Las Tesis de Abril por Lenin

En Boltxe Kolek­ti­boa, pen­sa­mos que es indis­pen­sa­ble, cono­cer las apor­ta­cio­nes teo­ri­cas de los cla­si­cos del mar­xis­mo, por ello publi­ca­re­mos tex­tos, de estos auto­res, tex­tos, pese a ser escri­tos hace muchos años, actua­les a rabiar.

Ini­cia­mos esta ini­cia­ti­va, conun tex­to indis­pen­sa­ble, Las tesis de Abril, de Lenin

V. I. Lenin

LAS TAREAS DEL PROLETARIADO
EN LA PRESENTE REVOLUCION

[Tesis de Abril]

Escri­to el 4 y el 5 (17 y 18 de abril de 1917Publi­ca­do el 7 de abril de 1917 en el perió­di­co «Prav­da», núm. 26

Fir­ma­do: N. Lenin

Se publi­ca según el tex­to del perió­di­co.

V. I. Lenin, OBRAS COMPLETAS,
Edi­to­rial Pro­gre­so – Moscú

Las tareas del proletariado
en la pre­sen­te revo­lu­ción[73]

(TESIS DE ABRIL)

Habien­do lle­ga­do a Petro­gra­do úni­ca­men­te el 3 de abril por la noche, es natu­ral que sólo en nom­bre pro­pio y con las con­si­guien­tes reser­vas, debi­das a mi insu­fi­cien­te pre­pa­ra­ción, pude pro­nun­ciar en la asam­blea del 4 de abril un infor­me acer­ca de las tareas del pro­le­ta­ria­do revolucionario.

Lo úni­co que podía hacer para faci­li­tar­me la labor ‑y faci­li­tár­se­la tam­bién a los opo­si­to­res de bue­na fe- era pre­pa­rar unas tesis por escri­to. Las leí y entre­gué el tex­to al cama­ra­da Tse­re­te­li. Las leí muy des­pa­cio y por dos veces: pri­me­ro en la reu­nión de bol­che­vi­ques y des­pués en la de bol­che­vi­ques y mencheviques.

Publi­co estas tesis per­so­na­les mías acom­pa­ña­das úni­ca­men­te de bre­ví­si­mas notas expli­ca­ti­vas, que en mi infor­me fue­ron desa­rro­lla­das con mucha mayor amplitud.

TESIS

1. En nues­tra acti­tud ante la gue­rra, que por par­te de Rusia sigue sien­do indis­cu­ti­ble­men­te una gue­rra impe­ria­lis­ta, de rapi­ña, tam­bién bajo el nue­vo Gobierno de Lvov y Cía., en vir­tud del carác­ter capi­ta­lis­ta de este Gobierno, es into­le­ra­ble la más peque­ña con­ce­sión al «defen­sis­mo revolucionario».

El pro­le­ta­ria­do cons­cien­te sólo pue­de dar su asen­ti­mien­to a una gue­rra revo­lu­cio­na­ria, que jus­ti­fi­que ver­da­de­ra­men­te el defen­sis­mo revo­lu­cio­na­rio, bajo las siguien­tes con­di­cio­nes: a) paso del poder a manos del pro­le­ta­ria­do y de los sec­to­res más pobres del cam­pe­si­na­do a él adhe­ri­dos; b) re-

nun­cia de hecho, y no de pala­bra, a todas las ane­xio­nes; c) rup­tu­ra com­ple­ta de hecho con todos los intere­ses del capital.

Dada la indu­da­ble bue­na fe de gran­des sec­to­res de defen­sis­tas revo­lu­cio­na­rios de filas, que admi­ten la gue­rra sólo como una nece­si­dad y no para fines de con­quis­ta, y dado su enga­ño por la bur­gue­sía, es pre­ci­so acla­rar­les su error de un modo sin­gu­lar­men­te minu­cio­so, pacien­te y per­se­ve­ran­te, expli­car­les la liga­zón indi­so­lu­ble del capi­tal con la gue­rra impe­ria­lis­ta y demos­trar­les que sin derro­car el capi­tal es impo­si­ble poner fin a la gue­rra con una paz ver­da­de­ra­men­te demo­crá­ti­ca y no con una paz impues­ta por la violencia.

