gaza. Las ini­cia­ti­vas de la socie­dad civil desa­fia­ron las polí­ti­cas israe­líes más efi­caz­men­te, inclu­yen­do esos dra­má­ti­cas cam­pa­ñas como las aso­cia­das al Movi­mien­to Free Gaza y a Viva Pales­ti­na. Estos desa­fíos sim­bó­li­cos ponen al des­cu­bier­to el fra­ca­so de la comu­ni­dad inter­na­cio­nal tal como está cons­ti­tui­da por los gobier­nos de Esta­dos sobe­ra­nos para man­te­ner el dere­cho inter­na­cio­nal y la mora­li­dad inter­na­cio­nal inclu­so en situa­cio­nes extre­mas como las que exis­te en Gaza y aña­den peso polí­ti­co al movi­mien­to de BDS [boi­cot, des­in­ver­sión y san­cio­nes a Israel, n de la t.] que está ganan­do fuer­za en varias par­tes del mun­do. El movi­mien­to de soli­da­ri­dad con Pales­ti­na se ha con­ver­ti­do en el suce­sor de la Cam­pa­ña con­tra el Apartheid como la prin­ci­pal lucha popu­lar en favor de la jus­ti­cia glo­bal a prin­ci­pios del siglo XXI. Por supues­to, exis­ten dos hori­zon­tes tem­po­ra­les que se deben tener en cuen­ta: el hori­zon­te de emer­gen­cia de Gaza que exi­ge con la mayor de las urgen­cias aca­bar con el blo­queo y el hori­zon­te de injus­ti­cia por toda la Pales­ti­na ocu­pa­da que exi­ge una paz jus­ta lo antes posible.

HC: Israel ha afir­ma­do que empren­dió la Ope­ra­ción Plo­mo Fun­di­do como un acto de “defen­sa pro­pia”. Sin embar­go, usted y muchas otras per­so­nas han afir­ma­do que ésta no es una des­crip­ción hones­ta de cómo se desa­rro­lla­ron los hechos y que exis­te otras “razo­nes no reco­no­ci­das” [2] de por qué Israel empren­dió su ata­que gene­ra­li­za­do con­tra los ciu­da­da­nos de Gaza. ¿Podría usted decir­nos cuá­les cree usted que podrían ser estas “razo­nes no reconocidas”?

RF: Por supues­to, las razo­nes no reco­no­ci­das se man­tie­nen en secre­to por­que sería incó­mo­do admi­tir­las. Como sugie­re la pre­gun­ta, Israel ten­dría una opción diplo­má­ti­ca por medio de un alto el fue­go si lo que le preo­cu­pa­ra fue­ra la segu­ri­dad y la defen­sa pro­pia. Las expli­ca­cio­nes más plau­si­bles tan­to para el momen­to ele­gi­do como para empren­der la Ope­ra­ción Plo­mo Fun­di­do son las siguien­tes: repa­rar la repu­tación de las Fuer­zas Defen­si­vas Israe­líes [ejér­ci­to israe­lí, n de la t.] al que habían per­ju­di­ca­do sus fallos ope­ra­ti­vos en la Gue­rra con­tra Líbano de 2006; enviar a Irán el men­sa­je de que las Fuer­zas Defen­si­vas Israe­líes esta­ban pre­pa­ra­das para infli­gir un gra­ve daño a un adver­sa­rio sin preo­cu­par­se por las limi­ta­cio­nes del dere­cho inter­na­cio­nal o de la opi­nión públi­ca; mos­trar a la opi­nión publi­ca inter­na israe­lí que los diri­gen­tes de Kadi­ma esta­ban deci­di­dos a uti­li­zar cual­quier fuer­za que fue­ra nece­sa­ria para man­te­ner los intere­ses israe­líes; des­truir a Hamás y res­ta­ble­cer el con­trol de Fatah en Gaza, y uni­fi­car la repre­sen­ta­ción pales­ti­na bajo los aus­pi­cios de la Auto­ri­dad Pales­ti­na; ata­car a Gaza de for­ma agre­si­va mien­tras Geor­ge W. Bush, que tan­to apo­ya­ba a Israel, esta­ba en la Casa Blan­ca y antes de la lle­ga­da del aún sin poner a prue­ba Barack Oba­ma; obte­ner la libe­ra­ción de úni­co sol­da­do del ejér­ci­to israe­lí que per­ma­ne­ce cau­ti­vo, Gilad Sha­lit, que hubie­ra sido acla­ma­da en Israel como una vic­to­ria sentimental.

