Finan­zas “de blan­co” en Corea por Juan Noguei­ra

La nue­va estra­te­gia impe­ria­lis­ta en el ámbi­to infor­ma­ti­vo

Juan Noguei­ra López

Hace exac­ta­men­te una sema­na, nos des­per­ta­mos con la noti­cia de que Pak Nam-gi, res­pon­sa­ble de las finan­zas nor­co­rea­nas, había sido eje­cu­ta­do, por el deli­to de lle­var al país a la ban­ca­rro­ta eco­nó­mi­ca. Mi pri­me­ra reac­ción ante la noti­cia fue pen­sar que, pro­ba­ble­men­te, todo esto es un nue­vo ejem­plo de pro­pa­gan­da sur­co­rea­na: la inven­ción de una eje­cu­ción, de la que no se apor­ta nin­gu­na prue­ba.

Pero, dán­do­le una vuel­ta más, creo que el obje­ti­vo real no es que el lec­tor refle­xio­ne sobre la pre­sun­ta eje­cu­ción, ya que ‑al no haber prue­bas- la his­to­ria no da mucho de sí. Los medios del sis­te­ma se enre­da­rían en hablar de una eje­cu­ción, si pudie­ran rego­dear­se en imá­ge­nes o des­crip­cio­nes, entre­vis­tas o vox popu­li, pero resul­ta que nada de esto exis­te. Qui­zás, enton­ces, el error esté en pen­sar que el obje­ti­vo prin­ci­pal es con­tar una eje­cu­ción. En mi opi­nión, el ver­da­de­ro pro­pó­si­to es que el lec­tor pue­da dudar de la his­to­ria, pero no de las pre­mi­sas de las que par­te la mis­ma.

Me expli­co: ante la fal­ta de prue­bas, los lec­to­res pode­mos dudar de la muer­te de Pak Nam-gi, pero es mucho más difí­cil ‑por la des­in­for­ma­ción exis­ten­te- que dude­mos de que en Corea exis­te una situa­ción polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca deses­pe­ra­da, en la cuál, podrían estar lle­gan­do al extre­mo de fusi­lar a los res­pon­sa­bles. De tal for­ma, si al lec­tor se le con­ven­ce de esto últi­mo, la muer­te del minis­tro es irre­le­van­te, ya que se habrá con­se­gui­do dar la impre­sión de que esta­mos un “régi­men esta­li­nis­ta”, don­de las eje­cu­cio­nes son el pan nues­tro de cada día.

El lec­tor, en esta noti­cia, pone en duda el con­te­ni­do pero no el con­tex­to e, inde­pen­dien­te­men­te de si se ha eje­cu­ta­do a un minis­tro o no, ese con­tex­to es lo autén­ti­ca­men­te fal­so.

He de reco­no­cer que no cuen­to con infor­ma­ción sobre Pak Nam-gi. Des­de Corea no se ha emi­ti­do ni una con­fir­ma­ción, ni un des­men­ti­do. En reali­dad, para ellos pre­va­le­ce la pre­sun­ción de ino­cen­cia: es la acu­sa­ción quién tie­ne que demos­trar sus afir­ma­cio­nes. Pre­ci­sa­men­te por eso, voy a empe­zar valo­ran­do el con­tex­to eco­nó­mi­co de Corea, para lue­go inda­gar sobre las manio­bras mediá­ti­cas arti­cu­la­das des­de Corea del Sur.

Las refor­mas eco­nó­mi­cas de la últi­ma déca­da

La eco­no­mía de Corea del Nor­te se rigió, entre 1953 y 2002, por un sis­te­ma públi­co de dis­tri­bu­ción, que juga­ba con pre­cios arti­fi­cia­les a tra­vés de un mode­lo de com­pen­sa­ción. El Esta­do divi­día las mer­can­cías entre aque­llas que satis­fa­cen nece­si­da­des bási­ca y las que se pue­den con­si­de­rar “lujos”. La ves­ti­men­ta, la vivien­da, la ali­men­ta­ción o el trans­por­te son ejem­plos de nece­si­da­des bási­cas, mien­tras que una tele­vi­sión o un micro­on­das, son lujos.

