¿Todos contra Cuba?- Frida Modak

En medio del reno­va­do aco­so a Cuba, el ex can­di­da­to pre­si­den­cial esta­dou­ni­den­se y actual sena­dor demó­cra­ta John Kerry hizo una con­tri­bu­ción impor­tan­te para lle­gar al mejor enten­di­mien­to de la nue­va ofen­si­va con­tra el gobierno cubano, que se pre­ten­de ten­ga con­tor­nos uni­ver­sa­les. Des­de lue­go no era esa la inten­ción de Kerry cuan­do en su cali­dad de jefe del Comi­té de Rela­cio­nes Exte­rio­res del Sena­do de su país inter­pu­so un veto a la sub­ven­ción a la lla­ma­da disi­den­cia cuba­na.

Se tra­ta­ba de una par­ti­da pre­su­pues­ta­ria de 40 millo­nes de dóla­res al año que el sena­dor esti­mó debía revi­sar­se por­que podría haber irre­gu­la­ri­da­des en el des­tino de dichos fon­dos. Pero las posi­bles irre­gu­la­ri­da­des no son lo más impor­tan­te, lo que que­da cla­ra­men­te expues­to es que el Gobierno de los Esta­dos Uni­dos ofi­cial­men­te finan­cia acti­vi­da­des des­ti­na­das a des­es­ta­bi­li­zar al gobierno de un país sobe­rano.

Y aun­que esto no sea nue­vo, es un ele­men­to vio­la­to­rio del orden inter­na­cio­nal que mues­tra la otra face­ta de la actual ofen­si­va con­tra el gobierno cubano y que mere­ce­ría una inves­ti­ga­ción a fon­do enca­be­za­da por per­so­na­li­da­des lati­noa­me­ri­ca­nas cuya his­to­ria per­so­nal se fun­da con la lucha por la demo­cra­cia. Por­que no es Cuba el úni­co obje­ti­vo, como vere­mos más ade­lan­te.

Agre­gue­mos que el veto inter­pues­to por Kerry mere­ció comen­ta­rios favo­ra­bles de gru­pos a los cua­les se des­ti­na ese dine­ro, según con­sig­nó la Agen­cia Fran­ce Press. Lau­ra Polian, que diri­ge a las lla­ma­das Damas de Blan­co decla­ró que «la disi­den­cia nece­si­ta algu­na ayu­da, pero tam­bién creo que es muy impor­tan­te que se haga una audi­to­ría»…

Manuel Cos­ta, del gru­po que se deno­mi­na social­de­mó­cra­ta, tam­bién le dio la razón a Kerry en cuan­to a revi­sar la trans­pa­ren­cia de los des­ti­nos reales de esos fon­dos, ponien­do en duda que se mane­ja­ran en for­ma trans­pa­ren­te y aña­dió: «La otra con­si­de­ra­ción par­te de si es apro­pia­do que un gobierno des­ti­ne recur­sos para la demo­cra­ti­za­ción de otro gobierno con el cual no tie­ne rela­cio­nes».

Al mar­gen de que estas decla­ra­cio­nes vali­dan lo que el Gobierno cubano ha dado a cono­cer sobre cómo se asig­nan esos recur­sos en el sec­tor que los reci­be, lo que que­da en cla­ro es que hay quie­nes entien­den que eso los pone en la cate­go­ría de mer­ce­na­rios y no les gus­ta. El Pen­tá­gono, que diri­ge la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se, está acos­tum­bra­do a usar mer­ce­na­rios, como lo hace en Irak y otros luga­res, el asun­to es has­ta dón­de se le per­mi­ti­rá per­ver­tir la polí­ti­ca.

Como sue­le ocu­rrir, lo que suce­da con las per­so­nas es lo menos impor­tan­te. Has­ta que murió como con­se­cuen­cia de la huel­ga de ham­bre que ini­ció, Orlan­do Zapa­ta era un des­co­no­ci­do que acce­dió a la con­di­ción de per­so­na­li­dad polí­ti­ca por el hecho de su muer­te. Pero, sea cual sea la razón por la que cum­plía una con­de­na, vol­vió al ano­ni­ma­to y ya de él no se habla, como si hubie­ra cum­pli­do la misión que le asig­na­ron.

