Con Víc­tor Jara, Mil veces ven­ce­re­mos !!!! por Daniel Retamal

Hoy sába­do 05 Víc­tor Jara ini­cia­ra el reco­rri­do hacia su mora­da defi­ni­ti­va rodea­do de su pue­blo a quien le dedi­có su vida y obra y le legó su can­to valien­te. El pue­blo, que de dife­ren­tes mane­ras se las inge­nio para tener siem­pre pre­sen­te a Víc­tor duran­te estos 36 años, podrá dar rien­da suel­ta a su inmen­so cari­ño y expre­sar­lo como Víc­tor se lo mere­ce, con ale­gría, con can­to, con poe­sía, con mura­les, con tea­tro calle­je­ro, en defi­ni­ti­va con la cul­tu­ra popular.
Así como su can­to y su pre­sen­cia fue pilar fun­da­men­tal del Can­to Nue­vo en la cons­truc­ción del Gobierno del Pre­si­den­te Heroi­co su voz tam­bién nos acom­pa­ño duran­te la lucha con­tra la dic­ta­du­ra; aque­llos case­tes pasa­dos de mano en mano, escu­cha­dos de for­ma clan­des­ti­na en espa­cios a cubier­to de oídos indis­cre­tos, sus opi­nio­nes y entre­vis­tas repro­du­ci­das en miles de publi­ca­cio­nes clan­des­tas, siguie­ron ayu­dan­do a com­pren­der la nue­va situa­ción y a con­ven­cer­nos que no todo esta­ba per­di­do, y que si que­ría­mos ³in­ter­pre­tar real­men­te al pue­blo debía­mos reco­rrer muchos cami­no­s² y tam­bién nos decía que estos cami­nos no deben ser la bús­que­da de solu­cio­nes con­flic­ti­vas per­so­na­les, sino la bús­que­da y el hallaz­go de sen­tir­se útil, un ser humano útil a lo demás.
Su vida arre­ba­ta­da por la furia fas­cis­ta nos dolió mucho, pero tam­bién nos for­ta­le­ció, y nos mos­tró su valen­tía y con­se­cuen­cia con los prin­ci­pios que pro­fun­di­zó en su mili­tan­cia comu­nis­ta. Para los que tuvi­mos el pri­vi­le­gio de tener­lo como diri­gen­te de las glo­rio­sas Juven­tu­des Comu­nis­tas de Chi­le, Víc­tor fue un gran cons­truc­tor de mayo­rías, su pro­fun­da admi­ra­ción por Luis Emi­lio Reca­ba­rren, su cari­ño y gran res­pe­to a la cla­se obre­ra y al cam­pe­si­na­do, lo tras­for­ma­ron en ejem­plo de lo que debe ser un revo­lu­cio­na­rio. Víc­tor decía mi ideal como comu­nis­ta no tie­ne más altu­ra que apo­yar y refor­zar a los que creen que con un régi­men del pue­blo, el pue­blo será feliz. Tra­ta­ré de no ser obse­si­vo y de dar­me cuen­ta que lo que hay deba­jo de mi es tie­rra, y que los que pasan por mi lado tie­nen dos ojos y una boca como yo.
Duran­te la dic­ta­du­ra su obra musi­cal, prohi­bi­da en Chi­le, fue repro­du­ci­da en innu­me­ra­bles paí­ses, y hoy Mani­fies­to, Ple­ga­ria a un labra­dor, Vien­tos del pue­blo, El alma lle­na de ban­de­ras, El mar­ti­llo, El dere­cho de vivir en Paz, Te recuer­do Aman­da, El Ciga­rri­to, Cuan­do voy al tra­ba­jo, Ni chi­cha ni limo­ná, El apa­re­ci­do, por nom­brar algu­nas de sus crea­cio­nes y recrea­cio­nes, son him­nos de bata­lla que con­tri­bu­yen enor­me­men­te a ele­var el con­ven­ci­mien­to y la con­fian­za de que con nues­tras pro­pias fuer­zas podre­mos ter­mi­nar con la la explo­ta­ción del hom­bre por el hombre.