De esta for­ma, el Esta­do cal­cu­la el cos­te real de pro­du­cir cada una de ellas y a la hora de esta­ble­cer los pre­cios, ven­de las mer­can­cías bási­cas por deba­jo de su valor real. Este sub­si­dio sobre las mer­can­cías bási­cas se finan­cia con un impues­to que gra­va a las mer­can­cías de lujo. En con­se­cuen­cia, entre 1953 y 2002 exis­tió un sis­te­ma que subía el pre­cio a las mer­can­cías de lujo para que toda la pobla­ción tuvie­se acce­so a las mer­can­cías bási­cas. Este sis­te­ma tie­ne un fuer­te com­po­nen­te de igua­li­ta­ris­mo, pero tam­bién de jus­ti­cia social.

El sis­te­ma fun­cio­nó bien mien­tras la pro­duc­ción nor­co­rea­na se man­tu­vo esta­ble. Es decir, mien­tras el Esta­do fue capaz de pla­ni­fi­car de for­ma efi­cien­te la pro­duc­ción anual, se pudo man­te­ner un efi­caz sis­te­ma de com­pen­sa­ción de pre­cios. Pero a par­tir de 1991, con la con­tra­rre­vo­lu­ción en el cam­po socia­lis­ta, la eco­no­mía nor­co­rea­na sufrió el ais­la­mien­to y el blo­queo, que agra­va­ron el impac­to de varios desas­tres natu­ra­les (inun­da­cio­nes, sequías,…).

El sis­te­ma de com­pen­sa­ción se vol­vió irreal, debi­do a la reduc­ción del volu­men de pro­duc­ción ‑en la agri­cul­tu­ra y en los bie­nes de lujo‑, con algu­nas indus­trias para­li­za­das o pro­du­cien­do por deba­jo de su capa­ci­dad real. Sin embar­go, Corea deci­dió no subir los pre­cios de los pro­duc­tos sub­ven­cio­na­dos ni redu­cir la inver­sión en los sec­to­res cla­ve para el sis­te­ma socia­lis­ta: edu­ca­ción, salud y vivien­da.

La des­com­pen­sa­ción hizo el sis­te­ma inefi­caz y en 2002 se deci­dió aco­me­ter una serie de refor­mas con carác­ter tem­po­ral. Por un lado, se deci­dió que el dine­ro debía ser capaz de medir el valor real de los pro­duc­tos, dan­do una vuel­ta atrás hacia una eco­no­mía mer­can­til. Esto bus­ca­ba re-equi­li­brar los pre­cios, que ya no eran repre­sen­ta­ti­vos de nin­gún sis­te­ma de com­pen­sa­ción.

En cual­quier caso, esta medi­da no supu­so el fin del sis­te­ma públi­co de abas­te­ci­mien­to, que siguió fun­cio­nan­do, aun­que com­bi­na­do con la ven­ta a tra­vés de pre­cios menos regu­la­dos. Ade­más, la pro­pie­dad siguió estan­do en manos de coope­ra­ti­vas y de la indus­tria esta­tal, por lo que la ley del valor tuvo una acción limi­ta­da.

Lo que se pre­ten­día era que las gran­jas colec­ti­vas, así como la indus­tria esta­tal, entre­ga­sen una par­te de su pro­duc­ción al Esta­do a pre­cios pre-fija­dos, para ven­der­los en el sis­te­ma esta­tal de dis­tri­bu­ción a pre­cios sub­si­dia­dos. Al mis­mo tiem­po, todo el exce­den­te que se pro­du­je­se por enci­ma de la cuo­ta, se podría ven­der en mer­ca­dos “libres” (no son ente­ra­men­te libres, ya que exis­ten regu­la­cio­nes de pre­cios máxi­mos). Así, se inten­ta incre­men­tar la pro­duc­ción. Corea pasó a tener mer­ca­dos como los de cual­quier país del mun­do, sólo que la pobla­ción nor­co­rea­na, ade­más, dis­fru­ta tam­bién de un sis­te­ma de pre­cios sub­si­dia­dos don­de com­prar pro­duc­tos bási­cos bara­tos.

