Orga­ni­cé­mo­nos

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Qui­sie­ra decir unas pala­bras en nom­bre del Comi­té Cen­tral del Par­ti­do Comu­nis­ta, que ofre­ce hoy esta recep­ción en honor de los héroes y heroí­nas del tra­ba­jo y de los tra­ba­ja­do­res mode­lo en la pro­duc­ción, ele­gi­dos por las masas cam­pe­si­nas, las fábri­cas, las uni­da­des arma­das, las enti­da­des ofi­cia­les y las escue­las de la Región Fron­te­ri­za de Shen­sí-Kan­sú-Ning­sia. Lo que quie­ro decir pue­de resu­mir­se en una pala­bra: «¡Orga­ni­cé­mo­nos!». De acuer­do con las reso­lu­cio­nes adop­ta­das en la con­fe­ren­cia de cua­dros supe­rio­res con­vo­ca­da en invierno del año pasa­do por el Buró del Noroes­te del Comi­té Cen­tral, las masas en el cam­po, en las uni­da­des arma­das, las enti­da­des ofi­cia­les, las escue­las y las fábri­cas de la Región Fron­te­ri­za han rea­li­za­do duran­te todo el año una cam­pa­ña por la pro­duc­ción. Este año se han obte­ni­do gran­des éxi­tos y pro­gre­sos en todas las ramas de la pro­duc­ción, y la Región Fron­te­ri­za ha adqui­ri­do un nue­vo aspec­to. Los hechos han con­fir­ma­do ple­na­men­te la jus­te­za de la polí­ti­ca adop­ta­da en esa con­fe­ren­cia. La esen­cia de esta polí­ti­ca es orga­ni­zar a las masas, es decir, movi­li­zar y orga­ni­zar en un gran ejér­ci­to de tra­ba­jo a todas las fuer­zas dis­po­ni­bles, sin excep­ción, den­tro de la pobla­ción, el ejér­ci­to, las enti­da­des ofi­cia­les y las escue­las, a todos los hom­bres y muje­res, vie­jos y jóve­nes, con capa­ci­dad total o par­cial de tra­ba­jo. Tene­mos un ejér­ci­to de com­ba­te y un ejér­ci­to de tra­ba­jo. El pri­me­ro lo cons­ti­tu­yen el VIII Ejér­ci­to y el Nue­vo 4º Cuer­po de Ejér­ci­to. Pero este ejér­ci­to de com­ba­te cum­ple dos tareas a la vez: com­ba­tir y pro­du­cir. Con­tan­do con estos dos ejér­ci­tos, y sien­do el ejér­ci­to de com­ba­te dies­tro en ambas tareas y, ade­más, en el tra­ba­jo de masas, supe­ra­re­mos nues­tras difi­cul­ta­des y derro­ta­re­mos al impe­ria­lis­mo japo­nés. Si duran­te los últi­mos años los éxi­tos de nues­tra cam­pa­ña por la pro­duc­ción en la Región Fron­te­ri­za no fue­ron lo sufi­cien­te­men­te gran­des ni nota­bles para ser con­clu­yen­tes, los de este año sí lo han sido, como todos lo hemos vis­to con nues­tros pro­pios ojos.

