CHINA, LOS CAMPESINOS, MAO Y LA CRISIS SOCIAL ACTUAL, por Gue­va­rian­do

EL GRAN SALTO ADELANTE HASTA LA ACTUALIDAD.

Hay ideas erró­neas gene­ra­li­za­das sobre nume­ro­sos aspec­tos de la revo­lu­ción chi­na. Estos inclu­yen una lec­tu­ra erró­nea del Gran Sal­to Ade­lan­te, la Revo­lu­ción Cul­tu­ral, las «refor­mas» de la era post-Mao y la reac­ción de la abru­ma­do­ra mayo­ría de los cam­pe­si­nos a estos movi­mien­tos. Aun­que los movi­mien­tos de la Revo­lu­ción die­ron lugar a difi­cul­ta­des impor­tan­tes – en la pobla­ción rural (el Gran Sal­to Ade­lan­te, 1958 – 61) o en los inte­lec­tua­les (la Revo­lu­ción Cul­tu­ral, 1966 – 76) – los logros con­cre­tos pro­du­ci­dos en el cam­po die­ron lugar a impre­sio­nan­tes aumen­tos de la pro­duc­ción agrí­co­la y mejo­ra en la vida de las per­so­nas.

Por el con­tra­rio, las “refor­mas” de la era post-Mao han dado lugar has­ta aho­ra a un enor­me cre­ci­mien­to de la des­igual­dad en Chi­na, con la pobla­ción rural sufrien­do enor­me­men­te por el des­man­te­la­mien­to de las ayu­das públi­cas para la salud y la edu­ca­ción. Ade­más, las auto­ri­da­des loca­les y regio­na­les han ven­di­do las tie­rras agrí­co­las para fines de desa­rro­llo, por lo gene­ral de sus pro­pios bol­si­llos, con una com­pen­sa­ción inade­cua­da para los agri­cul­to­res. Esto ha dado lugar a dis­tur­bios masi­vos en las zonas rura­les, invo­lu­cran­do lite­ral­men­te a cien­tos de miles de agricultores.1

El Gran Sal­to Ade­lan­te

El Gran Sal­to Ade­lan­te fue un inten­to de desa­rro­llar rápi­da­men­te la indus­tria y la agri­cul­tu­ra. Este fue el perío­do duran­te el cual las comu­nas se fue­ron for­man­do y unas 600.000 fue­ron cons­trui­das para satis­fa­cer las nece­si­da­des loca­les de todo el país. Esta fue tam­bién la épo­ca de los pro­yec­tos de irri­ga­ción masi­va – con ámbi­to de apli­ca­ción local, regio­nal y nacio­nal – que se iban a dar lugar a mejo­ras con­si­de­ra­bles en el ren­di­mien­to de las cose­chas en los años pos­te­rio­res. Sin embar­go, la car­ga de tra­ba­jo adi­cio­nal que reque­ría un mayor con­su­mo de ali­men­tos por la pobla­ción rural no fue acom­pa­ña­da por una mayor inges­ta de calo­rías sufi­cien­tes.

Hay una corrien­te gene­ra­li­za­da, en el ámbi­to urbano y en el rural, de des­con­ten­to en agu­do con­tras­te con la rela­ti­va ausen­cia de dis­tur­bios duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, cuan­do la esca­sez de grano oca­sio­nó ham­bre seve­ro en algu­nas par­tes de la Chi­na rural como con­se­cuen­cia de las duras con­di­cio­nes cli­má­ti­cas y la mala ges­tión de los dis­tin­tos nive­les guber­na­men­ta­les. Hay un des­acuer­do con­si­de­ra­ble en cuan­to a cuán­tas per­so­nas afec­tó esta ina­ni­ción y cuán­tas murie­ron. Sin embar­go, es evi­den­te que hubo difi­cul­ta­des sig­ni­fi­ca­ti­vas por la esca­sez de grano indu­ci­das, al menos par­cial­men­te, por las polí­ti­cas del Gran Sal­to Ade­lan­te. Duran­te mi inves­ti­ga­ción en la Chi­na rural en los últi­mos vein­ti­cin­co años – inclu­yen­do entre­vis­tas con los agri­cul­to­res de Jimo, en la pro­vin­cia de Shan­dong – no he encon­tra­do un solo agri­cul­tor que cre­ye­se que Mao hubie­se per­di­do popu­la­ri­dad por el Gran Sal­to Ade­lan­te. Tam­po­co he encon­tra­do nin­gún agri­cul­tor que con­tem­pla­se un levan­ta­mien­to con­tra el gobierno duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, o cual­quier otra for­ma de pro­tes­ta, aun­que es corrien­te ver escri­to que hubo pro­tes­tas cam­pe­si­nas gra­ves duran­te este perío­do. (Sin embar­go, un núme­ro sig­ni­fi­ca­ti­vo de agri­cul­to­res, espe­cial­men­te los más jóve­nes, expre­san su volun­tad de unir­se a una rebe­lión aho­ra con­tra el gobierno.) Y, por difí­cil que las con­di­cio­nes pue­dan haber sido duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, los agri­cul­to­res no fue­ron, apa­ren­te­men­te, dema­sia­do débi­les para cons­truir un gran núme­ro de pro­yec­tos a nivel nacio­nal pro­vin­cial, regio­nal y local.

El Par­ti­do Comu­nis­ta y el pue­blo

El par­ti­do en su rela­ción con el pue­blo chino es como la de los peces y el agua. Los comu­nis­tas argu­men­ta­ron que el agua (el Par­ti­do) pue­de vivir sin peces (miem­bros del Par­ti­do Comu­nis­ta). Pero el pez no pue­de vivir sin agua, lo que recal­ca la impor­tan­cia del apo­yo popu­lar para el éxi­to de la revo­lu­ción. Esta rela­ción espe­cial entre los comu­nis­tas de Chi­na y el pue­blo chino fue cons­trui­da a tra­vés de un lar­go pro­ce­so, no siem­pre sin erro­res. Y había muchos fallos duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, lo que lle­vó a los inten­tos de rec­ti­fi­ca­ción a tra­vés de la Cam­pa­ña de Edu­ca­ción Socia­lis­ta en 1964 y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral en 1966. El argu­men­to de que la gen­te no podía tener otro recur­so, excep­to par­ti­ci­par en dis­tin­tos tipos en el con­tex­to social del Gran Sal­to Ade­lan­te, pare­ce con­vin­cen­te. Los agri­cul­to­res chi­nos, como todas las otras per­so­nas, no tenían un com­pro­mi­so serio en tra­tar de derro­car al gobierno. Sin embar­go, entre la elec­ción de morir de ham­bre y la rebe­lión, la elec­ción no debe­ría ser difí­cil de hacer. Si el núme­ro de millo­nes de muer­tes que argu­men­tan los crí­ti­cos de la Gran Sal­to Ade­lan­te fue­ra cier­to, enton­ces ¿por qué los agri­cul­to­res chi­nos se some­tie­ron a la muer­te por ina­ni­ción en lugar de levan­tar­se y dar­se a sí mis­mos una espe­ran­za de super­vi­ven­cia?

Mien­tras la socie­dad civil fue des­ar­ma­da duran­te la mayor par­te de la his­to­ria de Chi­na no ocu­rrió lo mis­mo con los agri­cul­to­res, que se levan­ta­ron una y otra vez con lo que tenían en sus manos. El tér­mino chino erqi jie­gan (levan­ta­mien­to con palos de bam­bú) se ha crea­do para des­cri­bir la rebe­lión cam­pe­si­na duran­te la dinas­tía Qin, en par­ti­cu­lar, y otras rebe­lio­nes cam­pe­si­nas, en gene­ral, cuan­do los agri­cul­to­res chi­nos, bajo la pre­sión de la injus­ti­cia social, se levan­ta­ron con todo lo que podían como armas. Sin embar­go, duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, la pobla­ción chi­na esta­ba más arma­da que nun­ca. Ese fue el momen­to en que Mao lla­mó a la orga­ni­za­ción a gran esca­la de las divi­sio­nes de la mili­cia (Daban min­bingshi). Aldea­nos jóve­nes de los equi­pos de pro­duc­ción se orga­ni­za­ron en sec­cio­nes de la mili­cia. En cada bri­ga­da de pro­duc­ción había una mili­cia. A nivel de la comu­na, hubo bata­llo­nes de mili­cias. El depar­ta­men­to de asun­tos mili­ta­res en el gobierno de cada zona fue el encar­ga­do de armar y entre­nar a las mili­cias. Los agri­cul­to­res chi­nos tra­ba­ja­ban en los cam­pos con sus fusi­les duran­te el Gran Sal­to Adelante.2 ¿Qué tan difí­cil hubie­ra sido para un gran­je­ro tomar su fusil, dis­pa­rar su líder y empe­zar una rebe­lión si así lo desea­ba?

