RDA: «dic­ta­du­ra socia­lis­ta» o «Esta­do antifascista»

http://www.normalizado.com/wp-content/uploads/2007/09/587px-coat-of-arms-of-east-germany.svg.pngDes­de que entró en polí­ti­ca en 1989, la ex ciu­da­da­na de la RDA Ange­la Mer­kel ha ido olvi­dan­do su pasa­do en el Esta­do socia­lis­ta ale­mán. Hoy en día, la actual can­ci­ller habla de la «dic­ta­du­ra» en la que vivió duran­te 35 años como si hubie­ra sido una pri­sio­ne­ra del Par­ti­do Socia­lis­ta Uni­fi­ca­do de Ale­ma­nia (SED) y su car­ce­le­ro el Minis­te­rio de Segu­ri­dad del Esta­do (MfS), popu­lar­men­te cono­ci­do como la Sta­si. Aún así, Mer­kel no expli­ca cómo logró estu­diar, doc­to­rar­se en Físi­ca y encon­trar un pues­to de tra­ba­jo en la pres­ti­gio­sa Aca­de­mia de las Cien­cias de la RDA. Duran­te todos aque­llos años, la hija de un cura pro­tes­tan­te no mili­ta­ba, como su padre, en nin­gún par­ti­do polí­ti­co, ni siquie­ra a la Unión Demó­cra­ta Cris­tia­na del Este (CDU-Ost). Sí mili­tó en la Juven­tud Libre Ale­ma­na (FDJ), pero «sólo hacien­do tra­ba­jo cul­tu­ral», rela­ti­vi­za Mer­kel sus acti­vi­da­des en el secre­ta­ria­do de la úni­ca orga­ni­za­ción juve­nil socia­lis­ta. Pare­ce que se com­por­tó bien en lo que aho­ra defi­ne como «un sis­te­ma de men­ti­ras» por­que en 1986 se le per­mi­tió via­jar por unos días a la RFA. Este pri­vi­le­gio lo reci­bían sólo aque­llos ciu­da­da­nos de la RDA cuya leal­tad hacia el Esta­do socia­lis­ta esta­ba fue­ra de duda.

Estos deta­lles con­tra­dic­to­rios de la bio­gra­fía de Mer­kel se dilu­yen en su dis­cur­so. Una retó­ri­ca res­pal­da­da por pelí­cu­las como «La vida de los otros», sobre la per­se­cu­ción de los deno­mi­na­dos «disi­den­tes» en la RDA por la Sta­si. Es uno más de la lar­ga lis­ta de films que han plas­ma­do en celu­loi­de la ima­gen del «Esta­do de injus­ti­cia» que com­par­te el 78% de la ale­ma­nes de la RFA con res­pec­to a su des­apa­re­ci­do esta­do vecino.

El pen­sa­mien­to úni­co per­mi­te sólo una inter­pre­ta­ción: la RDA era una «dic­ta­du­ra socia­lis­ta» que rete­nía a sus habi­tan­tes detrás del «Muro de la ver­güen­za» con la Sta­si como el omni­pre­sen­te guar­dián del «régi­men esta­li­nis­ta» del SED. En 1989 las masas se lan­za­ron a las calles dan­do lugar a la «revo­lu­ción pací­fi­ca» que aca­bó pri­me­ro con el Muro y des­pués con la Repú­bli­ca socialista.

En estas pocas pala­bras se pue­de resu­mir el dis­cur­so ofi­cial sobre la RDA y sobre fenó­me­nos polí­ti­cos recien­tes como Die Lin­ke (La Izquier­da), suce­sor del SED. Mer­kel man­tie­ne que hay que seguir midien­do a Die Lin­ke por «su pos­tu­ra res­pec­to al pasa­do de la RDA». Pero su crí­ti­ca se diri­ge hacia el Par­ti­do Social­de­mó­cra­ta de Ale­ma­nia (SPD) cuyo pre­si­den­te, Franz Mün­te­fe­ring, y otros diri­gen­tes insis­ten en que no se debe­ría enfren­tar eter­na­men­te a Die Lin­ke con su pasa­do germanooriental.

