Ezker Aber­tza­lea:» Un pri­mer paso para el pro­ce­so demo­crá­ti­co: prin­ci­pios y volun­tad de la I.A.»

En el 5º ani­ver­sa­rio de la decla­ra­ción «Aho­ra el Pue­blo, Aho­ra la Paz» (Decla­ra­ción de Anoe­ta), y en Altsa­su, el pue­blo que en 1978 vio nacer Herri Bata­su­na, la izquier­da aber­tza­le ha pre­sen­ta­do el docu­men­to «UN PRIMER PASO PARA EL PROCESO DEMOCRÁTICO: PRINCIPIOS Y VOLUNTAD DE LA IZQUIERDA ABERTZALE», docu­men­to que reco­ge las bases de la apues­ta­po­lí­ti­ca de la izquier­da aber­tza­le. Dece­nas de mili­tan­tes refe­ren­cia­les de la izquier­da aber­tza­le han par­ti­ci­pa­do en la rue­da de pren­sa en la que se ha pre­sen­ta­do el documento.

Este docu­men­to reco­ge la refle­xio­nes que la izquier­da aber­tza­le rea­li­za acer­ca de la situa­ción polí­ti­ca y del pro­ce­so de libe­ra­ción de Eus­kal Herria – País Vas­co. Del mis­mo modo, en el docu­men­to que os adjun­ta­mos se pre­sen­ta y defi­ne el Pro­ce­so Demo­crá­ti­co como herra­mien­ta prin­ci­pal para la reso­lu­ción del con­flic­to y se reco­gen las bases y prin­ci­pios de dicho Pro­ce­so Democrático.

UN PRIMER PASO PARA EL PROCESO DEMOCRÁTICO: PRINCIPIOS Y VOLUNTAD DE LA IZQUIERDA ABERTZALE

Somos inde­pen­den­tis­tas, hom­bres y muje­res de diver­sas gene­ra­cio­nes que hemos tra­ba­ja­do y tra­ba­ja­mos por cons­truir y desa­rro­llar un pro­yec­to de libe­ra­ción nacio­nal y social. Nues­tro obje­ti­vo es la cons­ti­tu­ción de un Esta­do pro­pio, al con­si­de­rar que es la úni­ca for­ma de garan­ti­zar total­men­te la super­vi­ven­cia y el desa­rro­llo pleno del Pue­blo Vas­co, en armo­nía y soli­da­ri­dad con el res­to de pue­blos de Euro­pa y del mun­do. Es nues­tro legí­ti­mo pro­yec­to polí­ti­co, que pre­ten­de­mos alcan­zar gra­cias a la adhe­sión mayo­ri­ta­ria de la socie­dad vasca.

El actual orde­na­mien­to jurí­di­co-polí­ti­co, que divi­de nues­tro terri­to­rio y limi­ta los dere­chos de sus ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas, se ha con­fir­ma­do como un esce­na­rio que per­pe­túa el con­flic­to polí­ti­co y arma­do. No per­mi­te que la ciu­da­da­nía vas­ca pue­da deci­dir sin cor­ta­pi­sas su pro­pio futuro.

En ese con­tex­to, se ha pro­lon­ga­do mucho más allá de lo que nadie debie­ra desear la situa­ción de vio­len­cia y enfren­ta­mien­to arma­do, con los cos­tes huma­nos y polí­ti­cos que todos y todas cono­ce­mos. Es nues­tra prio­ri­dad supe­rar este escenario.

Estas últi­mas tres déca­das de con­flic­to dejan sen­ta­da otra con­clu­sión: somos un movi­mien­to polí­ti­co al que el tiem­po ha dado la razón. Así lo demues­tran, des­de aque­lla ini­cial exi­gen­cia de rup­tu­ra demo­crá­ti­ca res­pec­to al régi­men fran­quis­ta, el «no» del Pue­blo Vas­co a la Cons­ti­tu­ción espa­ño­la, a la OTAN o a la cen­tral nuclear de Lemoiz. Así lo demues­tra nues­tro esfuer­zo para evi­tar que la tram­pa del esta­tu­tis­mo se con­so­li­da­ra. Así lo demues­tra nues­tra fron­tal opo­si­ción al capi­ta­lis­mo salvaje.

No ha sido sólo en el terreno de la opo­si­ción y la pro­tes­ta don­de los y las inde­pen­den­tis­tas hemos gana­do bata­llas polí­ti­cas e ideo­ló­gi­cas. Las pro­pues­tas de solu­ción y futu­ro rea­li­za­das por la izquier­da aber­tza­le han pren­di­do en amplias capas de la socie­dad, en oca­sio­nes de for­ma mayo­ri­ta­ria. Las ini­cia­ti­vas para una solu­ción nego­cia­da, los dise­ños para alcan­zar un mar­co demo­crá­ti­co o las diná­mi­cas de cons­truc­ción nacio­nal, han posi­bi­li­ta­do indu­da­bles avan­ces en el pro­ce­so polí­ti­co vasco.