Este nue­vo sis­te­ma es una espe­cie de “NEP nor­co­rea­na”, que fina­li­zó de for­ma brus­ca a fina­les de 2009. De for­ma rápi­da, el Esta­do cerró los mer­ca­dos y deri­vó la pro­duc­ción hacia el sis­te­ma públi­co de dis­tri­bu­ción, al tiem­po que comen­zó una refor­ma mone­ta­ria.

La refor­ma mone­ta­ria bus­ca­ba redu­cir el dine­ro en cir­cu­la­ción, al tiem­po que fija­ba topes del dine­ro que se podría cam­biar des­de el vie­jo won al nue­vo. Este tope, bas­tan­te ele­va­do, escon­de en reali­dad una medi­da polí­ti­ca, des­de mi pun­to de vis­ta: se bus­ca impe­dir que tras la refor­ma de 2009 se repro­duz­can las dife­ren­cias socia­les que, pro­ba­ble­men­te, apa­re­cie­ron a par­tir de 2002. Es posi­ble que con esta aper­tu­ra de 2002 apa­re­cie­ran, fue­ra de la ley, inter­me­dia­rios comer­cia­les y cier­ta corrup­ción, des­co­no­ci­da has­ta enton­ces en Corea. Ésta medi­da es un palo que las auto­ri­da­des revo­lu­cio­na­rias dan a esa posi­ble cas­ta pri­vi­le­gia­da, apa­re­ci­da por las tími­das refor­mas de 2002.

Por otro lado, el nue­vo sis­te­ma impi­de la tenen­cia de mone­da extran­je­ra. A par­tir de 2002, las tien­das, res­tau­ran­tes y hote­les podían cobrar al turis­ta en divi­sa. Esto pro­du­jo un cier­to flu­jo de dine­ro extran­je­ro den­tro de Corea, aún estan­do muy lejos de una situa­ción de doble mone­da. Esto pue­de ser un poten­cial nido de corrup­ción, al mis­mo tiem­po que impi­de al Esta­do cen­tra­li­zar todas las divi­sas y emplear­las de for­ma coor­di­na­da en aque­llas nece­si­da­des que ten­ga el país. La nue­va refor­ma obli­ga a cam­biar todo el dine­ro extran­je­ro en el won nor­co­reano a la entra­da del país, en el ban­co esta­tal.

En este sen­ti­do, las refor­mas de diciem­bre de 2009 ponen fin a la “NEP” y son un giro de tuer­ca hacia el socia­lis­mo. No sólo se refor­zó el sis­te­ma públi­co de dis­tri­bu­ción y se abo­lie­ron los mer­ca­dos, sino que se man­tu­vie­ron esta­bles los sala­rios, al tiem­po que el sis­te­ma públi­co de dis­tri­bu­ción (aho­ra asu­mien­do la pro­duc­ción de los mer­ca­dos “libres”) baja­ba los pre­cios.

Con la refor­ma eco­nó­mi­ca, el kilo de arroz ha pasa­do de valer 350 won por kilo, a 240 wones. El kilo de maíz ha pasa­do de 180 wones a 130. El cer­do ha pasa­do de 1000 wones el kilo a 700. Y así suce­si­va­men­te. Todo esto sólo es posi­ble de la mano de la mejo­ra eco­nó­mi­ca que está tenien­do el país en el mar­co del plan hacia 2012.

Enton­ces, ¿qué sen­ti­do tie­nen las acu­sa­cio­nes des­de la pren­sa bur­gue­sa de «subi­da de pre­cios» si, pre­ci­sa­men­te, exis­te una eco­no­mía don­de se ha abo­li­do el comer­cio pri­va­do y los pre­cios están regu­la­dos?

