Estra­te­gias y tác­ti­cas en la OMC

Umber­to Mazzei


La OMC es un ámbi­to mul­ti­la­te­ral muy impor­tan­te, por­que allí se quie­re nego­ciar el futu­ro. El obje­ti­vo incon­fe­so de crear la OMCs fue el de per­pe­tuar en acuer­dos inter­na­cio­na­les el patrón de des­equi­li­brio comer­cial en la eco­no­mía inter­na­cio­nal. La estra­ta­ge­ma fue con­vo­car a un foro don­de nego­ciar una modi­fi­ca­ción equi­ta­ti­va. La tác­ti­ca es la de des­gas­tar las resis­ten­cias con una apa­ren­te inmo­vi­li­dad repe­ti­ti­va. Por eso, la Ron­da Doha, apo­da­da del Desa­rro­llo, que debía eli­mi­nar los sub­si­dios agrí­co­las – que aumen­ta­ron – aho­ra sólo tra­ta aper­tu­ra de mer­ca­do y la pala­bra desa­rro­llo bri­lla por su ausencia.

La iro­nía de la nego­cia­ción es que todos los paí­ses pro­cla­man bus­car una mayor aper­tu­ra de mer­ca­dos, mien­tras todos piden “fle­xi­bi­li­da­des” para man­te­ner­los cerrados.

Los paí­ses desa­rro­lla­dos, los más bene­fi­cia­dos por el actual des­equi­li­brio, no ceden en nada tan­gi­ble pero piden más mer­ca­dos para sus pro­duc­tos indus­tria­les (NAMA) y para sus expor­ta­cio­nes agrí­co­las sub­si­dia­das. Ese pro­ce­so de pedir sin dar, crea una esca­la­da de arti­ma­ñas de un nivel téc­ni­co inma­ne­ja­ble para paí­ses que no ten­gan el res­pal­do de un equi­po espe­cia­li­za­do. El des­gas­te de la resis­ten­cia es visi­ble; temas tajan­te­men­te recha­za­dos por los paí­ses en desa­rro­llo, aho­ra están en los tex­tos de nego­cia­ción. La retó­ri­ca del win-win “todos gana­do­res” se esfu­mó. Pre­do­mi­na la clá­si­ca ambi­ción de ganar más, a expen­sas de otros.

Los obje­ti­vos de la negociación

Hay mucha retó­ri­ca, pero el obje­ti­vo ori­gi­nal y ocul­to de la nego­cia­ción es abrir mer­ca­dos a la pro­duc­ción y el mer­ca­deo inter­na­cio­nal de car­te­les trans­na­cio­na­les. Los car­te­les son apá­tri­das, pero con­tro­lan noto­ria­men­te a gobier­nos de paí­ses desa­rro­lla­dos, que hablan por ellos; quien lo dude, que mire el mane­jo de la cri­sis finan­cie­ra. Ese con­trol car­te­lis­ta encuen­tra resis­ten­cia polí­ti­ca en algu­nos paí­ses en desa­rro­llo que tie­nen indus­trias pro­pias y mucha pobla­ción que vive de la agri­cul­tu­ra. Tales son los casos, por ejem­plo y con mati­ces pro­pios, de Argen­ti­na, Bra­sil, Chi­na, India, Sur África.

La Agri­cul­tu­ra es esen­cial para la sobe­ra­nía polí­ti­ca; como saben quie­nes pade­cie­ron o pade­cen – como Gaza y Cuba– ham­bre y pri­va­cio­nes a cau­sa de blo­queos, que son actos de gue­rra y geno­ci­dio. Por eso el eje de la nego­cia­ción son los bie­nes agrí­co­las. En el comer­cio agrí­co­la hay una des­leal­tad evi­den­te y el prin­ci­pal pro­ble­ma es la dis­tor­sión de pre­cios cau­sa­da por los sub­si­dios a la agri­cul­tu­ra, que van más al inter­me­dia­rio que al productor.

Por razo­nes geo­grá­fi­cas y por la abun­dan­te mano de obra, los paí­ses tro­pi­ca­les y sub­tro­pi­ca­les debie­ran ser los gran­des expor­ta­do­res de pro­duc­tos agrí­co­las. Euro­pa y Esta­dos Uni­dos no son efi­cien­tes en la pro­duc­ción agrí­co­la, pero la sub­si­dian y la pro­te­gen con altos aran­ce­les. Has­ta allí hay una lógi­ca de sobe­ra­nía ali­men­ta­ria. Lo irra­cio­nal es que Euro­pa y Esta­dos Uni­dos, gra­cias a los sub­si­dios, sean los prin­ci­pa­les expor­ta­do­res agrí­co­las, con pre­cios infe­rio­res al cos­to en paí­ses en desa­rro­llo, que arrui­nan a los pro­duc­to­res y a las economías.