Logros pasa­dos y futu­ros obje­ti­vos

Hay una serie de fac­to­res que se ana­li­zan a con­ti­nua­ción que con­du­je­ron a la acep­ta­ción y amplia la par­ti­ci­pa­ción, acti­va, de los agri­cul­to­res en los pro­yec­tos del Gran Sal­to Ade­lan­te. Uno de los prin­ci­pa­les fue que los cam­pe­si­nos sabían que los pro­yec­tos les iban a bene­fi­ciar a ellos y a sus pue­blos en el futu­ro. Ade­más, muchos agri­cul­to­res reci­bie­ron tie­rras y otros bie­nes duran­te la refor­ma agra­ria y sin­tie­ron una res­pon­sa­bi­li­dad para con el gobierno. La mayo­ría de los agri­cul­to­res chi­nos se bene­fi­cia­ron de la refor­ma agra­ria de la revo­lu­ción. Por ejem­plo, en Jimo los terra­te­nien­tes y cam­pe­si­nos ricos, que repre­sen­ta­ban el 4 por cien­to de la pobla­ción, per­die­ron más de 11.000 hec­tá­reas (165.732 mu) de tie­rra, 33.524 casas, 2.441 caba­llos y otros ani­ma­les de cría, 4.377 pie­zas de ape­ros de labran­za, y 6.891.715 kilos de grano a cau­sa de la refor­ma agra­ria. Pero, al mis­mo tiem­po, las fami­lias cam­pe­si­nas pobres, que repre­sen­tan el 60 por cien­to de la pobla­ción total, tuvie­ron tie­rra, ani­ma­les y casas como resul­ta­do de la refor­ma agra­ria.

La esca­sez de ali­men­tos

El Gran Sal­to Ade­lan­te tomó su nom­bre en par­te debi­do a la mag­ni­tud sin pre­ce­den­tes de sus pro­yec­tos de rie­go. Estos pro­yec­tos, que fue­ron dise­ña­dos para aumen­tar el ren­di­mien­to de grano, con­tri­bu­ye­ron, para­dó­ji­ca­men­te, a la esca­sez a cor­to pla­zo de grano. La mayo­ría de las socie­da­des agra­rias tra­ba­jan estre­cha­men­te con el ciclo de las esta­cio­nes. En el nor­te de Chi­na, el ciclo esta­cio­nal impli­ca lo siguien­te: ocu­pa­ción a media­dos de tem­po­ra­da de siem­bra de pri­ma­ve­ra, segui­do por una pri­ma­ve­ra tar­día y una menos inten­sa tem­po­ra­da de verano, segui­do de la cose­cha a fina­les del oto­ño y, final­men­te, por un invierno de inac­ti­vi­dad y de nue­vo la esta­ción de la pri­ma­ve­ra. En esta región, menos de tres meses se con­si­de­ran tem­po­ra­da alta y el res­to del año es con­si­de­ra­do una tem­po­ra­da «len­ta» o «inac­ti­va».

Has­ta hace poco, los hoga­res rura­les en Chi­na esta­ble­cían su pre­su­pues­to de sumi­nis­tros de grano según el ciclo de su labor en los cam­pos. Comen más y mejo­res ali­men­tos cuan­do tra­ba­jan con denue­do en los cam­pos y menos y de menor cali­dad duran­te las esta­cio­nes “len­ta” e “inac­ti­va”. La mayo­ría de los agri­cul­to­res en el nor­te de Chi­na se levan­ta­ban muy tar­de en invierno y pri­ma­ve­ra y se iban a la cama muy tem­prano en la noche para aho­rrar ener­gía. Sólo hacían dos comi­das al día, y los ali­men­tos que comie­ron fue­ron en su mayo­ría gachas o pata­tas dul­ces duran­te las tem­po­ra­das de inac­ti­vi­dad. Como resul­ta­do, el con­su­mo de ali­men­tos se man­tu­vo a un míni­mo duran­te el invierno y el comien­zo de la pri­ma­ve­ra. Duran­te la tem­po­ra­da alta, cuan­do los agri­cul­to­res han teni­do que tra­ba­jar de for­ma inten­si­va, comían como mucho tri­go o pan de maíz pues­to que se lo podían per­mi­tir. Como resul­ta­do, el con­su­mo de ali­men­tos duran­te estas tem­po­ra­das altas podría ser de tres a cua­tro veces supe­rior a las tem­po­ra­das de inac­ti­vi­dad y len­tas.

El Gran Sal­to Ade­lan­te vol­vió las tem­po­ra­das de inac­ti­vi­dad y len­tas de la Chi­na rural en tem­po­ra­da alta. Duran­te el invierno y la pri­ma­ve­ra de 1958, 1959 y 1960, la pobla­ción rural tra­ba­ja­ba en la cons­truc­ción de embal­ses, pozos, dra­ga­do del fon­do del río, y la cons­truc­ción de cana­les de rie­go. Había pro­yec­tos nacio­na­les, pro­yec­tos pro­vin­cia­les, los pro­yec­tos regio­na­les, y los pro­yec­tos loca­les que se esta­ban cons­tru­yen­do al mis­mo tiem­po. Algu­nos de los ejem­plos más cono­ci­dos de estos pro­yec­tos son: el embal­se de Shi­san­ling (Tum­bas Ming), en Bei­jing, el pro­yec­to del río Hai, que conec­tó cin­co gran­des ríos en el nor­te de Chi­na, el Pro­yec­to del Río Ama­ri­llo San­men­xia en Henan y Shan­xi. El mun­dial­men­te famo­so Canal de Irri­ga­ción de Ban­de­ra Roja en el Con­da­do de Lin, Henan, se ini­ció duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te y no se ter­mi­nó has­ta diez años después.3

En Jimo, pro­vin­cia de Shan­dong, los agri­cul­to­res pusie­ron varios millo­nes de días de tra­ba­jo para cons­truir cua­tro embal­ses de tama­ño mediano y otros pro­yec­tos de rie­go: Shi­peng en la par­te sur de Jimo; Wang­quan en la par­te cen­tral; Songhua­quan en el medio oes­te; Yecheng en el oes­te, y el Pro­yec­to de Rie­go Chahe en el nor­te. Apar­te de estos pro­yec­tos había otros de menor impor­tan­cia en nume­ro­sas comu­nas y aldeas en la zona de Jimo. Entre éstos se encon­tra­ban el embal­se de Xiazhang en la comu­na de Wang­cun, el embal­se de Fang­jia en la comu­na de Woli, y el embal­se de Yushi­tou en la comu­na de Dun­cun. En 1959, toda la zona de Jimo tenía trein­ta y tres gran­des y pro­fun­dos pozos de rie­go eléc­tri­co ali­men­ta­do. Hubo, sin duda, pro­ble­mas de ges­tión muy gra­ves duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te. La gen­te pedía par­ti­ci­par en los pro­yec­tos más exi­gen­tes físi­ca­men­te, pero no fue­ron siem­pre pro­vis­tos de sufi­cien­tes racio­nes de comi­da extra. Sin estos gigan­tes­cos pro­yec­tos de rie­go el ham­bre y la esca­sez de cerea­les en Jimo no hubie­sen oca­sio­na­do gra­ves con­se­cuen­cias. Era, por lo menos, dema­sia­do entu­sias­ta par­ti­ci­par en una inver­sión tan gigan­tes­ca de mano de obra en tan poco tiem­po y sin las racio­nes de ali­men­tos sufi­cien­tes. Cla­ra­men­te, los líde­res del gobierno de Jimo fue­ron cul­pa­bles de un error de cálcu­lo y mala ges­tión de los recur­sos huma­nos y finan­cie­ros duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te. Miran­do hacia atrás, los líde­res podrían haber cul­pa­do al fer­vien­te entorno social crea­do por el gobierno cen­tral, o a la pre­sión que reci­bió para obte­ner resul­ta­dos más y más rápi­do, del hecho. El lema de la épo­ca era: «kuai dúo Hao Sheng de Jianshe shehuizhuyi»(Construir el socia­lis­mo de una mane­ra mejor, más rápi­da y eco­nó­mi­ca). Pero, a nivel de base, los diri­gen­tes tenían que cono­cer las con­di­cio­nes loca­les mejor que el gobierno de nivel supe­rior y eran, en últi­ma ins­tan­cia, res­pon­sa­bles de la vida de la pobla­ción local.