Por todo el mun­do se han mul­ti­pli­ca­do los fes­ti­va­les de músi­ca popu­lar, bri­ga­das mura­lis­tas, cen­tros cul­tu­ra­les, radio­emi­so­ras popu­la­res, biblio­te­cas, clu­bes depor­ti­vos, calles, ave­ni­das, pla­zas, bar­cos, que lle­van su nom­bre, y has­ta una estre­lla en el fir­ma­men­to se lla­ma como él, en defi­ni­ti­va muchos pue­blos lo hicie­ron suyo, hoy Víc­tor es de todos los pue­blos que luchan por un mun­do mejor, y Vene­zue­la no ha sido la excep­ción, aquí tam­bién sobre todo los jóve­nes se apro­pia­ron de Víc­tor Jara, y tam­bién tuvi­mos fes­ti­va­les, bri­ga­das mura­lis­tas, cam­peo­na­tos depor­ti­vos, orga­ni­za­cio­nes socia­les popu­la­res, orga­nis­mos de base de orga­ni­za­cio­nes revo­lu­cio­na­rias vene­zo­la­nas lle­va­ron su nom­bre. Hoy en la revo­lu­ción boli­va­ria­na impor­tan­tes ini­cia­ti­vas de la base popu­lar han ele­gi­do su nom­bre para reafir­mar el carác­ter revo­lu­cio­na­rio. Por eso no es de extra­ñar las innu­me­ra­bles mani­fes­ta­cio­nes de cari­ño con que en los más apar­ta­dos rin­co­nes del pla­ne­ta se acom­pa­ña­ran los fune­ra­les de Víc­tor Jara.
Hace 36 años, en la maña­na del domingo16 de sep­tiem­bre de 1973, un gru­po de pobla­do­res de un barrio popu­lar, al sur de San­tia­go, des­cu­brió jun­to a la tapia del Cemen­te­rio Metro­po­li­tano, seis cuer­pos, con espan­to­sas heri­das y evi­den­cias de haber sido ame­tra­lla­dos, ¡este es Víc­tor Jara! Excla­mo una de las muje­res, en cuya casa había esta­do Víc­tor comién­do­se un pla­to de poro­tos en una de sus visi­tas a la pobla­ción. De allí fue tras­la­da­do al Ins­ti­tu­to Médi­co Legal como cadá­ver anó­ni­mo para ser sepul­ta­do en una fosa común, pero nue­va­men­te el pue­blo con sus miles de ojos logró reco­no­cer­lo. Así su com­pa­ñe­ra Joan, fue avi­sa­da por el joven comu­nis­ta Héc­tor y su cuer­po fue rescatado.
El día 18 de sep­tiem­bre, día nacio­nal de Chi­le, Joan acom­pa­ña­da de solo dos per­so­nas, una el joven comu­nis­ta Héc­tor y otra un alumno de Joan, que casual­men­te tam­bién lla­ma­do Héc­tor, fue­ron quie­nes lle­va­ron el ataúd de Víc­tor has­ta el Cemen­te­rio Gene­ral, solo había que cru­zar la calle.
Joan, la com­pa­ñe­ra de Víc­tor cuen­ta en su libro ³Víc­tor Jara Un can­to trun­ca­do: Al lle­gar a la puer­ta nos encon­tra­mos ante un vehícu­lo mili­tar que entra­ba con más cadá­ve­res. Alguien tenía que ceder el paso, el con­duc­tor toco la boci­na y nos hizo ade­ma­nes aira­dos, pero per­ma­ne­ci­mos inmó­vi­les y en silen­cio has­ta que retro­ce­dió para dar paso al ataúd de Víctor.
La Segun­da, un perió­di­co de la cade­na de El Mer­cu­rio, en un bre­ve párra­fo infor­ma­ba que: El fune­ral fue de carác­ter pri­va­do y solo asis­tie­ron los fami­lia­res. Des­pués la orden fue no vol­ver a nom­bra a Víc­tor. Pero una vez más el inge­nio y la auda­cia popu­lar con­si­guió que a ries­go de su vida alguien inser­ta­ra algu­nos com­pa­ses de La Ple­ga­ria a un labra­dor sobre la ban­da sono­ra de una pelí­cu­la nor­te­ame­ri­ca­na que exhi­bía la televisión.