Algu­nos paí­ses, como Argen­ti­na, Aus­tra­lia, Bra­sil, Nue­va Zelan­da, son muy efi­cien­tes y aún com­pi­ten, pero con meno­res ganan­cias; por­que los sub­si­dios bajan los pre­cios inter­na­cio­na­les. Eso tor­na los sub­si­dios agrí­co­las en una ins­tru­men­to para impe­dir la crea­ción de capi­tal en los paí­ses agri­cul­to­res. Todo ello ven­di­do como libre com­pe­ten­cia, jue­go nive­la­do y demás tér­mi­nos del ser­món neoliberal.

Divi­de et impera

El prin­ci­pio del “Divi­de et Impe­ra” (Divi­de y Ven­ce) es romano, pero lo prac­ti­can bien los anglo­sa­jo­nes y otros colo­ni­za­do­res. El mapa de Áfri­ca mues­tra anti­guas comu­ni­da­des nacio­na­les sepa­ra­das por líneas arti­fi­cia­les que es obli­ga­to­rio res­pe­tar. La Amé­ri­ca Espa­ño­la se frag­men­tó aupan­do cau­di­llos regio­na­les. Ingle­ses y bra­si­le­ños logra­ron divi­dir la Repú­bli­ca Rio­pla­ten­se en Argen­ti­na, Uruguay(1) y Para­guay. Esta­dos Uni­dos e Ingla­te­rra fomen­ta­ron el sepa­ra­tis­mo en la Gran Colom­bia e inter­vi­nie­ron para ato­mi­zar el Ist­mo Centroamericano.

Los paí­ses en desa­rro­llo tie­nen en la OMC una mayo­ría aplas­tan­te y por eso se bus­ca divi­dir­los. La pri­me­ra divi­sión ocu­rrió fue­ra de la OMC, cuan­do los car­te­les trans­na­cio­na­les logra­ron todo cuan­to pudie­ran ambi­cio­nar con acuer­dos de libre comer­cio (TLCs) que Esta­dos Uni­dos y Euro­pa fir­ma­ron con paí­ses don­de con­tro­lan a la cla­se diri­gen­te. La nego­cia­ción en la OMC se limi­ta, pues, a los paí­ses en desa­rro­llo que aque­llas no controlan.

En la OMC, un ins­tru­men­to efi­caz para divi­dir es el “Tra­to Espe­cial y Dife­ren­cia­do”, que es algo como “com­prar a pla­zos”. En base a ese prin­ci­pio hay divi­sio­nes arbi­tra­rias como “paí­ses menos ade­lan­ta­dos (PMAs)” y “peque­ñas eco­no­mías” a quie­nes se exi­me – por aho­ra- de con­ce­sio­nes y por lo tan­to de inte­rés en la nego­cia­ción. Cuan­do vemos que los PMAs son ex-colo­nias aun depen­dien­tes y lo de peque­ñas eco­no­mías fue pro­mo­vi­do (Gua­te­ma­la a la cabe­za) por paí­ses que fir­ma­ron TLCs con Esta­dos Uni­dos, sabe­mos quien está detrás.

Hay divi­sio­nes sur­gi­das del pro­ce­so de nego­cia­ción. Hay cin­co rela­cio­na­dos sólo con comer­cio agrí­co­la: Gru­po Cairns, G‑20, G‑33 , G‑10 y ACP(2). El Gru­po Cairns ‑paí­ses de agri­cul­tu­ra muy eficiente-(3) pide eli­mi­na­ción de sub­si­dios y aper­tu­ra. El G‑20 pide lo mis­mo, pero con reser­vas. El G‑33, son 45 paí­ses en desa­rro­llo que defien­den (pro­duc­tos espe­cia­les y sal­va­guar­dias) sec­to­res de sub­sis­ten­cia vul­ne­ra­bles, pero sólo 8 siguen acti­vos, por­que a 37 les die­ron el opio de peque­ñas eco­no­mías. El G‑10 es de algu­nos paí­ses indus­tria­li­za­dos que defien­den (pro­duc­tos sen­si­bles) sus sec­to­res agrí­co­las estra­té­gi­cos. Los ACP defien­den sus pre­fe­ren­cias agrí­co­las euro­peas de la ero­sión que cau­sa­ría la aper­tu­ra comer­cial a terceros.