Orga­ni­zar la pro­pa­gan­da más amplia de este pun­to de vis­ta en el ejér­ci­to de operaciones.

Con­fra­ter­ni­za­ción en el frente.

2. La pecu­lia­ri­dad del momen­to actual en Rusia con­sis­te en el paso de la pri­me­ra eta­pa de la revo­lu­ción, que ha dado el poder a la bur­gue­sía por care­cer el pro­le­ta­ria­do del gra­do nece­sa­rio de con­cien­cia y de orga­ni­za­ción, a su segun­da eta­pa, que debe poner el poder en manos del pro­le­ta­ria­do y de las capas pobres del campesinado.

Este trán­si­to se carac­te­ri­za, de una par­te, por el máxi­mo de lega­li­dad (Rusia es hoy el más libre de todos los paí­ses beli­ge­ran­tes); de otra par­te, por la ausen­cia de vio­len­cia con­tra las masas y, final­men­te, por la con­fian­za incons­cien­te de éstas en el gobierno de los capi­ta­lis­tas, los peo­res enemi­gos de la paz y del socialismo.

Esta pecu­lia­ri­dad exi­ge de noso­tros habi­li­dad para adap­tar­nos a las con­di­cio­nes espe­cia­les de la labor del par­ti­do entre masas inusi­ta­da­men­te amplias del pro­le­ta­ria­do que aca­ban de des­per­tar a la vida política.

3. Nin­gún apo­yo al Gobierno Pro­vi­sio­nal; expli­car la com­ple­ta fal­se­dad de todas sus pro­me­sas, sobre todo de la renun­cia a las ane­xio­nes. Des­en­mas­ca­rar a este gobierno, que es un gobierno de capi­ta­lis­tas, en vez de pro­pug­nar la inad­mi­si­ble e ilu­so­ria «exi­gen­cia» de que deje de ser imperialista.

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4. Reco­no­cer que, en la mayor par­te de los Soviets de dipu­tados obre­ros, nues­tro par­ti­do está en mino­ría y, por el momen­to, en una mino­ría redu­ci­da, fren­te al blo­que de todos los ele­men­tos peque­ño­bur­gue­ses y opor­tu­nis­tas ‑some­ti­dos a la influen­cia de la bur­gue­sía y que lle­van dicha influen­cia al seno del proletariado‑, des­de los socia­lis­tas popu­la­res y los socia­lis­tas revo­lu­cio­na­rios has­ta el Comi­té de Orga­ni­za­ción (Chjeíd­ze, Tse­re­te­li, etc.), Ste­klov, etc., etc.

Expli­car a las masas que los Soviets de dipu­tados obre­ros son la úni­ca for­ma posi­ble de gobierno revo­lu­cio­na­rio y que, por ello, mien­tras este Gobierno se some­ta a la influen­cia de la bur­gue­sía, nues­tra misión sólo pue­de con­sis­tir en expli­car los erro­res de su tác­ti­ca de un modo pacien­te, sis­te­má­ti­co, tenaz y adap­ta­do espe­cial­men­te a las nece­si­da­des prác­ti­cas de las masas.

Mien­tras este­mos en mino­ría, desa­rro­lla­re­mos una labor de crí­ti­ca y escla­re­ci­mien­to de los erro­res, pro­pug­nan­do al mis­mo tiem­po, la nece­si­dad de que todo el poder del Esta­do pase a los Soviets de dipu­tados obre­ros, a fin de que, sobre la base de la expe­rien­cia, las masas corri­jan sus errores.

5. No una repú­bli­ca par­la­men­ta­ria ‑vol­ver a ella des­de los Soviets de dipu­tados obre­ros sería dar un paso atrás- sino una repú­bli­ca de los Soviets de dipu­tados obre­ros, bra­ce­ros y cam­pe­si­nos en todo el país, de aba­jo arriba.

Supre­sión de la poli­cía, del ejér­ci­to y de la buro­cra­cia*.

La remu­ne­ra­ción de los fun­cio­na­rios, todos ellos ele­gi­bles y amo­vi­bles en cual­quier momen­to, no debe­rá exce­der del sala­rio medio de un obre­ro calificado.