Todas las uni­da­des arma­das de la Región Fron­te­ri­za que poseen tie­rras, este año han cul­ti­va­do un pro­me­dio de die­cio­cho mu por com­ba­tien­te, y han podi­do hacer y pro­du­cir prác­ti­ca­men­te todo: ver­du­ras, car­ne y acei­te comes­ti­ble, en cuan­to a ali­men­tos; en la indu­men­ta­ria, tra­jes acol­cha­dos, sué­te­res, cal­za­do y cal­ce­ti­nes; en la vivien­da, habi­ta­cio­nes en cue­vas, casas y salas de reu­nión gran­des y peque­ñas; en lo refe­ren­te a artícu­los de uso corrien­te, mesas, sillas, ban­cos y efec­tos de escri­to­rio, y com­bus­ti­ble en for­ma de leña, car­bón vege­tal y car­bón de pie­dra. Median­te nues­tros pro­pios esfuer­zos, hemos alcan­za­do el obje­ti­vo de «ropa y ali­men­tos sufi­cien­tes». Cada sol­da­do sólo tie­ne que des­ti­nar tres meses por año a la pro­duc­ción; los nue­ve meses res­tan­tes pue­de dedi­car­los al entre­na­mien­to y al com­ba­te. Para su man­te­ni­mien­to, nues­tras tro­pas no depen­den del gobierno del Kuo­min­tang, ni del gobierno de la Región Fron­te­ri­za, ni de la pobla­ción, sino que se auto­abas­te­cen por com­ple­to. ¡Qué impor­tan­te inno­va­ción para la cau­sa de nues­tra libe­ra­ción nacio­nal! Duran­te estos seis años y medio de resis­ten­cia, el enemi­go ha segui­do con­tra las bases de apo­yo anti­ja­po­ne­sas la polí­ti­ca de «incen­diar­lo todo, matar a todos y saquear­lo todo», y la Región Fron­te­ri­za de Shen­sí-Kan­sú-Ning­sia ha sido some­ti­da a un her­mé­ti­co blo­queo por el Kuo­min­tang. Por eso nos hemos encon­tra­do en una situa­ción finan­cie­ra y eco­nó­mi­ca extre­ma­da­men­te difí­cil. Si nues­tras tro­pas no supie­sen sino com­ba­tir, nun­ca hubié­ra­mos podi­do salir del paso. Pero nues­tras tro­pas de la Región Fron­te­ri­za han apren­di­do a pro­du­cir, algu­nas tro­pas del fren­te tam­bién lo han con­se­gui­do, mien­tras que las res­tan­tes comien­zan a apren­der. Si en nues­tros VIII Ejér­ci­to y Nue­vo 4º Cuer­po de Ejér­ci­to, tan heroi­cos y aptos para el com­ba­te, cada hom­bre sabe no sólo com­ba­tir y tra­ba­jar entre las masas, sino tam­bién pro­du­cir, no ten­dre­mos nin­gu­na difi­cul­tad que temer y sere­mos, como dice Men­cio, «sin rival bajo el cie­lo»1. Este año, nues­tras enti­da­des ofi­cia­les y escue­las han hecho tam­bién gran­des pro­gre­sos en este sen­ti­do. Sólo una peque­ña par­te de sus gas­tos ha sido cubier­ta por el gobierno, mien­tras que la mayor par­te la han satis­fe­cho ellos mis­mos con su pro­pia pro­duc­ción. Han cul­ti­va­do el 100 por cien­to de las ver­du­ras para su con­su­mo, mien­tras el año pasa­do sólo pro­du­je­ron el 50 por cien­to; han aumen­ta­do con­si­de­ra­ble­men­te su con­su­mo de car­ne gra­cias a la cría de cer­dos y ove­jas, y han esta­ble­ci­do muchos talle­res para la fabri­ca­ción de artícu­los de uso dia­rio. Como las fuer­zas arma­das, las enti­da­des ofi­cia­les y las escue­las han resuel­to por sí mis­mas, total­men­te o en su mayor par­te, el pro­ble­ma del abas­te­ci­mien­to, es aho­ra menos lo cobra­do al pue­blo en for­ma de impues­tos, cir­cuns­tan­cia que per­mi­te a este dis­fru­tar en mayor medi­da del pro­duc­to de su tra­ba­jo. Como el ejér­ci­to y la pobla­ción están impul­san­do la pro­duc­ción, todos tie­nen ropa y ali­men­tos sufi­cien­tes y viven con­ten­tos. Ade­más, en nues­tras fábri­cas, gra­cias a que se ha desa­rro­lla­do la pro­duc­ción y los agen­tes secre­tos han sido barri­dos, la pro­duc­ti­vi­dad tam­bién se ha ele­va­do con­si­de­ra­ble­men­te. En toda la Región Fron­te­ri­za ha sur­gi­do un gran núme­ro de héroes del tra­ba­jo en la agri­cul­tu­ra, la indus­tria, las enti­da­des ofi­cia­les, las escue­las y tam­bién en el ejér­ci­to; poder­nos decir que la pro­duc­ción en la Región Fron­te­ri­za va por buen camino. Todo esto, gra­cias a la orga­ni­za­ción de la fuer­za de las masas.