Estos últi­mos años se ha avan­za­do en cier­tas cues­tio­nes que han hecho no sólo desea­ble sino tam­bién posi­ble mate­ria­li­zar posi­ti­va­men­te para toda la ciu­da­da­nía un cam­bio de ciclo; en el deba­te polí­ti­co abier­to en la últi­ma déca­da –que ha situa­do per­fec­ta­men­te los nudos a des­atar para encon­trar una solu­ción – ; en el tra­ba­jo y lucha incan­sa­bles de miles de per­so­nas y sec­to­res socia­les que han per­mi­ti­do lle­gar has­ta el umbral del desea­do cam­bio polí­ti­co real; así como en la nece­si­dad de dejar atrás las con­se­cuen­cias per­ni­cio­sas de este con­flic­to. Un cam­bio de ciclo que sus­ti­tu­ya el enfren­ta­mien­to arma­do, el blo­queo y la fal­ta de expec­ta­ti­va por el diá­lo­go, el acuer­do y una solu­ción jus­ta esta­ble y dura­de­ra para el país.

Con acier­tos y erro­res hemos traí­do el pro­ce­so de libe­ra­ción a la fase del cam­bio polí­ti­co. Aho­ra se tra­ta de hacer ese cam­bio irre­ver­si­ble. Mate­ria­li­zar el cam­bio exi­ge tam­bién cam­bios en noso­tros y noso­tras mis­mas. Era nece­sa­ria una pro­fun­da refle­xión y auto­crí­ti­ca, y la esta­mos haciendo.

La izquier­da aber­tza­le tie­ne bien pre­sen­te que no se tra­ta de cono­cer o espe­rar a lo que el res­to de agen­tes están dis­pues­tos a hacer, sino aque­llo que noso­tros y noso­tras debe­mos y tene­mos que hacer. La nue­va fase nece­si­ta de nue­vas estra­te­gias, de nue­vas polí­ti­cas de alian­zas y de nue­vos instrumentos.

Par­tien­do de que los obje­ti­vos a alcan­zar en la nue­va fase son el reco­no­ci­mien­to nacio­nal de Eus­kal Herria y el reco­no­ci­mien­to del dere­cho de auto­de­ter­mi­na­ción, para lle­gar al cam­bio se hace indis­pen­sa­ble una cre­cien­te acu­mu­la­ción de fuer­zas y lle­var la con­fron­ta­ción con los esta­dos al terreno don­de éste es más débil, que no es otro que el polí­ti­co. Por ello, la lucha de masas, ins­ti­tu­cio­nal e ideo­ló­gi­ca, el cam­bio en la rela­ción de fuer­zas y la bús­que­da de apo­yo en el con­cier­to inter­na­cio­nal debe­rán ser pila­res fun­da­men­ta­les de la nue­va estrategia.

El ins­tru­men­to bási­co para la nue­va fase polí­ti­ca es el Pro­ce­so Demo­crá­ti­co y su pues­ta en mar­cha, una deci­sión uni­la­te­ral de la Izquier­da Aber­tza­le. Para su desa­rro­llo se bus­ca­rán acuer­dos bila­te­ra­les o mul­ti­la­te­ra­les; con los agen­tes polí­ti­cos vas­cos, con la comu­ni­dad inter­na­cio­nal y con los esta­dos para la supera­ción del con­flic­to. En defi­ni­ti­va, el Pro­ce­so Demo­crá­ti­co es la apues­ta estra­té­gi­ca de la izquier­da aber­tza­le para ganar el cam­bio polí­ti­co y social.

Todas estas con­si­de­ra­cio­nes están sien­do común­men­te com­par­ti­das en la
Izquier­da Aber­tza­le en el mar­co del deba­te que se está desa­rro­llan­do en su seno con res­pon­sa­bi­li­dad. Así mis­mo, a tra­vés de ese deba­te, se pre­ten­de afian­zar como pro­pios para toda su base mili­tan­te y social los siguien­tes prin­ci­pios, que desea­mos com­par­tir aho­ra con la ciu­da­da­nía vas­ca, agen­tes polí­ti­cos, sin­di­ca­les y socia­les del país así como con la Comu­ni­dad Internacional:

1. La volun­tad popu­lar expre­sa­da por vías pací­fi­cas y demo­crá­ti­cas, se
cons­ti­tu­ye en la úni­ca refe­ren­cia del pro­ce­so demo­crá­ti­co de solu­ción, tanto
para con­fiar en su pues­ta en mar­cha y su ópti­mo desa­rro­llo así como para
alcan­zar los acuer­dos que debe­rá refren­dar la pro­pia ciu­da­da­nía. La
Izquier­da aber­tza­le, como debie­ran hacer el res­to de agen­tes, se
com­pro­me­te solem­ne­men­te a res­pe­tar en cada fase del pro­ce­so las
deci­sio­nes que libre, pací­fi­ca y demo­crá­ti­ca­men­te vayan adop­tan­do los
ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas vascas.

2. El orde­na­mien­to jurí­di­co-polí­ti­co resul­tan­te en cada momen­to debe ser
con­se­cuen­cia de la volun­tad popu­lar y garan­te de dere­chos para el conjunto
de los ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas. Los mar­cos lega­les vigen­tes en cada
momen­to, no pue­den ser obs­tácu­lo o freno a la volun­tad popu­lar libre y
demo­crá­ti­ca­men­te expre­sa­da, sino garan­tes de su ejercicio.

3. Los acuer­dos a alcan­zar en el desa­rro­llo del pro­ce­so demo­crá­ti­co deberán
res­pe­tar y regu­lar los dere­chos reco­no­ci­dos tan­to en la Declaración
Uni­ver­sal de los Dere­chos Huma­nos como en el Pac­to Inter­na­cio­nal de
Dere­chos Eco­nó­mi­cos, Socia­les y Cul­tu­ra­les y el Pac­to Inter­na­cio­nal de
Dere­chos Civi­les y Polí­ti­cos, así como demás nor­ma­ti­va internacional
con­cer­nien­te a los Dere­chos Huma­nos, sean estos indi­vi­dua­les o colectivos,
entre ellos la Car­ta de Dere­chos de las Mujeres.

4. El diá­lo­go polí­ti­co inclu­si­vo y en igual­dad de con­di­cio­nes se cons­ti­tu­ye en la prin­ci­pal herra­mien­ta para alcan­zar acuer­dos entre las diferentes
sen­si­bi­li­da­des polí­ti­cas del país. La izquier­da aber­tza­le mues­tra su total
volun­tad de for­mar par­te de ese diálogo.

5. En el mar­co del pro­ce­so demo­crá­ti­co, el diá­lo­go entre las fuer­zas polí­ti­cas debe tener como obje­ti­vo un Acuer­do Polí­ti­co reso­lu­to­rio, a refren­dar por la ciu­da­da­nía. El acuer­do resul­tan­te debe­rá garan­ti­zar que todos los pro­yec­tos polí­ti­cos pue­dan ser no sólo defen­di­dos en con­di­cio­nes de igual­dad de opor­tu­ni­da­des y ausen­cia de toda for­ma de coac­ción o inje­ren­cia, sino que ade­más pue­dan ser mate­ria­li­za­dos si ése es el deseo mayo­ri­ta­rio de la ciu­da­da­nía vas­ca expre­sa­do a tra­vés de los pro­ce­di­mien­tos lega­les habilitados.

6. El pro­ce­so demo­crá­ti­co tie­ne que desa­rro­llar­se en ausen­cia total de
vio­len­cia y sin inje­ren­cias, median­te la uti­li­za­ción de vías y medios
exclu­si­va­men­te polí­ti­cos y demo­crá­ti­cos. Par­ti­mos del con­ven­ci­mien­to de
que ésta estra­te­gia polí­ti­ca posi­bi­li­ta­rá avan­ces a tra­vés del Proceso
Demo­crá­ti­co. Sudá­fri­ca e Irlan­da son ejem­plo de ello.

7. Reite­ra­mos nues­tro com­pro­mi­so con la pro­pues­ta de Anoe­ta. Con­for­me a la
mis­ma, debe esta­ble­cer­se un pro­ce­so de diá­lo­go y acuer­do mul­ti­par­ti­to y en
igual­dad de con­di­cio­nes entre el con­jun­to de fuer­zas polí­ti­cas del país, que
abor­de la con­se­cu­ción de un mar­co demo­crá­ti­co por el cual la ciudadanía
pue­da deci­dir libre y demo­crá­ti­ca­men­te sobre su futu­ro sin otro lími­te que la volun­tad popu­lar. Dicho pro­ce­so, enten­de­mos debe regir­se por los prin­ci­pios del sena­dor Mitchell.