En pro­duc­tos indus­tria­les sólo el gru­po NAMA 11 defien­de el dere­cho a pro­te­ger su indus­tria nacio­nal. De los 11, sólo siguen muy acti­vos Argen­ti­na y Sur Áfri­ca. Bra­sil ya cede.

Amé­ri­ca Lati­na en la OMC.

Lati­noa­mé­ri­ca no exis­te como fuer­za en el plano de la OMC. En las nego­cia­cio­nes sobre agri­cul­tu­ra no hay GRULAC, ni Pac­to Andino, ni MERCOSUR, lo que con­tras­ta con el per­fil del Gru­po Afri­cano o del Gru­po ACP. El cua­dro es caó­ti­co y algu­nos paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos son miem­bros de gru­pos con­tra­dic­to­rios. Vea­mos la coherencia:
– Gru­po Cairns: Colom­bia y Cos­ta Rica per­te­ne­cen sólo a ese grupo .
– G‑20: Ecua­dor per­te­ne­ce sólo a ese grupo.
– G‑33 : Hon­du­ras y Nica­ra­gua per­te­ne­cen sólo a ese grupo.
– Gru­po Cairns y G‑20: los paí­ses del MERCOSUR y Chi­le figu­ran en ambos.
– G‑20 y G‑33: Vene­zue­la y Cuba figu­ran en ambos.
– Gru­po Cairns, G‑20 y G‑33: Boli­via y Gua­te­ma­la figu­ran en los tres.
– Peque­ñas Eco­no­mías: Allí figu­ra toda Cen­troa­mé­ri­ca menos Cos­ta Rica, todo el Cari­be, Ecua­dor, Para­guay, Boli­via, y … ¡Vene­zue­la que pide ese tra­to en NAMA!

Es obvia la ausen­cia de una polí­ti­ca nego­cia­do­ra cuan­do, como Gua­te­ma­la, se per­te­ne­ce a todos los gru­pos de paí­ses en desa­rro­llo a pesar de las con­tra­dic­cio­nes. El úni­co bene­fi­cio seña­la­ble es el de reco­ger mucha información.

Hay estruc­tu­ras lati­no­ame­ri­ca­nas que pudie­ran ser más úti­les. Es el caso de ALADI, que en la OMC se bene­fi­cia de la “cláu­su­la de habilitación”(4). El GRULAC, es vario­pin­to en polí­ti­cas, pero hay foros en que tie­ne posi­ción pro­pia. En la Comi­sión del Codex Ali­men­ta­rio, como Comi­té Codex de Amé­ri­ca Lati­na y Cari­be, neu­tra­li­zó ini­cia­ti­vas euro­peas que pedían están­da­res sani­ta­rios adver­sos a las expor­ta­cio­nes agro­pe­cua­rias latinoamericanas.

Un gru­po lati­no­ame­ri­cano que comien­za a demos­trar una coor­di­na­ción efi­caz es el ALBA(5). Hace unos días se impu­so con una cláu­su­la que reafir­ma la nece­si­dad del consenso(6) para adop­tar deci­sio­nes, por­que una pro­pues­ta de la India, sobre refor­ma y trans­pa­ren­cia de la OMC, tra­ta­ba la expre­sión de la volun­tad mul­ti­la­te­ral con ambi­güe­dad peli­gro­sa. En Esta­dos Uni­dos ya hay crí­ti­cas edi­to­ria­les sobre la nece­si­dad del con­sen­so en OMC …

Razo­nes para recha­zar los tex­tos propuestos

La OMC se ha enfo­ca­do a redu­cir aran­ce­les, abrir ser­vi­cios y pro­te­ger pro­pie­dad inte­lec­tual, en lugar de dis­mi­nuir dis­tor­sio­nes eco­nó­mi­cas. Esa prio­ri­dad tien­de a man­te­ner la dis­tor­sión exis­ten­te y empeo­rar­la. La cri­sis finan­cie­ra evi­den­cia los peli­gros de la rápi­da aper­tu­ra y des­re­gu­la­ción, cuan­do que afec­ta más gra­ve­men­te a los paí­ses con los mer­ca­dos finan­cie­ros más glo­ba­li­za­dos. La cri­sis tam­bién evi­den­cia la vul­ne­ra­bi­li­dad de los paí­ses depen­dien­tes del mer­ca­do mun­dial para satis­fa­cer nece­si­da­des bási­cas, como la alimentación.

