«EEUU cri­ti­ca la situa­ción de los Dere­chos Huma­nos en más de 190 paí­ses y regio­nes mien­tras igno­ra y ocul­ta los datos de su pro­pio territorio»

El 11 de mar­zo de 2010, el Depar­ta­men­to de Esta­do de Esta­dos Uni­dos publi­có sus Infor­mes por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos corres­pon­dien­tes a 2009, eri­gién­do­se de nue­vo en «juez mun­dial de los dere­chos huma­nos». Como en años ante­rio­res, los docu­men­tos están pla­ga­dos de acu­sa­cio­nes sobre la situa­ción de los dere­chos huma­nos en más de 190 paí­ses y regio­nes, inclu­yen­do a Chi­na, pero hacen caso omi­so, igno­ran e inclu­so cubren las vio­la­cio­nes de estos dere­chos en su pro­pio terri­to­rio. Para ayu­dar a que los pue­blos de todo el mun­do logren enten­der mejor la situa­ción real de los dere­chos huma­nos en Esta­dos Uni­dos, publi­ca­mos el Regis­tro de los Dere­chos Huma­nos de Esta­dos Uni­dos en 2009.

El Regis­tro de los Dere­chos Huma­nos en Esta­dos Uni­dos en 2009 es una res­pues­ta a los Infor­mes por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos corres­pon­dien­tes a 2009, publi­ca­dos por el Depar­ta­men­to de Esta­do de Esta­dos Uni­dos el pasa­do 11 de mar­zo de 2010. El docu­men­to «tie­ne como obje­ti­vo ayu­dar a que los pue­blos de todo el mun­do logren enten­der mejor la situa­ción real de los dere­chos huma­nos en Esta­dos Uni­dos», de acuer­do con la ofi­ci­na. El infor­me revi­sa los regis­tros de los dere­chos huma­nos de Esta­dos Uni­dos en 2009 des­de seis pers­pec­ti­vas: la vida, la pro­pie­dad y la segu­ri­dad per­so­nal; los dere­chos civi­les y polí­ti­cos; los dere­chos eco­nó­mi­cos, socia­les y cul­tu­ra­les; la dis­cri­mi­na­ción racial; los dere­chos de las muje­res y los niños; y las vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos come­ti­das por EEUU con­tra otros países.

El docu­men­to cri­ti­ca a Esta­dos Uni­dos por uti­li­zar los dere­chos huma­nos como «herra­mien­ta polí­ti­ca para difa­mar e inter­fe­rir en los asun­tos inter­nos de otras nacio­nes, y bus­car sus pro­pios intere­ses estratégicos».

Chi­na reco­men­dó al gobierno esta­dou­ni­den­se que apren­da sus lec­cio­nes de la his­to­ria, se colo­que en la posi­ción que le corres­pon­de, que tra­ba­je para mejo­rar su pro­pia situa­ción en cuan­to a los dere­chos huma­nos, y rec­ti­fi­que sus actua­cio­nes en este campo.

Es el un déci­mo año que la Ofi­ci­na de Infor­ma­ción del Con­se­jo de Esta­do de Chi­na ha publi­ca­do un regis­tro de los dere­chos huma­nos de Esta­dos Uni­dos en res­pues­ta al infor­me anual del Depar­ta­men­to de Esta­do norteamericano.

«En un momen­to en el que el mun­do ente­ro está sufrien­do de un serio desas­tre de dere­chos huma­nos cau­sa­do por la cri­sis finan­cie­ra mun­dial indu­ci­da por la cri­sis hipo­te­ca­ria «sub­pri­me» de Esta­dos Uni­dos, su gobierno con­ti­núa igno­ran­do sus pro­pios pro­ble­mas sobre dere­chos huma­nos, y sigue acu­san­do a otros paí­ses», según el documento.

A con­ti­nua­ción repro­du­ci­mos el tex­to ínte­gro del informe.

I. Sobre el dere­cho a la vida, la pro­pie­dad y la segu­ri­dad personal

La pro­li­fe­ra­ción de la vio­len­cia cri­mi­nal en Esta­dos Uni­dos cons­ti­tu­ye una gra­ve ame­na­za para la vida, la pro­pie­dad y la segu­ri­dad per­so­nal de sus ciudadanos.

Duran­te 2008, en Esta­dos Uni­dos ocu­rrie­ron 4,9 millo­nes de crí­me­nes vio­len­tos, 16,3 millo­nes de deli­tos con­tra la pro­pie­dad, y 137.000 per­so­nas fue­ron víc­ti­mas de robos, de acuer­do con un infor­me del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de Esta­dos Uni­dos publi­ca­do en sep­tiem­bre de 2009. En ese mis­mo año, la tasa de cri­mi­na­li­dad se situó en 19,3 deli­tos vio­len­tos por cada 1.000 per­so­nas de 12 años de edad o mayo­res (Vic­ti­mi­za­ción Cri­mi­nal 2008, Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de EEUU, www​.ojp​.usdoj​.gov). A lo lar­go de 2008, el país nor­te­ame­ri­cano regis­tró más de 14 millo­nes de arres­tos por todo tipo de deli­tos (a excep­ción de las infrac­cio­nes de tráfico).

El índi­ce de deten­cio­nes por crí­me­nes vio­len­tos fue de 198,2 per­so­nas por cada 100.000 habi­tan­tes (Cri­men en Esta­dos Uni­dos 2008, FBI, www​.fbi​.gov/​u​c​r​/​c​i​u​s​2​0​0​8​/​a​r​r​e​s​ts/). Entre los meses de enero y diciem­bre de 2009, en Fila­del­fia se come­tie­ron 35 homi­ci­dios en el ámbi­to domés­ti­co, lo que supo­ne una subi­da del 67% res­pec­to al año ante­rior (www​.nyti​mes​.com). Sólo en la ciu­dad de Nue­va York, se regis­tra­ron 461 ase­si­na­tos en 2009, año en que la tasa de cri­mi­na­li­dad se situó en 1.151 casos por cada 100.000 per­so­nas (www​.usqiao​bao​.com). La loca­li­dad de San Anto­nio, en el esta­do de Texas, pasó a ser con­si­de­ra­da la más peli­gro­sa entre las 25 ciu­da­des más gran­des del país con 2.538 crí­me­nes come­ti­dos por cada 100.000 resi­den­tes (www​.usqiao​bao​.com). En aque­llas loca­li­da­des con una pobla­ción de 10.000 habi­tan­tes o menos, los crí­me­nes vio­len­tos aumen­ta­ron el 5,5% duran­te el año 2008 (www​.usa​to​day​.com). La mayor par­te de los 15.000 homi­ci­dios anua­les ocu­rrió en ciu­da­des, y la inci­den­cia fue mayor en los barrios urba­nos más pobres (www​.reuters​.com/​a​r​t​i​c​l​e​/​i​d​U​S​T​R​E​5​9​6​5​N​Y​2​0​0​9​1​007).

Esta­dos Uni­dos es el país con el mayor núme­ro de armas de pro­pie­dad pri­va­da del mun­do. De acuer­do con datos del Buró Fede­ral de Inves­ti­ga­ción (FBI) y el Buró de Alcohol, Taba­co, Armas de Fue­go y Explo­si­vos (ATF), los ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses, de una pobla­ción total de 309 millo­nes, poseían más de 250 millo­nes de armas en 2008, lo que sig­ni­fi­ca que muchos de ellos tenían en pro­pie­dad más de un arma. Habi­tual­men­te, los esta­dou­ni­den­ses com­pran unos 7.000 millo­nes de car­tu­chos de muni­ción. Sin embar­go, en 2008 la cifra ascen­dió has­ta cer­ca de 9.000 millo­nes (www​.usqiao​bao​.com). En el país nor­te­ame­ri­cano, está per­mi­ti­do que los pasa­je­ros de avión lle­ven con­si­go armas des­car­ga­das des­pués de haber­las decla­ra­do ante las auto­ri­da­des aeroportuarias.

Unos 30.000 per­so­nas falle­cen cada año en Esta­dos Uni­dos en inci­den­tes con armas de fue­go (www​.usqiao​bao​.com). De acuer­do con un infor­me del FBI, 14.180 per­so­nas murie­ron ase­si­na­das en 2008 en el país (www​.usa​to​day​.com). Los auto­res del 66,9% de los homi­ci­dios uti­li­za­ron armas de fue­go en sus crí­me­nes, mien­tras que en el 43,5% de robos y el 21,4% de agre­sio­nes vio­len­tas sus res­pon­sa­bles por­ta­ban tam­bién algún tipo de pis­to­la (www​.the​free​li​brary​.com). El rota­ti­vo «USA Today» publi­có una noti­cia el 11 de mar­zo de 2009 sobre un hom­bre lla­ma­do Michael McLen­don, de 28 años, quien ase­si­nó a 10 per­so­nas, inclui­da su madre, en dos pobla­cio­nes rura­les de Ala­ba­ma antes de sui­ci­dar­se. El 29 de mar­zo del mis­mo año, un hom­bre lla­ma­do Robert Ste­wart mató a ocho per­so­nas con un arma de fue­go y dejó heri­das a otras tres en una clí­ni­ca en el esta­do de Caro­li­na del Nor­te (www​.cnn​.com). El 3 de abril, el ciu­da­dano viet­na­mi­ta Jiverly Wong aca­bó con la vida de 13 per­so­nas y cau­só heri­das a otras cua­tro en un tiro­teo ocu­rri­do en un cen­tro de ser­vi­cios de inmi­gra­ción en el cen­tro de Bingham­ton, Nue­va York (www​.nyti​mes​.com). En 2009, una serie de ata­ques con­tra la Poli­cía de Esta­dos Uni­dos con­mo­cio­nó al país. El 21 de mar­zo, un joven des­em­plea­do de 26 años abrió fue­go con­tra cua­tro agen­tes que murie­ron a con­se­cuen­cia de la agre­sión en Oakland (Cali­for­nia), antes de ser alcan­za­do el pro­pio agre­sor por un dis­pa­ro de otro agen­te (http://​cbs5​.com/​l​o​c​a​l​/​s​h​o​o​t​i​n​g​.​o​f​f​i​c​e​r​.​o​a​k​l​a​n​d​.​2​.​9​6​4​7​8​4​.​h​tml). El 4 de abril, Richard Poplaws­ki ase­si­nó con una pis­to­la a tres agen­tes en Pit­ts­burgh, Pennsyl­va­nia (www​.nyti​mes​.com). El 29 de noviem­bre, Mau­ri­ce Clem­mons, quien había cum­pli­do una con­de­na en la cár­cel, fue el autor de los dis­pa­ros que cau­sa­ron la muer­te a cua­tro poli­cías en el inte­rior de una cafe­te­ría en Par­kland, Washing­ton (www​.nyti​mes​.com).

Los recin­tos edu­ca­ti­vos de Esta­dos Uni­dos fue­ron esce­na­rio de nume­ro­sos crí­me­nes vio­len­tos, con el con­ti­nua­do aumen­to de los tiro­teos ocu­rri­dos en escue­las del país. La Heri­ta­ge Foun­da­tion de Esta­dos Uni­dos infor­mó que el 11,3% de los estu­dian­tes de ense­ñan­za secun­da­ria en la capi­tal del país, Washing­ton, afir­ma­ron haber sido «ame­na­za­dos o heri­dos» con un arma mien­tras se encon­tra­ban en su cen­tro edu­ca­ti­vo en 2008 (www​.heri​ta​ge​.org). Duran­te el cur­so aca­dé­mi­co 2007 – 2008, la Poli­cía res­pon­dió a más de 900 lla­ma­das tele­fó­ni­cas en las que se infor­ma­ba de suce­sos vio­len­tos ocu­rri­dos en direc­cio­nes que corres­pon­dían a escue­las públi­cas de la ciu­dad de Washing­ton (www​.heri​ta​ge​.org). En los cole­gios públi­cos de Nue­va Jer­sey, se regis­tra­ron 17.666 inci­den­tes vio­len­tos en 2007 – 2008 (www​.sta​te​.nj​.us/​e​d​u​c​a​t​i​o​n​/​s​c​h​o​o​l​s​/​v​a​n​d​v​/​0​7​08/). La Uni­ver­si­dad de la Ciu­dad de Nue­va York fue esce­na­rio de 107 crí­me­nes gra­ves en cin­co de sus cam­pus entre 2006 y 2007 (www​.nyt​post​.com).