Orga­ni­zar la fuer­za de las masas cons­ti­tu­ye una polí­ti­ca. ¿Hay una polí­ti­ca con­tra­ria? Sí, la hay. Esta es la polí­ti­ca que care­ce del pun­to de vis­ta de masas, que no se apo­ya en ellas, ni las orga­ni­za, que no pres­ta aten­ción a la orga­ni­za­ción de las gran­des masas en las aldeas, fuer­zas arma­das, enti­da­des ofi­cia­les, escue­las y fábri­cas, sino úni­ca­men­te a orga­ni­zar al peque­ño núme­ro de per­so­nas de los orga­nis­mos finan­cie­ros, de abas­te­ci­mien­to y de comer­cio, y que no con­si­de­ra la labor eco­nó­mi­ca como un amplio movi­mien­to, un vas­to fren­te de com­ba­te, sino sólo como un medio pro­vi­sio­nal de reme­diar la insu­fi­cien­cia de recur­sos finan­cie­ros. Esta es la otra polí­ti­ca, la equi­vo­ca­da. Tal polí­ti­ca exis­tió en otros tiem­pos en la Región Fron­te­ri­za de Shen­sí-Kan­sú-Ning­sia, pero tras años de esfuer­zos para corre­gir­la, y espe­cial­men­te gra­cias a la con­fe­ren­cia de cua­dros supe­rio­res cele­bra­da el año pasa­do y al movi­mien­to de masas des­ple­ga­do duran­te el pre­sen­te año, es pro­ba­ble que aho­ra sean pocos los que con­ser­van esas ideas. En las bases de apo­yo del nor­te y cen­tro de Chi­na, la cam­pa­ña de masas por la pro­duc­ción no se ha exten­di­do amplia­men­te toda­vía, debi­do a que la gue­rra es inten­sa y los orga­nis­mos diri­gen­tes no han pres­ta­do sufi­cien­te aten­ción a este pro­ble­ma. Pero, des­pués que el Comi­té Cen­tral emi­tió sus ins­truc­cio­nes el 1 de octu­bre de este año2, por todas par­tes se están hacien­do pre­pa­ra­ti­vos para ini­ciar la cam­pa­ña el año pró­xi­mo. En el fren­te, las con­di­cio­nes son más difí­ci­les que en la Región Fron­te­ri­za, no sólo por­que allí se libran duros com­ba­tes, sino por­que algu­nos luga­res han sido azo­ta­dos por gra­ves cala­mi­da­des natu­ra­les. No obs­tan­te, a fin de sos­te­ner la gue­rra, hacer fren­te a la polí­ti­ca enemi­ga de «incen­diar­lo todo, matar a todos y saquear­lo todo» y ayu­dar a las víc­ti­mas de las cala­mi­da­des, es pre­ci­so movi­li­zar a todo el par­ti­do, el gobierno, el ejér­ci­to y la pobla­ción para que com­ba­tan al enemi­go y al mis­mo tiem­po se empe­ñen en la pro­duc­ción. Con las expe­rien­cias adqui­ri­das en la pro­duc­ción en el fren­te duran­te los últi­mos años, y el tra­ba­jo de pre­pa­ra­ción en el terreno ideo­ló­gi­co, orga­ni­za­ti­vo y mate­rial, rea­li­za­do allí este invierno, es posi­ble, y ade­más nece­sa­rio, que una vas­ta cam­pa­ña se ini­cie en el fren­te el pró­xi­mo año. Como en las zonas del fren­te se com­ba­te, toda­vía no se pue­de lle­gar a la situa­ción de «ropa y ali­men­tos sufi­cien­tes», pero es per­fec­ta­men­te posi­ble y ade­más impe­ra­ti­vo «supe­rar las difi­cul­ta­des median­te nues­tros pro­pios esfuerzos».

Actual­men­te, la for­ma más impor­tan­te de orga­ni­za­ción de las masas en el terreno eco­nó­mi­co, es la coope­ra­ti­va. Aun­que no sea for­zo­sa­men­te nece­sa­rio lla­mar coope­ra­ti­vas a las acti­vi­da­des pro­duc­to­ras de las masas en el ejér­ci­to, las enti­da­des ofi­cia­les y las escue­las, no dejan de tener un carác­ter coope­ra­ti­vo esas acti­vi­da­des rea­li­za­das bajo una direc­ción cen­tra­li­za­da y des­ti­na­das a satis­fa­cer las nece­si­da­des mate­ria­les de cada sec­tor, uni­dad y per­so­na median­te la ayu­da mutua y el tra­ba­jo en común. Son, por lo tan­to, una espe­cie de cooperativas.