Los líde­res del G20 reu­ni­dos en Washing­ton, Lon­dres y Pit­ts­burg, como sumi­dos en una bru­ma irreal, repi­ten el man­tra de que hay que con­cluir la Ron­da Doha para el 2010. Hay polí­ti­cas cla­ras de sus pro­pios paí­ses que apun­tan en direc­ción con­tra­ria. La deci­sión en Argen­ti­na, Chi­na e India de fre­nar las expor­ta­cio­nes agrí­co­las para aba­ra­tar la ali­men­ta­ción nacio­nal. La fal­ta de fle­xi­bi­li­dad en la posi­ción nego­cia­do­ra de Esta­dos Uni­dos y la urgen­te prio­ri­dad de su agen­da inter­na. Las medi­das para esti­mu­lar las indus­trias nacio­na­les y man­te­ner el empleo que proliferan.

Todo esos sig­nos no son obra del azar. No pare­ce que el Direc­tor de la OMC, Pas­cal Lamy, lo per­ci­ba, pero muchos gobier­nos pien­san que una cri­sis gene­ral, de dura­ción incier­ta, no es el mejor momen­to para renun­ciar a ins­tru­men­tos bási­cos de polí­ti­ca eco­nó­mi­ca. Los más recal­ci­tran­tes han sido los gran­des acto­res de la nego­cia­ción. Es absur­do bus­car un acuer­do mul­ti­la­te­ral está­ti­co, duran­te una diná­mi­ca mun­dial que sugie­re gran­des cam­bios. Los paí­ses en desa­rro­llo que con­tro­lan sus polí­ti­cas nacio­na­les, tie­nen en el desa­rro­llo interno y regio­nal una opción de cre­ci­mien­to váli­da, mien­tras se per­fi­la el cam­bio geo­po­lí­ti­co que hará del comer­cio inter­na­cio­nal un inter­cam­bio más equi­ta­ti­vo, paga­do con dine­ro más sólido.

1) El caso de Uru­guay (Ban­da Orien­tal) es curio­so: no se decla­ró inde­pen­dien­te de Espa­ña sino de Bra­sil, que lo inva­dió en 1816 cuan­do era gober­na­do por el prín­ci­pe here­de­ro de Portugal.

2) Paí­ses de Áfri­ca, Cari­be y Pací­fi­co que fue­ron anti­guas colo­nias euro­peas. Inclu­ye Cuba y Dominicana.

3) Argen­ti­na, Aus­tra­lia, Boli­via, Bra­sil, Cana­dá, Chi­le, Colom­bia, Cos­ta Rica, Fili­pi­nas, Gua­te­ma­la, Indo­ne­sia, Mala­sia, Méxi­co, Nue­va Zelan­da, Tai­lan­dia, en total 16. Pakis­tán adhi­rió hace poco.

4) Deci­sión del GATT del 28/​11/​1979 (doc. GATT L/​4903), que exi­me de dar com­pen­sa­ción por las pre­fe­ren­cias aran­ce­la­rias que se otor­guen entre sí los paí­ses en desarrollo.

5) ALBA está inte­gra­da por Vene­zue­la, Boli­via, Ecua­dor, Nica­ra­gua, Cuba, Domi­ni­ca, San Vicen­te y las Gra­na­di­nas, Anti­gua y Bar­bu­da y Honduras.

6)Quiere decir que no hay opo­si­ción. Es una regla fun­da­men­tal parra el res­pe­to de la volun­tad sobe­ra­na por enci­ma de coa­li­cio­nes. La opo­si­ción debe ser for­mal por­que en la OMC el silen­cio es apro­ba­ción. El con­sen­so impli­ca que un solo voto en con­tra impe­de la aprobación

Estra­te­gias y tác­ti­cas en la OMC (II)