II. Sobre los dere­chos civi­les y políticos

En Esta­dos Uni­dos, el gobierno res­trin­ge y vio­la gra­ve­men­te los dere­chos polí­ti­cos y civi­les de los ciudadanos.

La poli­cía de EEUU uti­li­za con fre­cuen­cia la vio­len­cia con­tra los ciu­da­da­nos. Según lo publi­ca­do en los medios de comu­ni­ca­ción, 315 agen­tes de Nue­va York fue­ron some­ti­dos a un pro­ce­so de inves­ti­ga­ción inter­na por el uso incon­tro­la­do de la vio­len­cia que hicie­ron duran­te el ejer­ci­cio de la ley. La cifra era de sólo 210 en 2007. En los últi­mos dos años, el núme­ro de agen­tes de Nue­va York inves­ti­ga­dos tras haber reci­bi­do dema­sia­das que­jas aumen­tó un 50 por cien­to (http://​www​.chica​gode​fen​der​.com). Según un infor­me del Depar­ta­men­to de Poli­cía de Nue­va York sobre el uso de armas de fue­go publi­ca­do el 17 de noviem­bre de 2009, la poli­cía de esta ciu­dad esta­dou­ni­den­se dis­pa­ró 588 balas en 2007, pro­vo­can­do la muer­te de diez per­so­nas, y otras 354 en 2008, con 13 bajas (http://​gotha​mist​.com, 17 de noviem­bre de 2009). El 3 de sep­tiem­bre de 2009, cua­tro agen­tes gol­pea­ron repe­ti­da­men­te con bas­to­nes a un estu­dian­te de la Uni­ver­si­dad Esta­tal de San José y uti­li­za­ron pis­to­las Taser para dar­le diez des­car­gas eléc­tri­cas (http://​www​.mer​cury​news​.com, 27 de octu­bre de 2009). El 22 de sep­tiem­bre de 2009, un estu­dian­te chino en Euge­ne, en el esta­do de Ore­gon, fue gol­pea­do por un agen­te de poli­cía sin nin­gún moti­vo (The Ore­go­nian, 23 de octu­bre de 2009, http://​blog​.ore​gon​li​ve​.com). Según Amnis­tía Inter­na­cio­nal, la poli­cía mató a 45 per­so­nas en los pri­me­ros diez meses de 2009 debi­do al uso incon­tro­la­do de las pis­to­las Taser. La víc­ti­ma más joven tenía sólo 15 años. Des­de el año 2001, los agen­tes esta­dou­ni­den­ses mata­ron a 389 per­so­nas con pis­to­las Taser (http://​the​duckshoot​.com).

El abu­so de poder es común entre aque­llos encar­ga­dos de apli­car la ley en Esta­dos Uni­dos. En julio de 2009, el FBI abrió un pro­ce­so con­tra cua­tro agen­tes de la zona de Washing­ton por haber acep­ta­do supues­ta­men­te dine­ro a cam­bio de pro­te­ger un local de apues­tas fre­cuen­ta­do por algu­nos de los tra­fi­can­tes de dro­gas más pode­ro­sos de la región en los dos años ante­rio­res (The Washing­ton Post, 19 de julio de 2009). En sep­tiem­bre de 2009, un poli­cía que no esta­ba de ser­vi­cio y que cir­cu­la­ba en bici­cle­ta por una calle de Chica­go ata­có al con­duc­tor de un auto­bús que supues­ta­men­te le había cor­ta­do el paso (The Chica­go Tri­bu­ne, http://​www​.chica​gobrea​kin​gnews​.com, sep­tiem­bre de 2009). Ese mis­mo mes, cua­tro ex agen­tes de Chica­go fue­ron acu­sa­dos de extor­sio­nar 500.000 dóla­res a un ciu­da­dano his­pano que con­du­cía un vehícu­lo que no había sido regis­tra­do en la ciu­dad y a supues­tos tra­fi­can­tes de dro­gas en el nom­bre de la ley. Estos poli­cías tam­bién ofre­cie­ron sobor­nos a sus supe­rio­res (The Chica­go Tri­bu­ne, 19 de sep­tiem­bre de 2009). En noviem­bre de 2009, un ex jefe de poli­cía de Mor­ning­si­de, en el con­da­do de Prin­ce Geor­ge, fue acu­sa­do de ven­der una arma de fue­go roba­da a un civil (The Washing­ton Post, 18 de noviem­bre de 2009). En las gran­des ciu­da­des esta­dou­ni­den­ses, la poli­cía para, inte­rro­ga y cachea a más de un millón de per­so­nas cada año, una cifra mucho más alta que la de hace algu­nos años (http://​huf​fing​ton​post​.com, 8 de octu­bre de 2009).

Las pri­sio­nes de Esta­dos Uni­dos están aba­rro­ta­das. Según un infor­me publi­ca­do por el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia el 8 de diciem­bre de 2008, más de 7,3 millo­nes de per­so­nas per­ma­ne­cían bajo el con­trol del sis­te­ma correc­cio­nal del país a fina­les de 2008. El núme­ro de per­so­nas reclui­das en las ins­ti­tu­cio­nes de este sis­te­ma aumen­tó un 0,5 por cien­to inter­anual en 2008. (http://​www​.wsws​.org). Alre­de­dor de 2,3 millo­nes de per­so­nas se encon­tra­ban bajo cus­to­dia en las pri­sio­nes esta­dou­ni­den­ses en las cár­ce­les esta­dou­ni­den­ses, lo que equi­va­le a uno de cada 198 habi­tan­tes del país, de acuer­do con el infor­me. Entre el 2000 y el 2008, el núme­ro de reclu­sos aumen­tó un 1,8 por cien­to anual de media. (http://​mens​news​daily​.com, 18 de enero de 2010). El gobierno del esta­do de Cali­for­nia lle­gó a suge­rir la posi­bi­li­dad de enviar dece­nas de miles de inmi­gran­tes ile­ga­les a Méxi­co para ali­viar la pre­sión que el exce­so de pre­sos ejer­ce sobre su sis­te­ma peni­ten­cia­rio (http://​news​.yahoo​.com, 26 de enero de 2010).

En Esta­dos Uni­dos, los dere­chos bási­cos de los reclu­sos no están bien pro­te­gi­dos. Los casos de pre­sos vio­la­dos por emplea­dos de las ins­ti­tu­cio­nes peni­ten­cia­rias abun­dan. Según el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia, el núme­ro de denun­cias rela­cio­na­das con la «mala con­duc­ta sexual» de los tra­ba­ja­do­res de las 93 pri­sio­nes fede­ra­les del país han ascen­di­do a casi el doble en los últi­mos ocho años. Casi el 40 por cien­to de los 90 emplea­dos juz­ga­dos por haber abu­sa­do sexual­men­te de pre­sos tam­bién fue­ron con­de­na­dos por otros crí­me­nes (The Washing­ton Post, 11 de sep­tiem­bre de 2009). El perió­di­co New York Times publi­có el 24 de junio de 2009 los datos de un estu­dio según el cual el 4,5 por cien­to de los más de 63.000 reclu­sos de las pri­sio­nes esta­ta­les y fede­ra­les encues­ta­dos habían denun­cia­do abu­sos sexua­les en al menos una oca­sión en los doce últi­mos meses. El docu­men­to esti­ma­ba que duran­te ese perio­do se pro­du­je­ron al menos 60.000 vio­la­cio­nes de presos.

La caó­ti­ca ges­tión de las cár­ce­les en Esta­dos Uni­dos tam­bién pro­vo­có el con­ta­gio de enfer­me­da­des entre los reclu­sos. Según un infor­me del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia, 20.231 hom­bres y 1.913 muje­res que cum­plían con­de­na en las pri­sio­nes fede­ra­les y esta­ta­les eran por­ta­do­res del virus VIH a fina­les de 2008. El por­cen­ta­je de pre­sos por­ta­do­res del virus era de un 1,5 por cien­to en el caso de los hom­bres y un 1,9 por cien­to en el de las muje­res. (http://​www​.news​-medi​cal​.net, 2 de diciem­bre de 2009). Entre 2007 y 2008, el núme­ro de casos de SIDA en las pri­sio­nes de Cali­for­nia, Mis­sou­ri y Flo­ri­da aumen­tó en 246,169 y 166, res­pec­ti­va­men­te. Más de 130 reclu­sos de los cen­tros fede­ra­les y esta­ta­les murie­ron por cau­sas rela­cio­na­das con el SIDA en 2007 (http://​the​cri​me​re​port​.org, 2 de diciem­bre de 2009). Un infor­me de Human Rights Watch publi­ca­do en mar­zo de 2009 seña­la­ba que la cár­cel del esta­do de Nue­va York tenía el mayor núme­ro de reclu­sos con SIDA y hepa­ti­tis C del país y no garan­ti­za­ba el acce­so a los tra­ta­mien­tos de abu­so de sus­tan­cias, ya que impe­día a los con­su­mi­do­res de dro­ga reci­bir este tipo de tra­ta­mien­to como una for­ma de cas­ti­go (http://​www​.hrw​.org, 24 de mar­zo de 2009).

A pesar de su defen­sa de la «liber­tad de expre­sión», la «liber­tad de pren­sa» y la «liber­tad en Inter­net», el gobierno esta­dou­ni­den­se con­tro­la y regis­trin­ge el dere­cho de sus ciu­da­da­nos a la liber­tad cuan­do se tra­ta de pro­te­ger sus pro­pios intere­ses y necesidades.

La liber­tad de los ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses de acce­der a infor­ma­ción o dis­tri­buir­la está estric­ta­men­te con­tro­la­da. Según lo publi­ca­do por los medios de comu­ni­ca­ción, la Agen­cia de Segu­ri­dad Nacio­nal (ASN) empe­zó con­tro­lar las comu­ni­ca­cio­nes ins­ta­lan­do equi­pos espe­cia­li­za­dos de escu­cha e inter­cep­tan­do telé­fo­nos, faxes y cuen­tas de correo elec­tró­ni­co en 2001. Este tipo de estra­te­gias se uti­li­za­ban en un prin­ci­pio para vigi­lar a ciu­da­da­nos de ori­gen ára­be, pero pron­to empe­za­ron a emplear­se para con­tro­lar a millo­nes de esta­dou­ni­den­ses de otras pro­ce­den­cias. La ASN esta­ble­ció más de 25 cen­tros de escu­cha en San José, San Die­go, Seattle, Los Ange­les y Chica­go, entre otras muchas ciu­da­des. La agen­cia tam­bién anun­ció recien­te­men­te que está cons­tru­yen­do un alma­cén de datos con una super­fi­cie de un millón de pies cua­dra­dos y con un cos­te de 1.500 millo­nes de dóla­res en Camp Williams (Utah) y otro en San Anto­nio para poder lle­var a cabo una nue­va misión de «vigi­lan­cia ciber­né­ti­ca». Los medios publi­ca­ron que un hom­bre lla­ma­do Nac­chio fue acu­sa­do de 19 car­gos de y con­de­na­do a seis años de pri­sión cuan­do se negó a par­ti­ci­par en el pro­gra­ma de vigi­lan­cia de la ASN (http://​www​.onli​ne​jour​nal​.com, 23 de noviem­bre de 2009).