Duran­te miles de años, ha rei­na­do entre las masas cam­pe­si­nas la eco­no­mía indi­vi­dual, en la cual cada fami­lia u hogar cons­ti­tu­ye una uni­dad de pro­duc­ción. Esta for­ma de pro­duc­ción, indi­vi­dual y dis­per­sa, es la base eco­nó­mi­ca del régi­men feu­dal y man­tie­ne a los cam­pe­si­nos en per­ma­nen­te esta­do de pobre­za. El úni­co medio de ter­mi­nar con tal situa­ción es la colec­ti­vi­za­ción gra­dual, y el úni­co camino para rea­li­zar la colec­ti­vi­za­ción, según Lenin, es a tra­vés de la coope­ra­ción3. En la Región Fron­te­ri­za, ya hemos esta­ble­ci­do un gran núme­ro de coope­ra­ti­vas cam­pe­si­nas, pero son, en la actua­li­dad, de tipo rudi­men­ta­rio y deben pasar por varias eta­pas de desa­rro­llo antes de que pue­dan lle­gar a ser coope­ra­ti­vas de tipo sovié­ti­co, cono­ci­das con el nom­bre de kol­jo­ses. Nues­tra eco­no­mía es de nue­va demo­cra­cia, y nues­tras coope­ra­ti­vas son toda­vía orga­ni­za­cio­nes de tra­ba­jo colec­ti­vo basa­das en la eco­no­mía indi­vi­dual (pro­pie­dad pri­va­da). Estas coope­ra­ti­vas pre­sen­tan dife­ren­tes tipos. Uno de ellos lo cons­ti­tu­yen las orga­ni­za­cio­nes de ayu­da mutua en las labo­res agrí­co­las, como son las «bri­ga­das de inter­cam­bio de tra­ba­jo» y «equi­pos de inter­cam­bio y arrien­do de tra­ba­jo»4. En las anti­guas zonas rojas de Chiang­sí estas orga­ni­za­cio­nes eran lla­ma­das «gru­pos de ayu­da mutua en el tra­ba­jo» o «equi­pos de labran­za»5, y aho­ra se cono­cen como «gru­pos de ayu­da mutua» en algu­nos sec­to­res del fren­te. Estas orga­ni­za­cio­nes serán bue­nas, siem­pre que sean orga­ni­za­cio­nes de ayu­da mutua colec­ti­va en las que par­ti­ci­pen las masas de modo volun­ta­rio (es inad­mi­si­ble la más míni­ma coac­ción), sea cual fue­re su nom­bre; poco impor­ta que estén com­pues­tas de unos cuan­tos miem­bros, de dece­nas o de cen­te­na­res, que úni­ca­men­te agru­pen a gen­te con ple­na capa­ci­dad de tra­ba­jo, o en ellas tam­bién par­ti­ci­pen per­so­nas par­cial­men­te aptas, que la ayu­da mutua se reali­ce en cuan­to a mano de obra, fuer­za ani­mal o ape­ros, que sus miem­bros inclu­so coman y vivan jun­tos duran­te la tem­po­ra­da más acti­va y, en fin, que esas orga­ni­za­cio­nes ten­gan un carác­ter tem­po­ral o per­ma­nen­te. Estos méto­dos de ayu­da mutua colec­ti­va son una crea­ción de las pro­pias masas popu­la­res. Tiem­po atrás hici­mos un resu­men de tales expe­rien­cias de las masas en Chiang­sí; y aho­ra esta­mos resu­mien­do las del nor­te de Shen­sí. En la Región Fron­te­ri­za, la ayu­da mutua en el tra­ba­jo ha sido mucho más sis­te­má­ti­ca y se ha desa­rro­lla­do mejor des­pués de haber sido pro­mo­vi­da por la con­fe­ren­cia de cua­dros supe­rio­res del año pasa­do y apli­ca­da en el cur­so del pre­sen­te año. Muchas bri­ga­das de inter­cam­bio de tra­ba­jo en la Región Fron­te­ri­za han hecho este año, en for­ma colec­ti­va, la ara­da, la siem­bra, la escar­da y la sie­ga, y han cose­cha­do el doble que el año pasa­do. Aho­ra que las masas han vis­to estos impor­tan­tes resul­ta­dos, sin duda el año pró­xi­mo cre­ce­rá el núme­ro de los que adop­ten este sis­te­ma. No aspi­ra­mos a orga­ni­zar en coope­ra­ti­vas, en un solo año, a los cien­tos de miles de habi­tan­tes de la Región Fron­te­ri­za que tie­nen ple­na o par­cial capa­ci­dad de tra­ba­jo, pero este obje­ti­vo podre­mos alcan­zar­lo den­tro de unos pocos años. Las muje­res tam­bién tie­nen que ser total­men­te movi­li­za­das para que par­ti­ci­pen en cier­ta medi­da en la pro­duc­ción. Todos los hara­ga­nes deben ser reedu­ca­dos y con­ver­ti­dos en bue­nos ciu­da­da­nos, incor­po­rán­do­los a la pro­duc­ción. En todas las bases de apo­yo anti­ja­po­ne­sas del nor­te y el cen­tro de Chi­na es pre­ci­so orga­ni­zar amplia­men­te, según el prin­ci­pio de volun­ta­rie­dad de las masas, este tipo de coope­ra­ti­vas de pro­duc­ción basa­das en la ayu­da mutua colectiva.