Si bien se pue­de cri­ti­car la ges­tión de los líde­res de Jimo, no se pue­de dudar de sus inten­cio­nes. Hubo un con­sen­so gene­ral entre los líde­res del gobierno local, de la comu­ni­dad local y agri­cul­to­res sobre que se nece­si­ta­ba una mayor irri­ga­ción a fin de mejo­rar los ren­di­mien­tos de los cul­ti­vos. Por lo tan­to, la mayo­ría de los agri­cul­to­res vie­ron las cone­xio­nes entre estos pro­yec­tos de rie­go y una vida mejor para sí mis­mos en un futu­ro cer­cano. A pesar de que pasa­ron por una gran can­ti­dad de difi­cul­ta­des en la cons­truc­ción de estos pro­yec­tos al mis­mo tiem­po, los agri­cul­to­res asu­mie­ron que no podían negar el hecho de que el pro­pó­si­to era mejo­rar sus vidas en el futu­ro. Esto con­tras­ta nota­ble­men­te con la acti­tud de los agri­cul­to­res de épo­cas ante­rio­res, cuan­do se arre­pin­tie­ron de haber par­ti­ci­pa­do en la cons­truc­ción de pala­cios para las éli­tes.

Medios uti­li­za­dos por los agri­cul­to­res

Sabe­mos que muchos agri­cul­to­res par­ti­ci­pa­ron en los actos duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te como el «moyang­gong» (tomar un des­can­so) y chi­qing (ali­men­tos aún no madu­ros). Ambos eran una par­te nece­sa­ria de la vida en ese tiem­po en lugar de bus­car for­mas de resis­ten­cia con­tra las polí­ti­cas del gobierno o de los fun­cio­na­rios. ¿Qué otra cosa podían hacer, ago­ta­dos por el duro tra­ba­jo? No era correc­to dejar de tra­ba­jar por com­ple­to mien­tras otros no lo hacían. Por lo tan­to, era con­ve­nien­te el moyang­gong como una for­ma de tomar un des­can­so y los otros agri­cul­to­res lo enten­dían.

Chi­qing era otra prác­ti­ca acep­ta­da y exten­di­da duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, nece­sa­ria por las lar­gas horas de tra­ba­jo y la esca­sez de ali­men­tos. Los agri­cul­to­res se comie­ron todo lo que pudie­ron encon­trar para satis­fa­cer su ham­bre, no para demos­trar su ira o como for­ma de resis­ten­cia a las polí­ti­cas del gobierno y los fun­cio­na­rios. Cuan­do esta­ba tra­ba­jan­do en una gran­ja colec­ti­va des­pués del Gran Sal­to Ade­lan­te, era una prác­ti­ca acep­ta­ble comer una can­ti­dad limi­ta­da de tri­go ver­de, elo­te tierno, pata­tas, dul­ces y cacahue­tes, nabos y coles. A veces maíz ver­de coci­do y soja,. Los agri­cul­to­res de Shan­dong, lla­mó a esto Shao pohuo un peque­ño fue­go en el cam­po). Des­pués, comen­zó un jue­go de Chi Yao mohui (tra­tar de oscu­re­cer la cara del otro con las manos enne­gre­ci­das). Todo el mun­do se dedi­ca­ba a él, jefes de equi­po de pro­duc­ción y aldea­nos. Sin enten­der el con­tex­to social de estas prác­ti­cas, es fácil ver­lo. Como han hecho algu­nos, como una for­ma de resis­ten­cia coti­dia­na.

El apo­yo social a los agri­cul­to­res

El cli­ma social de la épo­ca tam­bién ayu­dó a los agri­cul­to­res hacer la cone­xión entre estos pro­yec­tos de rie­go y un futu­ro mejor. El Gobierno dio gran aten­ción a las zonas rura­les duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te –a toda la nación y a los miem­bros del par­ti­do se les dijo que debe­rían ayu­dar a la agri­cul­tu­ra, las zonas rura­les y los agri­cul­to­res-. Era una prác­ti­ca común para los gobier­nos loca­les, ofi­ci­nis­tas y tra­ba­ja­do­res de fábri­cas, uni­da­des del ejér­ci­to y la escue­la secun­da­ria y estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rios ir a ayu­dar a los agri­cul­to­res duran­te la tem­po­ra­da alta. Un vie­jo gran­je­ro que entre­vis­té en Henan, me dijo con gran cari­ño lo emo­cio­na­do que él y sus com­pa­ñe­ros agri­cul­to­res esta­ban al ver a artis­tas de fama nacio­nal que lle­ga­ron para actuar ante ellos duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te. Dijo que sus horas de tra­ba­jo eran lar­gas, y los ali­men­tos que con­su­mían, no fue espe­cial­men­te bue­nos. Pero los agri­cul­to­res per­sis­tían, ya que el pre­si­den­te Mao y el gobierno se preo­cu­pa­ba por ellos. «Estos artistas»,dijo, «nos fue­ron envia­dos por el Pre­si­den­te Mao». Oír estas pala­bras tam­bién en boca de los artis­tas de la épo­ca. Cua­ren­ta años más tar­de, seguía man­te­nien­do lo mis­mo. Sólo en la Chi­na de Mao, se pudo ver a los artis­tas de fama nacio­nal actuan­do para los agri­cul­to­res en un sitio de rie­go.

Las publi­ca­cio­nes post-Mao indi­can que estas ini­cia­ti­vas del gobierno de enviar a artis­tas e inte­lec­tua­les a tra­ba­jar con los agri­cul­to­res y los tra­ba­ja­do­res era par­te de la per­se­cu­ción de los inte­lec­tua­les. Sin embar­go, estas ini­cia­ti­vas del gobierno sir­vie­ron para refor­zar la soli­da­ri­dad nacio­nal y el espí­ri­tu. Los agri­cul­to­res que esta­ban en la par­te infe­rior de la socie­dad chi­na y adqui­rie­ron un sen­ti­do de impor­tan­cia y auto­no­mía cuan­do los fun­cio­na­rios públi­cos, pro­fe­so­res y estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rios, tra­ba­ja­ban codo con codo con ellos. Mao y otros líde­res nacio­na­les tra­ba­ja­ron en el embal­se de Shi­san­ling el 25 de mayo de 1958, dan­do lugar a olas de fun­cio­na­rios guber­na­men­ta­les que par­ti­ci­pan en este tipo de actividad.4 El 11 de octu­bre de 1959, 12.000 estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rios y de secun­da­ria y pro­fe­so­res de la ciu­dad de Qing­dao lle­ga­ron a Jimo para ayu­dar con la cose­cha de oto­ño y la siem­bra. En sep­tiem­bre de 1960, 28.000 estu­dian­tes y pro­fe­so­res de la ciu­dad de Qing­dao lle­ga­ron a Jimo para ayu­dar con la reco­lec­ción y siem­bra.