Tras el ata­que del 11 de sep­tiem­bre, el gobierno de Esta­dos Uni­dos, en nom­bre de la lucha con­tra el terro­ris­mo, auto­ri­zó a los depar­ta­men­tos de inte­li­gen­cia a entrar en las cuen­tas de correo elec­tró­ni­co de los ciu­da­da­nos para vigi­lar­los y eli­mi­nar cual­quier infor­ma­ción que pudie­ra ame­na­zar los intere­ses nacio­na­les. La «Patriot Act» dio más liber­tad a las agen­cias encar­ga­das de la apli­ca­ción de la ley para pin­char los telé­fo­nos y con­tro­lar tan­to las comu­ni­ca­cio­nes a tra­vés del correo elec­tró­ni­co como los regis­tros médi­cos y finan­cie­ros. El acta tam­bién amplió la capa­ci­dad de las auto­ri­da­des de inmi­gra­ción y apli­ca­ción de la ley para dete­ner y depor­tar a inmi­gran­tes sos­pe­cho­sos de haber come­ti­do actos rela­cio­na­dos con el terro­ris­mo. El acta amplió ade­más la defi­ni­ción del terro­ris­mo, aumen­tan­do el núme­ro de acti­vi­da­des que las auto­ri­da­des encar­ga­das de la apli­ca­ción de la ley podían prohi­bir. El 9 de julio de 2008, el Sena­do de Esta­dos Uni­dos apro­bó el Acta de Enmien­da al Acta de Vigi­lan­cia de Inte­li­gen­cia Extran­je­ra, que otor­ga­ba inmu­ni­dad legal a las com­pa­ñías de tele­co­mu­ni­ca­cio­nes que par­ti­ci­pa­ran en pro­gra­mas de escu­cha y vigi­lan­cia y auto­ri­za­ba al gobierno a inter­cep­tar las comu­ni­ca­cio­nes entre ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses y resi­den­tes en el extran­je­ro sin nece­si­dad de reci­bir la apro­ba­ción de un tri­bu­nal para así faci­li­tar la lucha con­tra el terro­ris­mo (The New York Times, 10 de julio de 2008). Las esta­dís­ti­cas mues­tran que entre 2002 y 2006, el FBI reco­pi­ló miles de regis­tros de ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses en for­ma de correos elec­tró­ni­cos, notas y lla­ma­das. En sep­tiem­bre de 2009 se esta­ble­ció un orga­nis­mo de super­vi­sión de Inter­net, lo que hizo pen­sar a los ciu­da­da­nos que el gobierno podría uti­li­zar la segu­ri­dad en la Red como una excu­sa para con­tro­lar e inter­fe­rir en los sis­te­mas per­so­na­les. Un fun­cio­na­rio del gobierno esta­dou­ni­den­se dijo en una entre­vis­ta con­ce­di­da al New York Times en abril de 2009 que la ASN había inter­cep­ta­do lla­ma­das y correos elec­tró­ni­cos pri­va­dos en los últi­mos meses en una esca­la que supe­ra­ba amplia­men­te los lími­tes lega­les esta­ble­ci­dos por el Con­gre­so el año ante­rior. Ade­más, la ASN tam­bién esta­ba pin­chan­do los telé­fo­nos de polí­ti­cos extran­je­ros, fun­cio­na­rios de orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les y perio­dis­tas cono­ci­dos (The New York Times, 15 de abril de 2009). El Ejér­ci­to tam­bién par­ti­ci­pa­ba en los pro­gra­mas de vigi­lan­cia. Según la cade­na de tele­vi­sión CNN, una orga­ni­za­ción mili­tar de eva­lua­ción de ries­gos en Inter­net con sede en Vir­gi­nia se encar­ga­ba de vigi­lar blogs ofi­cia­les y pri­va­dos, docu­men­tos ofi­cia­les, infor­ma­ción per­so­nal de con­tac­to, foto­gra­fías de armas y entra­das a las bases mili­ta­res y otras pági­nas web que podrían supo­ner una ame­na­za para la segu­ri­dad nacional.

La supues­ta «liber­tad de pren­sa» de Esta­dos Uni­dos está com­ple­ta­men­te subor­di­na­da a sus intere­ses nacio­na­les y mani­pu­la­da por el gobierno. Según lo publi­ca­do por los medios de comu­ni­ca­ción, el gobierno esta­dou­ni­den­se y el Pen­tá­gono hicie­ron par­ti­ci­par a ex-ofi­cia­les mili­ta­res en los infor­ma­ti­vos de radio y tele­vi­sión duran­te las gue­rras de Irak y Afga­nis­tán para glo­ri­fi­car estos con­flic­tos arma­dos, guiar a la opi­nión públi­ca y con­se­guir que los ciu­da­da­nos apo­ya­ran la ideo­lo­gía anti­te­rro­ris­ta (The New York Times, 20 de abril de 2009). A fina­les de 2009, el Con­gre­so apro­bó una ley que impo­nía san­cio­nes a diver­sos cana­les por saté­li­te de ori­gen ára­be por emi­tir con­te­ni­dos que iban en con­tra de Esta­dos Uni­dos y por pro­mo­ver la vio­len­cia (http:// blogs​.rnw​.nl). En sep­tiem­bre de 2009, ciu­da­da­nos que esta­ban uti­li­zan­do men­sa­jes de tex­to y la red social Twit­ter para orga­ni­zar mani­fes­ta­cio­nes se enfren­ta­ron a la poli­cía en Pit­ts­burgh duran­te la cele­bra­ción de la Cum­bre del G20. Elliot Madi­son, de 41 años, fue acu­sa­do de difi­cul­tar la deten­ción de los mani­fes­tan­tes vía inter­net. La poli­cía tam­bién regis­tró su vivien­da (http://​www​.nyti​mes​.com, 5 de octu­bre de 2009). Vic Wal­czak, direc­tor legal de la Unión de Liber­ta­des Civi­les de Amé­ri­ca en Pennsyl­va­nia, comen­tó que esa mis­ma con­duc­ta se cali­fi­ca­ría en otros paí­ses de «vio­la­ción de dere­chos huma­nos», mien­tras que en Esta­dos Uni­dos se defi­ne como «con­trol nece­sa­rio del crimen».

III. Sobre los dere­chos eco­nó­mi­cos, socia­les y culturales

La pobre­za el des­em­pleo y la caren­cia de hogar son pro­ble­mas gra­ves en los Esta­dos Uni­dos, don­de los dere­chos eco­nó­mi­cos, socia­les y cul­tu­ra­les de los tra­ba­ja­do­res no pue­den ser garantizados.

La tasa de des­em­pleo en Esta­dos Uni­dos en 2009 fue la más alta de los últi­mos 26 años. El núme­ro de empre­sas y per­so­nas que caye­ron en la ban­ca­rro­ta siguió ascen­dien­do a cau­sa de la cri­sis finan­cie­ra. La Asso­cia­ted Press repor­tó en abril de 2009 que cer­ca de 1,2 millo­nes de empre­sas y per­so­nas natu­ra­les soli­ci­ta­ron pro­tec­ción por ban­ca­rro­ta en los 12 meses ante­rio­res ‑cer­ca de cua­tro de cada 1.000 per­so­nas, una tasa que dobló a la de 2006 (http://​www​.flo​ri​da​ban​kruptcy​blog​.com). Para el 4 de diciem­bre de 2009, un total de 130 ban­cos esta­dou­ni­den­ses se habían vis­to for­za­dos a cerrar a lo lar­go de ese año debi­do a la cri­sis finan­cie­ra (Chica­go Tri­bu­ne, 4 de diciem­bre de 2009). Esta­dís­ti­cas dadas a cono­cer por el Depar­ta­men­to de Tra­ba­jo de Esta­dos Uni­dos el 6 de noviem­bre de 2009, mos­tra­ron que la tasa de des­em­pleo de octu­bre de 2009 alcan­zó el 10,2 por cien­to, la más alta des­de 1983 (The New York Times, 7 de noviem­bre de 2009). Cer­ca de 16 millo­nes de per­so­nas esta­ban sin empleo, con 5,6 millo­nes, o el 35,6 por cien­to de los des­em­plea­dos, habien­do esta­do sin tra­ba­jo duran­te más de medio año (The New York Times, 13 de noviem­bre de 2009). En sep­tiem­bre, alre­de­dor de 1,6 millo­nes de jóve­nes tra­ba­ja­do­res, o el 25 por cien­to del total, care­cían de empleo, la tasa más alta des­de 1948, cuan­do se empe­za­ron a lle­var regis­tros al res­pec­to (The Washing­ton Post, 7 de sep­tiem­bre de 2009). En la sema­na que ter­mi­nó el 7 de mar­zo de 2009, las soli­ci­tu­des de auxi­lio de des­em­pleo en Esta­dos Uni­dos ascen­dían a 5,47 millo­nes, por enci­ma del regis­tro de la sema­na ante­rior, que había sido de 5,29 millo­nes (http://​www​.247​wallst​.com, 19 de mar­zo de 2009).

La pobla­ción en esta­do de pobre­za fue la más nume­ro­sa en 11 años. The Washing­ton Post repor­tó el 11 de sep­tiem­bre de 2009 que para fina­les de 2008 un total de 39,8 millo­nes de esta­dou­ni­den­ses esta­ban vivien­do en la pobre­za, un incre­men­to de 2,6 millo­nes con res­pec­to al dato de 2007. La tasa de pobre­za en 2008 fue de 13,2 por cien­to, la más alta des­de 1998. El núme­ro de per­so­nas con eda­des entre los 18 y los 64 años vivien­do en la pobre­za había lle­ga­do a 22,1 millo­nes. Has­ta 8,1 millo­nes fami­lias esta­dou­ni­den­ses esta­ban sumi­das en la pobre­za, el 10,3 por cien­to de todas las fami­lias (The Washing­ton Post, 11 de sep­tiem­bre de 2009). Según un infor­me de The New York Times publi­ca­do el 29 de sep­tiem­bre de 2009, la tasa de pobre­za en la ciu­dad de Nue­va York fue en 2008 de 18,2 por cien­to, y cer­ca del 28 por cien­to de los habi­tan­tes del barrio del Bronx vivían en la pobre­za (The New York Times, 29 de sep­tiem­bre de 2009). Des­de agos­to de 2008 a agos­to de 2009, más de 90.000 fami­lias pobres de Cali­for­nia sufrie­ron cor­tes en los ser­vi­cios de elec­tri­ci­dad y gas. Un hom­bre de 93 años de edad murió de frío en su casa (http://​www​.msnbc​.msn​.com). La pobre­za lle­vó a un mar­ca­do aumen­to en el núme­ro de sui­ci­dios en los Esta­dos Uni­dos. Se ha repor­ta­do que cada año hay apro­xi­ma­da­men­te 32.000 sui­ci­dios en Esta­dos Uui­dos, casi el doble de los casos de ase­si­na­to, que se situa­ron en 18.000 (http://​www​.time​.com). La ofi­ci­na del foren­se del con­da­do de Los Ange­les dijo que la débil eco­no­mía esta­ba tenien­do impac­to has­ta en los muer­tos, ya que cada vez más cuer­pos esta­ban dejan­do de ser recla­ma­dos en el con­da­do debi­do a que las fami­lias no tenían cómo hacer­se car­go de los gas­tos fune­ra­rios. En 2008, un total de 712 cadá­ve­res fue­ron cre­ma­dos en el con­da­do de Los Ange­les con dine­ro de los con­tri­bu­yen­tes, un incre­men­to del 36 por cien­to sobre la cifra del año ante­rior (The Los Ange­les Times, 21 de julio de 2009).

La pobla­ción que sufrió de ham­bre fue la más alta en 14 años. El Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra de Esta­dos Uni­dos infor­mó el 16 de noviem­bre de 2009 que en 2008 un total de 49,1 millo­nes de esta­dou­ni­den­ses inte­gran­tes de 17 millo­nes de fami­lias, o el 14,6 por cien­to de todas las fami­lias del país nor­te­ame­ri­cano, care­cie­ron de acce­so per­ma­nen­te a una ali­men­ta­ción ade­cua­da, en com­pa­ra­ción con 13 millo­nes de fami­lias, o el 11,1 por cien­to de todas las fami­lias del país, que care­cie­ron de un sumi­nis­tro ade­cua­do de ali­men­tos en 2007, el cual, a su vez, fue el más alto des­de cuan­do el gobierno empe­zó a lle­var regis­tros de «inse­gu­ri­dad ali­men­ta­ria» en 1995 (The New York Times, 17 de noviem­bre de 2009). El núme­ro de per­so­nas que care­cie­ron de «segu­ri­dad ali­men­ta­ria» ascen­dió de 4,7 millo­nes en 2007 a 6,7 millo­nes en 2008 (http://​www​.lives​cien​ce​.com). Alre­de­dor del 15 por cien­to de las fami­lias aún esta­ban tra­tan­do de obte­ner comi­da y ves­tua­rio ade­cua­dos (The Asso­cia­ted Press, 27 de noviem­bre de 2009). Esta­dís­ti­cas mos­tra­ron que 36,5 millo­nes de esta­dou­ni­den­ses, o alre­de­dor de una octa­va par­te de toda la pobla­ción de Esta­dos Uni­dos, tomó par­te en el pro­gra­ma «Food Stamp», que sumi­nis­tra cupo­nes a la gen­te de esca­sos recur­sos para cam­biar­los por comi­da, en agos­to de 2009, con un incre­men­to de 7,1 millo­nes fren­te a 2008. Sin embar­go, sólo dos ter­cios de las per­so­nas ele­gi­bles para tal bene­fi­cio efec­ti­va­men­te lo reci­bie­ron (http://​www​.asso​cia​ted​con​tent​.com).