Apar­te de la coope­ra­ti­va de ayu­da mutua colec­ti­va para la pro­duc­ción agrí­co­la, hay otros tres tipos: la coope­ra­ti­va múl­ti­ple, como la Coope­ra­ti­va del sec­tor sur del dis­tri­to de Yenán, que es a la vez coope­ra­ti­va de pro­duc­ción, con­su­mo, trans­por­te (trans­por­te de sal) y cré­di­to; la coope­ra­ti­va de trans­por­te (el equi­po de trans­por­te de sal), y la coope­ra­ti­va artesana.

Con estos cua­tro tipos de coope­ra­ti­vas crea­das por las masas, así como con las coope­ra­ti­vas fun­da­das sobre el tra­ba­jo colec­ti­vo en las uni­da­des arma­das, las enti­da­des ofi­cia­les y las escue­las, podre­mos orga­ni­zar la fuer­za de las masas en un gran ejér­ci­to de tra­ba­jo. Este es el camino obli­ga­do para la libe­ra­ción de las masas, que con­du­ce de la pobre­za a la pros­pe­ri­dad, que lle­va a la vic­to­ria en la Gue­rra de resis­ten­cia. Todo comu­nis­ta debe apren­der a orga­ni­zar el tra­ba­jo de las masas. Los comu­nis­tas pro­ve­nien­tes de la inte­lec­tua­li­dad tam­bién tie­nen que apren­der a hacer­lo, y bas­ta con que estén deci­di­dos para que lo logren en seis meses o un año. Pue­den ayu­dar a las masas a orga­ni­zar la pro­duc­ción y a resu­mir sus expe­rien­cias. Cuan­do nues­tros cama­ra­das hayan adqui­ri­do, entre otras cosas, la capa­ci­dad de orga­ni­zar el tra­ba­jo de las masas, es decir, cuan­do hayan apren­di­do a ayu­dar a los cam­pe­si­nos a ela­bo­rar sus pla­nes de pro­duc­ción por fami­lia, a for­mar bri­ga­das de inter­cam­bio de tra­ba­jo, equi­pos de trans­por­te de sal y coope­ra­ti­vas múl­ti­ples; cuan­do hayan apren­di­do a orga­ni­zar la pro­duc­ción en el ejér­ci­to, en las enti­da­des ofi­cia­les, las escue­las y las fábri­cas, a diri­gir la emu­la­ción en la pro­duc­ción, a esti­mu­lar a los héroes del tra­ba­jo, a orga­ni­zar expo­si­cio­nes de pro­duc­ción y a des­ple­gar la fuer­za crea­do­ra y la ini­cia­ti­va de las masas, podre­mos cier­ta­men­te expul­sar a los impe­ria­lis­tas japo­ne­ses y, jun­to con el pue­blo ente­ro, edi­fi­car una nue­va China.