Una vez que la fuer­za popu­lar hizo posi­ble que el dic­ta­dor aban­do­na­ra el gobierno, y que la tran­si­ción a la demo­cra­cia cau­te­la­da por el impe­ria­lis­mo nor­te­ame­ri­cano hicie­ra su debut, el pri­mer gobierno civil, el de Patri­cio Ayl­win, en mayo de 1990 nom­bró una Comi­sión Nacio­nal de Ver­dad y Recon­ci­lia­ción para que con­tri­bu­ye­ra al escla­re­ci­mien­to glo­bal de la ver­dad sobre las más gra­ves vio­la­cio­nes a los dere­chos huma­nos come­ti­das en los últi­mos año­s². Allí en la pági­na 144 del Volu­men I, apa­re­ce el caso de Víc­tor Jara.
Y dice: Víc­tor Lidio Jara Mar­tí­nez, 40 años, can­tan­te popu­lar y direc­tor tea­tral, miem­bro del Comi­té Cen­tral de las Juven­tu­des Comu­nis­tas. Con­ti­nua En una comu­ni­ca­ción del Minis­te­rio de Rela­cio­nes Exte­rio­res de fecha 27 de mar­zo de 1974, res­pon­dien­do una nota de la Comi­sión Inter­ame­ri­ca­na de Dere­chos Huma­nos de la OEA. se dijo: Víc­tor Jara: falle­ci­do. Murió por acción de fran­co­ti­ra­do­res que, reite­ro dis­pa­ra­ban indis­cri­mi­na­da­men­te con­tra las fuer­zas Arma­das como en con­tra de la pobla­ción civil. La con­clu­sión de la Comi­sión lue­go de reco­ger múl­ti­ples tes­ti­mo­nios y de acuer­do al infor­me de Autop­sia es que Víc­tor Jara murió a con­se­cuen­cia de heri­das múl­ti­ples de balas, las que suman 44 ori­fi­cios de entra­da de pro­yec­til con 32 de sali­da. Para la Comi­sión Víc­tor fue eje­cu­ta­do al mar­gen de todo pro­ce­so, cons­ti­tu­yen­do ello una vio­la­ción a sus dere­chos fun­da­men­ta­les de res­pon­sa­bi­li­dad de agen­tes del Esta­do. Fun­da esa con­vic­ción en que se encuen­tra acre­di­ta­do el arres­to así como su pre­sen­cia en el Esta­dio Chi­le; que se halla acre­di­ta­da su muer­te por una gran can­ti­dad de heri­das de bala, lo que demues­tra que fue eje­cu­ta­do jun­to a los demás dete­ni­dos cuyos cuer­pos apa­re­cie­ron jun­to a él.
Con estos ante­ce­den­tes sus fami­lia­res, sus com­pa­ñe­ros han sos­te­ni­do una lar­ga lucha con­tra la impu­ni­dad garan­ti­za­da por leyes de ama­rre y pode­res fác­ti­cos here­da­dos de la dic­ta­du­ra que uni­do a la fal­ta de volun­tad polí­ti­ca de los gobier­nos civi­les post dic­ta­du­ra no han per­mi­ti­do cono­cer toda la ver­dad y esta­ble­cer una real jus­ti­cia sobre las vio­la­cio­nes a los dere­chos huma­nos bajo la dic­ta­du­ra. Al igual que en muchos casos ya sabe­mos cómo murió Víc­tor, aho­ra corres­pon­de ubi­car a los auto­res mate­ria­les de tan abo­mi­na­ble hecho, y para ello hay que cam­biar el esta­do de cosas que impe­ra en nues­tro país.