En mi opi­nión, esta­mos ante una “pata­le­ta” de la bur­gue­sía sur­co­rea­na y de sus medios, que están decep­cio­na­dos con una refor­ma eco­nó­mi­ca que hace avan­zar las posi­cio­nes de la eco­no­mía socia­lis­ta, en con­tra de la vía que Corea del Sur había dise­ña­do para una «tran­si­ción» hacia la eco­no­mía de mer­ca­do y que Corea del Nor­te jamás acep­tó.

Es posi­ble que haya habi­do pre­ci­pi­ta­ción y un cier­to caos en la apli­ca­ción de estas medi­das, pero esto sólo es, si aca­so, una cir­cuns­tan­cia tem­po­ral y no un sín­to­ma de que el país esté al bor­de del abis­mo.

La dispu­ta entre varias vías eco­nó­mi­cas son, en Corea, pro­duc­to de una lucha de cla­ses y de pro­yec­tos bien dife­ren­cia­dos. La refor­ma de 2009, cerran­do el paso al capi­ta­lis­mo, for­ta­le­cien­do el sec­tor esta­tal de la eco­no­mía y ponien­do lími­tes a la apa­ri­ción de una posi­ble cas­ta pri­vi­le­gia­da en Corea del Nor­te, son una cla­ra apues­ta del gobierno revo­lu­cio­na­rio por el socia­lis­mo.

¿De dón­de sale toda esta cam­pa­ña mediá­ti­ca?

La noti­cia de la pre­sun­ta eje­cu­ción se repro­du­jo en tele­vi­sio­nes, radios, pági­nas de inter­net y perió­di­cos de todo el pla­ne­ta. Sin embar­go, todas las pági­nas toman como fuen­te a la mis­ma agen­cia: Yonhap. Lamen­ta­ble­men­te, medios de con­tra­in­for­ma­ción del Esta­do Espa­ñol, como Kaos en la Red, tam­bién repro­du­je­ron el comu­ni­ca­do de Yonhap, sin con­tras­tar la infor­ma­ción ni dar una visión alter­na­ti­va.

¿Qué sabe­mos sobre la agen­cia Yonhap? Es la prin­ci­pal agen­cia de noti­cias de Corea del Sur y per­te­ne­ce a la empre­sa de pro­pie­dad públi­ca KBS. La agen­cia es par­te de la estra­te­gia polí­ti­ca del gobierno sur­co­reano, has­ta el pun­to de que la legis­la­ción sur­co­rea­na dice explí­ci­ta­men­te que la fun­ción de la Agen­cia Yonhap y la cor­po­ra­ción KBS es “difun­dir una ima­gen posi­ti­va del país”.

Yonhap se fun­dó en 1980, a par­tir de la fusión de dos agen­cias pre­cur­so­ras. Antes y des­pués de 1980, estu­vo vin­cu­la­da a las dic­ta­du­ras de extre­ma dere­cha de Corea del Sur y una orien­ta­ción favo­ra­ble al Gran Par­ti­do Nacio­nal (GNP). Con la lle­ga­da de Lee Myung Bak (GNP) a la Pre­si­den­cia, en 2008, la agen­cia ha radi­ca­li­za­do sus posi­cio­nes y sir­ve como autén­ti­co órgano de pro­pa­gan­da de las posi­cio­nes más reac­cio­na­rias de la oli­gar­quía sur­co­rea­na.

Vamos a ana­li­zar la infor­ma­ción que publi­ca Yonhap sobre el caso de la pre­sun­ta eje­cu­ción del Minis­tro de Finan­zas:

Según fuen­tes cer­ca­nas a la situa­ción en Corea del Nor­te con­sul­ta­das por Yonhap, Pak fue fusi­la­do en Pyong­yang bajo el car­go de “haber lle­va­do a la rui­na la eco­no­mía del país de for­ma pla­ni­fi­ca­da”.