Otro fac­tor que ayu­da a expli­car el com­por­ta­mien­to de los cam­pe­si­nos chi­nos y su acti­tud duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te fue el com­por­ta­mien­to per­so­nal de los líde­res. De sus memo­rias recien­te­men­te publi­ca­das, se sabe que, una vez que el pre­si­den­te Mao se dio cuen­ta de la difí­cil situa­ción de las zonas rura­les de Chi­na duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, orde­nó dar car­ne. Mao tam­bién se negó a acep­tar las suge­ren­cias de las per­so­nas a su alre­de­dor res­pec­to a que debe­ría per­mi­tir a sus hijas con­se­guir un poco más de ali­men­to. Algu­nos podrían argu­men­tar que no era un gran sacri­fi­cio el hecho de que Mao renun­ciar­se a la car­ne de cer­do cuan­do cien­tos de miles de agri­cul­to­res esta­ban sufrien­do a cau­sa de sus polí­ti­cas cues­tio­na­bles y mala admi­nis­tra­ción. Pero la mayo­ría de los agri­cul­to­res en ese momen­to no podrían saber lo que Mao hizo o no hizo. Lo que los agri­cul­to­res sabían era el com­por­ta­mien­to de la zona, el muni­ci­pio, y los líde­res del pue­blo.

El lide­raz­go de los fun­cio­na­rios loca­les

Los agri­cul­to­res de Jimo cree que la cali­dad de los diri­gen­tes nacio­na­les se defi­ne por la cali­dad de los fun­cio­na­rios de base (guo­jia ling­dai s de ping­de Guan­yuan Difang cong de ping­de Zhong chu­lai biao­xian). Duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, líde­res como el Secre­ta­rio del Par­ti­do Hua Xu, el Jefe de Gobierno del Con­da­do, Li Anshi, y otros líde­res esta­ban muy ocu­pa­dos via­jan­do y tra­ba­jan­do con el pue­blo en las obras de rie­go. Más impor­tan­te aún, se comie­ron la mis­ma comi­da que los aldea­nos en sus casas, y siem­pre paga­ron el cos­to están­dar para las comi­das, que a menu­do era más alto que el valor real de los ali­men­tos. Song Wen­ying, que reci­bió a los diri­gen­tes comu­na­les un par de veces, dijo que Shu­chun Wang, quien era el jefe de la comu­na de Cheng­guan, lle­gó a su pue­blo con fre­cuen­cia. A la hora del almuer­zo, se comía en las casas de los aldea­nos al azar. En ese momen­to, los agri­cul­to­res comían papas dul­ces en su mayoría,y Shu­chun Wang comió la mis­ma comi­da con ellos, pagan­do y dejan­do tres cupo­nes de comi­da. De hecho, los líde­res de la mayo­ría de las aldeas duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te estu­vie­ron acti­va­men­te pre­sen­tes en la vida coti­dia­na de la gen­te. Tra­ba­ja­ron en las obras de cons­truc­ción con los pobla­do­res la mayo­ría del tiem­po, y comían lo mis­mo que los aldea­nos. Wu Chang­xing, secre­ta­rio del pue­blo de Maquiao, tra­ba­jó con los agri­cul­to­res tan­to como el que más y murió de ago­ta­mien­to y malnu­tri­ción, sien­do el úni­co que murió en la obra. Wu Chang­xing sen­tía que, como líder, tenía que ser un mode­lo para los demás. Dejó dos hijos y los aldea­nos de Maqiao cui­da­ron muy bien de ellos por res­pe­to a su líder, hones­to y tra­ba­ja­dor.

En sep­tiem­bre de 1960 estu­dian­tes, pro­fe­so­res y otros 2.100 fun­cio­na­rios pro­vin­cia­les y muni­ci­pa­les tam­bién fue­ron a tra­ba­jar con los agri­cul­to­res de Jimo. La mayo­ría de los agri­cul­to­res que entre­vis­té en Jimo se com­pla­cie­ron al ver que los fun­cio­na­rios guber­na­men­ta­les tra­ba­ja­ban codo con codo con ellos.

Duran­te este perío­do, la mayo­ría de la gen­te esta­ba del­ga­da y los diri­gen­tes de la comu­na tan­to como todos los demás. Esto era un con­tras­te muy fuer­te res­pec­to a la ima­gen tra­di­cio­nal de los fun­cio­na­rios chi­nos. Los cam­pe­si­nos dije­ron que era muy difí­cil con­si­de­rar a estos fun­cio­na­rios comu­nis­tas como opre­so­res y gen­te mala. Esto no quie­re decir que no hubie­se muchos fun­cio­na­rios loca­les malos y corrup­tos. Pero a los ojos de muchos cam­pe­si­nos de hoy, los fun­cio­na­rios de Mao eran radi­cal­men­te dis­tin­tos de la cose­cha de » jóve­nes y edu­ca­dos» fun­cio­na­rios del gobierno chino refor­mis­ta pos­te­rior, que lle­ga­ban en coche a la aldea y se daban lujo­sos ban­que­tes. Un fac­tor impor­tan­te en la pre­ven­ción de la rebe­lión cam­pe­si­na duran­te un perío­do de gra­ves difi­cul­ta­des era el esti­lo de lide­raz­go y la inte­gri­dad per­so­nal de los fun­cio­na­rios comu­nis­tas. Había muy pocas dife­ren­cias entre los líde­res loca­les y la gen­te. Los líde­res de las aldeas de la déca­da de 1950 com­pren­die­ron a los aldea­nos pobres mucho mejor que sus homó­lo­gos ante­rio­res y pos­te­rio­res en la his­to­ria chi­na. Este enten­di­mien­to pro­por­cio­nó una gran for­ta­le­za al Par­ti­do Comu­nis­ta y desem­pe­ñó un papel impor­tan­te en la pre­ven­ción de un des­gas­te del gobierno duran­te las secue­las del Gran Sal­to Ade­lan­te. Los agri­cul­to­res vie­ron que sus líde­res pro­ve­nían del mis­mo estra­to socio-eco­nó­mi­co que ellos y que demos­tra­ban preo­cu­pa­ción por sus nece­si­da­des.

Mao se con­vir­tió en el gran líder del pue­blo chino pre­ci­sa­men­te por­que era capaz de ver el poten­cial revo­lu­cio­na­rio de los diri­gen­tes cam­pe­si­nos. Fue­ron estos cam­pe­si­nos y diri­gen­tes cam­pe­si­nos quie­nes logra­ron los obje­ti­vos fun­da­men­ta­les de la revo­lu­ción chi­na y reju­ve­ne­cie­ron la socie­dad chi­na.

Duran­te la Cam­pa­ña de Edu­ca­ción Socia­lis­ta de 1964, tras el Gran Sal­to Ade­lan­te, muchos líde­res de las aldeas loca­les fue­ron acu­sa­dos de actos de corrup­ción y deli­tos meno­res, tales como comer más de su cuo­ta los ali­men­tos, el robo de peque­ñas can­ti­da­des de dine­ro de la caja colec­ti­va y que­dar­se con peque­ñas can­ti­da­des de grano duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te. A los ojos del Par­ti­do Comu­nis­ta, que exi­ge que sus miem­bros sufran difi­cul­ta­des pri­me­ro y dis­fru­tar de los bene­fi­cios des­pués (chi ku zai Qian, xiangshou zai hou), este tipo de con­duc­ta des­via­da no se pue­de per­mi­tir. Pero a juz­gar por los están­da­res actua­les, o las nor­mas de la Chi­na tra­di­cio­nal, la corrup­ción los líde­res del pue­blo fue menor que en cual­quier otra épo­ca. Es natu­ral que en medio de una esca­sez de cerea­les, las per­so­nas que esta­ban más cer­ca de la comi­da comie­sen un poco más para poder sobre­vi­vir. De la Revo­lu­ción Cul­tu­ral a la “refor­ma” rural

A la luz de la peque­ña corrup­ción gene­ra­li­za­da entre los líde­res de aldea duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, uno de los obje­ti­vos impor­tan­tes de la Revo­lu­ción Cul­tu­ral fue facul­tar a los aldea­nos la par­ti­ci­pa­ción en la polí­ti­ca del pue­blo. La auto­ri­dad de los líde­res de la aldea se redu­jo mucho como resul­ta­do de la poten­cia­ción de los aldea­nos comu­nes duran­te este perío­do, y el gobierno local se hizo más legí­ti­mo a los ojos de las per­so­nas duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te. Los gobier­nos cen­tral, pro­vin­cial, regio­nal, nacio­nal y comu­nal die­ron una gran aten­ción a la agri­cul­tu­ra, las zonas rura­les y los agri­cul­to­res. Muchos agri­cul­to­res fue­ron selec­cio­na­dos para par­ti­ci­par en todos los nive­les de gobierno. Se ins­tó a los fun­cio­na­rios a tra­ba­jar con los agri­cul­to­res y a la pobla­ción urba­na a pres­tar apo­yo a la pobla­ción rural. Die­ci­sie­te millo­nes de resi­den­tes urba­nos, jóve­nes edu­ca­dos fue­ron envia­dos a vivir y tra­ba­jar en las zonas rura­les duran­te los años de Revo­lu­ción Cul­tu­ral. En con­se­cuen­cia, a los ojos de los agri­cul­to­res, el gobierno se preo­cu­pa­ba por ellos (6).