En todo lo que hace­mos, los comu­nis­tas debe­mos saber inte­grar­nos con las masas. Si los miem­bros de nues­tro par­ti­do se pasan la vida entre cua­tro pare­des, a cubier­to de la tem­pes­tad y apar­ta­dos del mun­do, ¿podrán ser­vir para algo al pue­blo chino? No, en abso­lu­to. No nece­si­ta­mos seme­jan­tes per­so­nas como miem­bros del par­ti­do. Los comu­nis­tas debe­mos salir al encuen­tro de la tem­pes­tad y enfren­tar el mun­do: la pode­ro­sa tem­pes­tad y el vas­to mun­do de la lucha de masas. «Tres sim­ples zapa­te­ros hacen un Chu­ke Liang»6; en otras pala­bras, las masas poseen una gran fuer­za crea­do­ra. Entre el pue­blo chino hay, en ver­dad, miles y miles de «Chu­ke Liang»; cada aldea, cada pobla­do tie­ne los suyos. Debe­mos ir a las masas, apren­der de ellas, sin­te­ti­zar sus expe­rien­cias y dedu­cir de estas prin­ci­pios y méto­dos aún mejo­res y sis­te­má­ti­cos; lue­go, expli­car­los a las masas (hacer pro­pa­gan­da) y lla­mar­las a que los apli­quen en la solu­ción de sus pro­ble­mas, a fin de alcan­zar la libe­ra­ción y la feli­ci­dad. Si los cama­ra­das que rea­li­zan el tra­ba­jo civil viven ais­la­dos de las masas, no cono­cen sus sen­ti­mien­tos ni les ayu­dan a orga­ni­zar la pro­duc­ción ni a mejo­rar sus con­di­cio­nes de vida; si se limi­tan a reco­ger «grano públi­co para la sal­va­ción nacio­nal» y no saben que para esto bas­ta con el 10 por cien­to de sus ener­gías, mien­tras que el 90 por cien­to deben dedi­car­lo, ante todo, a ayu­dar a las masas a resol­ver el pro­ble­ma del «grano pri­va­do para la sal­va­ción del pue­blo», esto quie­re decir que están con­ta­mi­na­dos del esti­lo de tra­ba­jo del Kuo­min­tang y cubier­tos con el pol­vo del buro­cra­tis­mo. El Kuo­min­tang no hace más que pedir­le cosas al pue­blo, y no le da nada en abso­lu­to. Si un comu­nis­ta se com­por­ta de esta mane­ra, sig­ni­fi­ca que su esti­lo de tra­ba­jo es el del Kuo­min­tang, que su cara está cubier­ta con el pol­vo del buro­cra­tis­mo, y le hace fal­ta un buen lava­do con agua calien­te. A mi jui­cio, en el tra­ba­jo civil de todas nues­tras bases de apo­yo anti­ja­po­ne­sas exis­te seme­jan­te esti­lo de tra­ba­jo buro­crá­ti­co y hay cama­ra­das que, por care­cer del pun­to de vis­ta de masas, se aís­lan de ellas. Debe­mos des­em­ba­ra­zar­nos resuel­ta­men­te de este esti­lo de tra­ba­jo; sólo así podre­mos unir­nos estre­cha­men­te con las masas.

Ade­más, en nues­tro tra­ba­jo en el ejér­ci­to aún exis­te un esti­lo de cau­di­llis­mo mili­tar, tam­bién carac­te­rís­ti­co del Kuo­min­tang, cuyas tro­pas están divor­cia­das del pue­blo. Nues­tras tro­pas deben ate­ner­se a los prin­ci­pios correc­tos que rigen sus rela­cio­nes con el pue­blo, el gobierno y el par­ti­do, así como las rela­cio­nes entre ofi­cia­les y sol­da­dos, entre el tra­ba­jo mili­tar y el polí­ti­co y entre los pro­pios cua­dros; jamás deben dejar­se con­ta­mi­nar por el cau­di­llis­mo mili­tar. Los ofi­cia­les deben preo­cu­par­se por los sol­da­dos y no mos­trar­se indi­fe­ren­tes con ellos ni recu­rrir a cas­ti­gos cor­po­ra­les. El ejér­ci­to ha de preo­cu­par­se por el pue­blo, sin lesio­nar nun­ca sus intere­ses; debe res­pe­tar al gobierno y al par­ti­do y jamás «inde­pen­di­zar­se» de ellos. Nues­tros VIII Ejér­ci­to y Nue­vo 4º Cuer­po de Ejér­ci­to son las fuer­zas arma­das del pue­blo; siem­pre han sido y siguen sien­do exce­len­tes y cons­ti­tu­yen las mejo­res tro­pas del país. Pero no pue­de negar­se que, en los últi­mos años, ha sur­gi­do cier­to cau­di­llis­mo mili­tar. Algu­nos cama­ra­das del ejér­ci­to se han vuel­to arro­gan­tes y se com­por­tan de mane­ra arbi­tra­ria con los sol­da­dos, el pue­blo, los orga­nis­mos guber­na­men­ta­les y las orga­ni­za­cio­nes del par­ti­do. Siem­pre repro­chan a los cama­ra­das encar­ga­dos del tra­ba­jo civil y nun­ca se repro­chan a sí mis­mos. Sólo ven sus éxi­tos, pero no sus defi­cien­cias. Úni­ca­men­te les gus­ta escu­char lison­jas, y no crí­ti­cas. Este fenó­meno ha exis­ti­do, por ejem­plo, en la Región Fron­te­ri­za de Shen­sí-Kan­sú-Ning­sia. Como resul­ta­do de la con­fe­ren­cia de cua­dros supe­rio­res y de la con­fe­ren­cia de cua­dros del ejér­ci­to y el gobierno, cele­bra­das el año pasa­do, y de las cam­pa­ñas de apo­yar al gobierno y amar al pue­blo y de apo­yar al ejér­ci­to, lle­va­das a cabo este año duran­te las Fies­tas de la pri­ma­ve­ra7, esta ten­den­cia ha sido bási­ca­men­te supe­ra­da, pero que­dan algu­nas super­vi­ven­cias que deber­nos con­ti­nuar esfor­zán­do­nos por liqui­dar. Este mal se obser­va tam­bién en las bases de apo­yo del nor­te y cen­tro de Chi­na; allí las orga­ni­za­cio­nes del par­ti­do y las uni­da­des del ejér­ci­to deben esfor­zar­se por erradicarlo.