6. En el pro­gra­ma agra­rio, tras­la­dar el cen­tro de gra­ve­dad a los Soviets de dipu­tados braceros.

Con­fis­ca­ción de todas las tie­rras de los latifundios.

Nacio­na­li­za­ción de todas las tie­rras del país, de las que dis­pon­drán los Soviets loca­les de dipu­tados bra­ce­ros y cam­pe­si­nos. Crea­ción de Soviets espe­cia­les de dipu­tados de los


cam­pe­si­nos pobres. Hacer de cada gran fin­ca (con una exten­sión de 100 a 300 decia­ti­nas, según las con­di­cio­nes loca­les y de otro géne­ro y a jui­cio de las ins­ti­tu­cio­nes loca­les) una hacien­da mode­lo bajo el con­trol del Soviet de dipu­tados bra­ce­ros y sobre bases colectivas.

7. Fusión inme­dia­ta de todos los ban­cos del país en un Ban­co Nacio­nal úni­co, some­ti­do al con­trol de los Soviets de dipu­tados obreros.

8. No «implan­ta­ción» del socia­lis­mo como nues­tra tarea inme­dia­ta, sino pasar úni­ca­men­te a la ins­tau­ra­ción inme­dia­ta del con­trol de la pro­duc­ción social y de la dis­tri­bu­ción de los pro­duc­tos por los Soviets de dipu­tados obreros.

9. Tareas del Partido:

a) cele­bra­ción inme­dia­ta de un con­gre­so del Partido;

b) modi­fi­ca­ción del Pro­gra­ma del Par­ti­do, principalmente:

1) sobre el impe­ria­lis­mo y la gue­rra imperialista,

2) sobre la posi­ción ante el Esta­do y nues­tra rei­vin­di­ca­ción de un «Esta­do-Comu­na»**,

3) refor­ma del pro­gra­ma míni­mo, ya anticuado;

c) cam­bio de deno­mi­na­ción del Par­ti­do***.

10. Reno­va­ción de la Internacional.

Ini­cia­ti­va de cons­ti­tuir una Inter­na­cio­nal revo­lu­cio­na­ria, una Inter­na­cio­nal con­tra los social­cho­vi­nis­tas y con­tra el «cen­tro»****.

Para que el lec­tor com­pren­da por qué hube de resal­tar de mane­ra espe­cial, como rara excep­ción, el «caso» de opo­si­to­res de bue­na fe, le invi­to a com­pa­rar estas tesis

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con la siguien­te obje­ción del señor Gol­den­berg: Lenin ‑dice- «ha enar­bo­la­do la ban­de­ra de la gue­rra civil en el seno de la demo­cra­cia revo­lu­cio­na­ria». (Cita­do en el perió­di­co Edinst­vo[74], del señor Plé­ja­nov, núm.5.)

Una per­la, ¿ver­dad?

Escri­bo, leo y macha­co: «Dada la indu­da­ble bue­na fe de gran­des sec­to­res de defen­sis­tas revo­lu­cio­na­rios de filas…, dado su enga­ño por la bur­gue­sía, es pre­ci­so acla­rar­les su error de un modo sin­gu­lar­men­te minu­cio­so, pacien­te y perseverante…»

Y esos seño­res de la bur­gue­sía, que se lla­man social­de­mó­cra­tas, que no per­te­ne­cen ni a los gran­des sec­to­res ni a los defen­sis­tas revo­lu­cio­na­rios de filas, tie­nen la osa­día de repro­du­cir sin escrú­pu­los mis opi­nio­nes, inter­pre­tán­do­las así: «ha enar­bo­la­do (!) la ban­de­ra (!) de la gue­rra civil» (¡ni en las tesis ni en el infor­me se habla de ella para nada!) «en el seno (!!) de la demo­cra­cia revolucionaria…»

¿Qué sig­ni­fi­ca eso? ¿En qué se dis­tin­gue de una inci­ta­ción al pogro­mo?, ¿en qué se dife­ren­cia de Rúss­ka­ya Volia[75]?

