Posa­da Carri­les y su abo­ga­do con­ce­den entre­vis­ta para pedir dine­ro por Cuba­de­ba­te

Luis Posada Carriles (I) y su abogado Arturo Hernández (D), tras salir en libertad en 2007, en Miami. AP FotoLuis Posa­da Carri­les (I) y su abo­ga­do Artu­ro Her­nán­dez (D), tras salir en liber­tad en 2007, en Mia­mi. AP Foto de Archi­vo 

El terro­ris­ta Luis Posa­da Carri­les par­ti­ci­pó en la tar­de de este miér­co­les en una entre­vis­ta para la emi­so­ra Radio Mam­bí, de Mia­mi, con el fin de pedir dine­ro para el pago a sus abo­ga­dos que se pre­pa­ran para la audien­cia del pró­xi­mo 1ro de mar­zo, en El Paso Texas.

Luis Posa­da Carri­les, autor inte­lec­tual de la vola­du­ra de un avión civil cubano en 1976 que cos­tó la vida a 73 per­so­nas, es juz­ga­do ante la Cor­te Fede­ral de esa ciu­dad por men­tir a la auto­ri­da­des de Inmi­gra­ción sobre el modo en que entró a Esta­dos Uni­dos.

El terro­ris­ta y su abo­ga­do Artu­ro Her­nán­dez habla­ron este 10 de febre­ro en el pro­gra­ma que diri­ge otro cono­ci­do extre­mis­ta de Mia­mi, Arman­do Pérez Rou­ra, y con­vo­ca­ron a una colec­ta de fon­dos fija­da para el pró­xi­mo 18 de febre­ro en Mia­mi, sin pre­ci­sar dón­de.

Duran­te la entre­vis­ta, Luis Posa­da Carri­les dijo sen­tir­se “orgu­llo­so” de haber con­tri­bui­do al “esta­do de dere­cho” que rei­na­ba en Vene­zue­la cuan­do él era jefe de ope­ra­cio­nes espe­cia­les de la DISIP. “El odio que me tie­ne Cas­tro es por­que ellos per­die­ron mucha gen­te ahí en esos com­ba­tes y no pudie­ron hacer nada… Des­em­bar­ca­ron gue­rri­lle­ros cuba­nos en dos luga­res: Chi­chi­ri­vi­che y Machu­ru­cu­to”.

El terro­ris­ta, quien fue miem­bro de la poli­cía secre­ta del dic­ta­dor Ful­gen­cio Batis­ta y des­pués del triun­fo de la Revo­lu­ción cuba­na fue envia­do por la CIA como “ase­sor de segu­ri­dad” a Vene­zue­la, alar­deó de haber sido él, per­so­nal­men­te, quien le dio “con más énfa­sis a la gue­rri­lla urba­na vene­zo­la­na (en la déca­da del 60 y 70). Derro­ta­mos la rebe­lión com­ple­ta­men­te“.

Posa­da Carri­les ha sido denun­cia­do en Vene­zue­la por par­ti­ci­par en el ase­si­na­to y tor­tu­ra de per­so­nas que se opu­sie­ron a los regí­me­nes de dere­cha en ese país.

Tam­bién ase­gu­ró que des­pués de su sali­da la Isla en 1960, entró varias veces al terri­to­rio cubano en lan­cha: “No era muy difí­cil entrar en Cuba. No había GPS en aquel enton­ces”.

Sus decla­ra­cio­nes, por cier­to, han sido con­fir­ma­das por docu­men­tos des­cla­si­fi­ca­dos de la CIA, que lo ubi­can el 25 de febre­ro de 1961 entran­do a Mia­mi pro­ce­den­te de Argen­ti­na ‑se había asi­la­do en la emba­ja­da de este país huyen­do de la jus­ti­cia revolucionaria‑, e inme­dia­ta­men­te se vin­cu­ló con la CIA en los pre­pa­ra­ti­vos para la inva­sión por Pla­ya Girón (Bahía de Cochi­nos). Posa­da Carri­les fue envia­do en mar­zo de 1961 a Gua­te­ma­la para entre­nar a los con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rios cuba­nos que par­ti­ci­pa­rían en la ope­ra­ción mili­tar.