Las mis­mas fuen­tes seña­la­ron que el régi­men de Pyong­yang atri­bu­yó a Pak toda la res­pon­sa­bi­li­dad gene­ra­da por el fra­ca­so de la refor­ma mone­ta­ria que con­du­jo al des­con­ten­to social y tuvo un efec­to nega­ti­vo en la pre­pa­ra­ción de la posi­ble suce­sión del poder de Kim Jong-eun, hijo menor del líder nor­co­reano, Kim Jong-il.”

Has­ta en dos oca­sio­nes, Yonhap seña­la a “fuen­tes cer­ca­nas a la situa­ción en Corea del Nor­te”, sin espe­ci­fi­car cuá­les. En resu­men, miles de medios en todo el mun­do seña­lan como fuen­te úni­ca a Yonhap, mien­tras Yonhap seña­la a “fuen­tes cer­ca­nas”, ocul­tas y des­co­no­ci­das.

Al mis­te­rio de si Pak Nam-gi está vivo o no, se le une el mis­te­rio de las fuen­tes que dan la noti­cia. En reali­dad el mis­te­rio no es tal: Yonhap es una empre­sa guber­na­men­tal (este tér­mino le defi­ne mucho mejor que “públi­ca”) de un país en el que las fuer­zas poli­cia­les, el ejér­ci­to y los ser­vi­cios de inte­li­gen­cia tie­nen un lar­guí­si­mo his­to­rial de mon­ta­jes y con­trol social.

Pero aho­ra vie­ne la mejor par­te: ¡una aso­cia­ción direc­ta­men­te vin­cu­la­da a los ser­vi­cios secre­tos de Corea del Sur, se ha reco­no­ci­do como fuen­te de la noti­cia de la eje­cu­ción!

En con­cre­to es la Radio “Corea del Nor­te Libre”, que jun­to a otras, como la “Alian­za Movi­mien­to de un Nor­te Libre» o la «Soli­da­ri­dad de Inte­lec­tua­les de Corea del Nor­te» son con­tro­la­das direc­ta­men­te des­de la agen­cia de inte­li­gen­cia de Corea del Sur. Uti­li­zan como ros­tro visi­ble a deser­to­res ‑reales o fic­ti­cios- a los que pre­sen­tan como “refu­gia­dos”. Es el Mia­mi coreano, con abun­dan­te finan­cia­ción y con­tan­do con lo peor­ci­to de ambos lados de la socie­dad corea­na.

Algu­nas de estas aso­cia­cio­nes, han reci­bi­do pre­mios de ins­ti­tu­cio­nes nor­te­ame­ri­ca­nas e inclu­so fue­ron invi­ta­das a la Casa Blan­ca y al Capi­to­lio para reco­ger los galar­do­nes y la asig­na­ción eco­nó­mi­ca.

Yen­do a lo con­cre­to, la Radio “Corea del Nor­te Libre” ha publi­ca­do que en octu­bre se “infil­tró” en Corea del Nor­te, se puso en con­tac­to con “disi­den­tes” y les repar­tió telé­fo­nos por saté­li­te para que que tras­mi­tan noti­cias y secre­tos que suce­dan den­tro del país.

Hay dos opcio­nes.

La pri­me­ra opción es que sea un farol, un deus ex machi­na simi­lar al orde­na­dor de Raúl Reyes, que sir­va para jus­ti­fi­car cual­quier afir­ma­ción en el futu­ro.