Medios de comu­ni­ca­ción chi­nos esta­ban lle­nos de his­to­rias de éxi­to sobre la refor­ma rural, espe­cial­men­te des­de que el gobierno de Deng Xiao­ping ini­ció las «refor­mas» (capi­ta­lis­tas) en la déca­da de 1980. Eru­di­tos chi­nos y occi­den­ta­les, bási­ca­men­te, se hicie­ron eco de los anun­cios del gobierno chino sobre los éxi­tos de las refor­mas rura­les. Según la his­to­ria ofi­cial, los ren­di­mien­tos de los cul­ti­vos aumen­ta­ron de mane­ra espec­ta­cu­lar, y los ingre­sos de los agri­cul­to­res aumen­ta­ron sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te. Los ren­di­mien­tos de los cul­ti­vos aumen­ta­ron, en gran par­te por los pro­yec­tos de rie­go, mejo­ra­mien­to de cul­ti­vos, fer­ti­li­zan­tes y fábri­cas cons­trui­das duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral, aun­que ello no se dice así.

Quie­nes han estu­dia­do la Chi­na rural dicen que el aumen­to de los ren­di­mien­tos de las cose­chas se debe al cam­bio de la agri­cul­tu­ra colec­ti­va a la pri­va­da. Tam­bién es cier­to que Chi­na no ha teni­do gra­ves desas­tres natu­ra­les en los últi­mos vein­ti­cin­co años y que ello ha teni­do amplias reper­cu­sio­nes en la pro­duc­ción agrí­co­la y los agri­cul­to­res tie­nen en su poder más grano que nun­ca. En las aldeas que visi­té en pro­vin­cias de Henan y Shan­dong, la mayo­ría de las fami­lias rura­les tie­nen alre­de­dor de 1 a 1,5 tone­la­das métri­cas (dos o tres mil jin) de grano alma­ce­na­do en sus casas, que sue­le ser sufi­cien­te para el con­su­mo de dos años.

De acuer­do con todo esto, las revuel­tas rura­les que se pro­du­cen en Chi­na hoy en día son difí­ci­les de expli­car. En 2001, Yu Jian­rong publi­có La polí­ti­ca en la aldea Yue docu­men­tan­do las pro­tes­tas con­tem­po­rá­neas rura­les en la pro­vin­cia de Hunan. En 2004, Chen Gui­li y Chun Tao infor­ma­ron de la ira de los cam­pe­si­nos chi­nos con­tra las polí­ti­cas del gobierno y la con­duc­ta ofi­cial del PCCh en la Chi­na rural. Estos escri­tos cau­sa­ron un gran revue­lo en Chi­na. En el oto­ño de 2004, dos gran­des pro­tes­tas en la pro­vin­cia de Sichuan con­mo­cio­na­ron al mun­do por­que par­ti­ci­pa­ron cien­tos de miles de cam­pe­si­nos. En un inci­den­te, más de cien mil agri­cul­to­res rodea­ron los edi­fi­cios del gobierno local duran­te tres días, más de una doce­na de vehícu­los de la poli­cía fue­ron incen­dia­dos y el gobierno envió más de cien mil poli­cías arma­dos para paci­fi­car a la mul­ti­tud. En otro inci­den­te, una furio­sa mul­ti­tud retu­vo al Gober­na­dor Pro­vin­cial por unos días. Des­de enton­ces, nadie duda de que el gobierno chino se enfren­ta a una gra­ve cri­sis en las zonas rura­les.

Se ha pro­du­ci­do un impor­tan­te cam­bio en las per­cep­cio­nes de los agri­cul­to­res res­pec­to al PCCh des­de la épo­ca del Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral. Como se men­cio­nó ante­rior­men­te, los agri­cul­to­res con­si­de­ra­ban que el PCCh local, regio­nal y los fun­cio­na­rios nacio­na­les tra­ba­ja­ban por intere­ses. Sin embar­go, cuan­do entre­vis­té por pri­me­ra vez los agri­cul­to­res en Jimo en cuan­to a su reac­ción a la reor­ga­ni­za­ción de las zonas rura­les en 1982, la res­pues­ta más común fue gong­chan­dang muje­res bu la pava (el Par­ti­do Comu­nis­ta no se preo­cu­pa mucho por noso­tros). «Muje­res jiu­yao cheng hao­zi­la moniangde»(vamos a que­dar huér­fa­nos), me dijo un pro­duc­tor. Esto sig­ni­fi­ca que algu­nos agri­cul­to­res con­si­de­ran la polí­ti­ca de agri­cul­tu­ra colec­ti­va del gobierno como un indi­ca­dor de que el Par­ti­do Comu­nis­ta se preo­cu­pa­ba por sus medios de sub­sis­ten­cia. Pero como resul­ta­do de las “refor­mas” en las zonas rura­les el gobierno ya no es vis­to así. Como mucho, pue­de ser con­si­de­ra­do como neu­tro. Este cam­bio en la per­cep­ción de los agri­cul­to­res de las polí­ti­cas del PCCh y las accio­nes, jun­to con un cam­bio en los esti­los de lide­raz­go de los fun­cio­na­rios comu­nis­tas en los dis­tin­tos nive­les de gobierno, ha teni­do un enor­me impac­to en la per­cep­ción de los agri­cul­to­res y en las inter­ac­cio­nes con el Esta­do.

La pri­va­ti­za­ción, la corrup­ción, la des­igual­dad y el deli­to

En el pro­ce­so de reor­ga­ni­za­ción de las zonas rura­les, algu­nos medios de pro­duc­ción de pro­pie­dad colec­ti­va ter­mi­na­ron en manos de los líde­res de la aldea. En Jimo, las empre­sas indus­tria­les de pro­pie­dad colec­ti­va fue­ron a manos de los direc­ti­vos y lue­go las ven­die­ron. La fábri­ca de la aldea fue ven­di­do a su geren­te, Liu Dun­xiao. En menos de vein­te años, Liu y su fami­lia adqui­rie­ron los acti­vos de más de 200 millo­nes de yua­nes (30 millo­nes de dóla­res). El her­mano menor de Liu, con su ayu­da, con­tro­la el sis­te­ma de trans­por­te públi­co y cuen­ta con acti­vos de cien­tos de millo­nes de yua­nes. El mis­mo pro­ce­so se ha pro­du­ci­do en muchos esta­dos y empre­sas de pro­pie­dad colec­ti­va por un sis­te­ma basa­do en el ami­guis­mo. El pue­blo chino se refie­re aho­ra a este pro­ce­so como el peca­do ori­gi­nal de la cla­se capi­ta­lis­ta de Chi­na que sur­gió a media­dos de la déca­da de 1980. La adqui­si­ción de la pro­pie­dad colec­ti­va o bie­nes de pro­pie­dad esta­tal era incons­ti­tu­cio­nal e ile­gal.

Tam­bién se vio­ló el sen­ti­do de la jus­ti­cia social amplia­men­te sos­te­ni­da por los agri­cul­to­res chi­nos. Un capi­ta­lis­ta me dijo en una entre­vis­ta que la mayo­ría de la cla­se capi­ta­lis­ta de Chi­na tuvo un comien­zo penal, que es como una espa­da que pen­de sobre sus cabe­zas. Muchos aldea­nos ponen aho­ra en tela de jui­cio la legi­ti­mi­dad polí­ti­ca del gobierno que ha fomen­ta­do la adqui­si­ción penal de la pro­pie­dad de colec­ti­va y esta­tal de los medios de pro­duc­ción. Des­de las refor­mas rura­les, los dife­ren­tes nive­les de gobierno ya no orga­ni­zan pro­yec­tos de irri­ga­ción a gran esca­la en Chi­na y la pre­sen­cia del gobierno en la vida de los agri­cul­to­res se ha redu­ci­do al míni­mo. Los gobier­nos del muni­ci­pio de aho­ra hacen sólo dos cosas: cobrar el impues­to de grano y hacer cum­plir las polí­ti­cas de pla­ni­fi­ca­ción fami­liar. Los agri­cul­to­res creen que el gobierno muni­ci­pal sólo quie­re dine­ro (impues­tos) y la vida (pla­ni­fi­ca­ción fami­liar) de ellos (yao Qian que Yao Ming). Ellos no creen que el gobierno muni­ci­pal hace algo posi­ti­vo para ellos.