Los dere­chos de los tra­ba­ja­do­res fue­ron seria­men­te abu­sa­dos. The New York Times infor­mó el 2 de sep­tiem­bre de 2009 que el 68 por cien­to de los 4.387 tra­ba­ja­do­res con suel­dos bajos que par­ti­ci­pa­ron en una encues­ta dije­ron haber expe­ri­men­ta­do reduc­ción en sus sala­rios. Y el 76 por cien­to de aque­llos que habían tra­ba­ja­do horas extras no reci­bie­ron la remu­ne­ra­ción debi­da. Ade­más, el 57 por cien­to de los entre­vis­ta­dos no reci­bió cer­ti­fi­ca­dos de pago para ase­gu­rar­se de que éste fue­ra legal y pre­ci­so. Sólo el 8 por cien­to de las per­so­nas que sufrie­ron heri­das gra­ves mien­tras desem­pe­ña­ban su tra­ba­jo soli­ci­ta­ron com­pen­sa­ción. Has­ta un 26 por cien­to de los encues­ta­dos reci­bió un pago infe­rior al sala­rio míni­mo legal nacio­nal. Entre aque­llos que se que­ja­ron con res­pec­to a su suel­do o al tra­ta­mien­to que reci­bían, el 43 por cien­to expe­ri­men­tó reta­lia­cio­nes o des­pi­dos (The New York Times, 2 de sep­tiem­bre de 2009). De acuer­do con un repor­te de USA Today el 20 de julio de 2009, un total de 5.657 per­so­nas murie­ron en sus luga­res de tra­ba­jo en terri­to­rio esta­dou­ni­den­se en 2007, es decir cer­ca de 17 muer­tes por día. Alre­de­dor de 200.000 tra­ba­ja­do­res del esta­do de Nue­va York resul­ta­ban heri­dos o se enfer­ma­ban en sus luga­res de tra­ba­jo cada año (USA Today, 20 de julio de 2009).

El núme­ro de per­so­nas sin segu­ro médi­co ha veni­do subien­do duran­te ocho años con­se­cu­ti­vos. Datos reve­la­dos por el Buró del Cen­so de Esta­dos Uni­dos el 10 de sep­tiem­bre de 2009 mos­tra­ron que 46,3 millo­nes de per­so­nas care­cían de segu­ro médi­co en 2008, lo que equi­va­le al 15,4 por cien­to del total de la pobla­ción, en com­pa­ra­ción con 45,7 millo­nes de per­so­nas que esta­ban en el mis­mo pro­ble­ma en 2007, que a la vez fue el octa­vo año con­se­cu­ti­vo que regis­tró aumen­to. Alre­de­dor del 20,3 por cien­to de los esta­dou­ni­den­ses con eda­des entre los 18 y los 64 años no esta­ba cubier­to por segu­ros médi­cos en 2008, por enci­ma del 19,6 por cien­to de 2007 (http://​www​.cen​sus​.gov). Un estu­dio dado a cono­cer por el Com­mon­wealth Fund mos­tró que la cober­tu­ra de segu­ros de salud para los adul­tos entre los 18 y los 64 años se redu­jo en 31 esta­dos de Esta­dos Uni­dos entre 2007 y 2009 (Reuters, 8 de octu­bre de 2009). El núme­ro de esta­dos con cifras extre­ma­da­men­te ele­va­dos de adul­tos que no esta­ban cubier­tos por segu­ros médi­cos se incre­men­tó de dos en 1999 a nue­ve en 2009. Más de una de cada cua­tro per­so­nas en Texas care­cía de cober­tu­ra, sien­do este el por­cen­ta­je más alto de todos los esta­dos de la unión (http://​www​.ncpa​.org). La ciu­dad de Hous­ton tenía sin segu­ro al 40,1 por cien­to de sus habi­tan­tes (http://​www​.msnbc​.msn​.com). En 2008, un total de 2.266 vete­ra­nos meno­res de 65 años murie­ron por fal­ta de cober­tu­ra médi­ca o de ser­vi­cio médi­co, cifra 14 supe­rior a la tasa de muer­tes de mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses en Afga­nis­tán en ese mis­mo año (AFP, 11 de noviem­bre de 2009). Un infor­me de Con­su­mer Inter­na­tio­nal mos­tró que el 34 por cien­to de las fami­lias esta­dou­ni­den­ses con ingre­sos anua­les infe­rio­res a 50.000 dóla­res y el 21 por cien­to de los hoga­res con ingre­sos anua­les por enci­ma de los 100.000 dóla­res per­dió el segu­ro médi­co o sufrió una reduc­ción de su segu­ro médi­co en 2009. Adi­cio­nal­men­te, dos ter­cios de los hoga­res con ingre­sos anua­les por deba­jo de los 50.000 dóla­res y un ter­cio de aque­llos con entra­das supe­rio­res a los 100.000 dóla­res por año recor­ta­ron sus gas­tos médi­cos el año pasa­do. Alre­de­dor del 28 por cien­to de los esta­dou­ni­den­ses optó por no bus­car asis­ten­cia médi­ca cuan­do se sin­tie­ron enfer­mos; de ellos, una cuar­ta par­te no podía hacer­se car­go de los gas­tos médi­cos; el 22 por cien­to pos­pu­so su tra­ta­mien­to médi­co; una quin­ta par­te se abs­tu­vo de com­prar medi­ci­nas pres­cri­tas por un médi­co o de some­ter­se a che­queos médi­cos; el 15 por cien­to ingi­rió medi­ca­men­tos ven­ci­dos o cadu­ca­dos o no siguió las ins­truc­cio­nes de los médi­cos de con­su­mir los medi­ca­men­tos a tiem­po, con el fin de aho­rrar dine­ro (World Jour­nal, 8 de octu­bre de 2009 & http://​www​.ore​gon​li​ve​.com). Según la Orga­ni­za­ción para la Coope­ra­ción Eco­nó­mi­ca y el Desa­rro­llo (OECD, ini­cia­les en inglés), el pro­me­dio de vida en 2007 era de 78,1 años, el cuar­to peor entre todos los paí­ses miem­bros de la OECD. Pero el pro­me­dio de vida de los miem­bros de la OECD en ese año fue de 79,1 años (http:/www.msnbc.msn.com).

El núme­ro de per­so­nas sin techo ha veni­do aumen­tan­do. Esta­dís­ti­cas mues­tran que para sep­tiem­bre de 2008, 1,6 millo­nes de per­so­nas sin hogar esta­ban reci­bien­do alo­ja­mien­to, y el núme­ro en fami­lias cre­ció de 473.000 en 2007 a 517.000 en 2008 (USA Today, 9 de julio de 2009). Des­de 2009, el regis­tro de per­so­nas sin vivien­da en los seis con­da­dos del área de Chica­go ha subi­do, con el con­da­do de McHenry expe­ri­men­tan­do el incre­men­to más noto­rio ‑de 125 por cien­to fren­te al año ante­rior (Chica­go Tri­bu­ne, 28 de noviem­bre de 2009). Estas fami­lias sola­men­te podían vivir en luga­res des­ven­ci­ja­dos, como vago­nes. En mar­zo de 2009, había en Sacra­men­to (Cali­for­nia) una vas­ta ciu­da­de­la de tien­das de cam­pa­ña en la que se con­gre­ga­ban cien­tos de per­so­nas que care­cían de vivien­da. La poli­cía de San­ta Móni­ca, en el sur de Cali­for­nia, recu­rría regu­lar­men­te a la fuer­za para expul­sar de la ciu­dad a estas per­so­nas (www​.trutha​li​zer​.com). En octu­bre, varios miles de per­so­nas sin techo en Detroit se enfras­ca­ron en una pelea, ante la preo­cu­pa­ción de que podrían que­dar­se sin reci­bir los sub­si­dios de vivien­da del gobierno (USA Today, 8 de octu­bre de 2009). En diciem­bre había 6.975 adul­tos sol­te­ros sin vivien­da en refu­gios de la ciu­dad de Nue­va York, sin incluir vete­ra­nos mili­ta­res, gen­te cró­ni­ca­men­te sin hogar y 30.698 per­so­nas vivien­do en alber­gues de mediano tér­mino para fami­lias sin techo (The New York Times, 8 de octu­bre de 2009). The Hous­ton Chro­ni­cle infor­mó el 16 de mar­zo de 2009 que gran­des can­ti­da­des de casas fue­ron des­trui­das en Gal­ves­ton por el hura­cán Ike en sep­tiem­bre de 2008, dejan­do miles de per­so­nas sin vivien­da. Alre­de­dor de 1.700 fami­lias no reci­bie­ron nin­gu­na ayu­da, y la mayo­ría de ellas care­ce de una resi­den­cia fija (Hous­ton Chro­ni­cle, 16 de mar­zo de 2009).

IV. Sobre la dis­cri­mi­na­ción racial

La dis­cri­mi­na­ción racial es un pro­ble­ma social cró­ni­co en Esta­dos Uni­dos. Los ciu­da­da­nos afro­ame­ri­ca­nos y aque­llos per­te­ne­cien­tes a otras mino­rías son los gru­pos socia­les más des­fa­vo­re­ci­dos en Esta­dos Uni­dos. Según un infor­me publi­ca­do por el Buró de Cen­sos de Esta­dos Uni­dos, los ingre­sos medios anua­les de las fami­lias esta­dou­ni­den­ses en 2008 fue­ron de 50.303 dóla­res, mien­tras que la cifra para las fami­lias de ori­gen his­pano se situa­ba en 37.913 dóla­res, y en los hoga­res afro­ame­ri­ca­nos fue sólo de 34.218 dóla­res, fren­te a los 55.530 dóla­res de los blan­cos no his­pa­nos. El pro­me­dio de ingre­sos de las fami­lias his­pa­nas y afro­ame­ri­ca­nas repre­sen­tó el 68 y el 61,6%, res­pec­ti­va­men­te, del que regis­tra­ron los hoga­res cuyos miem­bros eran blan­cos. En el mis­mo perío­do, los ciu­da­da­nos que per­te­ne­cían a gru­pos étni­cos mino­ri­ta­rios ingre­sa­ban de media entre un 60 y un 80 por cien­to menos que las per­so­nas que per­te­ne­cían a gru­pos mayo­ri­ta­rios y poseían simi­la­res nive­les edu­ca­ti­vos y expe­rien­cia pro­fe­sio­nal (The Wall Street Jour­nal, 11 de sep­tiem­bre de 2009; USA Today, 11 de sep­tiem­bre de 2009). Asi­mis­mo, otro infor­me del cita­do buró indi­ca que la pro­por­ción de blan­cos que vivían en la pobre­za era del 8,6% en 2008, pero la tasa aumen­ta­ba a casi el tri­ple entre los ciu­da­da­nos afro­ame­ri­ca­nos y los his­pa­nos, con el 24,7 y el 23,2%, res­pec­ti­va­men­te (The New York Times, 29 de sep­tiem­bre de 2009). Alre­de­dor de una cuar­ta par­te de los indios nati­vos nor­te­ame­ri­ca­nos vivían por deba­jo del umbral de la pobre­za. A lo lar­go de 2008, el 30,7% de los his­pa­nos, el 19,1% de los afro­ame­ri­ca­nos y el 14,5% de los blan­cos care­cían de segu­ro médi­co (Ingre­sos, Pobre­za y Cober­tu­ra del Segu­ro Médi­co en Esta­dos Uni­dos: 2008, www​.cen​sus​.gov). De acuer­do con un infor­me del Depar­ta­men­to de Vivien­da y Desa­rro­llo Urbano de Esta­dos Uni­dos, en el año fis­cal 2008 se regis­tra­ron 10.552 que­jas rela­cio­na­das con la dis­cri­mi­na­ción en el acce­so a la vivien­da, el 35% de las cua­les fue­ron con­se­cuen­cia pre­sun­ta­men­te de la exclu­sión racial (The Washing­ton Post, 10 de junio de 2009). Los Cen­tros para el Con­trol y la Pre­ven­ción de Enfer­me­da­des en Esta­dos Uni­dos indi­ca­ron que, pese a que los afro­ame­ri­ca­nos cons­ti­tuían sólo el 12% de la pobla­ción nacio­nal, repre­sen­ta­ban casi la mitad de las muer­tes por infec­cio­nes del VIH y SIDA cada año (The Wall Street Jour­nal, 8 de abril de 2009, esta­dís­ti­cas revi­sa­das y publi­ca­das por los Cen­tros para el Con­trol y la Pre­ven­ción de Enfer­me­da­des en Esta­dos Unidos).