Por otro lado, debe esta­ble­cer­se un pro­ce­so de nego­cia­ción entre ETA y el
Esta­do espa­ñol que ver­se sobre la des­mi­li­ta­ri­za­ción del país, libe­ra­ción de
pre­sos y pre­sas polí­ti­cas vas­cas, vuel­ta de exi­lia­dos y exi­lia­das y un
tra­ta­mien­to jus­to y equi­ta­ti­vo al con­jun­to de víc­ti­mas del conflicto.
Por todo ello, nos reafir­ma­mos en nues­tra posi­ción sin reser­vas con un pro­ce­so polí­ti­co pací­fi­co y demo­crá­ti­co para lograr una demo­cra­cia inclu­si­va don­de el pue­blo vas­co, libre y sin inti­mi­da­ción de nin­gún tipo, deter­mi­ne libre­men­te su futuro.

Eus­kal Herria, 14 de Noviem­bre de 2009

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La com­pa­re­cen­cia ha reu­ni­do a más de 110 per­so­nas muy refe­ren­cia­les en el inde­pen­den­tis­mo y que han que­ri­do lan­zar un men­sa­je: «El pro­ce­so demo­crá­ti­co tie­ne que desa­rro­llar­se en ausen­cia total de vio­len­cia y sin inje­ren­cias, median­te la uti­li­za­ción de vías y medios exclu­si­va­men­te polí­ti­cos y demo­crá­ti­cos. Par­ti­mos del con­ven­ci­mien­to de que esta estra­te­gia polí­ti­ca posi­bi­li­ta­rá avan­ces a tra­vés del pro­ce­so demo­crá­ti­co. Sudá­fri­ca e Irlan­da son ejem­plo de ello».

El docu­men­to evo­ca tam­bién los prin­ci­pios del sena­dor Geor­ge Mit­chell que faci­li­ta­ron el diá­lo­go polí­ti­co reso­lu­ti­vo en Irlan­da a tra­vés de un com­pro­mi­so con la uti­li­za­ción de las vías polí­ti­cas y demo­crá­ti­cas de modo exclusivo.

El docu­men­to, al que han dado lec­tu­ra Itziar Lopa­te­gi y Txe­lui Moreno en repre­sen­ta­ción de todos los pre­sen­tes, par­te de la pre­mi­sa de que «se ha pro­lon­ga­do mucho más de lo que nadie debie­ra desear la situa­ción de vio­len­cia y enfren­ta­mien­to arma­do, con los cos­tes huma­nos y polí­ti­cos que todos y todas cono­ce­mos. Es nues­tra prio­ri­dad supe­rar este escenario».

La izquier­da aber­tza­le remar­ca la nece­si­dad de un cam­bio polí­ti­co y sub­ra­ya que «aho­ra se tra­ta de hacer ese cam­bio irre­ver­si­ble» a tra­vés de una herra­mien­ta: el pro­ce­so democrático.

A par­tir de ahí, expo­ne sie­te prin­ci­pios que desea com­par­tir con los agen­tes sin­di­ca­les, socia­les y polí­ti­cos vas­cos, y tam­bién con la comu­ni­dad inter­na­cio­nal. En ellos se expre­sa, entre otras cosas, un com­pro­mi­so «solem­ne» de «res­pe­tar en cada fase del pro­ce­so las deci­sio­nes que, libre, pací­fi­ca y demo­crá­ti­ca­men­te, vayan adop­tan­do los ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas vascas».

Se reafir­ma el com­pro­mi­so con la pro­pues­ta de Anoe­ta, de cuya pre­sen­ta­ción se cum­plen cin­co años jus­to hoy, y se plan­tea la nece­si­dad de un pro­ce­so de nego­cia­ción ETA-Espa­ñol espa­ñol sobre «la des­mi­li­ta­ri­za­ción del país, libe­ra­ción de pre­sos y pre­sas polí­ti­cas vas­cas, vuel­ta de exi­lia­dos y exi­lia­das, y un tra­ta­mien­to jus­to y equi­ta­ti­vo al con­jun­to de víc­ti­mas del conflicto».

Por citar algu­nos de los más de 100 nom­bres pre­sen­tes, en Altsa­su han esta­do Rufi Etxe­be­rria, Itziar Aiz­pu­rua, Txo­min Zilua­ga, Iñi­go Iruin, Adol­fo Araiz, Bego­ña Sagar­za­zu, Joxean Agi­rre, Julen Kal­tza­da, Félix Soto, Kepa Bere­ziar­tua, Mai­ta­ne Intxau­rra­ga, Sote­ro Etxan­di… La com­pa­re­cen­cia se ha rea­li­za­do sin pre­gun­tas y con pre­sen­cia de nume­ro­sos medios de comunicación.

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