Ya sea el buro­cra­tis­mo en el tra­ba­jo civil o el cau­di­llis­mo mili­tar en el tra­ba­jo den­tro del ejér­ci­to, el mal tie­ne el mis­mo carác­ter: ais­la­mien­to res­pec­to de las masas. La inmen­sa mayo­ría de nues­tros cama­ra­das son bue­nos. Aque­llos que pade­cen de este mal pue­den corre­gir­lo una vez que se les haya cri­ti­ca­do y seña­la­do sus erro­res. No obs­tan­te, deben auto­cri­ti­car­se, afron­tar las ten­den­cias erró­neas y corre­gir­las seria­men­te. Quien no cri­ti­ca la ten­den­cia al buro­cra­tis­mo en el tra­ba­jo civil o la ten­den­cia al cau­di­llis­mo mili­tar en el tra­ba­jo den­tro del ejér­ci­to, es por­que quie­re con­ser­var el esti­lo del Kuo­min­tang y dejar el pol­vo del buro­cra­tis­mo y del cau­di­llis­mo mili­tar sobre su cara antes lim­pia, lo cual sig­ni­fi­ca que no es un buen comu­nis­ta. Si eli­mi­na­mos esas dos ten­den­cias, se desa­rro­lla­rá con éxi­to todo nues­tro tra­ba­jo, inclu­yen­do natu­ral­men­te la cam­pa­ña por la producción.

Nues­tra Región Fron­te­ri­za ha adqui­ri­do un aspec­to total­men­te nue­vo, gra­cias a los inmen­sos éxi­tos obte­ni­dos en la pro­duc­ción, tan­to por las masas cam­pe­si­nas como por las enti­da­des ofi­cia­les, escue­las, uni­da­des arma­das y fábri­cas, y gra­cias tam­bién al extra­or­di­na­rio pro­gre­so en las rela­cio­nes entre ejér­ci­to y pue­blo. Todo esto prue­ba que nues­tros cama­ra­das han for­ta­le­ci­do su pun­to de vis­ta de masas y han dado un gran paso en su inte­gra­ción con el pue­blo. Sin embar­go, no debe­mos dar­nos por satis­fe­chos, tene­mos que seguir prac­ti­can­do la auto­crí­ti­ca y hacien­do nue­vos avan­ces. Tam­bién hay que seguir fomen­tan­do la pro­duc­ción. Como nues­tra cara pue­de ensu­ciar­se de pol­vo, debe­mos lavár­nos­la a dia­rio; como el sue­lo pue­de cubrir­se de pol­vo, debe­mos barrer­lo todos los días. Aun­que el buro­cra­tis­mo en nues­tro tra­ba­jo civil y el cau­di­llis­mo mili­tar en nues­tro tra­ba­jo den­tro del ejér­ci­to han sido esen­cial­men­te supe­ra­dos, estas noci­vas ten­den­cias pue­den vol­ver a sur­gir. Esta­mos rodea­dos por todos lados por el impe­ria­lis­mo japo­nés y las fuer­zas reac­cio­na­rias de Chi­na, y vivi­mos en medio de la peque­ña bur­gue­sía, rea­cia a la dis­ci­pli­na; de ahí que la pol­va­re­da extre­ma­da­men­te noci­va del buro­cra­tis­mo y del cau­di­llis­mo mili­tar lle­guen cada día a nues­tra cara. Por eso, nun­ca debe­mos sen­tir­nos satis­fe­chos con nues­tros éxi­tos. Tene­mos que refre­nar la auto­sa­tis­fac­ción y cri­ti­car cons­tan­te­men­te nues­tros defec­tos, al igual que nos lava­mos la cara y barre­mos el sue­lo todos los días para qui­tar­les el pol­vo y man­te­ner­los limpios.