Escri­bo, leo y macha­co: «Los Soviets de dipu­tados obre­ros son la úni­ca for­ma posi­ble de gobierno revo­lu­cio­na­rio y, por ello, nues­tra misión sólo pue­de con­sis­tir en expli­car los erro­res de su tác­ti­ca de un modo pacien­te, sis­te­má­ti­co, tenaz y adap­ta­do espe­cial­men­te a las nece­si­da­des prác­ti­cas de las masas…»

Pero cier­ta cla­se de opo­si­to­res expo­nen mis pun­tos de vis­ta ¡¡como un lla­ma­mien­to a la «gue­rra civil en el seno de la demo­cra­cia revolucionaria»!!

He ata­ca­do al Gobierno Pro­vi­sio­nal por no seña­lar un pla­zo, ni pró­xi­mo ni remo­to, para la con­vo­ca­to­ria de la Asam­blea Cons­ti­tu­yen­te y limi­tar­se a sim­ples pro­me­sas. Y he demos­tra­do que sin los Soviets de dipu­tados obre­ros y sol­da­dos no está garan­ti­za­da la con­vo­ca­to­ria de la Asam­blea Cons­ti­tu­yen­te ni es posi­ble su éxito.

¡¡¡Y se me impu­ta que soy con­tra­rio a la con­vo­ca­to­ria inme­dia­ta de la Asam­blea Constituyente!!!

Cali­fi­ca­ría todo eso de expre­sio­nes «deli­ran­tes» si decenas

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de años de lucha polí­ti­ca no me hubie­sen ense­ña­do a con­si­de­rar una rara excep­ción la bue­na fe de los opositores.

En su perió­di­co, el señor Plé­ja­nov ha cali­fi­ca­do mi dis­cur­so de «deli­ran­te». ¡Muy bien, señor Plé­ja­nov! Pero fíje­se cuán tor­pón, inhá­bil y poco pers­pi­caz es usted en su polé­mi­ca. Si me pasé dos horas deli­ran­do, ¿por qué aguan­ta­ron cien­tos de oyen­tes ese «deli­rio»? ¿Y para qué dedi­ca su perió­di­co toda una colum­na a rese­ñar un «deli­rio»? Mal liga eso, señor Plé­ja­nov, muy mal.

Es mucho más fácil, natu­ral­men­te, gri­tar, insul­tar y voci­fe­rar que inten­tar expo­ner, expli­car y recor­dar cómo enjui­cia­ban Marx y Engels en 1871, 1872 y 1875 las expe­rien­cias de la Comu­na de París[76] y qué decían acer­ca del tipo de Esta­do que nece­si­ta el proletariado.

Por lo vis­to, el ex mar­xis­ta señor Plé­ja­nov no desea recor­dar el marxismo.

He cita­do las pala­bras de Rosa Luxem­bur­go, que el 4 de agos­to de 1914 deno­mi­nó a la social­de­mo­cra­cia ale­ma­na «cadá­ver malo­lien­te». Y los seño­res Plé­ja­nov, Gol­den­berg y Cía. se sien­ten «ofen­di­dos» … ¿en nom­bre de quién? ¡En nom­bre de los cho­vi­nis­tas ale­ma­nes, cali­fi­ca­dos de chovinistas!

Los pobres social­cho­vi­nis­tas rusos, socia­lis­tas de pala­bra y cho­vi­nis­tas de hecho, se han arma­do un lío.

NOTAS

* Es decir, sus­ti­tu­ción del ejér­ci­to regu­lar por el arma­men­to gene­ral del pue­blo.[*]

** Es decir, de un Esta­do cuyo pro­to­ti­po dio la Comu­na de París.[**]

*** En lugar de «social­de­mo­cra­cia», cuyos líde­res ofi­cia­les han trai­cio­na­do al socia­lis­mo en el mun­do ente­ro, pasán­do­se a la bur­gue­sía (lo mis­mo los «defen­sis­tas» que los vaci­lan­tes «kauts­kia­nos»), debe­mos deno­mi­nar­nos Par­ti­do Comu­nis­ta.[***]