La reti­ra­da del gobierno nacio­nal de las zonas rura­les se con­si­de­ra pro­gre­sis­ta por la men­ta­li­dad libe­ral de libre mer­ca­do. Pare­ce que el esta­do está dan­do a la socie­dad en gene­ral, y la pobla­ción rural en par­ti­cu­lar, el poder de tomar el con­trol de su pro­pio sus­ten­to. Los agri­cul­to­res debe­rían aco­ger con bene­plá­ci­to la reor­ga­ni­za­ción de las zonas rura­les. Pero la reali­dad es más com­pli­ca­da.

Duran­te la eta­pa colec­ti­va los diri­gen­tes de la comu­ni­dad vivían en las zonas rura­les don­de tra­ba­ja­ban. Lle­ga­ban a la aldea en bici­cle­ta. Hoy en día, los líde­res muni­ci­pa­les del gobierno son más edu­ca­dos y no quie­ren vivir en zonas rura­les. Han cons­trui­do lujo­sas casas de esti­lo occi­den­tal. El gobierno muni­ci­pal tie­ne para com­prar un coche para cada uno de los cua­tro fun­cio­na­rios del gobierno: secre­ta­rio del Par­ti­do en el muni­ci­pio, el secre­ta­rio del par­ti­do, la cabe­za del gobierno muni­ci­pal, y el Direc­tor Adjun­to de gobierno del muni­ci­pio. Ellos tam­bién nece­si­tan los con­duc­to­res. Debi­do a que no tie­nen mucho que ver, están a menu­do abu­rri­dos. Por lo tan­to, visi­tan los res­tau­ran­tes y luga­res de ocio. «los res­tau­ran­tes rura­les», me dijo un gran­je­ro dijo, «han comen­za­do a ofre­cer Xiao­jie (pros­ti­tu­tas) para los líde­res de gobierno muni­ci­pal».

Como aumen­tan los gas­tos de gobierno del muni­ci­pio la mane­ra de sacar dine­ro de los agri­cul­to­res se mul­ti­pli­ca, aho­ra que el impues­to agrí­co­la ha sido eli­mi­na­do. Muchos gobier­nos muni­ci­pa­les hacen uso de la pla­ni­fi­ca­ción fami­liar como una mane­ra de obte­ner dine­ro de los agri­cul­to­res. Con el fin de obte­ner un per­mi­so para tener un hijo, los agri­cul­to­res tie­nen que sobor­nar a la aldea y a los fun­cio­na­rios de gobierno del muni­ci­pio. En algu­nos luga­res, los fun­cio­na­rios loca­les alien­tan a los agri­cul­to­res ricos a tener más hijos para que pue­dan obte­ner «mul­tas» de ellos. En tal con­tex­to social, los agri­cul­to­res cues­tio­nan la legi­ti­mi­dad polí­ti­ca del gobierno cen­tral, así como de la zona y de los fun­cio­na­rios de la aldea. Otra for­ma de hacer dine­ro es la con­fis­ca­ción de tie­rras por las auto­ri­da­des loca­les y regio­na­les, ven­den los terre­nos para el «desa­rro­llo» en su bene­fi­cio ‑sin com­pen­sar ade­cua­da­men­te a los agri­cul­to­res – lo que aumen­ta en gran medi­da la agi­ta­ción rural.

El cam­bio en la per­cep­ción de los agri­cul­to­res sobre la legi­ti­mi­dad del gobierno y la con­duc­ta ofi­cial ha trans­for­ma­do la inter­ac­ción de los agri­cul­to­res con el Esta­do. Los entre­vis­ta­dos en el sur de la aldea Río, cer­ca de Jimo, me dije­ron que los agri­cul­to­res pro­te­gían los gra­ne­ros del Gobierno jun­to a su pue­blo duran­te la esca­sez de grano en el Gran Sal­to Ade­lan­te. Pero aho­ra han comen­za­do a par­ti­ci­par en todo tipo de acti­vi­da­des ile­ga­les e ilí­ci­tas. Algu­nos aldea­nos han esta­do en pri­sión por robar en los mer­ca­dos y a otros aldea­nos. Luchan con los recau­da­do­res de impues­tos. En un inci­den­te, dos her­ma­nos gol­pea­ron a un recau­da­dor de impues­tos y ter­mi­na­ron en la cár­cel duran­te dos años.

Algu­nos indi­vi­duos auda­ces han orga­ni­za­do ban­das para el robo a gran esca­la y han cons­trui­do una red de cola­bo­ra­do­res en las gran­des ciu­da­des. Lle­gan a la gran ciu­dad, come­ten sus crí­me­nes con pre­ci­sión y lue­go regre­san a su aldea para divi­dir el botín con sus cola­bo­ra­do­res urba­nos. De esta mane­ra son capa­ces de vivir una «bue­na vida» y redu­cen el ries­go de ser cap­tu­ra­dos. La mayo­ría de la gen­te, inclu­so la poli­cía local, sabe cómo estas per­so­nas se ganan la vida. Otro gru­po de pobla­do­res se han orga­ni­za­do un socie­da­des secre­tas dedi­cán­do­se al con­tra­ban­do y pro­por­cio­nan­do ase­si­nos de alqui­ler. Algu­nos de estos agri­cul­to­res, que eran tími­dos y obe­dien­tes duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te, y tra­ba­ja­ron duro duran­te la Revo­lu­ción Cul­tu­ral, se han con­ver­ti­do en ban­di­dos, ladro­nes y delin­cuen­tes duran­te este perío­do de refor­mas.

La socie­dad chi­na duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral fue rela­ti­va­men­te pobre. La gen­te ape­nas tenía lo sufi­cien­te para comer y ves­tir. Pero muchos agri­cul­to­res recuer­dan ese momen­to con cari­ño. Había una igual­dad gene­ra­li­za­da entre los diri­gen­tes y los demás, ape­nas exis­tía corrup­ción y prác­ti­ca­men­te nada de deli­tos, dro­gas o pros­ti­tu­ción.

«LA REBELIÓN SE JUSTIFICA»

Hoy en día, la mayo­ría de la gen­te en zonas rura­les de Chi­na se ha vuel­to más rica. En Jimo, el área prin­ci­pal de mi inves­ti­ga­ción, algu­nas per­so­nas tie­nen mucho dine­ro. Pero, al mis­mo tiem­po, la vida de las per­so­nas se lle­na con delin­cuen­cia, corrup­ción, pros­ti­tu­ción y abu­so de dro­gas mien­tras cre­ce la ya enor­me bre­cha entre ricos y pobres. Res­pues­ta del Gobierno a las con­di­cio­nes rura­les y los dis­tur­bios El gobierno chino ha comen­za­do a admi­tir, por pri­me­ra vez des­de la refor­ma rural de la déca­da de 1980, que se enfren­ta a una cri­sis gra­ve en mate­ria de agri­cul­tu­ra, las zonas rura­les y los agri­cul­to­res (San wen­ti Nong). Aca­dé­mi­cos y fun­cio­na­rios del gobierno han comen­za­do a dis­cu­tir de for­ma abier­ta sobre la cri­sis. Yu Jian­rong en su Polí­ti­ca Yucun (Yue­cun Zhengzhi) des­cri­be un inci­den­te en Hunan en el que más de diez mil cam­pe­si­nos irrum­pie­ron en el edi­fi­cio del gobierno muni­ci­pal. Un gran­je­ro de 72 años des­tro­zó rom­pió seis car­te­les del gobierno, citan­do las pala­bras de Mao Zedong: «la rebe­lión se jus­ti­fi­ca». Cheng Gui­li y Chun Tao, en su Zhong­guo Nong­min Diao­cha (La inves­ti­ga­ción de los cam­pe­si­nos chi­nos), regis­tran nume­ro­sos casos de repre­sión ofi­cial con­tra los agri­cul­to­res.