En EEUU las mino­rías étni­cas han sido obje­to de dis­cri­mi­na­ción al tra­tar de con­se­guir un empleo y en sus pues­tos de tra­ba­jo. Infor­ma­cio­nes publi­ca­das en los medios de comu­ni­ca­ción del país afir­ma­ban que la tasa de des­em­pleo en Esta­dos Uni­dos en octu­bre del 2009 era del 10,2%. En el caso de los afro­ame­ri­ca­nos, el índi­ce se dis­pa­ra­ba has­ta el 15,7%, mien­tras la tasa entre los his­pa­nos ascen­día al 13,1%, y la corres­pon­dien­te a la pobla­ción blan­ca se situa­ba en el 9,5% (USA Today, 6 de noviem­bre de 2009). El paro entre los ciu­da­da­nos negros con eda­des com­pren­di­das entre los 16 y los 24 años alcan­za­ba un máxi­mo récord del 34,5%, más del tri­ple de la tasa media. En ciu­da­des como Detroit y Mil­wau­kee, el índi­ce de des­em­pleo entre los ciu­da­da­nos de color ascen­día al 20% (The Washing­ton Post, 10 de diciem­bre de 2009). En algu­nas comu­ni­da­des de indios ame­ri­ca­nos, el paro afec­ta­ba al 80% de las per­so­nas en edad de tra­ba­jar (The Chi­na Press, 6 de noviem­bre de 2009). De acuer­do con el Buró de Esta­dís­ti­cas Labo­ra­les, la tasa de des­em­pleo entre los hom­bres afro­ame­ri­ca­nos con una licen­cia­tu­ra uni­ver­si­ta­ria y 25 años de edad o mayo­res supo­nía casi el doble de la corres­pon­dien­te a los hom­bres blan­cos tam­bién gra­dua­dos, al situar­se en el 8,5% fren­te al 4,4%, res­pec­ti­va­men­te (The New York Times, 1 de diciem­bre de 2009). A lo lar­go de 2008, las auto­ri­da­des fede­ra­les reci­bie­ron un núme­ro récord de denun­cias por dis­cri­mi­na­ción labo­ral, con un total de 95.000, de las cua­les más de una ter­ce­ra par­te esta­ba rela­cio­na­da con casos de dis­cri­mi­na­ción racial (AP, 27 de abril de 2009). Según una inves­ti­ga­ción de la Comi­sión para la Igual­dad de Opor­tu­ni­da­des en el Empleo de Esta­dos Uni­dos, se pre­sen­ta­ron cin­co denun­cias por aco­so y dis­cri­mi­na­ción racial con­tra una com­pa­ñía con sede en Hous­ton dedi­ca­da a la explo­ta­ción de yaci­mien­tos de gas y petró­leo (AP, 18 de noviem­bre de 2009). A fina­les de mayo de 2009, los ciu­da­da­nos de ori­gen afro­ame­ri­cano e his­pano repre­sen­ta­ban un 27% de la pobla­ción de la ciu­dad de Nue­va York, pero sólo el 3% de los 11.529 bom­be­ros eran negros, y alre­de­dor del 6% his­pa­nos, debi­do a que el depar­ta­men­to muni­ci­pal de bom­be­ros excluía injus­ta­men­te en sus pro­ce­sos de con­tra­ta­ción a cen­te­na­res de per­so­nas de color cua­li­fi­ca­das para el tra­ba­jo (The New York Times, 23 de julio de 2009).

La dis­cri­mi­na­ción racial tam­bién es gra­ve en el sec­tor de la edu­ca­ción de Esta­dos Uni­dos. De acuer­do con un infor­me divul­ga­do por el Buró de Cen­sos de Esta­dos Uni­dos, el 33% de los ciu­da­da­nos blan­cos no his­pa­nos tenían licen­cia­tu­ras uni­ver­si­ta­rias, mien­tras que la pro­por­ción entre las per­so­nas negras era sólo del 20% y entre los his­pa­nos se situa­ba en el 13% (Buró de Cen­sos de Esta­dos Uni­dos, 27 de abril de 2009, www​.cen​sus​.gov). Según infor­ma­cio­nes dadas a cono­cer por la pren­sa, entre los años 2003 y 2008, el 61% de los soli­ci­tan­tes de color y el 46% de aque­llos de ori­gen his­pano fue­ron recha­za­dos por todas las facul­ta­des de dere­cho a las que pre­sen­ta­ron soli­ci­tu­des de admi­sión, en com­pa­ra­ción con una pro­por­ción de sólo el 34% entre los can­di­da­tos blan­cos (The New York Times, 7 de enero de 2010). Los niños afro­ame­ri­ca­nos repre­sen­ta­ban sólo el 17% de los estu­dian­tes de las escue­las públi­cas de Esta­dos Uni­dos, pero cons­ti­tuían el 32% del total de alum­nos expul­sa­dos. Un estu­dio de la Uni­ver­si­dad de Caro­li­na del Nor­te y la Uni­ver­si­dad Esta­tal de Michi­gan seña­la­ba que la mayo­ría de los jóve­nes de color se sen­tía víc­ti­ma de la dis­cri­mi­na­ción racial en el país (Scien­ce Daily, 29 de abril de 2009). De acuer­do con otro estu­dio rea­li­za­do entre 5.000 niños en Bir­mingham, Ala­ba­ma, Hous­ton y Los Ange­les, un 20% de los niños negros y un 15% de los his­pa­nos afir­ma­ron ser obje­to de pre­jui­cios racia­les. El estu­dio reve­la­ba que la dis­cri­mi­na­ción racial cons­ti­tuía una cau­sa impor­tan­te de pro­ble­mas de salud men­tal para los peque­ños de varias razas. Los niños his­pa­nos que afir­ma­ron haber sido víc­ti­mas de actos racis­tas tenían más del tri­ple de posi­bi­li­da­des que otros niños de sufrir depre­sión, mien­tras que la pro­ba­bi­li­dad de pade­cer ese tipo de pro­ble­mas era tam­bién más del doble entre los jóve­nes de color (USA Today, 5 de mayo de 2009).

En el sis­te­ma judi­cial de Esta­dos Uni­dos, la dis­cri­mi­na­ción racial es escan­da­lo­sa. Según las esta­dís­ti­cas del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de Esta­dos Uni­dos, 3.161 hom­bres y 149 muje­res por cada 100.000 ciu­da­da­nos afro­ame­ri­ca­nos resi­den­tes en Esta­dos Uni­dos a fina­les de 2008 esta­ban encar­ce­la­dos (www​.ojp​.usdoj​.gov/​bjs). La pro­por­ción de jóve­nes negros que habían sido con­de­na­dos a cade­na per­pe­tua sin dere­cho a liber­tad con­di­cio­nal en 25 esta­dos era diez veces supe­rior a la de los blan­cos, y has­ta 18 veces mayor en Cali­for­nia. En las ciu­da­des esta­dou­ni­den­ses más gran­des, más de un millón de per­so­nas fue­ron inte­rro­ga­das por agen­tes de la poli­cía en las calles, de las cua­les casi el 90% eran varo­nes per­te­ne­cien­tes a mino­rías étni­cas. Entre ellos, la mitad eran afro­ame­ri­ca­nos y el 30% his­pa­nos, pero sólo el 10% eran blan­cos (The Chi­na Press, 9 de octu­bre de 2009). Un infor­me divul­ga­do por el Depar­ta­men­to de Poli­cía de Nue­va York seña­la­ba que, de las per­so­nas impli­ca­das en tiro­teos con la poli­cía en 2008 cuyo ori­gen étni­co pudo ser deter­mi­na­do, el 75% eran negros, el 22% per­te­ne­cían al gru­po de los his­pa­nos, y el 3% eran ciu­da­da­nos blan­cos (The New York Times, 9 de octu­bre de 2009). La orga­ni­za­ción Human Rights Watch afir­ma­ba en un infor­me que entre los años 1980 y 2007 la pro­por­ción de afro­ame­ri­ca­nos dete­ni­dos por trá­fi­co de dro­gas en el país era entre 2,8 y 5,5 veces mayor que los ciu­da­da­nos blan­cos arres­ta­dos por el mis­mo deli­to (www​.hrw​.org, 2 de mar­zo de 2009).

Des­de los aten­ta­dos del 11 de sep­tiem­bre de 2001, la dis­cri­mi­na­ción con­tra los musul­ma­nes no ha deja­do de aumen­tar. Casi el 58% de los esta­dou­ni­den­ses con­si­de­ra que los musul­ma­nes son obje­to de «nume­ro­sos» actos dis­cri­mi­na­to­rios, de acuer­do con dos son­deos com­bi­na­dos publi­ca­dos por el Pew Research Cen­ter. Casi un 73% de los jóve­nes con eda­des com­pren­di­das entre los 18 y los 29 años eran más pro­cli­ves a afir­mar que los musul­ma­nes eran las per­so­nas que sufrían una dis­cri­mi­na­ción más gra­ve (The Washing­ton Times, 10 de sep­tiem­bre de 2009).

Los inmi­gran­tes viven en la mise­ria. Según un infor­me de la sec­ción esta­dou­ni­den­se de Amnis­tía Inter­na­cio­nal, más de 300.000 inmi­gran­tes ile­ga­les son dete­ni­dos por las auto­ri­da­des de inmi­gra­ción de Esta­dos Uni­dos cada año, y más de 30.000 se encuen­tran arres­ta­dos a dia­rio (World Jour­nal, 26 de mar­zo de 2009). Al mis­mo tiem­po, cien­tos de inmi­gran­tes lega­les son pues­tos bajo arres­to, ven recha­za­da su entra­da al país o inclu­so son depor­ta­dos (Sin Tao Daily, 13 de abril de 2009). Un infor­me de las orga­ni­za­cio­nes Cons­ti­tu­tion Pro­ject y Human Rights Watch reve­ló que 1,4 millo­nes de inmi­gran­tes dete­ni­dos fue­ron tras­la­da­dos a otros luga­res entre 1999 y 2008. Dece­nas de miles de per­so­nas que habían resi­di­do duran­te un lar­go perío­do de tiem­po en ciu­da­des como Los Ange­les y Fila­del­fia fue­ron tras­la­da­dos, por la fuer­za, a cen­tros de deten­ción para inmi­gran­tes en zonas remo­tas de Texas o Loui­sia­na (The New York Times, 2 de noviem­bre de 2009). El Cole­gio de Abo­ga­dos de la Ciu­dad de Nue­va York reci­bió una deman­da alar­man­te en octu­bre de 2008 fir­ma­da por 100 hom­bres, todos ellos rete­ni­dos sin car­gos cri­mi­na­les en el cen­tro de deten­ción de la calle Varick, situa­do en Manhat­tan. La car­ta des­cri­bía el haci­na­mien­to y la insa­lu­bri­dad de las ins­ta­la­cio­nes, en las que se igno­ra­ban las nece­si­dad médi­cas de los reclu­sos, quie­nes eran obli­ga­dos a tra­ba­jar a menu­do con el estó­ma­go vacío por un dólar al día (The New York Times, 2 de noviem­bre de 2009). A algu­nas muje­res que cum­plían con­de­na duran­te el perío­do de lac­tan­cia se les prohi­bía extraer la leche mater­na en el cen­tro de deten­ción, lo que les pro­vo­ca­ba fie­bre, dolo­res, mas­ti­tis y la inca­pa­ci­dad de dar de mamar a sus hijos tras su libe­ra­ción (www​.hrw​.org, 16 de mar­zo de 2009). Un total de 104 per­so­nas han muer­to des­de octu­bre de 2003 mien­tras se encon­tra­ban bajo la cus­to­dia del ser­vi­cio de Inmi­gra­ción y Con­trol de Adua­nas (The Wall Street Jour­nal, 18 de agos­to de 2009).