HC: El colo­nel Des­mond Tra­vers (un coau­tor del Infor­me Golds­to­ne) [3] ha pedi­do recien­te­men­te que se prohí­ban inter­na­cio­nal­men­te algu­nas armas que Israel ha uti­li­za­do o se sos­pe­cha que ha uti­li­za­do, inclu­yen­do el fós­fo­ro blan­co, Explo­si­vos de Metal Iner­te Den­so (DIME, en sus siglas en inglés), fle­chet­tes y tungs­teno. ¿Apo­ya­ría usted esta petición?

RF: Sí, des­de lue­go. Todas estas armas infli­gen crue­les heri­das y ya se las con­si­de­ra ile­ga­les si se usan cer­ca de civi­les, lo que se hizo duran­te toda la Ope­ra­ción Plo­mo Fundido.

HC: Usted ha seña­la­do que Hamás fue ele­gi­do demo­crá­ti­ca­men­te en unas elec­cio­nes libres y jus­tas, que había pro­pues­to una tre­gua de diez años con Israel y que a lo lar­go de los años ha expre­sa­do su dis­po­si­ción a tra­ba­jar con otros gru­pos pales­ti­nos y, sin embar­go, Israel y sus alia­dos lo siguen con­si­de­ran­do un gru­po terro­ris­ta. ¿No es el momen­to de que Israel, el Cuar­te­to y otros se sien­ten y hablen con Hamás?

RF: Des­de un prin­ci­pio fue un error no tomar la pala­bra a Hamás de que iba a aban­do­nar la vio­len­cia y dedi­car­se a la acción polí­ti­ca. Cuan­do Hamás fue ele­gi­do esta­ble­ció una tre­gua uni­la­te­ral de un año que man­tu­vo a pesar de una serie de pro­vo­ca­cio­nes israe­líes, inclu­yen­do el ase­si­na­to de diri­gen­tes de Hamás por medio de ata­que con misi­les. Pare­ce­ría que Israel, y Esta­dos Uni­dos, se sen­tían cómo­dos con la situa­ción de un lide­raz­go pales­tino divi­di­do y con el argu­men­to que iba pare­jo de que no había un inter­lo­cu­tor pales­tino con el que Israel pudie­ra nego­ciar. Hamás ha mani­fes­ta­do bási­ca­men­te su volun­tad de esta­ble­cer un alto el fue­go, inclu­yen­do uno de lar­ga dura­ción, en su fron­te­ra con Israel. Inclu­so aho­ra los acto­res inter­na­cio­na­les debe­rían tra­tar a Hamás, aun­que sea con retra­so, como la auto­ri­dad guber­na­men­tal de fac­to en Gaza y tra­tar­lo des­de el pun­to de vis­ta diplo­má­ti­co una enti­dad polí­ti­ca nor­mal. Apli­car­le la eti­que­ta de “orga­ni­za­ción terro­ris­ta” es mar­car una fal­ta de volun­tad de sus­ti­tuir la vio­len­cia por diplo­ma­cia y una nega­ti­va a levan­tar el cruel y cri­mi­nal blo­queo que actual­men­te está cau­san­do seme­jan­te daño a la salud men­tal y físi­ca de toda la pobla­ción civil de Gaza.

HC: Usted ha afir­ma­do que “el públi­co esta­dou­ni­den­se en par­ti­cu­lar con­si­gue el 99% de su infor­ma­ción fil­tra­da a tra­vés de una len­te mediá­ti­ca extre­ma­da­men­te pro israe­lí”. ¿Cuál es su opi­nión acer­ca de la cober­tu­ra de la situa­ción por par­te de los medios en Europa?