Gui­ller­mo Fari­ñas, quien al escri­bir estas líneas con­ti­nua­ba en huel­ga de ham­bre y había recha­za­do el ofre­ci­mien­to de Espa­ña para via­jar a ese país, tie­ne otra tra­yec­to­ria. Según su auto­bio­gra­fía com­ba­tió en Ango­la, desem­pe­ñó otras tareas mili­ta­res en su país, lue­go estu­dió psi­co­lo­gía y tam­bién incur­sio­nó en el perio­dis­mo.

En el mane­jo mediá­ti­co que se está hacien­do de su caso, de lo que se tra­ta es de encon­trar un flan­co para ata­car a Cuba y su revo­lu­ción y en lo posi­ble poner­le tér­mino por­que repre­sen­ta un esco­llo para los obje­ti­vos esta­dou­ni­den­ses. Para Washing­ton la nue­va reali­dad polí­ti­ca que está sur­gien­do en Amé­ri­ca Lati­na deri­va de la revo­lu­ción cuba­na y pien­san que eli­mi­nán­do­la recu­pe­ra­rán la influen­cia que han per­di­do.

Como con­se­cuen­cia, el cer­co infor­ma­ti­vo que se ha esta­ble­ci­do en torno a estos hechos impli­ca mane­jo mediá­ti­co. Hay infor­ma­cio­nes que no se dan, otras que se repro­du­cen en todas par­tes, un aco­so a Amé­ri­ca Lati­na para que se pro­nun­cie en con­tra de Cuba y se acu­sa a gobier­nos y fuer­zas polí­ti­cas de la región de guar­dar un silen­cio que sería cóm­pli­ce.

El escri­tor Mario Var­gas Llo­sa así lo dijo al cri­ti­car a los gobier­nos demo­crá­ti­cos que según él «miran para otro lado» para no tener pro­ble­mas con sus izquier­das. La Orga­ni­za­ción Demó­cra­ta Cris­tia­na de Amé­ri­ca, ODCA, emi­tió una decla­ra­ción para que sus afi­lia­dos con­de­nen la muer­te de Zapa­ta y la supues­ta repre­sión a las Damas de Blan­co y se pro­nun­cien sobre Fari­ñas.

La ODCA dis­ta mucho de ser una orga­ni­za­ción que inter­pre­te a todos los par­ti­dos lati­noa­me­ri­ca­nos de ese signo, por eso la decla­ra­ción, en abier­ta con­tra­dic­ción con el pen­sa­mien­to cono­ci­do de sus diri­gen­tes más con­no­ta­dos, debió seña­lar que «sería repro­ba­ble que cual­quier gober­nan­te extran­je­ro inter­vi­nie­ra direc­ta­men­te en Cuba o impu­sie­ra san­cio­nes uni­la­te­ra­les que aten­ta­ran con­tra los dere­chos huma­nos».

Lo dicho has­ta aquí pone en cla­ro que de lo que se tra­ta es de que Amé­ri­ca Lati­na resuel­va sus asun­tos sobe­ra­na­men­te, le con­ven­ga o no a Esta­dos Uni­dos. Eso impli­ca sacar las manos de Cuba. Para nadie es un mis­te­rio que sin blo­queo y sin el per­ma­nen­te hos­ti­ga­mien­to del país del nor­te, la nación cari­be­ña se encon­tra­ría en un esta­tus eco­nó­mi­co muy supe­rior a lo que aún con todos esos esco­llos ha logra­do.

Si no fue­ra así, no esta­ría­mos pre­sen­cian­do el mane­jo de la infor­ma­ción que le baja el per­fil a los pro­nun­cia­mien­tos con­tra­rios a la inter­ven­ción en Cuba, como la derro­ta sufri­da por José María Aznar cuan­do pre­ten­dió que en el Sena­do de su país se apro­ba­ra una con­de­na a Cuba y lo que se apro­bó fue recha­zar la con­de­na a Cuba apro­ba­da en el Par­la­men­to Euro­peo.

Y tam­po­co se le ha dado la difu­sión nece­sa­ria al acuer­do de los 27 paí­ses del Sis­te­ma Eco­nó­mi­co Lati­noa­me­ri­cano, Sela, que reuni­dos en Cara­cas deman­da­ron el cese del blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por Esta­dos Uni­dos a Cuba hace ya 50 años. El secre­ta­rio per­ma­nen­te del Sela decla­ró: «Nece­si­ta­mos hablar de víncu­los comer­cia­les con Esta­dos Uni­dos, pero si hay nacio­nes exclui­das tene­mos un tema pen­dien­te de solu­ción que no pue­de igno­rar­se».