En Esta­dos Uni­dos, los crí­me­nes rela­cio­na­dos con el odio racial son fre­cuen­tes. De acuer­do con las esta­dís­ti­cas publi­ca­das el 23 de noviem­bre de 2009 por el Buró Fede­ral de Inves­ti­ga­ción (FBI) de Esta­dos Uni­dos, se regis­tra­ron 7.783 crí­me­nes de odio en 2008 en el país, de los cua­les el 51,3% estu­vo moti­va­do por dis­cri­mi­na­ción racio­nal, y el 19,5% fue con­se­cuen­cia de pre­jui­cios reli­gio­sos (www​.fbi​.gov/​u​c​r​/​h​c​2​0​0​8​/​i​n​d​e​x​.​h​tml). Entre los deli­tos vin­cu­la­dos con la dis­cri­mi­na­ción racial, más del 70% se come­tie­ron con­tra per­so­nas afro­ame­ri­ca­nas. En 2008, las agre­sio­nes con­tra per­so­nas de color alcan­za­ron una pro­por­ción de 26 per­so­nas por cada 1.000, mien­tras que los ata­ques con­tra ciu­da­da­nos blan­cos tuvie­ron una inci­den­cia de 18 per­so­nas por cada 1.000 (Carac­te­rís­ti­cas de las víc­ti­mas, 21 de octu­bre de 2009, www​.fbi​.gov). El 10 de junio de 2009 un hom­bre de 88 años defen­sor de la supre­ma­cía blan­ca pro­ta­go­ni­zó un tiro­teo en el que ase­si­nó a un vigi­lan­te de segu­ri­dad afro­ame­ri­cano en el Museo del Holo­caus­to en Washing­ton, e hirió a otras dos per­so­nas en el inci­den­te (The Washing­ton­Post, 11 de junio de 2009, The Wall Street Jour­nal, 11 de junio de 2009). Un infor­me publi­ca­do por el Southern Poverty Law Cen­ter ase­gu­ra­ba que un ambien­te de into­le­ran­cia racial y odio étni­co, fomen­ta­do por los gru­pos con­tra­rios a la inmi­gra­ción y algu­nos fun­cio­na­rios públi­cos, ha ali­men­ta­do dece­nas de ata­ques con­tra lati­no­ame­ri­ca­nos en el con­da­do de Suf­folk, en el esta­do de Nue­va York, duran­te la últi­ma déca­da (The New York Times, 3 de sep­tiem­bre de 2009).

V. Sobre los dere­chos de las muje­res y los niños

Las con­di­cio­nes de vida de las muje­res y los niños en Esta­dos Uni­dos se están dete­rio­ran­do y sus dere­chos no son pro­pia­men­te garantizados.

Las muje­res no gozan de un esta­tus polí­ti­co y social igual al de los hom­bres. Las muje­res com­po­nen el 51 por cien­to de la pobla­ción esta­dou­ni­den­se, pero sólo 92 muje­res, el 17 por cien­to de los esca­ños, for­man par­te del actual 111º Con­gre­so de los Esta­dos Uni­dos. Die­ci­sie­te muje­res sir­ven en el Sena­do y 75 en la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes (Mem­bers of the 111th Uni­ted Sta­tes Con­gress, http://​en​.wiki​pe​dia​.org). Un estu­dio mues­tra que las mino­rías y las muje­res no tie­nen la posi­bi­li­dad de ocu­par posi­cio­nes de pri­vi­le­gio en las más impor­tan­tes orga­ni­za­cio­nes de cari­dad y orga­ni­za­cio­nes sin áni­mo de lucro en Esta­dos Uni­dos. Dicho estu­dio reve­la que el 18,8 por cien­to de los jefes eje­cu­ti­vos de las orga­ni­za­cio­nes sin áni­mo de lucro son muje­res, mien­tras que en las com­pa­ñías de la lis­ta For­tu­ne 500 sólo hay un 3 por cien­to. Entre las 400 orga­ni­za­cio­nes de cari­dad más gran­des de Esta­dos Uni­dos, nin­gu­na orga­ni­za­ción cul­tu­ral, hos­pi­tal, gru­po de asun­tos públi­cos, fede­ra­ción judía ni nin­gu­na otra orga­ni­za­ción reli­gio­sa es diri­gi­da por una mujer (The Washing­ton Times, 20 de sep­tiem­bre, 2009).

Las muje­res esta­dou­ni­den­ses tie­nen difi­cul­ta­des para encon­trar empleo, reci­ben sala­rios bajos y pade­cen situa­cio­nes finan­cie­ras des­fa­vo­ra­bles. De acuer­do con esta­dís­ti­cas de la Comi­sión para la Igual­dad de Opor­tu­ni­da­des de Empleo de Esta­dos Uni­dos (EEOC, ini­cia­les en inglés), el núme­ro de denun­cias de dis­cri­mi­na­ción en los luga­res de tra­ba­jo ante esa agen­cia fede­ral en todo el país se ele­vó a 95.402 duran­te el año fis­cal de 2008, mate­ria­li­zan­do un aumen­to del 15 por cien­to fren­te al año fis­cal ante­rior. Las denun­cias de dis­cri­mi­na­ción en los luga­res de tra­ba­jo a cau­sa del sexo del can­di­da­to se man­tu­vo en una pro­por­ción alta (EEOC Files Nation­wi­de Hiring Dis­cri­mi­na­tion Law­suit Against Free­man, www​.eeoc​.gov, 3 de noviem­bre de 2009). Según esta­dís­ti­cas reve­la­das por el Buró del Cen­so de Esta­dos Uni­dos en sep­tiem­bre de 2009, los ingre­sos pro­me­dio de las emplea­das de tiem­po com­ple­to en 2008 fue­ron de 35.745 dóla­res anua­les, un 77 por cien­to de aque­llos de los hom­bres en posi­cio­nes corres­pon­dien­tes, cuyo pro­me­dio de ingre­sos fue de 46.367 dóla­res, infe­rior al 78 por cien­to de 2007 (The Wall Street Jour­nal, 11 de sep­tiem­bre de 2009; www​.cen​sus​.gov, 10 de sep­tiem­bre de 2009). De acuer­do con la Asso­cia­ted Press, una far­ma­céu­ti­ca que había tra­ba­ja­do en Wal­mart duran­te diez años fue des­pe­di­da en 2004 por exi­gir un suel­do igual al de sus cole­gas mas­cu­li­nos (The Asso­cia­ted Press, 5 de octu­bre de 2009). Para fina­les de 2008, 4,2 millo­nes, o el 28,7 por cien­to de las fami­lias en las que el espo­so no esta­ba pre­sen­te eran pobres (www​.cen​sus​.gov, 10 de sep­tiem­bre de 2009). Cer­ca de 64 millo­nes, o el 70 por cien­to de las muje­res en edad labo­ral de EEUU no dis­fru­tan de segu­ro médi­co, ni tie­nen una cober­tu­ra ade­cua­da, ade­más de ver­se some­ti­das al pago de altos cos­tos médi­cos o a la nece­si­dad de incu­rrir en deu­das para cubrir­los, así como a pro­ble­mas para acce­der a la cober­tu­ra a cau­sa de sus cos­tos (The Chi­na Press, el 12 de mayo de 2009).

Las muje­res son víc­ti­mas fre­cuen­tes de vio­len­cia y asal­tos sexua­les en Esta­dos Uni­dos. Se ha repor­ta­do que Esta­dos Uni­dos tie­ne la tasa más alta de vio­la­cio­nes entre los paí­ses que repor­tan ese tipo de esta­dís­ti­cas. Esta es 13 veces más alta que la del Rei­no Uni­do y 20 veces más alta que la de Japón (Ourren­ce of rape, http://​www​.sa​.roches​ter​.edu). En San Die­go, una serie de ata­ques simi­la­res ocu­rrie­ron a cin­co muje­res que fue­ron sexual­men­te asal­ta­das por un intru­so en mar­zo de 2009 (Sing Tao Daily, 14 de mar­zo de 2009). De acuer­do con un repor­te reve­la­do por el Pen­tá­gono, has­ta el año 2008 se repor­ta­ron más de 2.900 asal­tos sexua­les en las fuer­zas mili­ta­res, un incre­men­to de cer­ca del 9 por cien­to con res­pec­to al año ante­rior. Y de éstos, sólo 292 casos desem­bo­ca­ron en jui­cios mili­ta­res. El repor­te dice que las cifras reales de dichos casos podrían ser entre cin­co y diez veces más altas que las repor­ta­das (The eve­ning news of the CBS, 17 de mar­zo de 2009). La agen­cia Reuters repor­tó que con base en entre­vis­tas en pro­fun­di­dad con 40 muje­res mili­ta­res, diez dije­ron haber sido vio­la­das, cin­co dije­ron haber sido asal­ta­das sexual­men­te, inclu­yen­do inten­to de vio­la­ción, y 13 más repor­ta­ron haber sido obje­to de aco­so sexual (Reuters, 16 de abril de 2009).

Los niños esta­dou­ni­den­ses sufren de ham­bre y frío. Un repor­te del Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra de Esta­dos Uni­dos mos­tró que 16,7 millo­nes de niños, un cuar­to del total nacio­nal, no tuvie­ron sufi­cien­te ali­men­ta­ción en 2008 (The Washing­ton Post, USA Today, 17 de noviem­bre de 2009). La ins­ti­tu­ción de asis­ten­cia ali­men­ta­ria Fee­ding Ame­ri­ca dijo en un infor­me que más de 3,5 millo­nes de niños meno­res de cin­co años enfren­tan ham­bre o des­nu­tri­ción. Esta cifra equi­va­le al 17 por cien­to de los niños esta­dou­ni­den­ses de has­ta cin­co años de edad. En 11 esta­dos, más del 20 por cien­to de los niños peque­ños esta­ban en ries­go de pade­cer ham­bre. Loui­sia­na, con 24,2 por cien­to, tuvo la tasa más alta de inse­gu­ri­dad ali­men­ta­ria infan­til (www​.fee​din​ga​me​ri​ca​.org, 7 de mayo de 2009). Los niños de has­ta 18 años equi­va­len a más de un ter­cio de los ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses que viven en la pobre­za. Esta­dís­ti­cas del Buró del Cen­so de Esta­dos Uni­dos mues­tran que el núme­ro de niños meno­res de 18 años que viven en la pobre­za se incre­men­tó de 13,3 millo­nes en 2007 a 14,1 millo­nes en 2008 (http://​www​.cen​sus​.gov, The Washing­ton Post, 11 de sep­tiem­bre de 2009). De acuer­do con datos del Cen­tro Nacio­nal de Fami­lias sin Hogar, con sede en Esta­dos Uni­dos, entre 2005 y 2006 más de 1,5 millo­nes de niños care­cían de un hogar. Cada año, uno de cada 50 niños se que­da sin hogar en Esta­dos Uni­dos. Entre los niños sin hogar, el 42 por cien­to son meno­res de 6 años, y los afro-ame­ri­ca­nos e indí­ge­nas están repre­sen­ta­dos des­pro­por­cio­na­da­men­te (CNN​.com, MSN​BUC​.com, 10 de mar­zo de 2009). En 2008, casi una déci­ma par­te de los niños esta­dou­ni­den­ses no esta­ban cubier­tos por segu­ros médi­cos. Se repor­tó que cer­ca de 7,3 millo­nes de niños, o el 9,9 por cien­to del total del país, care­cían de segu­ros de salud en 2008. En Neva­da, el 20,2 por cien­to de los niños no con­ta­ban con cubri­mien­to (http://​www​.cen​sus​.gov, The Washing­ton Post, 21 de sem­tiem­bre). El 13 de agos­to de 2009, una jun­ta esta­tal votó por­que Cali­for­nia empe­za­ra a can­ce­lar los segu­ros de salud de más de 60.000 niños des­de el 1 de octu­bre. El pro­gra­ma podría lle­gar a des­vin­cu­lar cer­ca de 670.000 niños para el final de junio de 2010 (The Los Ange­les Times, www​.usqiao​bao​.com, 14 de agos­to de 2009). Una inves­ti­ga­ción lide­ra­da por el Cen­tro Infan­til Johns Hop­kins mos­tró que la fal­ta de segu­ros de asis­ten­cia médi­ca podría haber lle­va­do o con­tri­bui­do a la muer­te de 17.000 infan­tes hos­pi­ta­li­za­dos en Esta­dos Uni­dos en un lap­so infe­rior a dos déca­das (Revis­ta de Salud Públi­ca, 30 de octu­bre de 2009). La gri­pe A/​H1N1 había infec­ta­do a cer­ca de 8 millo­nes de niños meno­res de 18 años entre abril y octu­bre de 2009, cau­san­do la muer­te de 540 de ellos, de acuer­do con los Cen­tros de Con­trol y Pre­ven­ción de Enfer­me­da­des de los Esta­dos Uni­dos (USA Today, The Wall Street Jour­nal, 13 de noviem­bre de 2009).