Héroes del tra­ba­jo y tra­ba­ja­do­res mode­lo en la pro­duc­ción: Uste­des son diri­gen­tes del pue­blo y han obte­ni­do muchos éxi­tos en su tra­ba­jo. Espe­ro que no se duer­man sobre los lau­re­les, y que, cuan­do vuel­van a las subre­gio­nes de Kuan­chung, Lung­tung, Sam­pien, Sui­te y los dis­tri­tos depen­dien­tes de la subre­gión de Yenán8, cuan­do regre­sen a sus enti­da­des, escue­las, uni­da­des mili­ta­res o fábri­cas, se colo­quen a la cabe­za del pue­blo, de las masas, para cum­plir mejor con el tra­ba­jo, y sobre todo, que orga­ni­cen a las masas en coope­ra­ti­vas, ate­nién­do­se al prin­ci­pio de volun­ta­rie­dad, que las orga­ni­cen mejor y en mayor núme­ro. Espe­ro que, a su regre­so, hagan todo eso y lo pro­pa­guen, de modo que, para el pró­xi­mo año, cuan­do se inau­gu­re una nue­va con­fe­ren­cia de héroes del tra­ba­jo, haya­mos obte­ni­do resul­ta­dos aún más notables.

Mao Zedong

29 de noviem­bre de 1943

  1. Cita del Men­cio, libro III.
  2. Se refie­re al tra­ba­jo Des­ple­gar en las bases de apo­yo las cam­pa­ñas por la reduc­ción de los arrien­dos, por la pro­duc­ción y de apo­yar al gobierno y amar al pue­blo.
  3. Véa­se V. I. Lenin, Sobre la coope­ra­ción.
  4. Las «bri­ga­das de inter­cam­bio de tra­ba­jo» y los «equi­pos de inter­cam­bio y arrien­do de tra­ba­jo» eran orga­ni­za­cio­nes de ayu­da mutua colec­ti­va en la pro­duc­ción agrí­co­la esta­ble­ci­das en la Región Fron­te­ri­za de Shen­sí-Kan­sú-Ning­sia. El «inter­cam­bio de tra­ba­jo» era un méto­do por el cual los cam­pe­si­nos reajus­ta­ban entre sí la fuer­za de tra­ba­jo. Se inter­cam­bia­ban jor­na­das de hom­bre por jor­na­das de hom­bre, jor­na­das de buey por jor­na­das de buey, jor­na­das de hom­bre por jor­na­das de buey, etc. Los cam­pe­si­nos que per­te­ne­cían a la bri­ga­da de inter­cam­bio de tra­ba­jo, apor­ta­ban su pro­pia fuer­za de tra­ba­jo o la fuer­za ani­mal de que dis­po­nían para cul­ti­var en for­ma colec­ti­va y rota­ti­va las par­ce­las de cada fami­lia miem­bro. La jor­na­da de tra­ba­jo se toma­ba como uni­dad para la liqui­da­ción de las cuen­tas. Aque­llos que habían con­tri­bui­do con menos jor­na­das de tra­ba­jo, de hom­bre o de ani­mal, tenían que pagar la dife­ren­cia a los que habían apor­ta­do más. Los «equi­pos de inter­cam­bio y arrien­do de tra­ba­jo» esta­ban for­ma­dos gene­ral­men­te por cam­pe­si­nos con tie­rra insu­fi­cien­te. Los per­te­ne­cien­tes a estas orga­ni­za­cio­nes prin­ci­pal­men­te se con­tra­ta­ban en equi­po para aque­llas fami­lias que esta­ban esca­sas de bra­zos, y ade­más, inter­cam­bia­ban fuer­za de tra­ba­jo para ayu­dar­se entre sí.
  5. Véa­se Nues­tra polí­ti­ca eco­nó­mi­ca, nota 2, Obras Esco­gi­das de Mao Zedong, t. I.
  6. Chu­ke Liang (181−234), hom­bre de Esta­do y estra­te­ga de la anti­güe­dad chi­na, que ha sido con­ver­ti­do por la leyen­da popu­lar en sím­bo­lo del inge­nio y la sabiduría.
  7. Cele­bra­ción del Año Nue­vo en el calen­da­rio lunar chino.
  8. La Región Fron­te­ri­za de Shen­sí-Kan­sú-Ning­sia esta­ba divi­di­da enton­ces en las men­cio­na­das cin­co subregiones.

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