Con nue­vos ante­ce­den­tes apor­ta­dos por un ex cons­crip­to de aque­llos días, pro­ce­sa­do como úni­co autor mate­rial del ase­si­na­to, quien en una pri­me­ra decla­ra­ción reco­no­ció, que jun­to con otro sol­da­do, haber rema­ta­do a Víc­tor ago­ni­zan­te lue­go que un sub­ofi­cial del ejér­ci­to chi­leno le des­car­ga­ra un tiro en la sien, prac­ti­can­do la rule­ta rusa, el 04 de Junio pasa­do el magis­tra­do encar­ga­do del caso orde­nó la exhu­ma­ción de los res­to de Víc­tor Jara, para que un equi­po mul­ti­dis­ci­pli­na­rio foren­se pro­ce­die­ra a iden­ti­fi­car su cuer­po, deter­mi­na­ra la vera­ci­dad de las decla­ra­cio­nes del ex sol­da­do y esta­ble­cie­ra even­tua­les inter­ven­cio­nes de ter­ce­ros. El Orga­nis­mo ya ha entre­ga­do un infor­me que reve­la el ensa­ña­mien­to de sus vic­ti­ma­rios. Fina­li­za­do el trá­mi­te, este jue­ves 03 sus res­tos serán entre­ga­dos a su fami­lia, la que ha deci­di­do rea­li­zar unos fune­ra­les públi­cos y que sea su pue­blo quien lo lle­ve a su últi­ma morada.
De Habla y can­ta Víc­tor Jara de la Colec­ción Nues­tros Paí­ses, Edi­ta­do por Casa de las Amé­ri­cas en la Uni­ver­si­dad de Gua­ya­quil en 1981 extrae­mos el siguien­te pen­sa­mien­to de Víc­tor: ³Nues­tra can­ción es com­pro­me­ti­da en cuan­to la obra y la acción del crea­dor se iden­ti­fi­can con los sen­ti­mien­tos popu­la­res. Es revo­lu­cio­na­ria por­que lucha con­tra la pene­tra­ción cul­tu­ral impe­ria­lis­ta y bus­ca res­ca­tar y revi­ta­li­zar los valo­res cul­tu­ra­les, que nos son pro­pios y nos dan una iden­ti­dad como país. Y es nue­va por­que, sumer­gi­da en el ámbi­to de estos valo­res, tam­bién está des­ti­na­da a crear una nue­va socie­dad, don­de la músi­ca deje de ser comer­cio y real­ce, en for­ma y con­te­ni­do, las modi­fi­ca­cio­nes más nobles de la fami­lia humana²
yo, per­so­nal­men­te, no soy de esos can­tan­tes de pro­tes­ta, por­que el ter­mino pro­tes­ta es ambi­guo, esta indus­tria­li­za­do, mane­ja­do por el impe­ria­lis­mo. Por eso somos más bien can­tan­tes revolucionarios
A dife­ren­cia de noso­tros, los caza­do­res de dine­ro, nun­ca com­pren­de­rán que el can­to es como el agua que puri­fi­ca la pie­dra, el vien­to que puri­fi­ca el fue­go que se apa­ga y per­ma­ne­ce aquí en el fon­do de noso­tros, para mejo­rar. Para ellos cuen­ta solo el aro­ma fugaz de los aplau­sos, el ful­gor de los flashes, la publi­ci­dad que anun­cia el des­cu­bri­mien­to. La mejor res­pues­ta del can­to es el can­to como respuesta.
Por eso, sus fune­ra­les no pue­den tener otra expre­sión que el arte y la cul­tu­ra popular.
Víc­tor nos dejo su tes­ta­men­to en aque­llos bellí­si­mos ver­sos de su can­ción Manifiesto
mi can­to es de los andamios
Para alcan­zar las estrellas
Que el can­to tie­ne sentido
Cuan­do pal­pi­ta en las venas
Del que mori­rá cantando
Las ver­da­des verdaderas

Ahí don­de lle­ga todo
Y don­de todo comienza,
Can­to que ha sido valiente
Siem­pre será can­ción nueva
A dife­ren­cia de aquel 18 de sep­tiem­bre de 1973, este sába­do 05 de diciem­bre, Joan, Aman­da y Manue­la no esta­rán solas, miles y miles de muje­res, hom­bres, jóve­nes, estu­dian­tes, tra­ba­ja­do­res del cam­po y la ciu­dad, en un aba­ni­co mul­ti­co­lor de razas e idio­mas en todos los con­ti­nen­tes nos uni­re­mos en un solo grito
¡¡¡ Con Víc­tor Jara, mil veces venceremos!!!
(*) Chi­le­nos Anti­fas­cis­tas de Venezuela

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