Gine­bra.- La nego­cia­ción en la Orga­ni­za­ción Mun­dial de Comer­cio (OMC) tie­ne otros dos temas impor­tan­tes, ade­más de los bie­nes agrí­co­las e indus­tria­les. Se tra­ta del Comer­cio de Ser­vi­cios y de la pro­tec­ción de Pro­pie­dad Inte­lec­tual. En el pri­me­ro se tra­ta de libe­rar la cir­cu­la­ción de los ser­vi­cios y en el segun­do se tra­ta de impe­dir la cir­cu­la­ción de los cono­ci­mien­tos. El pri­me­ro mira a pri­va­ti­zar los mono­po­lios de ser­vi­cios públi­cos y el segun­do bus­ca ampliar mono­po­lios pri­va­dos de la ciencia.
Los ser­vi­cios
La aper­tu­ra al comer­cio de ser­vi­cios pue­de ser ries­go­sa. Quien lo dude, que mire el resul­ta­do de la aper­tu­ra finan­cie­ra a los fal­sos “pro­duc­tos” de Wall Street. En la eco­no­mía clá­si­ca, los ser­vi­cios son casi igno­ra­dos. Aho­ra se les da tal impor­tan­cia, que se les con­si­de­ra acto­res de una supues­ta “eco­no­mía post indus­trial”. Una visión apli­ca­ble a Esta­dos Uni­dos y un Sin­ga­pur, pero no al mode­lo Chino o de la Unión Euro­pea. La mayor aper­tu­ra en ser­vi­cios se da en los TLCs (Tra­ta­dos de Libre Comer­cio), pero tam­bién se nego­cia en la OMC. 
Las barre­ras al comer­cio de ser­vi­cios no son aran­ce­les, son nor­mas y regla­men­tos de algu­na legis­la­ción: nacio­nal, regio­nal, muni­ci­pal o gre­mial. Las medi­das que res­trin­gen el comer­cio de ser­vi­cios son cla­si­fi­ca­das en el Artícu­lo XXVIII del Acuer­do Gene­ral sobre Comer­cio de Ser­vi­cios (AGCS/​GATS) de la OMC, que se refle­ja lue­go en los TLCs, la Deci­sión 439 de la Comu­ni­dad Andi­na o el Pro­to­co­lo de Mon­te­vi­deo de ALADI. 
La defi­ni­ción de los ser­vi­cios ya es com­pli­ca­da. The Eco­no­mist los defi­nió como “aque­llo que se pue­de ven­der y que no pue­de caer sobre su pie”. Los ser­vi­cios son intan­gi­bles, invi­si­bles e ins­tan­tá­neos (no hay acu­mu­la­ción). Tam­bién hay que dife­ren­ciar entre el bien tan­gi­ble y la pres­ta­ción del ser­vi­cio, como dife­ren­ciar el telé­fono de la llamada.

Algu­nos defi­nen los ser­vi­cios por su efec­to[1], lo fun­da­men­tal, sería «el cam­bio en la con­di­ción de la per­so­na o el bien afec­ta­do». Sin embar­go, hay ser­vi­cios para pre­ve­nir cam­bios – como la segu­ri­dad – o para cam­bios inde­sea­bles – como los segu­ros. Hay quie­nes, empí­ri­ca­men­te, los defi­nen como toda acti­vi­dad eco­nó­mi­ca fue­ra de la agri­cul­tu­ra o la indus­tria; l