Los niños esta­dou­ni­den­ses están expues­tos a la vio­len­cia y a vivir con temor. Se ha repor­ta­do que 1.494 niños meno­res de 18 fue­ron ase­si­na­dos en todo el país en 2008 (USA Today, 8 de octu­bre de 2009). Un repor­te dado a cono­cer por el Depar­ta­men­to de Salud de la Ciu­dad de Nue­va York el 16 de junio de 2009 mos­tró que entre 2001 y 2007 el pro­me­dio nacio­nal de muer­tes de meno­res de edad era de 20 por cada 100.000 niños de entre 1 y 12 años. La tasa de homi­ci­dios fue de 1,3 muer­tes por 100.000 niños en ese mis­mo gru­po (http://​www​.nyc​.gov). Un son­deo lle­va­do a cabo por el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de Esta­dos Uni­dos a 4.549 niños y ado­les­cen­tes has­ta los 17 años entre enero y mayo de 2008 mos­tró que más del 60 por cien­to de los niños encues­ta­dos fue expues­to a la vio­len­cia en el año ante­rior, bien direc­ta o indi­rec­ta­men­te. Cer­ca de la mitad de todos los niños entre­vis­ta­dos fue­ron asal­ta­dos al menos una vez en el año ante­rior, alre­de­dor del 6 por cien­to fue vic­ti­mi­za­do sexual­men­te, y el 13 por cien­to repor­tó haber sido abu­sa­do físi­ca­men­te en el últi­mo año (The Asso­cia­ted Press, 7 de octu­bre de 2009). Por lo menos 1.227 niños murie­ron debi­do a abu­sos o negli­gen­cia en Texas des­de 2002 (The Hous­ton Chro­ni­cle, 22 de octu­bre de 2009). De acuer­do con repor­tes de ins­ti­tu­cio­nes esta­dou­ni­den­ses e infor­mes de pren­sa sobre salud públi­ca, en Esta­dos Uni­dos un ter­cio de los niños que esca­pan o son echa­dos de sus casas tie­nen que rea­li­zar actos sexua­les a cam­bio de ali­men­ta­ción, medi­ca­men­tos o un lugar en el cual per­ma­ne­ce­ra cada año. El sis­te­ma de jus­ti­cia ya no los con­si­de­ra como víc­ti­mas juve­ni­les, sino como infrac­to­res juve­ni­les (www​.usqiao​bao​.com, 28 de octu­bre de 2009).

Los casos de niños que deben tra­ba­jar en labo­res agrí­co­las son abun­dan­tes en EEUU. Una orga­ni­za­ción dedi­ca­da a pro­te­ger los dere­chos de los niños reve­ló que has­ta 400.000 peque­ños se encuen­tran tra­ba­jan­do en gran­jas de Esta­dos Uni­dos. Davis Strauss, direc­tor eje­cu­ti­vo de la Aso­cia­ción de Pro­gra­mas de Opor­tu­ni­dad para los Tra­ba­ja­do­res del Cam­po (AFOP), seña­ló que duran­te déca­das niños, algu­nas veces de tan sólo ocho años de edad, han labo­ra­do en los cam­pos uti­li­zan­do herra­mien­tas afi­la­das y tra­ba­jan­do en medio de pes­ti­ci­das peli­gro­sos. El pre­si­den­te de la Jun­ta de Direc­to­res de la AFOP, Ernie Flo­res, dijo que «un 20 por cien­to de las muer­tes en la agri­cul­tu­ra de EEUU corres­pon­de a meno­res de edad» (Rebe­lión, Espa­ña, 14 de octu­bre de 2009). La Ley de Nor­mas Razo­na­bles de Tra­ba­jo (FLSA, en sus siglas en inglés) de Esta­dos Uni­dos per­mi­te que un niño mayor de 13 años tra­ba­je bajo un calor de 100 gra­dos en la esca­la de fah­renheit en una gran­ja, pero no per­mi­te que ese niño tra­ba­je en una ofi­ci­na con aire acon­di­cio­na­do, e inclu­so les prohí­be tra­ba­jar en un res­tau­ran­te de comi­das rápidas.

Esta­dos Uni­dos es el úni­co país del mun­do que no apli­ca el sis­te­ma de liber­tad con­di­cio­nal a los meno­res de edad. Las deten­cio­nes de jóve­nes aumen­ta­ron un 44 por cien­to entre 1985 y 2002. Muchos niños sólo han come­ti­do crí­me­nes meno­res pero no logra­ron obte­ner asis­ten­cia de abo­ga­dos. Muchos fis­ca­les y jue­ces hicie­ron caso omi­so de los casos de abu­sos en las pri­sio­nes juveniles.

VI. Sobre las vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos come­ti­das por EEUU con­tra otros países

Esta­dos Uni­dos, con su fuer­te poder mili­tar, han per­se­gui­do la hege­mo­nía en el mun­do, piso­tean­do la sobe­ra­nía de otros paí­ses y vio­lan­do sus dere­chos humanos.

Como el mayor ven­de­dor de armas del mun­do, sus acuer­dos han exten­di­do la ines­ta­bi­li­dad por todo el pla­ne­ta. Esta­dos Uni­dos ha expan­di­do su pre­su­pues­to mili­tar, que ya se encuen­tra a la cabe­za en la lis­ta glo­bal, en un 10 por cien­to en 2008, has­ta los 607.000 millo­nes de dóla­res, lo que supo­ne el 42 por cien­to del gas­to mili­tar de todo el mun­do (AP, 9 de junio de 2009). Según un infor­me del Con­gre­so de Esta­dos Uni­dos, las ven­tas de armas al exte­rior, por par­te del país nor­te­ame­ri­cano, en 2008 aumen­ta­ron a 37.800 millo­nes de dóla­res, en com­pa­ra­ción con los 25.400 millo­nes de dóla­res del año ante­rior, una subi­da de casi el 50 por cien­to, y que repre­sen­ta el 68,4 por cien­to del total de las ven­tas mun­dia­les de armas, que has­ta aho­ra se encon­tra­ban en su cuar­to año más bajo (Reuters, 6 de sep­tiem­bre de 2009). A prin­ci­pios de 2010, el gobierno esta­dou­ni­den­se anun­ció un paque­te de ven­ta de armas a Tai­wan por valor de 6.400 millo­nes de dóla­res, a pesar de la enér­gi­ca pro­tes­ta del gobierno y el pue­blo chi­nos, lo que daña seria­men­te los intere­ses de segu­ri­dad de Chi­na, y pro­vo­có la indig­na­ción del pue­blo chino.

Las gue­rras de Irak y Afga­nis­tán no sola­men­te supo­nen una car­ga pesa­da para los pro­pios esta­dou­ni­den­ses, sino tam­bién han traí­do innu­me­ra­bles bajas per­so­na­les y pér­di­das mate­ria­les a los pue­blos de Irak y Afga­nis­tán. La gue­rra de Irak ha supues­to la muer­te de más de un millón de civi­les ira­quíes, ha deja­do a otros tan­tos sin hogar, y ha pro­vo­ca­do enor­mes pér­di­das eco­nó­mi­cas. En Afga­nis­tán, siguen ocu­rrien­do toda­vía hoy los inci­den­tes de matan­za a per­so­nas ino­cen­tes por los mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses. El 5 de agos­to de 2009, cin­co gran­je­ros afga­nos que esta­ban car­gan­do pepi­nos en un camión, murie­ron por un ata­que aéreo de Esta­dos Uni­dos (http://​www​.rawa​.org). El 8 de junio del año pasa­do, el Depar­ta­men­to de Defen­sa de Esta­dos Uni­dos admi­tió que una reda­da pues­ta en mar­cha por efec­ti­vos de su ejér­ci­to con­tra los Tali­ba­nes el 5 de mayo pro­vo­có la muer­te de civi­les afga­nos, debi­do a que los sol­da­dos esta­dou­ni­den­ses no actua­ron según los pro­ce­di­mien­tos esta­ble­ci­dos. Las auto­ri­da­des afga­nas iden­ti­fi­ca­ron 147 civi­les muer­tos en esta ope­ra­ción, inclu­yen­do muje­res y niños, mien­tras que los ofi­cia­les esta­dou­ni­den­ses fija­ron el núme­ro de víc­ti­mas en menos de 30 (The Phi­la­delphia Inqui­rer, 9 de junio de 2009).

El abu­so de pri­sio­ne­ros es otro de los mayo­res escán­da­los de dere­chos huma­nos de Esta­dos Uni­dos. Un infor­me pre­sen­ta­do en la X reu­nión del Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos de la ONU en 2009, por su Rela­tor Espe­cial sobre la pro­mo­ción y pro­tec­ción de los dere­chos huma­nos y las liber­ta­des fun­da­men­ta­les en la lucha con­tra el terro­ris­mo, mos­tró que EEUU ha ejer­ci­do una serie de prác­ti­cas, inclu­yen­do depor­ta­cio­nes espe­cia­les, deten­cio­nes secre­tas y de lar­ga dura­ción, y otras que vio­lan la Con­ven­ción de las Nacio­nes Uni­das con­tra la Tor­tu­ra. El rela­tor tam­bién ase­gu­ró en un infor­me pre­sen­ta­do ante la 64ª Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes Uni­das, que Esta­dos Uni­dos y sus con­tra­tis­tas pri­va­dos tor­tu­ra­ron a hom­bres musul­ma­nes dete­ni­dos en Irak y en otros luga­res, for­zán­do­les a hacer pirá­mi­des huma­nas de pri­sio­ne­ros des­nu­dos, coac­cio­nán­do­les a la con­duc­ta homo­se­xual, y des­vis­tién­do­los has­ta la abso­lu­ta des­nu­dez (The Washing­ton Post, 7 de abril de 2009). La Agen­cia Cen­tral de Inte­li­gen­cia de Esta­dos Uni­dos (CIA) ha comen­za­do a prac­ti­car inte­rro­ga­to­rios median­te tor­tu­ra des­de 2002. Abo­ga­dos del gobierno esta­dou­ni­den­se reve­la­ron que la CIA se había des­he­cho de 92 vídeos rela­cio­na­dos con inte­rro­ga­to­rios a sos­pe­cho­sos, de los cua­les 12 mos­tra­ban el uso de tor­tu­ras (Washin­tong Post, 3 de mar­zo de 2009). Los inte­rro­ga­do­res de la CIA uti­li­za­ron una pis­to­la y un tala­dro eléc­tri­co para asus­tar a un pri­sio­ne­ro de Al-Qae­da, y per­sua­dir­le para que les faci­li­ta­ra infor­ma­ción (The Washing­ton Post, 22 de agos­to de 2009). Los memo­rán­dum del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de Esta­dos Uni­dos reve­la­ron que la CIA man­tu­vo a pri­sio­ne­ros enca­de­na­dos de pie has­ta 180 horas, a más de una doce­na de ellos los pri­va­ron del sue­ño duran­te al menos 48 horas, a tres duran­te más de 96 horas, y a uno duran­te un máxi­mo de casi 8 días. Otro, según los memo­rán­dum, lle­gó a estar 11 días sin dor­mir (http://​www​.chron​.com). Los inte­rro­ga­do­res de la CIA uti­li­za­ron el «sub­ma­rino» o simu­la­cro de aho­ga­mien­to en 183 oca­sio­nes con­tra el prin­ci­pal acu­sa­do de tra­mar los aten­ta­dos del 11 de sep­teim­bre de 2001, Kha­lid Sheikh Moham­med, y otras 83 veces con­tra el pre­sun­to líder de Al-Qae­da Abu Zubay­dah (The New York Times, 20 de abril de 2009). Un ex pri­sio­ne­ro de Guan­tá­na­mo dijo haber expe­ri­men­ta­do «tor­tu­ras medie­va­les» en Guan­tá­na­mo y en una pri­sión secre­ta de la CIA en Kabul (AFP, Lon­dres, 7 de mar­zo de 2009). En junio de 2006 tres pre­sos de Guan­tá­na­mo podrían haber muer­to en una mis­ma noche por asfi­xia duran­te un inte­rro­ga­to­rio, y sus muer­tes fue­ron encu­bier­tas como sui­ci­dios por ahor­ca­mien­to, según apun­ta una inves­ti­ga­ción de seis meses lle­va­da a cabo con­jun­ta­men­te por Har­pers Maga­zi­ne y NBC News en 2009 (www​.guar​dian​.co​.uk, 18 de enero de 2010). Un soma­lí lla­ma­do Moha­med Sale­ban Bare, dijo en decla­ra­cio­nes a AFP, des­pués de haber pasa­do ocho años en Guan­tá­na­mo, que la pri­sión era «el infierno en la tie­rra», y que algu­nos de los otros pri­sio­ne­ros habían per­di­do la vis­ta, alguno de sus miem­bros, o habían aca­ba­do per­tur­ba­dos men­tal­men­te (AFP, Har­gi­sa, Soma­lia, 21 de diciem­bre de 2009). El año pasa­do, un yeme­ní de 31 años de edad, que per­ma­ne­cía pre­so en Guan­tá­na­mo y que había per­ma­ne­ci­do en huel­ga de ham­bre duran­te un pro­lon­ga­do perio­do de tiem­po, mui­ró en un apa­ren­te sui­ci­dio, des­pués de otros cua­tro casos de sui­ci­dio regis­tra­dos a par­tir de 2002. (The New York Times, 3 de junio de 2009). El gobierno esta­dou­ni­den­se alo­ja­ba a 600 pri­sio­ne­ros en la base aérea de Bagram (Afga­nis­tán). Un infor­me de las Nacio­nes Uni­das cri­ti­có el cen­tro de deten­ción de Bagram, indi­can­do que algu­nos de los anti­guos dete­ni­dos ale­ga­ron haber sido tor­tu­ra­dos de mane­ra seve­ra, e inclu­so abu­sa­dos sexual­men­te, y que algu­nos pri­sio­ne­ros per­ma­ne­cie­ron dete­ni­dos has­ta cin­co años. Según el infor­me, el cen­tro de deten­ción man­te­nía a los pri­sio­ne­ros en jau­las, don­de alo­ja­ban entre 15 y 20 hom­bres, y que al menos dos de los dete­ni­dos murie­ron en cir­cuns­tan­cias cues­tio­na­bles mien­tras esta­ban bajo cus­to­dia (IPS, New York, 25 de febre­ro de 2009). Una inves­ti­ga­ción del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia mos­tró que 2.000 com­ba­tien­tes tali­ba­nes que se habían ren­di­do, murie­ron asfi­xia­dos a mano de las fuer­zas arma­das afga­nas con­tro­la­das por el ejér­ci­to esta­dou­ni­den­se (http://​www​.you​ro​pli​cic​su​sa​.com, 16 de julio de 2009).