RF: Estoy menos fami­lia­ri­za­do con la cober­tu­ra euro­pea pero ten­go la fuer­te impre­sión de que aun­que gene­ral­men­te es favo­ra­ble a Israel, es menos des­equi­li­bra­da en sus repor­ta­jes y más obje­ti­va. Ade­más, hay un mayor acce­so a fuen­tes que sim­pa­ti­zan con la lucha pales­ti­na, inclu­yen­do al-Jazeera.

HC: Recien­te­men­te la Auto­ri­dad Pales­ti­na pidió el apla­za­mien­to de su últi­mo infor­me sobre los TPO, ¿por qué no insis­tió usted en que se deba­tie­ra inme­dia­ta­men­te en el Con­se­jo sobre Dere­chos Humanos?

RF: No ten­go auto­ri­dad para desa­fiar lo que tie­ne lugar en el Con­se­jo sobre Dere­chos Huma­nos. He trans­mi­ti­do mi decep­ción al Alto Comi­sio­na­do de Dere­chos Huma­nos y espe­ro que el infor­me se dis­cu­ta en el encuen­tro de junio del Con­se­jo sobre Dere­chos Huma­nos y que en el futu­ro no vuel­va a haber estas difi­cul­ta­des. El infor­me es un exhaus­ti­vo inten­to de des­cri­bir las dimen­sio­nes ile­ga­les de la ocu­pa­ción israe­lí en los terri­to­rios palestinos.

HC: ¿Exis­te algu­na espe­ran­za de que se haga res­pon­sa­ble a Israel de sus crí­me­nes con­tra el pue­blo palestino?

RF: No soy opti­mis­ta en rela­ción a que se logre que asu­ma sus res­pon­sa­bi­li­da­des por la vía de pro­ce­di­mien­tos inter­na­cio­na­les ade­cua­dos, espe­cial­men­te el envío a la Cor­te Inter­na­cio­nal de Jus­ti­cia para una inves­ti­ga­ción más exhaus­ti­va y una posi­ble acu­sa­ción. El veto geo­po­lí­ti­co ejer­ci­do por Esta­dos Uni­dos en favor de Israel, posi­ble­men­te refor­za­do por la UE, blo­quea­rá la imple­men­ta­ción de las reco­men­da­cio­nes del Infor­me Golds­to­ne pro­ba­ble­men­te sin siquie­ra lle­gar a un voto for­mal. Si se acen­túa la pre­sión polí­ti­ca Qui­zá, qui­zá se vuel­va visi­ble la pro­tec­ción geo­po­lí­ti­ca que goza Israel en vez de pro­du­cir­se, como en el pre­sen­te, tras puer­tas cerra­das y en los pro­fun­dos reco­ve­cos de la buro­cra­cias de la ONU.

Pero exis­ten otras dos mane­ras con las que se pue­de lograr cier­to gra­do de res­pon­sa­bi­li­dad, pri­me­ro, como reco­mien­da el Infor­me Golds­to­ne, el con­fiar en la juris­dic­ción uni­ver­sal, que poten­cial­men­te otor­ga pode­res a tri­bu­na­les pena­les nacio­na­les para inves­ti­gar acu­sa­cio­nes de crí­me­nes de gue­rra y de crí­me­nes con­tra la huma­ni­dad res­pec­to a diri­gen­tes polí­ti­cos o mili­ta­res israe­líes que podrían ser dete­ni­dos o extra­di­ta­dos para hacer fren­te a acu­sa­cio­nes si entran en un país que haya intro­du­ci­do pro­vi­sio­nes de juris­dic­ción uni­ver­sal en su legis­la­ción; segun­do, como ya lo ha empren­di­do la Fun­da­ción Rus­sell en Bru­se­las, la for­ma­ción de un tri­bu­nal de ciu­da­da­nos con un panel de juris­tas com­pues­to por per­so­na­li­da­des con auto­ri­dad moral y que esta­blez­can las acu­sa­cio­nes con­tra altos car­gos israe­líes iden­ti­fi­ca­dos. Este tipo de ini­cia­ti­va pue­de ser de natu­ra­le­za sim­bó­li­ca pero podría pro­por­cio­nar un archi­vo docu­men­tal, fomen­tar el apo­yo a for­mas de BDS de coac­ción no vio­len­ta y repre­sen­ta una expre­sión de con­de­na de aque­llas per­so­nas acu­sa­das y decla­ra­das cul­pa­bles por la opi­nión públi­ca mun­dial y par­te de los medios de comu­ni­ca­ción del mundo.