En el pro­gra­ma de Radio, Posa­da se hizo él mis­mo una pre­gun­ta: “¿Qué quie­ro más, la fami­lia o la patria?”, a la cual res­pon­dió: “La patria es un con­jun­to de la fami­lia. la fami­lia tie­ne que sufrir sacri­fi­cios.”

El abo­ga­do Artu­ro Her­nan­dez ase­gu­ró que el 15 ó 16 de febre­ro regre­sa­rán a El Paso, Texas: “El jui­cio dura­rá mes o mes y medio. Todo esto es muy cos­to­so. Nece­si­ta­mos dona­cio­nes”. Ase­gu­ró que “una gran lec­ción comu­ni­ta­ria de este jui­cio es el apo­yo que mi clien­te ha reci­bi­do. El jui­cio será una con­fron­ta­ción de dos sis­te­mas: El de la liber­tad en USA y el comu­nis­ta cubano”.

Dijo que en el tri­bu­nal par­ti­ci­pa­rán tes­ti­gos pro­ve­nien­tes de otros paí­ses y que “el gobierno fede­ral tam­bién va a pre­sen­tar docu­men­tos cuba­nos en el jui­cio”.

El abo­ga­do se expla­yó en comen­ta­rios admi­ra­ti­vos del terro­ris­ta y repi­tió varias veces que nece­si­ta­ban dine­ro:

“El honor de la resis­ten­cia anti­cas­tris­ta es la que está en jui­cio. Luis tie­ne vir­tu­des y defec­tos. Es un ser humano. Siem­pre ha teni­do como cau­sa la liber­tad cuba­na. Se va a enjui­ciar eso en una cor­te libre ante una jue­za que ha sido muy jus­ta con noso­tros… Nece­si­ta­mos dine­ro. He pues­to los últi­mos cua­tro años de mi vida detrás de este esfuer­zo para Luis Posa­da Carri­les… Ellos (el gobierno cubano) quie­ren borrar la memo­ria his­tó­ri­ca del exi­lio cubano. Ellos quie­ren cam­biar la his­to­ria. Quie­ren mos­trar que ellos son las víc­ti­mas del extre­mis­mo del exi­lio. Hay que luchar con­tra esto. Pido la ayu­da y la cola­bo­ra­ción de la comu­ni­dad”.

Al vover a inter­ve­nir en el pro­gra­ma, Luis Posa­da Carri­les ase­gu­ró que “me sien­to fuer­te y deci­di­do como siem­pre”, y reco­no­ció que “este país (Esta­dos Uni­dos) me ha tra­ta­do bien a pesar de todas estas cosas“. Dijo que “hemos con­tra­ta­do peri­tos para ana­li­zar los docu­men­tos y son carí­si­mos… Ten­go los mejo­res abo­ga­dos. y ten­go fe en la jus­ti­cia”.

Perez Rou­ra ter­mi­nó el pro­gra­ma dicien­do que “Luis es el que ha sal­va­do el pres­ti­gio de la inde­pen­día de Cuba”.

En una moción pre­sen­ta­da recien­te­men­te ante el tri­bu­nal fede­ral en El Paso, don­de lo pro­ce­san por per­ju­rio y no por ase­si­na­to, Luis Posa­da Carri­les ofre­ce la curio­sa defen­sa de que debi­do a sus lar­gos años de tra­ba­jo con la CIA esta­ba “con­fun­di­do, equi­vo­ca­do y sufría de fal­ta de memo­ria”, cuan­do fue inte­rro­ga­do por los ofi­cia­les de Inmi­gra­ción poco des­pués de haber ingre­sa­do ile­gal­men­te a los Esta­dos Uni­dos en mar­zo de 2005.

La fis­ca­lía quie­re excluir del jui­cio toda la evi­den­cia de la rela­ción de Posa­da Carri­les del jui­cio, argu­men­tan­do que no es rele­van­te y que es con­fi­den­cial.

Vene­zue­la pre­sen­tó una soli­ci­tud para su extra­di­ción en junio de 2005, y ésta sigue pen­dien­te sin que la Casa Blan­ca haya dado res­pues­ta.

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