En este con­tex­to, emer­ge lo que pue­de con­si­de­rar­se como una nue­va ame­na­za a los logros demo­crá­ti­cos alcan­za­dos por Amé­ri­ca Lati­na des­de la caí­da de las dic­ta­du­ras. Se tra­ta de lo que se cono­ce como «la nue­va dere­cha», que sur­gió a la par de la derro­ta de los dic­ta­do­res y que está imple­men­tan­do medi­das que van en direc­ción opues­ta a lo que se ha avan­za­do.

Sus repre­sen­tan­tes más cla­ros son los pre­si­den­tes de Colom­bia, Pana­má y Chi­le, mien­tras el peruano Alan Gar­cía, con sus arre­ba­tos tem­pe­ra­men­ta­les, no ter­mi­na por defi­nir una posi­ción que sea acor­de con lo que su par­ti­do, el APRA , ha repre­sen­ta­do en la his­to­ria de su país. Eso lo hace osci­lar de la izquier­da a la dere­cha. El ali­nea­mien­to dere­chis­ta ha sig­ni­fi­ca­do el esta­ble­ci­mien­to de nue­vas bases mili­ta­res de Esta­dos Uni­dos en Colom­bia, la sus­crip­ción de un acuer­do simi­lar en Pana­má y según lo decla­ra­do hace unos días por el emba­ja­dor esta­dou­ni­den­se en Colom­bia, está por fir­mar­se un acuer­do con otros dos paí­ses «cuyos gobier­nos han pedi­do silen­cio para evi­tar algu­nas de las reac­cio­nes» pro­du­ci­das en el caso colom­biano y alar­deó de que tenían cola­bo­ra­ción mili­tar con 120 nacio­nes.

Si este aspec­to ya es un peli­gro para los logros demo­crá­ti­cos de la región, el nue­vo pre­si­den­te chi­leno pare­ce deci­di­do no sólo a sumar­se sino tal vez a enca­be­zar a los gobier­nos de la nue­va dere­cha, en cuyo nom­bre sal­tó al plano polí­ti­co en los años noven­ta. Sebas­tián Piñe­ra ya se mos­tró dis­pues­to a inter­ve­nir en los asun­tos de Cuba y las medi­das que anun­cia en lo interno son preo­cu­pan­tes.

De acuer­do a su enfo­que en mate­ria de segu­ri­dad, el direc­tor de la poli­cía civil, Poli­cía de Inves­ti­ga­cio­nes, PDI, anun­ció que se pre­pa­ra una bri­ga­da espe­cial con­tra la delin­cuen­cia, con vehícu­los que reco­rre­rán todas las comu­nas de la capi­tal chi­le­na duran­te las 24 horas del día, lo que será coor­di­na­do por el Sis­te­ma de Infor­ma­ción Geo­rre­fe­ren­cia­do de esa enti­dad. Y como el pasa­do mar­tes 30 se con­me­mo­ra­ba el «Día del Joven Com­ba­tien­te», ins­ti­tui­do en memo­ria de dos her­ma­nos, de 20 y 18 años, ase­si­na­dos por la dic­ta­du­ra, el man­da­ta­rio dio ins­truc­cio­nes pre­ci­sas para enfren­tar las pro­tes­tas que se pro­du­cen en ese día y que son refle­jo de la frus­tra­ción de los jóve­nes de sec­to­res de meno­res ingre­sos.

Con «toda la fuer­za del mun­do» y con «todo el rigor de la ley» anun­ció Piñe­ra que enfren­ta­ría su Gobierno esa fecha, duran­te una visi­ta a la Pre­fec­tu­ra de Fuer­zas Espe­cia­les de Cara­bi­ne­ros, poli­cía uni­for­ma­da. Al ase­gu­rar­les que «van a con­tar con todo el res­pal­do del Gobierno que yo pre­si­do», los ins­tó a enfren­tar la delin­cuen­cia con «mano dura». Y alu­dien­do al caso de los jóve­nes ase­si­na­dos, sos­tu­vo: «los padres, los fami­lia­res y ami­gos de los her­ma­nos Ver­ga­ra tie­nen todo el dere­cho a recor­dar su muer­te, pero no tie­nen nin­gún dere­cho a alte­rar el orden públi­co ni poner en ries­go la vida ni la pro­pie­dad de las per­so­nas». Sólo que «toda la fuer­za del mun­do» sue­le ver­tir­se en pro­vo­ca­ción anun­cia­da.

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