HC: Usted tie­ne la nada envi­dia­ble tarea de ser un aca­dé­mi­co en una uni­ver­si­dad esta­dou­ni­den­se y Rela­tor Espe­cial de la ONU para Pales­ti­na, ¿has­ta qué pun­to ha sido difí­cil para usted tra­ba­jar en ambos medios des­pués de su pos­tu­ra crí­ti­ca hacia las polí­ti­cas israe­líes de dere­chos humanos?

RF: La ten­sión está pre­sen­te, pero has­ta el momen­to no ha sido dema­sia­do gra­ve. Por todo Esta­dos Uni­dos hay un cam­bio de men­ta­li­dad que hace que la crí­ti­ca a las polí­ti­cas israe­líes sea menos con­tro­ver­ti­da de lo que fue en el pasa­do. El lar­go bra­zo del AIPAC y del lobby israe­lí sigue sien­do domi­nan­te en Washing­ton, D.C., pero en el con­jun­to del país tie­ne menos impac­to que en el pasado.

Notas:

[1] http://​www​.trans​na​tio​nal​.org/​A​r​e​a​_​M​i​d​d​l​e​E​a​s​t​/​2​0​0​7​/​F​a​l​k​_​P​a​l​e​s​t​i​n​e​G​e​n​o​c​i​d​e​.​h​tml (tra­du­ci­do al cas­te­llano por Ger­mán Leyens, http://​www​.rebe​lion​.org/​n​o​t​i​c​i​a​.​p​h​p​?​i​d​=​5​3​148)

[2] http://​www​.oped​news​.com/​p​o​p​u​l​u​m​/​l​i​n​k​f​r​a​m​e​.​p​h​p​?​l​i​n​k​i​d​=​7​9​132

[3] http://​www​.midd​leeast​mo​ni​tor​.org​.uk/​a​r​t​i​c​l​e​s​/​e​u​r​o​p​e​/​7​5​7​-​w​h​i​l​e​-​d​e​s​m​o​n​d​-​t​r​a​v​e​r​s​-​a​r​g​u​e​s​-​f​o​r​-​p​r​o​h​i​b​i​t​i​o​n​-​o​f​-​c​e​r​t​a​i​n​-​w​e​a​p​o​n​s​-​e​x​-​h​e​a​d​-​o​f​-​s​h​i​n​-​b​e​t​-​s​a​y​s​-​f​o​r​g​e​t​-​t​h​e​-​p​a​s​t​-​a​n​d​-​m​o​v​e​-on

[4] http://​www​.oped​news​.com/​p​o​p​u​l​u​m​/​l​i​n​k​f​r​a​m​e​.​p​h​p​?​l​i​n​k​i​d​=​7​9​132

Fuen­te: http://​www​.midd​leeast​mo​ni​tor​.org​.uk/​a​r​t​i​c​l​e​s​/​e​u​r​o​p​e​/​8​8​4​-​r​i​c​h​a​r​d​-​f​a​l​k​-​q​i​-​b​e​l​i​e​v​e​-​t​h​a​t​-​h​a​m​a​s​-​s​h​o​u​l​d​-​b​e​-​t​r​e​a​t​e​d​-​a​s​-​a​-​p​o​l​i​t​i​c​a​l​-​a​c​t​o​r​-​t​h​a​t​-​t​h​e​-​b​l​o​c​k​a​d​e​-​s​h​o​u​l​d​-​b​e​-​t​e​r​m​i​n​a​t​e​d​-​i​m​m​e​d​i​a​t​e​lyq

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