De hecho la posi­ción de cada par­ti­do hacia la RDA sigue sien­do un tema que deter­mi­na la polí­ti­ca. En Turin­gia Los Ver­des die­ron por ter­mi­na­das las nego­cia­cio­nes con el SPD y Die Lin­ke con la excu­sa de que la repre­sen­tan­te socia­lis­ta había cola­bo­ra­do con el MfS. El mis­mo argu­men­to esgri­mió el dia­rio con­ser­va­dor «Die Welt» para denun­ciar el bipar­ti­to entre el SPD y Die Lin­ke en Bran­dem­bur­go. Recor­dó que este esta­do fede­ral, gober­na­do por el social­de­mó­cra­ta Matthias Platzeck, es el úni­co land de los cin­co del Este que no ha decla­ra­do como «no ele­gi­bles» a aque­llos can­di­da­tos que fue­ron miem­bros o infor­ma­do­res del MfS. Mien­tras en el Este ale­mán se con­tro­la si un fun­cio­na­rio o futu­ro par­la­men­ta­rio cola­bo­ró con el MfS, en el oes­te ale­mán no se inves­ti­ga si un ciu­da­dano de la RFA que tra­ba­ja para el ser­vi­cio secre­to exte­rior (BND) o inte­rior (BfV).

La eter­na prue­ba del algodón

Ante los ata­ques de la dere­cha, el SPD y Die Lin­ke de Bran­dem­bur­go han deter­mi­na­do en el preám­bu­lo de su pac­to de Gobierno que «no habrá nin­gún enal­te­ci­mien­to de la dic­ta­du­ra del SED». Pero no es sufi­cien­te. La orga­ni­za­ción juve­nil de la CDU ha arre­me­ti­do con­tra el futu­ro minis­tro regio­nal de Jus­ti­cia, Volk­mar Schö­ne­burg. En el macro­jui­cio con­tra los guar­dias de fron­te­ra que dis­pa­ra­ron sobre per­so­nas que que­rían dejar ile­gal­men­te la RDA, el letra­do y juez cons­ti­tu­cio­nal se había nega­do a cali­fi­car a la Repú­bli­ca orien­tal como un «esta­do de injus­ti­cia», por­que lo con­si­de­ró «un voca­blo moral, no científico».

La pos­tu­ra man­te­ni­da por Die Lin­ke en Bran­dem­bur­go no extra­ña por­que es una línea que sigue des­de que en 1989 aban­do­nó el nom­bre de SED por el del Par­ti­do del Socia­lis­mo Demo­crá­ti­co (PDS). Enton­ces decla­ró su «rup­tu­ra irre­vo­ca­ble con el esta­li­nis­mo como sis­te­ma». En 2001, con moti­vo del 40 ani­ver­sa­rio de la cons­truc­ción del Muro, la Eje­cu­ti­va nacio­nal del PDS repi­tió que su par­ti­do se había «libe­ra­do irre­vo­ca­ble­men­te del esta­li­nis­mo del SED». Ade­más afir­mó que «la cons­truc­ción del Muro era la prue­ba, en cemen­to, de la infe­rio­ri­dad del esta­li­nís­ti­ca­men­te for­ma­do mode­lo de socia­lis­mo en la RDA fren­te al enton­ces real mode­lo de capi­ta­lis­mo de la Repú­bli­ca Federal».

Las futu­ras elec­cio­nes en el Este ale­mán demos­tra­rán si la base social de Die Lin­ke acep­ta estas inter­pre­ta­cio­nes cuan­do, según las últi­mas encues­tas, el 48% de los ciu­da­da­nos de la RDA opi­nan que en su esta­do había más cosas posi­ti­vas que nega­ti­vas. Pero lo que impe­ra es la ima­gen que divul­ga el dis­cur­so oficial.

Para cono­cer la otra ver­sión hay que saber a quién acu­dir y a veces inclu­so es impres­cin­di­ble una invi­ta­ción para poder acu­dir a deter­mi­na­dos even­tos. Uno de ellos fue la con­fe­ren­cia que orga­ni­zó la revis­ta «Offen-siv» a media­dos de octu­bre en Ber­lín. En el ámbi­to de la izquier­da ale­ma­na se sitúa a la izquier­da de este espec­tro. Según la defi­ni­ción del PDS/​Linke, habría que defi­nir la revis­ta como «esta­li­nis­ta» por­que man­tie­ne en alto el recuer­do de la RDA y del SED. Como lugar de encuen­tro, que con­gre­gó a dos cen­te­na­res de per­so­nas ‑la gran mayo­ría de ellas jóvenes‑, se eli­gió un lugar emble­má­ti­co: una sala en el edi­fi­cio del «Neues Deu­ts­chland», el dia­rio vin­cu­la­do a Die Lin­ke, y situa­do en la anti­gua capi­tal de la RDA. No habrá habi­do muchos even­tos des­de 1990 en las que se haya can­ta­do ínte­gra­men­te el himno nacio­nal de la RDA. Una par­te de la con­fe­ren­cia res­pon­dió a la pre­gun­ta «¿Qué hemos per­di­do?». Her­mann Leih­kauf, que era miem­bro de la Comi­sión de Pla­ni­fi­ca­ción, cal­cu­ló que des­pués de haber liqui­da­do las deu­das, por valor de 500.000 millo­nes de mar­cos [250.000 millo­nes de euros], la RFA se embol­só el patri­mo­nio nacio­nal de la RDA, valo­ra­do en un billón de mar­cos [500.000 millo­nes de euros]. Recor­dó que el 92% de las muje­res tra­ba­ja­ba ‑hoy no lle­ga al 69%-.