La direc­ti­va núme­ro 1 del Gobierno Cen­tral en 2004 fue des­ti­na­da a aumen­tar los ingre­sos de la pobla­ción rural. Con este fin, el gobierno chino, en el verano de 2006, eli­mi­nó por com­ple­to los impues­tos agrí­co­las para la pobla­ción rural.

Sin embar­go, la cri­sis que enfren­ta el gobierno chino en la Chi­na rural no es sim­ple­men­te una cues­tión de aumen­to de ingre­sos de los agri­cul­to­res. Es un tema muy com­ple­jo, que impli­ca la legi­ti­mi­dad del gobierno, la con­duc­ta ofi­cial y muchos otros temas. Mien­tras que muchas per­so­nas aplau­den la eli­mi­na­ción por el gobierno chino de los impues­tos agrí­co­las, esta acción es más sen­sa­cio­na­lis­ta que efec­ti­va e, inclu­so, pue­de ser peli­gro­sa. La eli­mi­na­ción de los impues­tos a la agri­cul­tu­ra debi­li­ta aún más la pre­sen­cia del gobierno en las zonas rura­les. Sin embar­go, la Chi­na rural de hoy nece­si­ta una más fuer­te, no más débil, pre­sen­cia del gobierno. Las zonas rura­les tie­nen nece­si­dad de que el gobierno pro­por­cio­ne edu­ca­ción gra­tui­ta y aten­ción médi­ca. Los agri­cul­to­res nece­si­tan el gobierno para que les pro­te­ja de los codi­cio­sos “defen­so­res del desa­rro­llo”, res­pal­da­dos por las auto­ri­da­des loca­les, que se apro­pian de sus tie­rras. La Chi­na rural nece­si­ta una impo­si­ción pro­gre­si­va: gra­var a los ricos para pro­te­ger a los débi­les y los pobres. La eli­mi­na­ción de todos los impues­tos con­du­ce a una mayor corrup­ción, pues­to que los fun­cio­na­rios loca­les bus­can otras for­mas de obte­ner ingre­sos.

El gobierno cen­tral chino ha cul­pa­do a los fun­cio­na­rios loca­les de los pro­ble­mas en la Chi­na rural. Del mis­mo modo, los medios de comu­ni­ca­ción de Chi­na han con­ver­ti­do a los fun­cio­na­rios muni­ci­pa­les en los chi­vos expia­to­rios de los pro­ble­mas cre­cien­tes en la Chi­na rural. Lo mis­mo suce­de con los aca­dé­mi­cos, tam­bién en Occi­den­te, qe acu­san a estos fun­cio­na­rios loca­les del aumen­to de la ten­sión entre el gobierno y los agri­cul­to­res en Chi­na. Uno de los fun­cio­na­rios muni­ci­pa­les del gobierno que entre­vis­té me dijo que esto era lo fácil, pero tam­bién lo peli­gro­so por­que ellos no eran más que el sín­to­ma, no la cau­sa del pro­ble­ma pues­to que éste es sis­té­mi­co y más pro­fun­do de lo que el gobierno admi­te, pues­to que pue­de dar lugar a alte­ra­cio­nes socia­les. Y una vez que la pobla­ción rural se levan­ta, no pien­sa cui­da­do­sa­men­te con­tra quién se levan­tan. Esa es la natu­ra­le­za de los dis­tur­bios popu­la­res.

Vol­vien­do a Mao

Des­pués que la ter­ce­ra sesión ple­na­ria del XI Comi­té Cen­tral del PCCh (diciem­bre de 1978) apro­bó la reso­lu­ción cri­ti­can­do los erro­res de Mao duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral, los medios chi­nos, con­tro­la­dos por las éli­tes con­tra­rias a Mao, no han duda­do en publi­car libros y artícu­los denun­cian­do el Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral. Duran­te los últi­mos trein­ta años, los anti-Mao han lucha­do con­tra el Gran Sal­to Ade­lan­te, y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral gene­ran­do sen­ti­mien­tos que han lle­ga­do a domi­nar el dis­cur­so de los inte­lec­tua­les chi­nos. Sin embar­go, muchas per­so­nas han escri­to sus pro­pias memo­rias, bajo los aus­pi­cios del Comi­té de Con­sul­tas Polí­ti­cas de Chi­na, en un esfuer­zo para reu­nir las memo­rias his­tó­ri­cas y cul­tu­ra­les del Gran Sal­to Ade­lan­te.

En esen­cia, estos auto­res – cuyos ensa­yos se opo­nen direc­ta­men­te a las denun­cias ofi­cia­les – han pro­tes­ta­do por la «rees­cri­tu­ra de la his­to­ria» que hacen los opo­nen­tes a Mao. En diciem­bre de 2006, Deng Pufang dijo a un perio­dis­ta de Reuters que la Revo­lu­ción Cul­tu­ral lle­vó el desas­tre no sólo para el y su fami­lia, sino tam­bién a la nación chi­na. Sin embar­go, esta carac­te­ri­za­ción casi de ruti­na de la épo­ca pro­vo­có una ava­lan­cha de comen­ta­rios de la gen­te pro­vo­can­do, en poco más de un mes, más de 35.000 obje­cio­nes a ese comen­ta­rio en Inter­net. La inmen­sa mayo­ría de estos comen­ta­rios elo­gia­ron la con­tri­bu­ción de Mao al pue­blo chino y cri­ti­ca­ron las gra­ves con­se­cuen­cias cau­sa­das por las medi­das refor­mis­tas intro­du­ci­das por Deng Xiao­ping. Algu­nas per­so­nas comen­ta­ron que la nue­va eli­te debía «dejar de men­tir sobre el Pre­si­den­te Mao. La gen­te está des­per­tan­do y ya no es posi­ble enga­ñar­la gen­te con men­ti­ras sobre el pre­si­den­te Mao «. Muchos dije­ron que» la his­to­ria está escri­ta por el pue­blo, no por las éli­tes” y que «el Pre­si­den­te Mao tra­ba­jó para los chi­nos todos su vida, y él sigue vivien­do en el cora­zón del pue­blo”. Pare­ce que los esfuer­zos del gobierno y la éli­te para des­acre­di­tar a los lega­dos de Mao han sido con­tra­pro­du­cen­tes, con impor­tan­tes con­se­cuen­cias para la polí­ti­ca chi­na en el futu­ro.

¿Cómo es posi­ble expli­car la alta esti­ma en que Mao – mucho des­pués de su muer­te – se man­tie­ne entre muchos chi­nos, a pesar de los ata­ques ofi­cia­les y semi-ofi­cia­les sobre su lega­do e imagen?7 Las éli­tes chi­nas y los enemi­gos de Mao han pro­du­ci­do nume­ro­sas publi­ca­cio­nes para des­acre­di­tar­le. Pero si los sufri­mien­tos y atro­ci­da­des supues­ta­men­te impues­tas a los agri­cul­to­res chi­nos por el gobierno de Mao fue­ran cier­tas los agri­cul­to­res lo habrían dicho ellos, de pri­me­ra mano. La pre­gun­ta es ¿Por qué tan­tos agri­cul­to­res toda­vía cuel­gan la foto de Mao en sus casas, man­tie­nen sus recuer­dos y, en algu­nos luga­res, han cons­trui­do tem­plos en su honor? Estos agri­cul­to­res me recuer­dan a mis cole­gas de EE.UU. que vinie­ron a Chi­na para cur­sos de mi uni­ver­si­dad. Las lar­gas colas fue­ra de Mau­so­leo de Mao en la pla­za de Tia­nan­men siem­pre les sor­pren­die­ron. Los tra­ba­ja­do­res y cam­pe­si­nos que per­die­ron los bene­fi­cios reci­bi­dos duran­te la polí­ti­ca socia­lis­ta de Mao lle­ga­ban a mos­trar res­pe­to a su líder, a menu­do con lágri­mas en los ojos. Este es otro indi­ca­dor de la per­sis­ten­te popu­la­ri­dad de Mao entre la cla­se tra­ba­ja­do­ra chi­na.

