Cuba se defien­de con la ver­dad- Cubadebate

Algu­nas ideas en el dis­cur­so del Gene­ral de Ejér­ci­to Raúl Cas­tro Ruz, Pre­si­den­te de los Con­se­jos de Esta­do y de Ministros,en el IX Con­gre­so de la Unión de Jóve­nes Comu­nis­tas este 4 de abril.


# Cele­bra­mos este Con­gre­so en medio de una de las más fero­ces y con­cer­ta­das cam­pa­ñas mediá­ti­cas con­tra la Revo­lu­ción Cuba­na en sus 50 años de existencia.
# El esti­lo que debe carac­te­ri­zar de modo per­ma­nen­te el tra­ba­jo de la UJC, fren­te a aque­llos que se dedi­can a bus­car la paja en el ojo ajeno en vez de emplear ese esfuer­zo en hacer lo que les corresponde.
# No debe­mos per­mi­tir que, una vez más, los docu­men­tos apro­ba­dos se con­vier­tan en letra muer­ta y se enga­ve­ten a modo de memo­rias. Deben cons­ti­tuir la guía para la acción coti­dia­na a nivel del Buró Nacio­nal y de cada militante.
# Algu­nos son muy crí­ti­cos al refe­rir­se a la juven­tud de hoy y se olvi­dan que ellos tam­bién un día fue­ron jóve­nes. Sería ilu­so pre­ten­der que los pinos nue­vos sean igua­les a los de épo­cas pasa­das, un sabio pro­ver­bio reza: los hom­bres se pare­cen más a su tiem­po que a sus padres.
# Los jóve­nes cuba­nos han esta­do siem­pre dis­pues­tos a afron­tar los retos, así lo demos­tra­ron en la recu­pe­ra­ción de los daños cau­sa­dos por los hura­ca­nes, el enfren­ta­mien­to a las pro­vo­ca­cio­nes del enemi­go y las tareas de la defen­sa, podría men­cio­nar muchos más.
# La bata­lla eco­nó­mi­ca cons­ti­tu­ye hoy, más que nun­ca, la tarea prin­ci­pal y el cen­tro del tra­ba­jo ideo­ló­gi­co de los cua­dros, por­que de ella depen­de la sos­te­ni­bi­li­dad y pre­ser­va­ción de nues­tro sis­te­ma social.
# Sin una eco­no­mía sóli­da y diná­mi­ca, sin eli­mi­nar gas­tos super­fluos y el derro­che, no se podrá avan­zar en la ele­va­ción del nivel de vida de la pobla­ción, ni será posi­ble man­te­ner y mejo­rar los ele­va­dos nive­les alcan­za­dos en la edu­ca­ción y la salud que gra­tui­ta­men­te se garan­ti­zan a todos los ciudadanos.
# Sin una agri­cul­tu­ra fuer­te y efi­cien­te que pode­mos desa­rro­llar con los recur­sos de que dis­po­ne­mos, sin soñar con las gran­des asig­na­cio­nes de otros tiem­pos, no pode­mos aspi­rar a sos­te­ner y ele­var la ali­men­ta­ción de la pobla­ción, que tan­to depen­de toda­vía de impor­tar pro­duc­tos que pue­den cul­ti­var­se en Cuba.
# Sin que las per­so­nas sien­tan la nece­si­dad de tra­ba­jar para vivir, ampa­ra­das en regu­la­cio­nes esta­ta­les exce­si­va­men­te pater­na­lis­tas e irra­cio­na­les, jamás esti­mu­la­re­mos el amor por el tra­ba­jo, ni solu­cio­na­re­mos la fal­ta cró­ni­ca de cons­truc­to­res, obre­ros agrí­co­las e indus­tria­les, maes­tros, poli­cías y otros ofi­cios indis­pen­sa­bles que poco a poco van desapareciendo.
# Sin la con­for­ma­ción de un fir­me y sis­te­má­ti­co recha­zo social a las ile­ga­li­da­des y diver­sas mani­fes­ta­cio­nes de corrup­ción, segui­rán no pocos, enri­que­ci­dos a cos­ta del sudor de la mayo­ría, dise­mi­nan­do acti­tu­des que ata­can direc­ta­men­te a la esen­cia del socialismo.
# Si man­te­ne­mos plan­ti­llas infla­das en casi todos los ámbi­tos del queha­cer nacio­nal y paga­mos sala­rios sin víncu­lo con los resul­ta­dos, ele­van­do la masa de dine­ro en cir­cu­la­ción, no pode­mos espe­rar que los pre­cios deten­gan su ascen­so cons­tan­te, dete­rio­ran­do la capa­ci­dad adqui­si­ti­va del pueblo.