os ser­vi­cios serían un sec­tor ter­cia­rio, que apo­ya a los otros con edu­ca­ción, comu­ni­ca­cio­nes, dis­tri­bu­ción, trans­fe­ren­cias, sumi­nis­tros, trans­por­te y un lar­go etcé­te­ra. Los ser­vi­cios se repar­ten en áreas de ser­vi­cios y creo que la divi­sión más bási­ca es la de ser­vi­cios públi­cos y ser­vi­cios pri­va­dos. No es que sea cla­ra, por­que hay zonas gri­ses en dis­tri­bu­ción públi­ca, pero con­si­de­ro como públi­cos a los ser­vi­cios de infra­es­truc­tu­ra que atien­den a una comu­ni­dad física.
Impor­tan­cia estra­té­gi­ca de los ser­vi­cios públicos
Cur­zio Mala­par­te, en “La téc­ni­ca del Gol­pe de Esta­do”, reve­la la impor­tan­cia estra­té­gi­ca de los ser­vi­cios públi­cos, cuan­do reco­mien­da ocu­par pri­me­ro los cen­tros dis­tri­bui­do­res de elec­tri­ci­dad, agua, trans­por­te, com­bus­ti­ble y tele­co­mu­ni­ca­cio­nes. Cen­tros que tam­bién per­si­guen los bom­bar­de­ros. Por eso, es peli­gro­so para la segu­ri­dad nacio­nal dejar ser­vi­cios públi­cos en manos de empre­sas extran­je­ras. Un ejem­plo son Esta­dos Uni­dos, que impi­die­ron a una empre­sa de Dubai lici­tar para mane­jar la ter­mi­nal de un puer­to o a una petro­le­ra chi­na la com­pra de una petro­le­ra nor­te­ame­ri­ca­na y que prohí­be el cabo­ta­je marí­ti­mo extranjero. 
Los ser­vi­cios públi­cos son de máxi­ma impor­tan­cia, por­que encau­san al país. Una des­igual­dad en cober­tu­ra y cali­dad aumen­ta el des­ajus­te entre teji­do social y desa­rro­llo eco­nó­mi­co, eso incre­men­ta la inse­gu­ri­dad públi­ca. Tam­bién inci­den tan­to en la cali­dad del desa­rro­llo inte­lec­tual y téc­ni­co como en la pro­duc­ción y cir­cu­la­ción de bie­nes y ser­vi­cios privados.
Es muy comen­ta­da la inefi­ca­cia del los ser­vi­cios admi­nis­tra­dos por el sec­tor públi­co de paí­ses en desa­rro­llo y tam­bién en alguno desa­rro­lla­do. Es cier­to que hay mucha inefi­cien­cia y corrup­ción en ser­vi­cios esen­cia­les como salud, sani­dad, elec­tri­ci­dad, ambien­ta­les, agua, edu­ca­ción, pero eso no lo resuel­ve su pri­va­ti­za­ción. Quien lo dude, que mire el caso Enron.
En el ser­vi­cio públi­co, cober­tu­ra y cali­dad son la medi­da del éxi­to. Eso impli­ca aten­der todos los luga­res pobla­dos, aun­que no sean ren­ta­bles; algo poco atrac­ti­vo para una empre­sa pri­va­da. La cali­dad se mejo­ra con una bue­na super­vi­sión públi­ca, en que las comu­ni­da­des aten­di­das par­ti­ci­pen y pue­dan seña­lar las fallas. Hay ejem­plos exi­to­sos en Euro­pa y algu­nos en Amé­ri­ca Lati­na[2]. Los ser­vi­cios públi­cos sue­len ser mono­po­lios y eso atrae a las empre­sas pri­va­das, para fijar los pre­cios de mayor ganan­cia; pre­cios que no son acce­si­bles para los pobres. 
Los ser­vi­cios pri­va­dos en OMC
El comer­cio de ser­vi­cios ha sido cla­si­fi­ca­do en cua­tro modos de pres­ta­ción. Modo 1, lla­ma­do Comer­cio Trans-fron­te­ri­zo, por ejem­plo, acce­so a Inter­net. Modo 2, lla­ma­do Con­su­mo en el Extran­je­ro, como el turis­mo. Modo 3, Pre­sen­cia Comer­cial que auto­ri­za la pre­sen­cia de per­so­nas jurí­di­cas, como ban­cos, etc.. Modo 4, Pre­sen­cia de Per­so­nas Natu­ra­les, que es la pre­sen­cia tem­po­ral de per­so­nas para una pres­ta­ción, como con­sul­to­rías, cons­truc­ción, etc. 
Los dos pri­me­ros modos de pres­ta­ción se men­cio­nan poco en la nego­cia­ción. La polé­mi­ca gira entorno a las dos pre­sen­cias. Los paí­ses desa­rro­lla­dos – agen­tes de las trans­na­cio­na­les – piden Pre­sen­cia Comer­cial en todo, en espe­cial en ser­vi­cios públi­cos y para com­pras de los gobier­nos. Los paí­ses en desa­rro­llo – abun­dan­tes en mano de obra – piden acce­so tem­po­ral a Pre­sen­cia de Per­so­nas Naturales. 
Por aho­ra, la nego­cia­ción en la OMC se cir­cuns­cri­be a cuan­to intere­sa a las gran­des empre­sas trans­na­cio­na­les. Estas, no quie­ren con­tra­tar ser­vi­cios de apo­yo con empre­sas o pro­fe­sio­na­les “nati­vos”, quie­ren aper­tu­ra para su sequi­to; que son las empre­sas que apo­yan a la casa matriz en con­ta­bi­li­dad, publi­ci­dad, dis­tri­bu­ción, apo­yo legal, etc. La trans­na­cio­nal, en Bogo­tá o en Lima, quie­re seguir con la Arthur Ander­sen que da fe públi­ca a sus cuen­tas en Nue­va York, más aún (caso Enron et al.) cuan­do prac­ti­ca una con­ta­bi­li­dad creativa. 
El inte­rés de los paí­ses en desa­rro­llo en abrir la pre­sen­cia tem­po­ral de per­so­nas físi­cas en la OMC sólo se pro­po­ne, pero que aún no se discute. 
El pun­to de la negociación 
En estos días, el deba­te sobre ser­vi­cios se cen­tra sobre la regla­men­ta­ción nacio­nal. Des­de hace un par de sema­nas un gru­po de paí­ses que inclu­yen Aus­tra­lia, Chi­le, India y Nue­va Zelan­dia quie­ren con­ver­sar pri­me­ro sobre nor­mas nacio­na­les antes de nego­ciar el acce­so al mer­ca­do. Los paí­ses ricos, sobre todo los pro­vee­do­res de ser­vi­cios finan­cie­ros, no mues­tran inte­rés. Lo de siem­pre, quie­ren aper­tu­ra aje­na sin alte­rar nada que les con­cier­na. Ron Kirk, Repre­sen­tan­te Comer­cial de EE.UU., dijo, hablan­do de la Ron­da Doha «… no habrá acuer­do sin un buen resul­ta­do en los ser­vi­cios que abra nue­vas opor­tu­ni­da­des de mer­ca­do”. Asu­mi­mos que se refie­re a un mer­ca­do tam­bién para los ban­cos de los “deri­va­ti­ves” fraudulentos.
El pun­to es que, des­de la explo­sión de la cri­sis finan­cie­ra, muchos paí­ses – desa­rro­lla­dos y en desa­rro­llo – son con­cien­tes de la nece­si­dad de regu­la­cio­nes nacio­na­les y ponen más aten­ción a los temas tra­ta­dos por el Comi­té sobre Comer­cio de Ser­vi­cios Finan­cie­ros. Allí se dis­cu­ten pro­pues­tas para mejo­rar el mar­co nor­ma­ti­vo en todos los países. 
Hay tres pro­pues­tas sobre ser­vi­cios financieros. 
a) La de Esta­dos Uni­dos, para mayor inter­cam­bio de infor­ma­ción sobre segu­ros de vida.
b) La de Pakis­tán, sobre un regla­men­to para la ban­ca y el comer­cio elec­tró­ni­cos, por los pro­ble­mas para mane­jar el aumen­to del tráfico. 
c) La de Argen­ti­na, Ecua­dor, India y Sudá­fri­ca sobre reglas para con­tro­lar ser­vi­cios financieros. 
No hay con­sen­so sobre ninguna. 
En el Con­se­jo de Ser­vi­cios se pro­pu­so, enton­ces, un estu­dio en dos eta­pas. La pri­me­ra, sería una lis­ta de las dis­po­si­cio­nes del AGCS sobre ser­vi­cios finan­cie­ros y una biblio­gra­fía de las publi­ca­cio­nes sobre el tema, que se pre­sen­ta­ría en una sesión espe­cial. Has­ta allí no hay opo­si­ción. La segun­da fase, por insi­nua­ción de Argen­ti­na y Ecua­dor, con­ten­dría un aná­li­sis de los estí­mu­los que han afec­ta­do el comer­cio de ser­vi­cios finan­cie­ros. Sus con­clu­sio­nes serían “no impu­tables», esto es, sin acu­sar a paí­ses por las medi­das toma­das. Esta­dos Uni­dos no lo acep­ta, como si los gro­tes­cos “apo­yos” a sus ban­cos fue­sen un secre­to y no algo repor­ta­do y comen­ta­do por toda la pren­sa mundial. 
Pro­pie­dad Intelectual
El tema que más se tra­ba­ja es la pro­tec­ción de los vinos y bebi­das espi­ri­tuo­sas, con un sis­te­ma mul­ti­la­te­ral de noti­fi­ca­ción y regis­tro de indi­ca­cio­nes geo­grá­fi­cas[3]. El pro­pó­si­to es seg­men­tar los mer­ca­dos para obte­ner mono­po­lios arti­fi­cia­les. La dis­cu­sión gira sobre cuan­do noti­fi­car, cómo noti­fi­car y cómo regis­trar. Hay tres posi­cio­nes que giran des­de la Minis­te­rial de Hong Kong. Una hibri­da, de Hong Kong (anfi­trión). Una amplia y estric­ta de los euro­peos, que ade­más de vinos quie­re abar­car agro­ali­men­ta­rios. Una “pro­pues­ta con­jun­ta”, que se atie­ne al man­da­to de Hong Kong, de otros paí­ses que tam­bién pro­du­cen vino y alcohol: Aus­tra­lia, Argen­ti­na, Chi­le, USA, etc.[4] (Salud!)
Reco­men­da­cio­nes
En la OMC se atan polí­ti­cas eco­nó­mi­cas con acuer­dos sobre el comer­cio, pero hay víncu­los tam­bién en otras enti­da­des mul­ti­la­te­ra­les. En Pro­pie­dad Inte­lec­tual, por ejem­plo, las ideas se avan­zan pri­me­ro en la Orga­ni­za­ción Mun­dial de Pro­pie­dad Inte­lec­tual (OMPI). Esos víncu­los pue­den apro­ve­char­se para mejo­rar el equi­li­brio entre lo eco­nó­mi­co, lo labo­ral y lo social. Es bueno defen­der los intere­ses nacio­na­les en la OMC y mejor aún si tam­bién en las otras enti­da­des ase­dia­das por la ambi­ción apátrida. 
Una muy impor­tan­te es la Orga­ni­za­ción Inter­na­cio­nal de Tra­ba­jo (OIT/​ILO), orga­ni­za­ción divi­di­da en tres ramas: ofi­cial, patro­nal y sin­di­cal. La rama sin­di­cal quie­re armo­ni­zar las leyes labo­ra­les, para evi­tar que las empre­sas trans­na­cio­na­les muden pues­tos de tra­ba­jo a paí­ses con leyes débi­les y com­pla­cien­tes. En eso coin­ci­den con los gobier­nos que desean polí­ti­cas, demo­crá­ti­cas y nor­ma­les, de mayor empleo y en bue­nas con­di­cio­nes laborales.
Otra es la Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud (OMS/​WHO) para evi­tar la com­pli­ci­dad con las far­ma­céu­ti­cas. Es noto­ria la his­te­ria de la OMS con la “Gri­pe Por­ci­na” (H1-N1), que decla­ró pan­de­mia mun­dial con pocas muer­tes (141)[5] rela­ti­vas y unas diag­no­sis dudo­sas, mien­tras que nece­si­tó millo­nes de muer­tos para decla­rar pan­de­mia al SIDA. Cla­ro que, con el SIDA, los gobier­nos afri­ca­nos no esta­ban com­pran­do por ade­lan­ta­do vacu­nas aún por probar.
Un ejem­plo exi­to­so a seguir, es la pre­si­den­cia de la asam­blea gene­ral de la ONU por Miguel Esco­to. Su pre­sen­cia allí fue deter­mi­nan­te para orga­ni­zar un equi­po con exper­tos serios que estu­dia­se las cau­sas de la cri­sis finan­cie­ra. Las reco­men­da­cio­nes del equi­po son un con­tra­pe­so efi­caz a la fri­vo­li­dad ema­na­da del G‑20, cuya solu­ción es más de lo mis­mo. Un G‑20 que usur­pa una auto­ri­dad sobre la OMC que nadie le ha dado, impo­nien­do infor­mes y deci­sio­nes que el Direc­tor Gene­ral, Pas­cal Lamy, obe­de­ce alegremente. 
Obe­de­ce M. Lamy, por­que el G‑20 le man­da lo que él pide. Nin­gún miem­bro ha recla­ma­do. Será bueno que los repre­sen­tan­tes de algu­nos paí­ses le recuer­den a M. Lamy, que la volun­tad de la OMC es sólo la de sus 153 miem­bros y que hay volun­tad sólo cuan­do hay consenso.
La Minis­te­rial de la OMC arran­ca en Gine­bra el 30 de noviem­bre. Desea­mos, no suer­te, sino firmeza. 
- Umber­to Maz­zei es doc­tor en Cien­cias Polí­ti­cas de la Uni­ver­si­dad de Flo­ren­cia. Ha sido pro­fe­sor en temas eco­nó­mi­cos inter­na­cio­na­les en uni­ver­si­da­des de Colom­bia, Vene­zue­la y Gua­te­ma­la. Es Direc­tor del Ins­ti­tu­to de Rela­cio­nes Eco­nó­mi­cas Inter­na­cio­na­les en Ginebra.