Con­clu­sión

¿Cómo se expli­ca el cam­bio des­de el Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral a la era de la refor­ma? Men­cio dijo una vez: Yi dao shi shi min, sui ku er yuan bu, yi sheng dao sha ren, sui si er yuan bu (el pue­blo no se que­ja­rá si el gober­nan­te emplea a la gen­te con bue­na inten­ción, y el pue­blo no se que­ja­rá si el gober­nan­te hace que la gen­te a morir con la inten­ción de ase­gu­rar su super­vi­ven­cia). Eso sig­ni­fi­ca que cuan­do un gobierno se con­si­de­ra legí­ti­mo, y la con­duc­ta ofi­cial es trans­pa­ren­te, la gen­te segui­rá las polí­ti­cas del gobierno y sopor­ta­rá las difi­cul­ta­des. Así, el gobierno sobre­vi­ve a gran­des retos y difi­cul­ta­des. Sin embar­go, cuan­do la legi­ti­mi­dad del gobierno está en cues­tión, o la con­duc­ta ofi­cial es repug­nan­te, la gen­te será menos pro­pen­sa a seguir las polí­ti­cas del gobierno y, cuan­do sur­gen las cri­sis, será más pro­ba­ble que se rebe­le. La gran can­ti­dad de des­con­ten­to de los cam­pe­si­nos en la Chi­na de hoy es el resul­ta­do de una pér­di­da de legi­ti­mi­dad del gobierno. Para inver­tir esta ten­den­cia, el gobierno nece­si­ta hacer más que aumen­tar los ingre­sos de los agri­cul­to­res.

El Gobierno de Chi­na pue­de fre­nar la corrup­ción ofi­cial en las zonas rura­les de dos mane­ras. Pue­de resu­ci­tar den­tro del Par­ti­do Comu­nis­ta la crí­ti­ca y la dis­ci­pli­na de los vie­jos tiem­pos, esos en que los líde­res del par­ti­do y los mili­tan­tes cele­bra­ban reunio­nes perió­di­cas para exa­mi­nar su pro­pia con­duc­ta, de acuer­do con las polí­ti­cas del Par­ti­do y los regla­men­tos. Al mis­mo tiem­po, el gobierno pue­de empo­de­rar a los agri­cul­to­res comu­nes ani­mán­do­les a cri­ti­car a los fun­cio­na­rios del gobierno y las polí­ti­cas con dife­ren­tes medios, inclui­dos los car­te­les de gran­des carac­te­res que fue­ron amplia­men­te uti­li­za­dos duran­te el Gran Sal­to Ade­lan­te y la Revo­lu­ción Cul­tu­ral y demos­tra­ron su efi­ca­cia para fre­nar la corrup­ción ofi­cial . Más impor­tan­te aún, el gobierno nece­si­ta selec­cio­nar más agri­cul­to­res en pues­tos de gobierno y alen­tar a los fun­cio­na­rios loca­les a vivir y tra­ba­jar con los agri­cul­to­res siem­pre que sea posi­ble.

La bre­cha entre ricos y pobres se ha con­ver­ti­do en un gran pro­ble­ma en Chi­na, espe­cial­men­te en las zonas rura­les, y ha cau­sa­do muchos pro­ble­mas socia­les gra­ves, como el aumen­to de la delin­cuen­cia. Una dife­ren­cia dema­sia­do gran­de entre ricos y pobres rom­pe la socie­dad y ame­na­za la esta­bi­li­dad de Chi­na. Prác­ti­cas más igua­li­ta­rias mejo­ra­rán la cohe­ren­cia inter­na de Chi­na y que el país pue­da res­pon­der mejor a sus desa­fíos.

Notas

1. El alcan­ce de las pro­tes­tas rura­les en Chi­na rara vez se denun­cia de mane­ra cohe­ren­te en los medios de comu­ni­ca­ción occi­den­ta­les. Pero, de acuer­do a la his­to­ria que publi­có la agen­cia de noti­cias chi­na Xinhua en Dia­rio del Pue­blo ( «Chi­na se enfren­ta con la espi­no­sa cues­tión de los dere­chos de la tie­rra rural»), hubo 87.000 pro­tes­tas, dis­tur­bios y otros «inci­den­tes de masas» rela­cio­na­dos con la pér­di­da de tie­rra en 2005, un 6 por cien­to de incre­men­to res­pec­to a 2004 y un 50 por cien­to más que en 2003. Así, en estos tres años, hubo más de 100.000 accio­nes de ese tipo. El artícu­lo seña­la­ba: «Una vez la colum­na ver­te­bral del Par­ti­do Comu­nis­ta de Chi­na, que obtu­vo un amplio apo­yo en el cam­po, hace seis déca­das, pro­te­gió los dere­chos de los agri­cul­to­res que se unie­ron a su lucha para derro­car a la cla­se terra­te­nien­te; aho­ra muchos cam­pe­si­nos chi­nos se sien­ten expro­pia­dos de su pro­pia tie­rra. En enero de 2006, unos 6,7 millo­nes de hec­tá­reas de tie­rras de cul­ti­vo (5 por cien­to de todas las tie­rras de cul­ti­vo de Chi­na) se había per­di­do por su des­tino a otros usos como carre­te­ras, fábri­cas, etc . La gen­te tam­bién pro­tes­ta por la con­ta­mi­na­ción indus­trial del aire, el agua y el sue­lo. En 2007 el gobierno chino dio a cono­cer datos sobre «inci­den­tes de masas», pro­tes­tas en que par­ti­ci­pa­ron más de un cen­te­nar de per­so­nas, y dijo que hubo 80.000 inci­den­tes de este tipo.

2. New Chi­na News Agency: «La Con­fe­ren­cia de la Mili­cia Nacio­nal de Tra­ba­jo se cele­bró en Bei­jing el 8 de febre­ro para dis­cu­tir y estu­diar la expe­rien­cia y los logros a gran esca­la de la Orga­ni­za­ción de divi­sio­nes de la mili­cia des­de 1958.» Zhonghua Ren­min Gonghe­guo dashi­ji, La cro­no­lo­gía de los People’s Repu­blic of Chi­na, (Pekín: Xinhua Press, 1982), 282.

3. La cro­no­lo­gía de la Repú­bli­ca Popu­lar Chi­na, 209, vol. uno (Pekín: Xinhua Press, 1982), 210 – 14.

4. La cro­no­lo­gía de la Repú­bli­ca Popu­lar Chi­na, 209, vol. uno, 208. 5. Para una dis­cu­sión deta­lla­da de los cam­bios y el pro­gre­so en las zonas rura­les duran­te la Revo­lu­ción Cul­tu­ral, véa­se Dong­ping Han, La des­co­no­ci­da Revo­lu­ción Cul­tu­ral: La vida y el cam­bio en un pue­blo chino (Nue­va York: Monthly Review Press, 2008).

6. Ver Dong­ping Han, «Sis­te­ma de Hukou y Desa­rro­llo rural de Chi­na», Áreas de Desa­rro­llo Ofi­cial, Pri­ma­ve­ra de 1999, y el «Impac­to de la Revo­lu­ción Cul­tu­ral en la Edu­ca­ción Rural y Desa­rro­llo Eco­nó­mi­co,» Chi­na moder­na 27, no. 1, enero de 2001.

7. Jacob Hei­brunn «, Mao, más que nun­ca», Nue­va Repú­bli­ca, 21 de abril de 1997, 20, y Orvi­lle Schell, «Una vez más Lar­ga vida al Pre­si­den­te Mao», Atlán­ti­co, Diciem­bre de 1992, 32.

(*) Han Dong­ping es pro­fe­sor de his­to­ria y cien­cias polí­ti­cas de Warren Wil­son Colle­ge en Caro­li­na del Nor­te. Sus publi­ca­cio­nes inclu­yen varios artícu­los de revis­tas y de La Revo­lu­ción Cul­tu­ral Des­co­no­ci­da (Gar­land Publishing, reedi­ta­do por Monthly Review, 2008). Él vie­ne de un ambien­te rural en Chi­na. La mayor par­te de la inves­ti­ga­ción para este artícu­lo fue lle­va­da a cabo por medio de entre­vis­tas en las zonas rura­les.

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