La segun­da opción es que sea cier­to, pero en ese caso, Radio “Corea del Nor­te Libre” se ha qui­ta­do la care­ta defi­ni­ti­va­men­te. ¿Real­men­te alguien se pue­de creer que unos sim­ples “refu­gia­dos nor­co­rea­nos” se cue­lan ale­gre­men­te por Pyong­yang y pro­vin­cias, y repar­tan telé­fo­nos de cone­xión por saté­li­te a per­so­nas que saben que no les van a dela­tar ante las auto­ri­da­des? Esto es obra, sin duda algu­na, de los ser­vi­cios secre­tos. Una ope­ra­ción de este cali­bre, en un país con los nive­les de segu­ri­dad con los que cuen­ta Corea del Nor­te, requie­re unos nive­les de sofis­ti­ca­ción impo­si­bles para una peque­ña empre­sa radio­fó­ni­ca.

Esta­mos ante el naci­mien­to arti­fi­cial de unas “Damas de Blan­co” y una “Yoa­ni” nor­co­rea­na. Son gen­te sin ros­tro, a suel­do del impe­ria­lis­mo y que están infil­tra­dos den­tro de la pro­pia Corea del Nor­te y no pre­ci­sa­men­te para narrar el día a día del país.

Es una pro­duc­ción arti­fi­cial y aje­na a la reali­dad nor­co­rea­na, fabri­ca­da des­de el exte­rior y que pro­ba­ble­men­te ser­vi­rá en el futu­ro para bom­bar­dear­nos con pro­pa­gan­da. El gobierno nor­co­reano publi­ca hoy un comu­ni­ca­do en el que advier­te que tra­ba­jar para un ser­vi­cio secre­to extran­je­ro está pena­do por la ley.

De hecho, es curio­so que la Radio “Corea del Nor­te Libre” no emi­ta fun­da­men­tal­men­te hacia Corea del Nor­te, sino hacia el extran­je­ro. De hecho, su emi­sión es fun­da­men­tal­men­te a tra­vés de Inter­net, red a la que no acce­den los nor­co­rea­nos (lo hacen a Intra­net) y su emi­sión se hace a tra­vés de onda cor­ta, fácil­men­te blo­quea­ble para el gobierno nor­co­reano, pero que lle­ga a una dis­tan­cia geo­grá­fi­ca mayor. Su fun­ción no es, como afir­man, infor­mar a los nor­co­rea­nos, sino fabri­car noti­cias, sin citar fuen­tes, apro­ve­chan­do la legi­ti­mi­dad que le da ante la opi­nión públi­ca ser “refu­gia­dos” y no una agen­cia sur­co­rea­na.

En con­clu­sión, creo que la ver­da­de­ra noti­cia no está en una eje­cu­ción, sino en una nue­va cam­pa­ña de des­pres­ti­gio y pro­pa­gan­da con­tra el socia­lis­mo coreano. La nove­dad no es la suer­te que haya corri­do el minis­tro de finan­zas, sino que Corea, como Cuba, cuen­ta por fin con mer­ce­na­rios al ser­vi­cio del impe­ria­lis­mo. Por eso, titu­lo a este artícu­lo: Las finan­zas “de blan­co”.

Para con­sul­tar la decla­ra­ción hecha por Radio “Corea del Nor­te Libre”, haz­lo aquí: http://​blogs​.rnw​.nl/​m​e​d​i​a​n​e​t​w​o​r​k​/​f​r​e​e​-​n​o​r​t​h​-​k​o​r​e​a​-​r​a​d​i​o​-​c​o​r​r​e​s​p​o​n​d​e​n​t​s​-​u​s​e​-​s​a​t​p​h​o​nes

Ejem­plo de comu­ni­ca­do de Yonhap repro­du­ci­do en los medios espa­ño­les: http://​www​.publi​co​.es/​i​n​t​e​r​n​a​c​i​o​n​a​l​/​3​0​2​0​4​7​/​c​o​r​e​a​/​n​o​r​t​e​/​e​j​e​c​u​t​a​/​r​e​s​p​o​n​s​a​b​l​e​/​r​e​f​o​r​m​a​/​m​o​n​e​t​a​ria

Juan Noguei­ra López

Secre­ta­rio de Comu­ni­ca­cio­nes
Aso­cia­ción de Amis­tad con Corea en el Esta­do Espa­ñol

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *