Pre­ci­sio­nes de Sil­vio Rodri­guez a un gusano (Alber­to Mon­ta­ner)

La Haba­na, 9 de abril de 2010

Mon­ta­ner:

Sé que, cuan­do Marx murió, Mar­tí le dedi­có algu­nas fra­ses de home­na­je, si mal no recuer­do “por haber­se pues­to de par­te de los pobres”. Por favor, ilús­tra­me y mués­tra­me las “crí­ti­cas seve­ras” del Após­tol al autor de El Capi­tal.

Mon­ta­ner:

Antes de la Revo­lu­ción, la mayo­ría de los cuba­nos no podía ni soñar con tener casa pro­pia. Mi fami­lia entre ellos. El úni­co inmue­ble que aho­ra mis­mo poseo es mi casa. Infór­ma­te mejor, por­que has­ta el día de hoy no ten­go pro­pie­da­des o empre­sas en Cuba o en el extran­je­ro.

Mon­ta­ner:

En algu­nas entre­vis­tas y can­cio­nes, a tra­vés de una tra­yec­to­ria de más de 40 años, he seña­la­do lo que he con­si­de­ra­do cri­ti­ca­ble del pro­ce­so revo­lu­cio­na­rio. En otras he apo­ya­do este pro­ce­so, sin caer jamás en el ser­vi­lis­mo o el pan­fle­to. No hay dua­li­dad en esto. En ambas face­tas soy el mis­mo cubano pre­ten­dien­do asis­tir a los suyos.

Mon­ta­ner:

No me moles­ta un gobierno de ancia­nos. En muchas cul­tu­ras anti­guas tener edad, por la sen­sa­tez inma­nen­te, era un requi­si­to para gober­nar. Acuér­da­te de que tú tam­bién adqui­ris­te tus “jui­cios mora­les, tu pre­cep­ción de la reali­dad y de los con­flic­tos socia­les” hace medio siglo. No pre­ten­das ven­der­te como pros­pec­to de la gene­ra­ción del dos mil, que no te que­da bien.

Mon­ta­ner:

Los fusi­la­mien­tos se ori­gi­na­ron en los pri­me­ros meses de la Revo­lu­ción, con­tra cri­mi­na­les de gue­rra del batis­ta­to: tor­tu­ra­do­res y ase­si­nos pro­ba­dos en los jui­cios que el pue­blo de Cuba miró sobre­co­gi­do. La gue­rra des­pia­da­da que nos impu­so la CIA obli­gó al gobierno a man­te­ner­la como medi­da per­sua­si­va. Con los años me he dado cuen­ta de que la pena de muer­te es algo que debie­ra abo­lir­se en todo el mun­do, por inci­vi­li­za­da. Estoy con­ven­ci­do de que el cese de las hos­ti­li­da­des con­tra Cuba sería el prin­ci­pio del fin de la pena de muer­te en nues­tra Patria.

Mon­ta­ner:

La opo­si­ción, en las pri­sio­nes, enfren­ta el mis­mo dra­ma que en las calles: no tie­nen pue­blo, sus posi­cio­nes los ale­jan de las masas. En el 2008 más de trein­ta artis­tas e inte­lec­tua­les visi­ta­mos 16 pri­sio­nes y can­ta­mos ante más de 40 mil reclu­sos. Los malos tra­tos que uste­des mani­fies­tan no tie­nen nada que ver con la mucha preo­cu­pa­ción que vimos en las auto­ri­da­des car­ce­la­rias de todos los pena­les que visi­ta­mos. El mis­mo hecho de que exis­ta un movi­mien­to de afi­cio­na­dos tan pode­ro­so en las pri­sio­nes cuba­nas con­tra­di­ce pro­fun­da­men­te la ver­sión que uste­des pro­pa­gan.

Mon­ta­ner:

No estoy de acuer­do con los actos de repu­dio, pero otros cuba­nos se indig­nan has­ta el pun­to de come­ter­los. Los cuba­nos de Mia­mi hacen lo mis­mo. Debe ser la par­te tris­te de nues­tro kar­ma. Encuen­tro lógi­co que las madres y espo­sas de los pre­sos se preo­cu­pen por sus fami­lia­res y que lo mani­fies­ten. No me pare­ce muy hones­to que reci­ban ayu­da eco­nó­mi­ca de otro gobierno y mucho menos de con­no­ta­dos terro­ris­tas, como pare­ce ser el caso de cier­tas seño­ras. La cen­su­ra, como en otros paí­ses, exis­te en Cuba. Y ahí don­de estás aho­ra mis­mo, exis­te tam­bién, sobre todo para los que no pien­san como tú.

Mon­ta­ner:

Me pare­ce que no te corres­pon­de decir lo que recuer­dan los ango­le­ños. A mí me cons­ta que recuer­dan mucho y bien la desin­te­re­sa­da ayu­da de los cuba­nos. En Cuba nun­ca se ha usa­do una gota de com­bus­ti­ble de Cabin­da, don­de estu­ve per­so­nal­men­te y vi caer a hom­bres extra­or­di­na­rios, defen­dien­do ese petró­leo para que una Ango­la sobe­ra­na deci­die­ra su suer­te.

Mon­ta­ner:

Si tan­to deseas que Cuba sea mejor, cam­bia tu lógi­ca y empie­za a luchar con­tra el blo­queo. El blo­queo es geno­ci­da, inmo­ral, impre­sen­ta­ble. Mien­tras exis­ta será la jus­ti­fi­ca­ción para no bajar ni un ápi­ce la ten­sión defen­si­va. Si quie­res tan­to a los soma­líes, supon­go que debes que­rer al menos igual a los niños cuba­nos. Pues bien: los niños cuba­nos, gra­cias al blo­queo, este año no podrán entrar masi­va­men­te a los con­ser­va­to­rios musi­ca­les. Y no me vayas a decir que el gobierno cubano se vol­vió loco y aho­ra quie­re des­truir lo que cons­tru­yó. En tus manos que­da hacer feli­ces a cien­tos de miles de niños del país en que nacis­te.

Por eso, Mon­ta­ner:

Lucha con­tra el blo­queo para que el talen­to que lle­va 50 años flo­re­cien­do no se frus­tre.

Con pro­ba­da voca­ción patrió­ti­ca e inter­na­cio­na­lis­ta,

Sil­vio Rodrí­guez Domín­guez

PD: La todo­po­de­ro­sa “Gran Pren­sa” que te apo­ya ya empe­zó a publi­car ver­sio­nes con­ve­nien­tes de este careo. Sé demó­cra­ta cabal (y cívi­co) y píde­les que mues­tren ínte­gras mis pala­bras.

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