**** En la social­de­mo­cra­cia inter­na­cio­nal se lla­ma «cen­tro» a la ten­den­cia que pen­du­la entre los cho­vi­nis­tas (= «defen­sis­tas») y los inter­na­cio­na­lis­tas, a saber: Kautsky y Cía., en Ale­ma­nia, Lon­guet y Cía., en Fran­cia, Chjeíd­ze y Cía., en Rusia, Tura­ti y Cía., en Ita­lia, McDo­nald y Cía., en Ingla­te­rra, etc.[****]

[73] El artícu­lo Las tareas del pro­le­ta­ria­do en la pre­sen­te revo­lu­ción, publi­ca­do en el núm. 26 de Prav­da del 7 de abril de 1917, con la fir­ma N. Lenin, con­tie­ne sus céle­bres Tesis de Abril, escri­tas, pro­ba­ble­men­te, en el tren antes de lle­gar a Petrogrado.

El 4 (17) de abril, Lenin leyó las tesis en dos reunio­nes: en la reu­nión de los bol­che­vi­ques y en la reu­nión con­jun­ta de bol­che­vi­ques y men­che­vi­ques y men­che­vi­ques dele­ga­dos a la Con­fe­ren­cia de toda Rusia de los Soviets de dipu­tados obre­ros y sol­da­dos, cele­bra­da en el Pala­cio de Táurida.

Duran­te los deba­tes, Lenin entre­gó las tesis a unos de los miem­bros de la Redac­ción de Prav­da, hacien­do hin­ca­pié en que fue­ran publi­ca­das al día siguien­te e ínte­gra­men­te. Pero, debi­do a des­per­fec­tos en los equi­pos de la impren­ta, no pudo hacer­se así y las tesis no se publi­ca­ron el 5, sino el 7 de abril, habien­do hecho la Redac­ción de Prav­da una adver­ten­cia sobre ello a sus lec­to­res en el núm. 25, del 6 de abril. [120]

[74] Edinst­vo (Uni­dad): perió­di­co, órgano del gru­po de extre­ma dere­cha de los men­che­vi­ques defen­sis­tas enca­be­za­do por Ple­já­nov. Se publi­có en Petro­gra­do, apa­re­cien­do en mayo y junio de 1914. De mar­zo a noviem­bre de 1917 fue dia­rio. Des­de diciem­bre de 1917 has­ta enero de 1918 se edi­tó con el títu­lo de Nashe Edinst­vo (Nues­tra Uni­dad). Edinst­vo pro­pug­nó el apo­yo al Gobierno Pro­vi­sio­nal, la coa­li­ción con la bur­gue­sía y un «poder fuer­te» y com­ba­tió a los bol­che­vi­ques, recu­rrien­do con fre­cuen­cia a los méto­dos de la pren­sa tri­vial. Aco­gió con hos­ti­li­dad la Revo­lu­ción de Octu­bre y el esta­ble­ci­mien­to del Poder sovié­ti­co. [124]

[75] Rúss­ka­ya Volia (La Liber­tad Rusa): dia­rio bur­gués fun­da­do por el minis­tro zaris­ta del Inte­rior A. D. Pro­to­pó­pov y finan­cia­do por los gran­des ban­cos. Se publi­có en Petro­gra­do des­de diciem­bre de 1916. Des­pués de la Revo­lu­ción Demo­crá­ti­ca Bur­gue­sa de febre­ro sos­tu­vo una cam­pa­ña de difa­ma­ción con­tra los bol­che­vi­ques. El 25 de octu­bre (7 de noviem­bre) de 1917 fue clau­su­ra­do por el Comi­té Mili­tar Revo­lu­cio­na­rio adjun­to al Soviet de Petro­gra­do. [124]

[76] Véa­se C. Marx y F. Engels. Mani­fies­to del Par­ti­do Comu­nis­ta. Pre­fa­cio a la edi­ción ale­ma­na de 1872; C. Marx. La gue­rra civil en Fran­cia. Mani­fies­to del Con­se­jo Gene­ral de la Aso­cia­ción Inter­na­cio­nal de los Tra­ba­ja­do­res, Crí­ti­ca del Pro­gra­ma de Gotha; F. Engels, Car­ta a Bebel, 18 – 28 de mar­zo de 1875; C. Marx. Car­tas a L. Kugel­mann del 12 y el 17 de abril de 1871. [125]

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