[1] Tho­mas P. Hill; On goods and ser­vi­ces, Review of Inco­me and Wealth, Decem­ber , 1977, p. 318 
[2] En Bra­sil, Cos­ta Rica y Cuba hay varios casos muy conocidos.
[3] Mul­ti­la­te­ral sys­tem of noti­fi­ca­tion and regis­tra­tion of geo­graphi­cal indi­ca­tions for wines and spirits
[4] La lis­ta com­ple­ta: Argen­ti­na, Aus­tra­lia, Cana­dá, Chi­le, Cos­ta Rica, Domi­ni­ca­na, Ecua­dor, El Sal­va­dor, Gua­te­ma­la, Hon­du­ras, Japón, Méxi­co, N. Zelan­da, Nica­ra­gua, Para­guay, Tai­pei y Esta­dos Unidos.
[5] Sólo en Fran­cia, todos los años, mue­ren más de 5000 per­so­nas de gri­pe corrien­te. La OMS hizo una tram­pa, se cam­bió la nor­ma sobre pan­de­mia. Antes era nece­sa­rio un sub­ti­po nue­vo de virus para hablar de pan­de­mia. Aho­ra bas­ta que sea la muta­ción de un sub­ti­po de virus exis­ten­te. Así se asus­ta más veces y se ven­den más vacunas.
http://​www​.alai​net​.org/​a​c​t​i​v​e​/​3​4​702
ALAI, Amé­ri­ca Lati­na en Movimiento 

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