Hei­de­ro­se Weisheit sub­ra­yó que la RDA le dio la posi­bi­li­dad de ser tan­to tra­ba­ja­do­ra en una coope­ra­ti­va agrí­co­la como tam­bién al mis­mo tiem­po madre de cua­tro hijos. Per­dió su pues­to por­que no qui­so salir del SED. «Per­dí mi tra­ba­jo pero no mis con­vic­cio­nes», dijo con orgu­llo. Aña­dió que la RDA era «un país ami­go de los niños», don­de el índi­ce de fer­ti­li­dad supe­ra­ba en un 46% a la RFA. Este hecho se expli­ca en vir­tud de un sis­te­ma social que ayu­da­ba a las fami­lias jóve­nes eco­nó­mi­ca­men­te y con una tupi­da red de guarderías.

En la RDA Erich Buchholz era cate­drá­ti­co de Dere­cho Penal en la Uni­ver­si­dad Hum­boldt de Ber­lín. Des­de 1990 tra­ba­ja de letra­do. Recor­dó que des­de 1950 la RDA con­ta­ba con un Códi­go de Dere­cho Labo­ral, algo inexis­ten­te en la RFA has­ta hoy en día. El dere­cho al tra­ba­jo era un prin­ci­pio de la cons­ti­tu­ción como tam­bién lo el dere­cho a la edu­ca­ción y a la pro­tec­ción de la salud. Al final fue el últi­mo minis­tro de Defen­sa de la RDA, Heinz Keß­ler, el que resu­mió los logros de la RDA en una sola fra­se: «No hay alter­na­ti­va al socia­lis­mo», sen­ten­ció este vete­rano lucha­dor anti­fas­cis­ta de 89 años.

1990 en las que se haya can­ta­do ínte­gra­men­te el himno nacio­nal de la RDA. Una par­te de la con­fe­ren­cia res­pon­dió a la pre­gun­ta «¿Qué hemos per­di­do?». Her­mann Leih­kauf, que era miem­bro de la Comi­sión de Pla­ni­fi­ca­ción, cal­cu­ló que des­pués de haber liqui­da­do las deu­das, por valor de 500.000 millo­nes de mar­cos [250.000 millo­nes de euros], la RFA se embol­só el patri­mo­nio nacio­nal de la RDA, valo­ra­do en un billón de mar­cos [500.000 millo­nes de euros]. Recor­dó que el 92% de las muje­res tra­ba­ja­ba ‑hoy no lle­ga al 69%-.

Hei­de­ro­se Weisheit sub­ra­yó que la RDA le dio la posi­bi­li­dad de ser tan­to tra­ba­ja­do­ra en una coope­ra­ti­va agrí­co­la como tam­bién al mis­mo tiem­po madre de cua­tro hijos. Per­dió su pues­to por­que no qui­so salir del SED. «Per­dí mi tra­ba­jo pero no mis con­vic­cio­nes», dijo con orgu­llo. Aña­dió que la RDA era «un país ami­go de los niños», don­de el índi­ce de fer­ti­li­dad supe­ra­ba en un 46% a la RFA. Este hecho se expli­ca en vir­tud de un sis­te­ma social que ayu­da­ba a las fami­lias jóve­nes eco­nó­mi­ca­men­te y con una tupi­da red de guarderías.

En la RDA Erich Buchholz era cate­drá­ti­co de Dere­cho Penal en la Uni­ver­si­dad Hum­boldt de Ber­lín. Des­de 1990 tra­ba­ja de letra­do. Recor­dó que des­de 1950 la RDA con­ta­ba con un Códi­go de Dere­cho Labo­ral, algo inexis­ten­te en la RFA has­ta hoy en día. El dere­cho al tra­ba­jo era un prin­ci­pio de la Cons­ti­tu­ción como tam­bién lo el dere­cho a la edu­ca­ción y a la pro­tec­ción de la salud. Al final fue el últi­mo minis­tro de Defen­sa de la RDA, Heinz Keß­ler, el que resu­mió los logros de la RDA en una sola fra­se: «No hay alter­na­ti­va al socia­lis­mo», sen­ten­ció este vete­rano lucha­dor anti­fas­cis­ta de 89 años

Gara

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