# La Revo­lu­ción no deja­rá a nadie des­am­pa­ra­do, lucha­rá por crear las con­di­cio­nes para que todos los cuba­nos ten­gan empleos dig­nos, pero no se tra­ta de que el Esta­do se encar­gue de ubi­car a cada uno tras varias ofer­tas labo­ra­les. Los pri­me­ros intere­sa­dos en encon­trar un tra­ba­jo social­men­te útil deben ser los pro­pios ciudadanos.
# Con­ti­nuar gas­tan­do por enci­ma de los ingre­sos sen­ci­lla­men­te equi­va­le a comer­nos el futu­ro y poner en ries­go la super­vi­ven­cia mis­ma de la Revolución.
# Nos enfren­ta­mos a reali­da­des nada agra­da­bles, pero no cerra­mos los ojos ante ellas. Esta­mos con­ven­ci­dos de que hay que rom­per dog­mas y asu­mi­mos con fir­me­za y con­fian­za la actua­li­za­ción, ya en mar­cha, de nues­tro mode­lo eco­nó­mi­co, con el pro­pó­si­to de sen­tar las bases de la irre­ver­si­bi­li­dad y el desa­rro­llo del socia­lis­mo cubano, que sabe­mos cons­ti­tu­ye la garan­tía de la inde­pen­den­cia y sobe­ra­nía nacional.
# Debe­mos evi­tar que por apre­su­ra­mien­to o impro­vi­sa­ción, tra­tan­do de solu­cio­nar un pro­ble­ma, cau­se­mos otro mayor. En asun­tos de enver­ga­du­ra estra­té­gi­ca para la vida de toda la nación no pode­mos dejar­nos con­du­cir por emo­cio­nes y actuar sin la inte­gra­li­dad requerida.
# El lema que pre­si­de este Con­gre­so es “Todo por la Revo­lu­ción” y ello sig­ni­fi­ca, en pri­mer lugar, for­ta­le­cer y con­so­li­dar la eco­no­mía nacional.
# La juven­tud cuba­na está lla­ma­da a tomar el rele­vo de la gene­ra­ción fun­da­do­ra de la Revo­lu­ción y para con­du­cir la gran fuer­za de las masas requie­re de una van­guar­dia que con­ven­za y movi­li­ce, a par­tir de la auto­ri­dad que ema­na del ejem­plo per­so­nal, enca­be­za­da por diri­gen­tes fir­mes, capa­ces y pres­ti­gio­sos, líde­res de ver­dad, no impro­vi­sa­dos, que hayan pasa­do por la insus­ti­tui­ble for­ja de la cla­se obre­ra, en cuyo seno se cul­ti­van los valo­res más genui­nos de un revo­lu­cio­na­rio. Esta idea, pro­nun­cia­da hace 38 años y que segu­ra­men­te fue ova­cio­na­da en aquel con­gre­so, es otra mues­tra evi­den­te de los asun­tos que acor­da­mos y que lue­go no cumplimos.
# Se requie­ren cua­dros capa­ces de lle­var a cabo una labor ideo­ló­gi­ca efec­ti­va, que no pue­de ser diá­lo­go de sor­dos ni repe­ti­ción mecá­ni­ca de con­sig­nas; diri­gen­tes que razo­nen con argu­men­tos sóli­dos, sin creer­se due­ños abso­lu­tos de la ver­dad; que sepan escu­char, aun­que no agra­de lo que algu­nos digan; que valo­ren con men­te abier­ta los cri­te­rios de los demás, lo que no exclu­ye reba­tir con fun­da­men­tos y ener­gía aque­llos que resul­ten inaceptables.
# Fomen­tar la dis­cu­sión fran­ca y no ver en la dis­cre­pan­cia un pro­ble­ma, sino la fuen­te de las mejo­res soluciones.
# La una­ni­mi­dad abso­lu­ta gene­ral­men­te es fic­ti­cia y por tan­to dañi­na. La con­tra­dic­ción, cuan­do no es anta­gó­ni­ca como es nues­tro caso, es motor del desarrollo.
# Debe­mos supri­mir, con toda inten­cio­na­li­dad, cuan­to ali­men­te la simu­la­ción y el oportunismo.
# Apren­der a cole­giar las opi­nio­nes, esti­mu­lar la uni­dad y for­ta­le­cer la direc­ción colec­ti­va, son ras­gos que deben carac­te­ri­zar a los futu­ros diri­gen­tes de la Revolución.
# Apre­cia­mos que con­ti­núa avan­zán­do­se en cuan­to a la com­po­si­ción étni­ca y de géne­ro. Es una direc­ción en la que no pode­mos per­mi­tir­nos retro­ce­sos ni super­fi­cia­li­da­des y en la que la UJC debe tra­ba­jar de mane­ra permanente.
# Repug­na el doble rase­ro de quie­nes en Euro­pa guar­dan cóm­pli­ce silen­cio fren­te a las tor­tu­ras en la lla­ma­da gue­rra con­tra el terro­ris­mo, per­mi­tie­ron vue­los clan­des­ti­nos de la CIA que tras­la­da­ban pri­sio­ne­ros y has­ta pres­ta­ron su terri­to­rio para la crea­ción de cár­ce­les secretas.
# La gran pren­sa occi­den­tal no sólo ata­ca a Cuba, tam­bién ha estre­na­do una nue­va moda­li­dad de impla­ca­ble terror mediá­ti­co con­tra los líde­res polí­ti­cos, inte­lec­tua­les, artis­tas y otras per­so­na­li­da­des que en todo el pla­ne­ta alzan su voz con­tra la fala­cia y la hipo­cre­sía y sim­ple­men­te eva­lúan los acon­te­ci­mien­tos de mane­ra objetiva.
# Pare­cie­ra que a los aban­de­ra­dos de la cacarea­da liber­tad de pren­sa se les ha olvi­da­do que el blo­queo eco­nó­mi­co y comer­cial con­tra Cuba y todos sus inhu­ma­nos efec­tos sobre nues­tro pue­blo, con­ser­van ple­na vigen­cia y se recrudecen.
# La actual admi­nis­tra­ción de los Esta­dos Uni­dos no ha cesa­do en lo más míni­mo el apo­yo a la sub­ver­sión; que la injus­ta, dis­cri­mi­na­to­ria e inje­ren­cis­ta posi­ción común de la Unión Euro­pea, patro­ci­na­da en su momen­to por el gobierno nor­te­ame­ri­cano y la extre­ma dere­cha espa­ño­la, sigue en pie recla­man­do un cam­bio de régi­men en nues­tro país, o lo que es lo mis­mo, la des­truc­ción de la Revolución.
# Más de medio siglo de com­ba­te per­ma­nen­te ha ense­ña­do a nues­tro pue­blo que la vaci­la­ción es sinó­ni­mo de derrota.
# No cede­re­mos jamás al chan­ta­je, de nin­gún país o con­jun­to de nacio­nes por pode­ro­sas que sean, pase lo que pase.
# Tene­mos dere­cho a defen­der­nos. Si pre­ten­den aco­rra­lar­nos, sepan que sabre­mos para­pe­tar­nos, en pri­mer lugar en la ver­dad y los prin­ci­pios. Una vez más sere­mos fir­mes, sere­nos y pacien­tes ¡Sobran los ejem­plos en nues­tra historia!
# Tam­po­co nos ame­dren­tó la flo­ta yan­qui fren­te a las cos­tas de Pla­ya Girón en 1961. En sus pro­pias nari­ces ani­qui­la­mos a su ejér­ci­to mer­ce­na­rio, en lo que cons­ti­tu­yó la pri­me­ra derro­ta de una aven­tu­ra mili­tar de los Esta­dos Uni­dos en este continente.
# Está demos­tra­da la fuer­za que ema­na de la uni­dad del pue­blo cuan­do se defien­den ideas jus­tas y una obra cons­trui­da con tan­to sacri­fi­cio. Sólo un régi­men socia­lis­ta, a pesar de sus defi­cien­cias, es capaz de supe­rar gigan­tes­ca prueba.
# No nos qui­tan por tan­to el sue­ño las actua­les esca­ra­mu­zas de la ofen­si­va de la reac­ción inter­na­cio­nal, coor­di­na­da como siem­pre por quie­nes no se resig­nan a com­pren­der que este país jamás será doble­ga­do, por una vía u otra, antes pre­fie­re des­apa­re­cer como lo demos­tra­mos en 1962.
# Los jóve­nes revo­lu­cio­na­rios cuba­nos com­pren­den per­fec­ta­men­te que para pre­ser­var la Revo­lu­ción y el Socia­lis­mo y con­ti­nuar sien­do dig­nos y libres tie­nen por delan­te muchos años más de lucha y sacrificios.
# Se cier­nen sobre la huma­ni­dad colo­sa­les desa­fíos y corres­pon­de, en pri­mer lugar, a los jóve­nes enfren­tar­los. Se tra­ta de defen­der la super­vi­ven­cia mis­ma de la espe­cie huma­na, ame­na­za­da como nun­ca antes por el cam­bio cli­má­ti­co, que se ace­le­ra por los patro­nes irra­cio­na­les de pro­duc­ción y con­su­mo que engen­dra el capitalismo.
# Sólo la con­cien­cia y la movi­li­za­ción de los pue­blos, la volun­tad polí­ti­ca de los gobier­nos y el avan­ce del cono­ci­mien­to cien­tí­fi­co y tec­no­ló­gi­co podrán impe­dir la extin­ción del hombre.

# Cuba no teme a la men­ti­ra ni se arro­di­lla ante pre­sio­nes, con­di­cio­na­mien­tos o impo­si­cio­nes, ven­gan de don­de ven­gan, se defien­de con la ver­dad, que siem­pre, más tem­prano que tar­de, ter­mi­na por imponerse.

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