Esta­dos Uni­dos ha esta­do cons­tru­yen­do sus bases mili­ta­res por todo el mun­do, y son fre­cuen­tes los casos de vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos de los habi­tan­tes loca­les. El país nor­te­ame­ri­cano cuen­ta aho­ra con 900 bases mili­ta­res en todo el mun­do, que alber­gan a más de 190.000 sol­da­dos y otros 115.000 emplea­dos. Estas bases están dañan­do y con­ta­mi­nan­do el medioam­bien­te de su entorno. Sus­tan­cias tóxi­cas deri­va­das de explo­sio­nes están cau­san­do la muer­te de muchos niños loca­les. Se ha infor­ma­do de que hacia el final de la pre­sen­cia de las bases esta­dou­ni­den­ses en Subic y Clark (Fili­pi­nas), se pre­sen­ta­ron unas 3.000 deman­das de muje­res loca­les por vio­la­cio­nes per­pe­tra­das por mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses de las bases, pero todas fue­ron des­es­ti­ma­das (http://​lexis​ne​xis​.com, 17 de mayo de 2009).

Esta­dos Uni­dos ha mate­ni­do su embar­go eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro con­tra Cuba duran­te casi 50 años, lo que ha deja­do unas pér­di­das eco­nó­mi­cas direc­tas de más de 93.000 millo­nes de dóla­res a la isla (Abru­ma­dor Recha­zo Inter­na­cio­nal al Blo­queo de EEUU sobre Cuba en Nacio­nes Uni­das, www​.cuba​news​.ain​.cu). El 28 de octu­bre de 2009, la 64ª sesión de la Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes Uni­das adop­tó una reso­lu­ción sobre la moción titu­la­da «Nece­si­dad de poner fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por los Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca con­tra Cuba», con un recuen­to de los votos de 187 a favor, tres en con­tra y dos abs­ten­cio­nes. Con esta reso­lu­ción se mar­có el 18º año con­se­cu­ti­vo en que la Asam­blea Gene­ral pide de mane­ra abru­ma­do­ra que ter­mi­ne el blo­queo a la isla por par­te del país nor­te­ame­ri­cano sin demora.

Esta­dos Uni­dos está impo­nien­do su hege­mo­nía bajo la pre­ten­sión de «liber­tad en inter­net». El gobierno esta­dou­ni­den­se mono­po­li­za los recur­sos estra­té­gi­cos de la red de mane­ra glo­bal, y ha man­te­ni­do un férreo con­trol de inter­net des­de la crea­ción de éste. Actual­men­te exis­ten 13 ser­vi­do­res raíz para la red en todo el mun­do, de los cua­les, el úni­co ser­vi­dor raíz prin­ci­pal, y nue­ve de los otros res­tan­tes 12 ser­vi­do­res raíz están loca­li­za­dos en Esta­dos Uni­dos. Todos los ser­vi­do­res raíz están con­tro­la­dos por la Cor­po­ra­ción de Asig­na­ción de Nom­bres y Núme­ros en Inter­net (ICANN, por sus siglas en inglés), que es, por man­da­to del gobierno esta­dou­ni­den­se, el úni­co res­pon­sa­ble de la geren­cia del sis­te­ma de ser­vi­do­res raíz glo­bal, el sis­te­ma de nom­bre de domi­nios (DNS), y las direc­cio­nes de pro­to­co­los de inter­net (IP). Esta­dos Uni­dos ha dene­ga­do todas las peti­cio­nes de otros paí­ses, así como las de orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les, inclu­yen­do las Nacio­nes Uni­das, de rom­per su mono­po­lio sobre los ser­vi­do­res y de des­cen­tra­li­zar su poder de geren­cia sobre inter­net. El país nor­te­ame­ri­cano tam­bién ha esta­do inter­vi­nien­do en los asun­tos inter­nos de otros paí­ses, hacien­do uso del con­trol que tie­nen sobre los recur­sos de inter­net. Esta­dos Uni­dos cuen­ta con una tro­pa espe­cial de Hac­kers (pira­tas infor­má­ti­cos), que está con­for­ma­do por infor­má­ti­cos reclu­ta­dos de todas las par­tes del mun­do. Cuan­do sur­gie­ron los dis­tur­bios post­elec­to­ra­les en Irán el verano de 2009, los ven­ci­dos refor­mis­tas y sus alia­dos uti­li­za­ron las herra­mien­tas de inter­net, como Twit­ter, para difun­dir sus men­sa­jes. El Depar­ta­men­to de Esta­do esta­dou­ni­den­se pidió al ope­ra­dor de Twit­ter que retra­sa­ra su man­te­ni­mien­to pro­gra­ma­do, para ayu­dar a la opo­si­ción a crear un momen­to favo­ra­ble para la opi­nión públi­ca. En mayo de 2009, cier­to gigan­te infor­má­ti­co esta­dou­ni­den­se, movi­do por las auto­ri­da­des de este país nor­te­ame­ri­cano, blo­queó el ser­vi­cio de men­sa­je­ría ins­tan­tá­nea de Mes­sen­ger en cin­co paí­ses, inclui­do Cuba.

Esta­dos Uni­dos está uti­li­zan­do un sis­te­ma lla­ma­do «ECHELON» para rea­li­zar escu­chas a comu­ni­ca­cio­nes en todo el mun­do. Un infor­me del Par­la­men­to Euro­peo seña­ló que el sis­te­ma «ECHELON» es una red con­tro­la­da por Esta­dos Uni­dos para reu­nir y ana­li­zar infor­ma­ción. El sis­te­ma es capaz de inter­cep­tar y moni­to­ri­zar el con­te­ni­do de lla­ma­das tele­fó­ni­cas, fax, e‑mail y otros tipos de infor­ma­ción digi­tal trans­mi­ti­da vía redes de tele­fo­nía públi­ca, por saté­li­te o por víncu­los de micro­on­das. El Par­la­men­to Euro­peo ha cri­ti­ca­do a Esta­dos Uni­dos por uti­li­zar el sis­te­ma ECHELON para come­ter crí­me­nes como vio­lar la pri­va­ci­dad de civi­les, o para espio­na­je indus­trial, entre los que se inclu­ye el caso del con­tra­to aero­naú­ti­co por valor de 6.000 millo­nes de dóla­res de Ara­bia Sau­dí. Las lla­ma­das de telé­fono de la difun­ta Prin­ce­sa Dia­na fue­ron inter­cep­ta­das, por­que su cam­pa­ña glo­bal en con­tra de las minas anti­per­so­nas entra­ba en con­flic­to con las polí­ti­cas esta­dou­ni­den­ses. El Washing­ton Post dijo que estas acti­vi­da­des de espio­na­je lle­va­das a cabo por Esta­dos Uni­dos son recor­da­ti­vas de la épo­ca de la Gue­rra de Viet­nam, cuan­do el país nor­te­ame­ri­cano impu­so escu­chas y vigi­lan­cia a los acti­vis­tas antiguerra.

Esta­dos Uni­dos igno­ra las con­ven­cio­nes inter­na­cio­na­les sobre dere­chos huma­nos, y adop­ta una acti­tud pasi­va ante las obli­ga­cio­nes inter­na­cio­na­les en mate­ria de dere­chos huma­nos. El país nor­te­ame­ri­cano fir­mó el Pac­to Inter­na­cio­nal de Dere­chos Eco­nó­mi­cos, Socia­les, y Cul­tu­ra­les hace 32 años, y la Con­ven­ción sobre la Eli­mi­na­ción de Todas las For­mas de Dis­cri­mi­na­ción con­tra la Mujer hace 29 años, pero toda­vía no ha rati­fi­ca­do nin­guno de los dos. Tam­po­co ha rati­fi­ca­do la Con­ven­ción de Dere­chos de las Per­so­nas con Dis­ca­pa­ci­dad. El 13 de sep­tiem­bre de 2007, la 61ª Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes Uni­das apro­bó la Decla­ra­ción sobre los Dere­chos de los Pue­blos Indí­ge­nas, el docu­men­to más com­ple­to y auto­ri­ta­rio de la ONU sobre los dere­chos de los pue­blos indí­ge­nas, sin embar­go Esta­dos Uni­dos toda­vía se ha nega­do a reco­no­cer la declaración.

Los hechos arri­ba men­cio­na­dos mues­tran que Esta­dos Uni­dos no sólo tie­ne un mal regis­tro de dere­chos huma­nos den­tro de su pro­pio terri­to­rio, sino que tam­bién es la fuen­te de muchos desas­tres de dere­chos huma­nos alre­de­dor del mun­do. Duran­te años Esta­dos Uni­dos se ha impues­to a otros paí­ses, con­si­de­rán­do­se como la «poli­cía mun­dial de los dere­chos huma­nos» e igno­ran­do sus pro­pios pro­ble­mas al res­pec­to, y ha publi­ca­do sus Infor­mes por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos anual­men­te para cri­ti­car a otros paí­ses, uti­li­zan­do los dere­chos huma­nos como herra­mien­ta polí­ti­ca para difa­mar e inter­fe­rir en los asun­tos inter­nos de otras nacio­nes, y bus­car sus pro­pios intere­ses estra­té­gi­cos. Esto deja cla­ro su doble rase­ro en cuan­to a la cues­tión de los dere­chos huma­nos, y ha atraí­do inevi­ta­ble­men­te opo­si­ción y denun­cias por par­te de los pue­blos del pla­ne­ta. En un momen­to en el que el mun­do ente­ro está sufrien­do de un serio desas­tre de dere­chos huma­nos cau­sa­do por la cri­sis finan­cie­ra mun­dial indu­ci­da por la cri­sis hipo­te­ca­ria «sub­pri­me» de Esta­dos Uni­dos, su gobierno con­ti­núa igno­ran­do sus pro­pios pro­ble­mas sobre dere­chos huma­nos, y sigue acu­san­do a otros paí­ses. Es una ver­da­de­ra lás­ti­ma. Por la pre­sen­te reco­men­da­mos al gobierno esta­dou­ni­den­se que apren­da sus lec­cio­nes de la his­to­ria, se colo­que en la posi­ción que le corres­pon­de, que tra­ba­je por mejo­rar su pro­pia situa­ción de los dere­chos huma­nos, y rec­ti­fi­que sus actua­cio­nes en este campo.

Publi­ca­do el 12/​3/​10 en Bei­jing por la Ofi­ci­na de Infor­ma­ción del Con­se­jo de Esta­do de China

Fuen­te: Rebelion

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