Corea del Sur ame­na­za con “ata­ques pre­ven­ti­vos” con­tra Pyong­yang‏ por Juan Noguei­ra

Según infor­ma hoy Euro­pa Press, el minis­tro de Defen­sa sur­co­reano, Kim Tae Young, con­tem­pla lan­zar un ata­que pre­ven­ti­vo con­tra Corea del Nor­te si obtie­nen cer­te­zas de que el país vecino pla­ni­fi­ca una acción nuclear.

Aña­dió, ade­más, que Seúl ha dise­ña­do un plan de res­pues­ta en caso de que “el régi­men comu­nis­ta se derrum­ba­se”.

Estas decla­ra­cio­nes sólo pue­den ser cali­fi­ca­das de ame­na­zas. Como se pudo com­pro­bar con la Gue­rra de Irak, la doc­tri­na del “ata­que pre­ven­ti­vo” es úni­ca­men­te la for­ma sofis­ti­ca­da de la tra­di­cio­nal pro­pa­gan­da de gue­rra, uti­li­za­da para legi­ti­mar cual­quier inva­sión. En el caso de Irak, las inexis­ten­tes armas de des­truc­ción masi­va fue­ron el chi­vo expia­to­rio den­tro del dis­cur­so de ata­que pre­ven­ti­vo de la admi­nis­tra­ción Bush. En el caso de Corea, las armas nuclea­res jue­gan el mis­mo papel.

Pyong­yang posee armas nuclea­res des­de hace año, como ha reco­no­ci­do el gobierno revo­lu­cio­na­rio. Sin embar­go, des­de el mis­mo día en que hizo públi­ca una reso­lu­ción reco­no­cien­do la pose­sión de armas nuclea­res, Corea advir­tió que tenían una fina­li­dad defen­si­va ‑a dife­ren­cia de la doc­tri­na esta­dou­ni­den­se- y disua­si­va y se com­pro­me­tían a no donar­las a ter­ce­ros paí­ses o gru­pos insur­gen­tes.

Pyong­yang ha rea­li­za­do dos prue­bas nuclea­res sub­te­rrá­neas en toda su his­to­ria y los exper­tos extran­je­ros (de fia­bi­li­dad más bien redu­ci­da, ya que tra­ba­jan a suel­do de los minis­te­rios de defen­sa occi­den­ta­les) cal­cu­lan que, como máxi­mo, Pyong­yang podría dis­po­ner de 30 oji­vas nuclea­res.

Por con­tra, en terri­to­rio de Corea del Sur, Esta­dos Uni­dos acu­mu­la cen­te­na­res de oji­vas nuclea­res (Corea del Nor­te ele­va la acu­sa­ción has­ta 1000 cabe­zas nuclea­res) y en dos ejer­ci­cios anua­les, deno­mi­na­dos Team Spi­rit y Eagle, ensa­ya cómo lan­zar­las sobre terri­to­rio nor­co­reano.

¿Quién ame­na­za a quién?

Lo más gra­ve es que estas pro­vo­ca­cio­nes se dan en un con­tex­to en que Seúl y Pyong­yang comen­za­ban a recu­pe­rar las rela­cio­nes, tras la rup­tu­ra total del año pasa­do. Hace dos días comen­za­ron una nue­va ron­da de nego­cia­cio­nes en la ciu­dad fron­te­ri­za de Kae­song, en la par­te nor­te del país.

Este tipo de obs­tácu­los en las nego­cia­cio­nes son rela­ti­va­men­te fre­cuen­tes. Los sec­to­res más reac­cio­na­rios de Corea del Sur, gene­ral­men­te liga­dos al ejér­ci­to, sue­len sabo­tear las ron­das de nego­cia­cio­nes pro­vo­can­do inci­den­tes fron­te­ri­zos o con decla­ra­cio­nes incen­dia­rias.

Mis­ma­men­te, el año pasa­do se publi­có el Libro Blan­co de la defen­sa en Corea del Sur, don­de se defi­ne a sus her­ma­nos del nor­te como la mayor ame­na­za para la segu­ri­dad inter­na y como el prin­ci­pal obje­ti­vo del Ejér­ci­to sur­co­reano. Des­de lue­go, se lo podrán repro­char muchas cosas al régi­men de Seúl, pero no les fal­ta cla­ri­dad.

Tam­po­co le fal­ta al Nor­te, don­de en nume­ro­sas oca­sio­nes se ha afir­ma­do que ellos toman ini­cia­ti­vas de paz, pero que si son ata­ca­dos, tam­bién están pre­pa­ra­dos para la gue­rra. Estas pala­bras hay que enten­der­las en el mar­co de la situa­ción de la Penín­su­la Corea­na, don­de nadie ha baja­do las armas en casi 60 años.

Sin embar­go, el gobierno coreano, en un edi­to­rial de año nue­vo, ha lan­za­do una pro­pues­ta de paz a Esta­dos Uni­dos, ofre­cien­do sus­ti­tuir el armis­ti­cio actual por un Tra­ta­do de Paz. La úni­ca con­di­ción pre­via para empe­zar a nego­ciar sería reti­rar las san­cio­nes impues­tas a Corea del Nor­te a raíz de la pues­ta en órbi­ta de su segun­do saté­li­te en 2009.

¿Qui­zás haya una espe­ran­za para la paz?


Juan Noguei­ra López
Secre­ta­rio de Comu­ni­ca­cio­nes
Aso­cia­ción de Amis­tad con Corea en el Esta­do Espa­ñol

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